cibernoticias EXPRESS

La cara oculta de las noticias

Claro ya ellos lo hacen: EEUU, Rusia, Alemania y Gran Bretaña exigen no interferir en Egipto

Claro ya ellos lo hacen: EEUU, Rusia, Alemania y Gran Bretaña exigen no interferir en Egipto
Por: Público.es / Aporrea.org
Fecha de publicación: 05/02/11
5 Feb. 2011 – Los máximos representantes de Rusia, Alemania, Gran Bretaña y EEUU en la Conferencia de Seguridad de Múnich coincidieron hoy en apoyar la transición en Egipto, rechazar la violencia y exigir elecciones, pero advirtiendo claramente que “son los egipcios quienes deben decidir solos, sin injerencias”. 

La canciller de Alemania, Angela Merkel, y el primer ministro del Reino Unido, David Cameron, fueron los primeros en dejar claro este principio de no intervención en la segunda jornada de la Conferencia, seguidos luego por la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, y el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov.

Clinton afirmó en la capital bávara que observa en Oriente Medio una nueva fase de cambios extremos y una región que corre el peligro de verse sacudida por una “tormenta perfecta”.

Clinton aclaró que “no se puede mantener el actual status quo” y advirtió de que en las revueltas civiles árabes de Egipto, Túnez y Yemen “existen riesgos a corto plazo”.

El actual proceso puede dar lugar a “una inestabilidad transitoria, peor aún de lo que hemos vivido hasta ahora”, señaló, por lo que exigió a los gobernantes árabes afectados que “colaboren con la sociedad civil” y “preparen una transición democrática bien organizada, bien planificada y transparente”.

“Unas elecciones libres son condición indispensable para que una democracia funcione”, estimó la diplomática, quien añadió que es importante solucionar las revueltas árabes, principalmente en Egipto, porque “en Oriente Medio todo está interconectado”.

Por su parte, Merkel, consideró un error celebrar elecciones precipitadas en Egipto “al comienzo de un proceso democratizador”.

La canciller calificó de primer paso importante el hecho de que el presidente Hosni Mubarak haya anunciado que no se presentará a la reelección y defendió una transición ordenada para evitar un vacío de poder.

“Lo que está claro es que debe cambiar algo cualitativamente”, señaló la canciller alemana, quien comparó las protestas en las naciones árabes con el movimiento popular en los países del Este europeo que condujo al fin del comunismo.

La jefa del Gobierno germano garantizó además el apoyo de la Unión Europea (UE) a los cambios que se avecinan en los países del norte de África, “pero sin intervenir”.

Merkel subrayó que la política exterior debe guiarse siempre por los Derechos Humanos, aunque reconoció que el modelo de democracia occidental no es exportable a todas las regiones del mundo.

En la segunda jornada de la Conferencia, protegida en el exterior por 3.400 policías, ni el británico Cameron ni el ruso Lavrov hicieron en sus discursos mención alguna a las revueltas árabes.

No fue hasta el turno de preguntas en el que el británico se limitó a recordar la reciente exigencia de la Unión Europea (UE) de una transición democrática y pacífica “inmediata” en Egipto.

En su discurso previo, Cameron instó a seguir combatiendo el terrorismo no sólo en lugares como Afganistán sino en el interior de las fronteras nacionales occidentales, donde también se ha asentado el extremismo islámico.

En el turno de preguntas el ruso Lavrov se limitó a coincidir con Clinton, Merkel y Cameron en pedir evitar las injerencias exteriores y exigir reformas en Egipto.

En un discurso previo centrado en el buen momento que viven las relaciones Occidente-Rusia, Lavrov recuperó uno de los grandes temas previstos pero luego aparcados por las revueltas árabes, la carrera nuclear de Irán. Señaló que no ve necesidad de incrementar las sanciones y consideró este instrumento agotado.

“Ahora debemos desarrollar un plan completamente claro, un plan paso a paso”, dijo el jefe de la diplomacia rusa, quien dijo no ver otro camino que el de “actuar y negociar”.

La segunda jornada de la Conferencia de Seguridad, que hoy registró en los alrededores una manifestación de 900 manifestantes, fue iniciada por la mañana por el secretario general de la OTAN, Ban ki Moon, quien defendió que “la voluntad del pueblo debe ser respetada”, en referencia a las revueltas árabes.

“Y esta voluntad popular ha sido claramente mostrada”, dijo Ban, quien apostó por unas elecciones como la mejor forma de salir de estas situaciones de tensión en los países árabes.

Anuncios

6 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, DENUNCIA, EDITORIAL, INTERNACIONAL | , , , , , , | Deja un comentario

En Egipto, Washington hizo malos cálculos

James Petras: “En Egipto, Washington hizo malos cálculos”
Por: Rebelión/CX36 Radio Centenario/Efraín Chury Iribarne
Fecha de publicación: 04/02/1
James Petras, intelectual estadounidense
04 de febrero 2011.-Enrevista de CX36 Radio Centenario al sociólogo y analista internacional James Petras sobre la situación política de Egipto
Chury: Le estamos dando los buenos días a Petras, ¿cómo te va, cómo estás?Petras: Muy bien.

Chury: Y estamos para que nos ubiquemos en los comentarios tuyos, y te dejo la libertad de empezar con el tema que tu quieras arrancar.

Petras: Bueno, el gran tema del día son los acontecimientos en Egipto donde tenemos este gran enfrentamiento entre el pueblo en las calles y el gobierno de Mubarak y sus militares en el otro lado y los Estados Unidos jugando el juego típico de estas situaciones donde por un lado critican al régimen y por otro lado siguen apoyándolo a partir de las consultas con los militares, a partir de las ayudas que siguen canalizando.

Una cosa importante a tomar en cuenta es que al momento que Washington decide que ya no puede salvar a la dictadura, está dispuesto a sacrificarlo para salvar al Estado.

El régimen gobernante, el gobierno, no es una necesidad estratégica. Lo que sí es importante para el imperio norteamericano es salvar al Estado, el aparato represivo, porque al final de cuentas eso es lo que determina la política económica, las alianzas estratégicas. Hemos tenido por ejemplo muchos casos en el pasado, donde Washington sacrifica -incluso asesina- a un dictador que ya ha perdido el control del país. Tenemos el caso de Trujillo en la Republica Dominicana, Somoza, el dictador de Nicaragua, que a último momento decidieron apoyar a un gobierno de transición pero fracasaron. Tenemos el caso de Diem, el presidente de Vietnam y muchos ejemplos más donde Washington decide cambiar de caballo y busca un recambio a partir de una figura que pueda colaborar con el viejo Estado.

En este caso no está claro quién ha elegido Washington; parece que el candidato principal es ElBaradei de un lado y del otro lado alguna figura del viejo régimen. Pero como es visto en el caso de Túnez, este tipo de recambios por lo menos cambios dentro del viejo régimen no se le puede vender al pueblo. En el caso egipcio no es claro todavía que los Estados Unidos han decidido cambiar de caballos; siguen apoyando a Mubarak. Estoy convencido de que las comunicaciones entre Washington y Mubarak son grandes y con algunas dificultades teniendo en cuenta que el dictador no tiene ninguna posibilidad de quedarse en el país incluso podría pasar que hubieran juicios legales si no tiene control. Entonces lo que los dictadores piensan es que ellos tienen una alianza estratégica con los Estados Unidos, que son garantía absoluta de apoyo. Mientras que para Estados Unidos estos regímenes son instrumentos, es decir, mientras pueden controlar el país, mientras pueden canalizar todo el apoyo militar para apoyar a los Estados Unidos en la región son útiles; pero son apoyos de relaciones tácticas. Washington dice textualmente, que lo que les importa es sus intereses. Mientras, las alianzas son temporales y eso es lo que no entienden todos estos dictadores, que en el momento en que pierden capacidad, se van. Como el caso de Pinochet que recibió el apoyo norteamericano durante casi 17 años y al final de cuentas con las movilizaciones, la confrontación, la lucha armada, las huelgas generales, decidieron optar por un recambio o buscó un recambio dentro de la vieja Constitución y el viejo ejército, donde permitieron elecciones. El caso de lo que estamos mirando en Egipto tiene sus antecedentes. Caso similar al pacto del Club Naval en Uruguay donde los militares acordaron con la intermediación de Estados Unidos permitir la vuelta de la política electoral a cambio de que no se tocara al ejército, ni sus intereses.

Eso es lo que está negociando en Egipto ahora.

Chury: Sí, conocemos lo de Uruguay. En definitiva para que aparezca como que cambia pero que todo siga igual como sigue hoy con los gobiernos del Frente Amplio.

Petras: No es totalmente igual en el sentido que permiten elecciones, permiten alguna expresión libre; permiten algunos derechos democráticos, pero la estructura económica, la estructura del estado queda dentro del marco político de la política neoliberal. Ese es el acuerdo: nosotros permitimos libre expresión, elecciones, políticos, Parlamento. Mientas vosotros tienen que dejar intactas nuestras alianzas militares, nuestros intereses económicos y la capacidad de apoyarnos cuando lo necesitemos.

Ahora, lo que pasa es que en el Medio Oriente un nuevo gobierno, incluso de centro, no puede continuar colaborando en la misma forma que Mubarak, descaradamente aliado del colonialismo, de la opresión de los palestinos con el bloqueo de Gaza. Eso va a perjudicar a Israel. Cada gobierno elegido en Medio Oriente árabe obviamente no puede ser un aliado de Israel.

Segundo, es muy posible que un nuevo gobierno no apoye las provocaciones de aliados de los Estados Unidos en El Líbano.

Tercero: es muy probable que retire cualquier apoyo a las guerras en Afganistán e Irak porque son políticas que no tienen mucho más que diez por ciento de apoyo en el país.

Esta política de Mubarak apoyando Israel y las guerras, era sumamente impopular. Y ahora con el cambio de gobierno, si siguen luchando y cambian el gobierno, porque para mí no es absolutamente cierto que el gobierno caiga. Hasta que caiga no lo sabemos porque hay muchas intrigas entre militares, norteamericanos, Mubarak, y otros personajes del aparatus represivo. Es probable que caiga aunque no está garantizado. Pero las implicancias por la política internacional del Medio Oriente son enormes y pueden tener otro efecto que es el de apoyar nuevos cambios por ejemplo en Yemen. En Yemen ahora el gobierno sólo controla una fracción del país porque en el norte hay rebelión, en el sur hay rebeliones, hay huelgas generales y manifestaciones . Si Egipto cae, cae abruptamente Yemen y después entramos en el Golfo donde Arabia Saudita es el régimen más reaccionario y anacrónico. Después tenemos Jordania.Hay grandes movilizaciones ya, poniendo en cuestión la política del monarca que es un apoyante de Israel y que colabora con la CIA desde hace muchos años, hace dos o tres generaciones. Entonces todo el Medio Oriente está en un proceso de transformación.

Ahora, el éxito de la transformación depende mucho de las alianzas y la correlación de fuerzas. Pero podemos decir que las cosas no van a continuar. Y Washington perdiendo a estos cipayos va a quedar muy debilitado para continuar la guerra en Irak y las amenazas a Irán, lo que puede llevar a un período de más paz y más justicia.

Chury: Petras, es poco común que el gobierno central de los Estados Unidos llame a tantos embajadores y a tantos representantes como en consulta. ¿A qué obedece esto, a lo que está pasando en Egipto y el Medio Oriente?

Petras: Bueno, como dijimos ahora, hay un proceso de transformación en el Medio Oriente, que afecta la correlación de fuerzas entre el pueblo y el imperialismo. Y los Estados Unidos no anticiparon estos cambios; se quedaron con los pantalones bajos. Hace un mes las apreciaciones eran de que Mubarak está muy estable, está muy en control. Túnez,es el otro caso. Una encuesta de Washington unas semanas antes de la caída predicaba que el régimen iba a continuar. Y lo mismo en los otros países. Washington siempre calcula en función de las fuerzas militares y el gobernante, nunca tiene contacto con las fuerzas de abajo. En Egipto la popularidad de los Estados Unidos era la más baja en todo el mundo, del 17 por ciento de popularidad.

En este sentido Washington hizo malos cálculos, mal análisis y ahora está cosechando las consecuencias. La consulta es para reorientar la política frente a esta nueva coyuntura; cómo sacrificar algunos intereses para mantener la hegemonía.

Por esta razón la visión de Estados Unidos como omnipotente, que ve las dictaduras como para siempre, es muy equivocada. Y la izquierda siempre exagera la capacidad de Estados Unidos de controlar los factores de poder. Cuando en realidad el control puede mantenerse por un largo plazo pero al final de cuentas estructuralmente está muy débil.

Chury: Petras, te estamos agradeciendo muchísimo el análisis de todo este tema que está en el tapete en este momento como noticia central .

Petras: Muy bien. Gracias.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

6 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, EDITORIAL, egipto, INTERNACIONAL | , , , | Deja un comentario

Por sistema… soy antisistema

Sunday 6 february 2011

Por sistema…..Soy antisistema

Calendar febrero 5th, 2011 Veces visto 

Pues sí,  puede que lo haya sido siempre.

Soy de los que aguanté que me miraran como a un necio, un pobretón, cuando no dejé que me atracaran con una hipoteca que sabía que no podía pagar.

Soy uno de aquellos que muchos miraron mal cuando pregunté cabreado qué habían hecho durante 15 años esos apalancados de la Junta de Andalucía, y sus democráticas herramientas de control, mientras en Marbella robaban a seis manos la pasta del pueblo durante 15 años.

La democracia representativa a cambio de un voto caducó en eso que llaman la fiesta de la democracia… a la basura, se ha podrido y le han salido gusanos a esos gusanos.

No hay consultas, no decido nada, la participación ciudadana es una puta broma, los mismos que se llenan la boca de participación ciudadana son los mismos que la  politizan, criminalizan y reprimen cuando alguien se anima a  practicarla.

Los ciudadanos no redactan los programas electorales, no hay intervención en los nombramientos de inútiles subalternos a dedo.  

Políticos inventado leyes, en lugar de personas  de ley.

Gestores de lo público sedimentados en su chanchullo vitalicio, en su sistema, ese que alimenta el interés de otros ciudadanos por medrar para conseguir un contrato a tiempo perpetuo en su casino de etiqueta.

Jóvenes de boina con USB, wifi y redes sociales, adultos desencantados, puretas cascarrabias, viejos pobres.

Y en cualquier esquina con la farola fundida, el espíritu de servicio público agoniza mientras un perro levanta la pata para echarle un chorrito.

Votos que valen menos, desigualdades aleatorias y por capricho, ruedas de prensa sin preguntas, periodistas haciendo campaña, demagogias con traje y corbata, gemelos de oro.

Metiendo dinero de verdad a bancos para que vuelvan a convertirlo en dinero de mentira…y otro poquito de paro.

Impuestos siempre arriba, salarios y condiciones laborales bajando cada día a las cloacas, cuando  permitirse el gasto del conjunto de los productos de primera necesidad ya es casi un lujo.

Representantes que no trabajan representando a los trabajadores que pagan la cuota.

Agentes sociales que huelen a marqueses con piel de pana.

Y las hienas que lloran cuando habla la patronal.

Si el sistema es esta mierda, soy antisistema.

En activo.

Hay 54 comentarios en casa
Por noticias-alternativas – Publicado en: ARTÍCULOS – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA 
– Recomendar            – Escribir un comentario

Articles récents

Lista completa

 

6 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, DENUNCIA | , | Deja un comentario

Luchando por el cambio

Luchando por el cambio

El 68% de los árabes tiene menos de treinta años, y la mayoría no sabe qué hacer con sus vidas. De ellos ha partido el poderoso impulso de protesta contra los regímenes de sus países

ANA CARBAJOSA 06/02/2011

Los jóvenes árabes han dicho basta. Han salido a la calle para decir que se merecen un futuro mejor.

Que no tienen la culpa de haber nacido en países en los que la economía crece solo para unos pocos y en los que decir lo que uno piensa supone a veces jugarse la vida. Que ya no tienen miedo de salir a la calle. Porque no tienen tanto que perder.

Porque gracias a Internet y a la televisión por satélite han visto que otro mundo sí es posible, pero sobre todo, porque las revueltas de Túnez y Egipto les han enseñado que no están solos. Que se tienen unos a otros.

Se han propuesto darle un vuelco a la historia del mundo árabe. En Túnez han acabado con el eterno régimen del presidente Ben Ali. En Egipto, han puesto contra las cuerdas a Hosni Mubarak, un dirigente aferrado al poder desde hace 30 años.

En Yemen, el presidente Abdulá Saleh ya dice que no se volverá a presentar a las elecciones.

Argelia ha puesto fin a 19 años de ley de emergencia… Dicen los expertos que esto no es más que el principio.

El cambio ha llegado y no parece haber marcha atrás.

Las blogueras proliferan en el mundo árabe. Se saltan en la Red las restricciones impuestas por la cultura tradicional

Un creciente número de jóvenes encuentra en los movimientos islámicos un paraguas espiritual, económico y social

Sara El Demerdash, una egipcia de 26 años, que trabaja con niños de la calle y todo tipo de proyectos sociales en El Cairo, lo explica con claridad: “Llevamos años sufriendo abuso de poder, corrupción y falta de oportunidades.

Poco a poco, nos dimos cuenta de que no íbamos a ninguna parte, de que el futuro no tenía buena pinta. Sabíamos que a la gente la torturan en las comisarías. Luego mataron al chico en Alejandría, y después llegó lo de Túnez, y pensamos que tal vez nosotros también podíamos hacer algo. Así empezó todo”.

En los ultramarinos, en las casas, en las oficinas, los árabes pasan estos días pegados a las pantallas de televisión como sucedió durante la guerra de Irak. Sólo que esta vez lo que les absorbe es un relato épico, en el que los héroes son ellos, los jóvenes, los que suman más de la mitad de la sociedad. Sienten que pase lo que pase al final en Egipto, en Yemen, en Siria o en cualquier otro país árabe, ya han ganado.

Porque esos jóvenes, los mismos que durante años se han sentido ignorados, menospreciados e infravalorados, han conseguido algo con lo que sus padres ni siquiera soñaban. Han logrado acorralar a dirigentes que se eternizan en el poder y asfixian a sus gobernados en nombre de la seguridad y de la estabilidad de sus países. Se respira orgullo en las calles del mundo árabe, aires de liberación.

La inyección de autoestima colectiva les hace sentir que por primera vez en mucho tiempo no solo tienen presente, sino incluso futuro. Y que ese futuro tal vez esté en sus manos. “Por fin, hemos dejado de esperar sentados a que decidan por nosotros, a que nos dirijan nuestra vida”, dice Fadia Handi, una joven jordana de 26 años, que trabaja en el departamento de marketing de una empresa de videojuegos. Es la hora del descanso de media mañana y Handi y sus compañeras, todas a la última, con vaqueros ajustados y playeras, hablan del único tema posible estos días.

Handi: “A la generación de nuestros padres le tocó vivir tiempos muy duros. Han vivido sintiéndose derrotados por las guerras. Nosotros no. No nos sentimos perdedores y no queremos serlo. Sabemos cómo funciona el mundo y eso nos da poder”.

Kamel Al Asmar, 26, creador de una página web de intercambio de voluntariado y que hoy pasaba por aquí: “Nuestros padres creían que los líderes son superhéroes, intocables; nosotros no”.

Otra compañera, Sama Qatani, de 24 años: “Yo me di cuenta de que los líderes eran mortales el día que vi a Sadam Hussein en la horca. No me lo podía creer, una persona tan poderosa…”. Qatani también rebaja un poco la dosis de optimismo de sus compañeros: “Uf. Todo esto es muy emocionante, los jóvenes árabes nos sentimos muy unidos, pero también tengo miedo. En parte tengo la sensación de que es demasiado bonito como para que salga bien”.

Claro que no todos los jóvenes árabes son iguales, y que probablemente un joven de Casablanca tenga poco que ver con uno de Beirut o de Saná. Que no es lo mismo discutir de política a voces en un restaurante palestino, que tener que bajar la voz en uno de Damasco cuando se menciona al presidente. Y que los países del Golfo constituyen sin duda un mundo aparte.

Pero tanto los jóvenes de unos países como los de otros viven en Estados que han envejecido mal, con una deficiente legitimidad democrática y una creciente desigualdad. Casi todos se enfrentan al desempleo, a una mayor o menor falta de libertades y al cuasimonopolio de la autoridad por parte de una generación que les cierra el paso.

El 68% de los árabes son como Handi o como Qatani, es decir, tienen menos de 30 años, según las cifras de Naciones Unidas. Y también como la inmensa mayoría de los jóvenes han recibido una educación. Ellas han encontrado trabajo, pero muchos otros no, y esa es precisamente una de las grandes fuentes de frustración juvenil. Tanto, que por ejemplo, el 44% de los tunecinos o el 37% de los marroquíes dicen que emigrarían para siempre si tuvieran la oportunidad, según el estudio Voces de jóvenes árabes elaborado por Gallup para Silatech.

Musa Shtiwi, profesor de sociología de la Universidad de Jordania ofrece su explicación. “Es una combinación explosiva. Los Gobiernos no son democráticos, pero tampoco son capaces de ofrecer bienestar como antes.

Ahora cada vez hay más licenciados universitarios, pero las economías de la región no han sido capaces de darles salida laboral. Esto ha creado una enorme bolsa de personas con mucha formación, pero sin trabajo y sin libertades”.

Un 25% de los jóvenes árabes están desempleados, según el Banco Mundial, desde donde matizan que las cifras son algo engañosas, porque no cuentan a los jóvenes que estudian y que no buscan activamente un empleo.

En esa situación cree que se encontrará bien pronto Assad Thabian, un bloguero libanés de 20 años, que estudia filosofía en la Universidad. “Aquí, para conseguir un trabajo tienes que chuparle el culo al líder de la secta a la que pertenezcas, que son los que reparten el pastel”. Él es druso y dice no estar por la labor de ir por ahí pidiendo favores. De momento, compagina sus estudios con algún que otro trabajillo que pilla.

Aún así, Thabian irradia felicidad estos días. Él está en contacto continuo con los movimientos sociales de todo el mundo árabe a través de la Red y cree que lo que empezó en Túnez y se contagió a Egipto es un fenómeno imparable. “No va a ser inmediato, y en algunos sitios tardará porque la represión es muy fuerte, pero cambiarán”.

Las cifras del Banco Mundial indican que los jóvenes árabes tardan tres años de media en encontrar un empleo. También calculan que haría falta crear en la región cinco millones de empleos al año para dar salida a los jóvenes.

De momento, sólo se crean tres millones anuales. La falta de trabajo retrasa para muchos el matrimonio, ya que no disponen de recursos para el gran acontecimiento que supone una boda en el mundo árabe.

Esta semana, un joven funcionario jordano que gana 250 euros al mes, comentaba que por primera vez asistiría a las manifestaciones en contra del Gobierno porque no sabía qué iba a ser de su vida. No sabía cómo iba a ser capaz de pagar la letra de los 5.000 euros que se gastó en su boda el año pasado.

A la falta de oportunidades económicas se añade la escasa participación de los jóvenes en política o en cualquier institución que cuente.

En algunos países árabes ni siquiera hay partidos políticos, y cuando los hay, ni ellos ni los opositores suelen representar las aspiraciones de los jóvenes. “El resultado es una alienación total de los jóvenes, que acumulan frustración y desesperanza”, añade el profesor Shtiwi.

La desesperanza ha estado alimentada por un cierto sentimiento de incomprensión por parte de los mayores, que no entendían y a veces menospreciaban las horas que pasaban sus hijos enganchados al ordenador.

Cuál ha sido su sorpresa al descubrir que el mundo virtual de sus hijos ha ejercido cuando menos de correa de transmisión de las protestas y en muchos casos, de verdadero motor. Es cierto que en la Red no están todos.

Que son una (gran) minoría los que tienen acceso a un ordenador y a una conexión a Internet. Pero tal vez sean los suficientes para movilizar al resto, para dar el empujón final. Al fin y al cabo, las revoluciones siempre las empiezan unos pocos.

Para los jóvenes árabes, más que para otros, Internet es la máscara de oxígeno que les permite respirar, y expresarse con la libertad que sus gobernantes y familias les roban. Resulta especialmente cierto en el caso de las mujeres, que se saltan en la Red las restricciones que la cultura tradicional les reserva.

Por eso, no es de extrañar que proliferen las blogueras en el mundo árabe. De todas las edades, de todas las tendencias.

Aparte de ser la puerta al mundo exterior, Internet para estos jóvenes es simplemente una de las pocas alternativas de ocio a su alcance. Lo de salir de marcha o el botellón no es algo que se estile en el mundo árabe, y aunque hay ciudades como Beirut, Ramala o incluso Damasco donde florecen los bares y los cafés, los frecuentan la minoría de la minoría.

En parte porque su nivel adquisitivo no se lo permite y en parte -de nuevo sobre todo en el caso de las mujeres- porque no está bien visto. Los chicos sí tienen sus cafés, donde se reúnen a fumar la pipa de agua y a beber té. Pero ¿cuántas horas puede pasar un joven desempleado bebiendo té día tras día sin morir de aburrimiento?

Las revueltas de Túnez y Egipto también han cambiado eso, la manera de utilizar Internet. Si antes todo eran fotos de actores, videoclips musicales y si me cae mejor fulanita o menganito, ahora la red social árabe destila política por los cuatro costados.

“Muchos jóvenes tenían miedo de hablar de política. Han crecido con unos padres atemorizados que les han aconsejado no meterse en líos, es decir, no implicarse en temas políticos. Ese miedo empieza ahora a diluirse”, explica Thameen Kheetan, un jovencísimo reportero de The Jordan Times, dedicado a cubrir grupos sociales y asuntos juveniles.

Dice que hasta ahora veían en la tele lo que pasaba en otros países y pensaban que estaba bien, sí, pero que de alguna manera no iba con ellos.

Ahora es distinto, porque es el mundo árabe el que está en juego. “Todos los jóvenes del mundo árabe apoyamos estas revoluciones, por eso los Gobiernos árabes empiezan a hacer reformas y a incluir programas para la juventud en sus agendas”, explica una chica siria de 26 años, que teme desvelar su identidad. El régimen sirio ha demostrado hasta ahora escasa tolerancia con la mínima disidencia.

Un creciente número de jóvenes se sienten atraídos por los movimientos islámicos. En ellos encuentran un paraguas espiritual, pero también económico y social. Pero los que se acercan al mundo religioso también pueden sufrir similares procesos de alienación a los del resto de los jóvenes, advierten los expertos. Si no tienen trabajo, ni vías suficientes de expresión o participación social, es poco probable que la observancia religiosa les baste. Ellos también quieren trabajar, comprarse una casa, tener hijos…

El papel de los Hermanos Musulmanes en la revuelta egipcia se ha convertido en un ejemplo a seguir. “Todos los días chateo con mis colegas de Egipto. Allí, los hermanos no tienen libertad de expresión”, dice Isra Migdad, una estudiante de la Universidad islámica de Gaza. “En clase, el sheij Khalil nos explica que ahora los jóvenes tenemos el poder y que podemos cambiar la sociedad si queremos”, añade esta joven, que va tapada de pies a cabeza.

Ya sean laicos o religiosos, parece poco probable que los jóvenes árabes vayan a ser los mismos D.E. (después de Egipto). Porque al margen del desenlace de las revueltas que se extienden y contagian unas a otras en la región, lo que se ha producido es una verdadera revolución interior en las mentes de los jóvenes y esa, tal vez cueste más reprimirla con tanques y con balas.

Sabes aquel que dice …

La red ha servido para organizar protestas y esparcir el mensaje al mundo entero. Pero también ha servido para que los jóvenes árabes se encuentren, para tejer alianzas y forjar una suerte de cibercomunión árabe. El nacionalismo se aparca para dar prioridad a las necesidades de la nación árabe.

Durante los primeros días de la revolución tunecina, la foto que muchos internautas árabes eligieron para su perfil de Twitter fue la de Mohamed Bouazizi, el joven que se inmoló en Túnez y que encendió la mecha de las protestas. Semanas después, cuando la plaza de la Liberación de El Cairo se llenó por primera vez de manifestantes, las fotos de Bouazizi fueron sustituidas por banderas egipcias. Da igual la nacionalidad del internauta. Lo importante es la causa.

“Desde que empezó lo de Egipto, ha bajado un 50% el consumo de nuestros juegos on line“, explica Suleiman Bakhit, creador de videojuegos protagonizados por superhéroes árabes. Atribuye el descenso a que los jóvenes están en otra cosa: conectados a Internet, sí, pero no para jugar, sino más bien ocupados en informarse y en distribuir vídeos, audios y todo tipo de material que llega desde Egipto.

Cuenta Bakhit cómo los internautas jordanos han prestado apoyo a los egipcios. “Cuando se quedaron sin Internet, llamaban a los jordanos para dictarles lo que pasaba y desde aquí se retwiteaba al resto del mundo”, dice Bahkit. “Este es el nuevo panarabismo. Nos ayudamos, aprendemos los unos de los otros”.

Pero no solo se ayudan. De Rabat a Riad, pasando por Damasco, se ríen a carcajadas con los chistes recién nacidos de las protestas. Aquí va una muestra de los más twiteados:

-¿Por qué no ha habido manifestaciones en Siria? Porque los que iban a asistir están todos en la cárcel.

-Obama le pide a Mubarak que escriba un discurso de despedida. “¿Quién se va?”, pregunta Mubarak.

-Ben Ali llama al rey saudí para que busque rápidamente casa para Mubarak. “Es que este año ha decidido adelantar la peregrinación a La Meca”, le explica Ben Ali.

-¿Cuáles han sido los tres nominados esta semana en Al Academiya [la versión árabe de Operación Triunfo]? Mubarak, Gadafi y Abdalá Saleh [el presidente yemení].

 

Los jóvenes árabes han dicho basta. Han salido a la calle para decir que se merecen un futuro mejor. Que no tienen la culpa de haber nacido en países en los que la economía crece solo para unos pocos y en los que decir lo que uno piensa supone a veces jugarse la vida. Que ya no tienen miedo de salir a la calle. Porque no tienen tanto que perder.

Porque gracias a Internet y a la televisión por satélite han visto que otro mundo sí es posible, pero sobre todo, porque las revueltas de Túnez y Egipto les han enseñado que no están solos. Que se tienen unos a otros.

Se han propuesto darle un vuelco a la historia del mundo árabe. En Túnez han acabado con el eterno régimen del presidente Ben Ali. En Egipto, han puesto contra las cuerdas a Hosni Mubarak, un dirigente aferrado al poder desde hace 30 años. En Yemen, el presidente Abdulá Saleh ya dice que no se volverá a presentar a las elecciones. Argelia ha puesto fin a 19 años de ley de emergencia…

Dicen los expertos que esto no es más que el principio. El cambio ha llegado y no parece haber marcha atrás.

Las blogueras proliferan en el mundo árabe. Se saltan en la Red las restricciones impuestas por la cultura tradicional

Un creciente número de jóvenes encuentra en los movimientos islámicos un paraguas espiritual, económico y social

Sara El Demerdash, una egipcia de 26 años, que trabaja con niños de la calle y todo tipo de proyectos sociales en El Cairo, lo explica con claridad: “Llevamos años sufriendo abuso de poder, corrupción y falta de oportunidades.

Poco a poco, nos dimos cuenta de que no íbamos a ninguna parte, de que el futuro no tenía buena pinta. Sabíamos que a la gente la torturan en las comisarías. Luego mataron al chico en Alejandría, y después llegó lo de Túnez, y pensamos que tal vez nosotros también podíamos hacer algo. Así empezó todo”.

En los ultramarinos, en las casas, en las oficinas, los árabes pasan estos días pegados a las pantallas de televisión como sucedió durante la guerra de Irak. Sólo que esta vez lo que les absorbe es un relato épico, en el que los héroes son ellos, los jóvenes, los que suman más de la mitad de la sociedad. Sienten que pase lo que pase al final en Egipto, en Yemen, en Siria o en cualquier otro país árabe, ya han ganado.

Porque esos jóvenes, los mismos que durante años se han sentido ignorados, menospreciados e infravalorados, han conseguido algo con lo que sus padres ni siquiera soñaban. Han logrado acorralar a dirigentes que se eternizan en el poder y asfixian a sus gobernados en nombre de la seguridad y de la estabilidad de sus países. Se respira orgullo en las calles del mundo árabe, aires de liberación.

La inyección de autoestima colectiva les hace sentir que por primera vez en mucho tiempo no solo tienen presente, sino incluso futuro. Y que ese futuro tal vez esté en sus manos. “Por fin, hemos dejado de esperar sentados a que decidan por nosotros, a que nos dirijan nuestra vida”, dice Fadia Handi, una joven jordana de 26 años, que trabaja en el departamento de marketing de una empresa de videojuegos.

Es la hora del descanso de media mañana y Handi y sus compañeras, todas a la última, con vaqueros ajustados y playeras, hablan del único tema posible estos días.

Handi: “A la generación de nuestros padres le tocó vivir tiempos muy duros. Han vivido sintiéndose derrotados por las guerras. Nosotros no. No nos sentimos perdedores y no queremos serlo. Sabemos cómo funciona el mundo y eso nos da poder”.

Kamel Al Asmar, 26, creador de una página web de intercambio de voluntariado y que hoy pasaba por aquí: “Nuestros padres creían que los líderes son superhéroes, intocables; nosotros no”.

Otra compañera, Sama Qatani, de 24 años: “Yo me di cuenta de que los líderes eran mortales el día que vi a Sadam Hussein en la horca. No me lo podía creer, una persona tan poderosa…”. Qatani también rebaja un poco la dosis de optimismo de sus compañeros: “Uf. Todo esto es muy emocionante, los jóvenes árabes nos sentimos muy unidos, pero también tengo miedo. En parte tengo la sensación de que es demasiado bonito como para que salga bien”.

Claro que no todos los jóvenes árabes son iguales, y que probablemente un joven de Casablanca tenga poco que ver con uno de Beirut o de Saná. Que no es lo mismo discutir de política a voces en un restaurante palestino, que tener que bajar la voz en uno de Damasco cuando se menciona al presidente. Y que los países del Golfo constituyen sin duda un mundo aparte.

Pero tanto los jóvenes de unos países como los de otros viven en Estados que han envejecido mal, con una deficiente legitimidad democrática y una creciente desigualdad. Casi todos se enfrentan al desempleo, a una mayor o menor falta de libertades y al cuasimonopolio de la autoridad por parte de una generación que les cierra el paso.

El 68% de los árabes son como Handi o como Qatani, es decir, tienen menos de 30 años, según las cifras de Naciones Unidas. Y también como la inmensa mayoría de los jóvenes han recibido una educación. Ellas han encontrado trabajo, pero muchos otros no, y esa es precisamente una de las grandes fuentes de frustración juvenil.

Tanto, que por ejemplo, el 44% de los tunecinos o el 37% de los marroquíes dicen que emigrarían para siempre si tuvieran la oportunidad, según el estudio Voces de jóvenes árabes elaborado por Gallup para Silatech.

Musa Shtiwi, profesor de sociología de la Universidad de Jordania ofrece su explicación. “Es una combinación explosiva. Los Gobiernos no son democráticos, pero tampoco son capaces de ofrecer bienestar como antes. Ahora cada vez hay más licenciados universitarios, pero las economías de la región no han sido capaces de darles salida laboral.

Esto ha creado una enorme bolsa de personas con mucha formación, pero sin trabajo y sin libertades”. Un 25% de los jóvenes árabes están desempleados, según el Banco Mundial, desde donde matizan que las cifras son algo engañosas, porque no cuentan a los jóvenes que estudian y que no buscan activamente un empleo.

En esa situación cree que se encontrará bien pronto Assad Thabian, un bloguero libanés de 20 años, que estudia filosofía en la Universidad. “Aquí, para conseguir un trabajo tienes que chuparle el culo al líder de la secta a la que pertenezcas, que son los que reparten el pastel”. Él es druso y dice no estar por la labor de ir por ahí pidiendo favores. De momento, compagina sus estudios con algún que otro trabajillo que pilla.

Aún así, Thabian irradia felicidad estos días. Él está en contacto continuo con los movimientos sociales de todo el mundo árabe a través de la Red y cree que lo que empezó en Túnez y se contagió a Egipto es un fenómeno imparable. “No va a ser inmediato, y en algunos sitios tardará porque la represión es muy fuerte, pero cambiarán”.

Las cifras del Banco Mundial indican que los jóvenes árabes tardan tres años de media en encontrar un empleo. También calculan que haría falta crear en la región cinco millones de empleos al año para dar salida a los jóvenes. De momento, sólo se crean tres millones anuales. La falta de trabajo retrasa para muchos el matrimonio, ya que no disponen de recursos para el gran acontecimiento que supone una boda en el mundo árabe.

Esta semana, un joven funcionario jordano que gana 250 euros al mes, comentaba que por primera vez asistiría a las manifestaciones en contra del Gobierno porque no sabía qué iba a ser de su vida. No sabía cómo iba a ser capaz de pagar la letra de los 5.000 euros que se gastó en su boda el año pasado.

A la falta de oportunidades económicas se añade la escasa participación de los jóvenes en política o en cualquier institución que cuente. En algunos países árabes ni siquiera hay partidos políticos, y cuando los hay, ni ellos ni los opositores suelen representar las aspiraciones de los jóvenes. “El resultado es una alienación total de los jóvenes, que acumulan frustración y desesperanza”, añade el profesor Shtiwi.

La desesperanza ha estado alimentada por un cierto sentimiento de incomprensión por parte de los mayores, que no entendían y a veces menospreciaban las horas que pasaban sus hijos enganchados al ordenador.

Cuál ha sido su sorpresa al descubrir que el mundo virtual de sus hijos ha ejercido cuando menos de correa de transmisión de las protestas y en muchos casos, de verdadero motor. Es cierto que en la Red no están todos. Que son una (gran) minoría los que tienen acceso a un ordenador y a una conexión a Internet. Pero tal vez sean los suficientes para movilizar al resto, para dar el empujón final. Al fin y al cabo, las revoluciones siempre las empiezan unos pocos.

Para los jóvenes árabes, más que para otros, Internet es la máscara de oxígeno que les permite respirar, y expresarse con la libertad que sus gobernantes y familias les roban. Resulta especialmente cierto en el caso de las mujeres, que se saltan en la Red las restricciones que la cultura tradicional les reserva. Por eso, no es de extrañar que proliferen las blogueras en el mundo árabe. De todas las edades, de todas las tendencias.

Aparte de ser la puerta al mundo exterior, Internet para estos jóvenes es simplemente una de las pocas alternativas de ocio a su alcance. Lo de salir de marcha o el botellón no es algo que se estile en el mundo árabe, y aunque hay ciudades como Beirut, Ramala o incluso Damasco donde florecen los bares y los cafés, los frecuentan la minoría de la minoría.

En parte porque su nivel adquisitivo no se lo permite y en parte -de nuevo sobre todo en el caso de las mujeres- porque no está bien visto. Los chicos sí tienen sus cafés, donde se reúnen a fumar la pipa de agua y a beber té. Pero ¿cuántas horas puede pasar un joven desempleado bebiendo té día tras día sin morir de aburrimiento?

Las revueltas de Túnez y Egipto también han cambiado eso, la manera de utilizar Internet. Si antes todo eran fotos de actores, videoclips musicales y si me cae mejor fulanita o menganito, ahora la red social árabe destila política por los cuatro costados. “Muchos jóvenes tenían miedo de hablar de política. Han crecido con unos padres atemorizados que les han aconsejado no meterse en líos, es decir, no implicarse en temas políticos.

Ese miedo empieza ahora a diluirse”, explica Thameen Kheetan, un jovencísimo reportero de The Jordan Times, dedicado a cubrir grupos sociales y asuntos juveniles. Dice que hasta ahora veían en la tele lo que pasaba en otros países y pensaban que estaba bien, sí, pero que de alguna manera no iba con ellos.

Ahora es distinto, porque es el mundo árabe el que está en juego. “Todos los jóvenes del mundo árabe apoyamos estas revoluciones, por eso los Gobiernos árabes empiezan a hacer reformas y a incluir programas para la juventud en sus agendas”, explica una chica siria de 26 años, que teme desvelar su identidad. El régimen sirio ha demostrado hasta ahora escasa tolerancia con la mínima disidencia.

Un creciente número de jóvenes se sienten atraídos por los movimientos islámicos. En ellos encuentran un paraguas espiritual, pero también económico y social. Pero los que se acercan al mundo religioso también pueden sufrir similares procesos de alienación a los del resto de los jóvenes, advierten los expertos. Si no tienen trabajo, ni vías suficientes de expresión o participación social, es poco probable que la observancia religiosa les baste. Ellos también quieren trabajar, comprarse una casa, tener hijos…

El papel de los Hermanos Musulmanes en la revuelta egipcia se ha convertido en un ejemplo a seguir. “Todos los días chateo con mis colegas de Egipto. Allí, los hermanos no tienen libertad de expresión”, dice Isra Migdad, una estudiante de la Universidad islámica de Gaza. “En clase, el sheij Khalil nos explica que ahora los jóvenes tenemos el poder y que podemos cambiar la sociedad si queremos”, añade esta joven, que va tapada de pies a cabeza.

Ya sean laicos o religiosos, parece poco probable que los jóvenes árabes vayan a ser los mismos D.E. (después de Egipto). Porque al margen del desenlace de las revueltas que se extienden y contagian unas a otras en la región, lo que se ha producido es una verdadera revolución interior en las mentes de los jóvenes y esa, tal vez cueste más reprimirla con tanques y con balas.

Sabes aquel que dice …

La red ha servido para organizar protestas y esparcir el mensaje al mundo entero. Pero también ha servido para que los jóvenes árabes se encuentren, para tejer alianzas y forjar una suerte de cibercomunión árabe. El nacionalismo se aparca para dar prioridad a las necesidades de la nación árabe.

Durante los primeros días de la revolución tunecina, la foto que muchos internautas árabes eligieron para su perfil de Twitter fue la de Mohamed Bouazizi, el joven que se inmoló en Túnez y que encendió la mecha de las protestas. Semanas después, cuando la plaza de la Liberación de El Cairo se llenó por primera vez de manifestantes, las fotos de Bouazizi fueron sustituidas por banderas egipcias. Da igual la nacionalidad del internauta. Lo importante es la causa.

“Desde que empezó lo de Egipto, ha bajado un 50% el consumo de nuestros juegos on line“, explica Suleiman Bakhit, creador de videojuegos protagonizados por superhéroes árabes. Atribuye el descenso a que los jóvenes están en otra cosa: conectados a Internet, sí, pero no para jugar, sino más bien ocupados en informarse y en distribuir vídeos, audios y todo tipo de material que llega desde Egipto.

Cuenta Bakhit cómo los internautas jordanos han prestado apoyo a los egipcios. “Cuando se quedaron sin Internet, llamaban a los jordanos para dictarles lo que pasaba y desde aquí se retwiteaba al resto del mundo”, dice Bahkit. “Este es el nuevo panarabismo. Nos ayudamos, aprendemos los unos de los otros”.

Pero no solo se ayudan. De Rabat a Riad, pasando por Damasco, se ríen a carcajadas con los chistes recién nacidos de las protestas. Aquí va una muestra de los más twiteados:

-¿Por qué no ha habido manifestaciones en Siria? Porque los que iban a asistir están todos en la cárcel.

-Obama le pide a Mubarak que escriba un discurso de despedida. “¿Quién se va?”, pregunta Mubarak.

-Ben Ali llama al rey saudí para que busque rápidamente casa para Mubarak. “Es que este año ha decidido adelantar la peregrinación a La Meca”, le explica Ben Ali.

-¿Cuáles han sido los tres nominados esta semana en Al Academiya [la versión árabe de Operación Triunfo]? Mubarak, Gadafi y Abdalá Saleh [el presidente yemení].

El faraón se queda en momia

Mubarak nunca ha sido amado por su pueblo. Sin el carisma de Nasser o el populismo de Sadat, no ha ofrecido ni pan ni libertad a la mayoría de los habitantes del valle del Nilo

JAVIER VALENZUELA 06/02/2011

La Momia deambula por el escenario negándose a cantar el aria del destierro de Aída: “Oh patria mia, mai più ti rivedrò”. Anhela ser enterrada en el valle del Nilo. Podría encontrar descanso en la cercana Arabia, la tierra de La Meca y Medina, pero no, en esta hora suprema proclama que se siente más egipcia que musulmana.

Están el faraón, la momia, los soldados, el pueblo, los sacerdotes y El Baradei en el papel del sabio valiente

Sus soldados miran a la Momia con extrañeza: no se ha dado cuenta de que ya terminó su vida como faraón y solo es un cadáver embalsamado. Quiere seguir gobernando hasta septiembre. Pero ¿quién de ellos se atreve a proponerle celebrar ya el entierro, sellar el ataúd y devolver así la paz al país de las pirámides?

Y es que el pueblo no quiere a la Momia, para el manso y paciente pueblo de las riberas del gran río ha llegado el momento de la ira y el valor. Lleva días exigiendo que se vaya, que deje de comportarse como si aún fuera el faraón.

Así están las cosas este viernes 4 de febrero de 2011, en que el pueblo vuelve a salir a la calle con la esperanza de que haya llegado el día de la despedida.

Tres niveles cohabitan en la revolución egipcia. La tecnología y las redes sociales son del siglo XXI. Las ideas -libertad, justicia y dignidad-, las del Siglo de las Luces. El escenario del drama, faraónico.

Lo dice Maureen Dowd en The New York Times: “El Egipto de Cleopatra era moderno en los tiempos antiguos y el de Mubarak es antiguo en los tiempos modernos”.

Escribe uno tres niveles y ya le viene a la cabeza otro: el demográfico. La Momia, esto es, el rais o presidente Hosni Mubarak, nació hace más de 80 años. Su pueblo tiene una media de edad de 24 años.

Del muerto -políticamente hablando, ustedes ya me han entendido- que aún camina en la mañana del viernes, Enric González escribió el miércoles en este periódico: “Mubarak se veía degradado desde la condición de enemigo del pueblo a la de simple estorbo, quizá lo más humillante para un dictador que fue todopoderoso durante tres décadas”.

Era un agudo comentario sobre el hecho de que, tras un martes en el que cientos de miles de cairotas se habían concentrado en la plaza de Tahrir para exigir su dimisión, Mubarak, en un teatral discurso televisado, había declarado, con rostro petrificado, que pensaba quedarse hasta septiembre, que ni se le pasaba por la cabeza morir y ser enterrado en otro lugar que no fuera Egipto.

En la noche de ese martes, Obama, en otra comparecencia televisiva, se había quedado a pocos milímetros de exigir la salida de Mubarak. Lo que dijo, no obstante, fue rotundo: la lucha por la libertad de los egipcios es admirable, Estados Unidos cree que los derechos sobre los que se fundó como país son de aplicación universal y la transición a la democracia en el valle del Nilo tiene que comenzar “ahora”.

El portavoz de la Casa Blanca precisaría al día siguiente que ahora” quiere decir “ahora, no en septiembre”. Tan rápidos y tan arrojados como siempre, cinco europeos -Merkel, Zapatero, Cameron, Sarkozy y Berlusconi- copiaron el jueves el fondo y la forma del mensaje de Obama.

Pero Mubarak seguía negándose a entonar el Oh patria mía. Ni en la Alemania de las buenas clínicas oncológicas ni en la musulmana Arabia. ¿Lo haría este viernes? Según The New York Times, la Casa Blanca negociaba su salida inmediata y su sustitución por su vicepresidente y un gobierno de coalición con elementos del régimen y la oposición. ¿Cuánto tiempo más podía aguantar?

Sin el carisma de Nasser, que hacía vibrar a millones de árabes desde el Atlántico hasta el Golfo, ni el populismo de un Sadat que se vestía con disdacha y hablaba como un alcalde de pueblo, Mubarak nunca ha sido un gobernante amado por su pueblo. De él se contaba en los cafetines cairotas el mismo chiste que circuló en su tiempo sobre Franco: estando el rais en su lecho de muerte, sus consejeros le dicen: “Excelencia, aquí está el pueblo, ha venido a despedirse”, y él responde impertérrito: “¿Es que el pueblo se va a alguna parte?”.

Sobre el hecho de que, hasta ahora y en la persona del superespía Omar Suleiman, nunca hubiera nombrado un vicepresidente, los habitualmente bienhumorados egipcios decían: “Normal, es que todavía no ha encontrado a nadie más burro que él”.

También se contaba que gastaba la mitad de la ayuda norteamericana en armamento y la otra mitad en tinte para el cabello. Cuando en 2003 le entrevisté en El Cairo para EL PAÍS, me llamó la atención que lo tuviera negrísimo como el betún.

Nacido en 1928, en una aldea humilde, hijo de un modesto funcionario, Mubarak se incorporó muy joven al ejército, la única vía de ascenso social en el Egipto de su época. Era general de aviación y vicepresidente cuando, en octubre de 1981, militares yihadistas opuestos a la paz con Israel asesinaron a Sadat, su jefe. Ocho días después, se convirtió en el nuevo rais.

Mubarak ha liberalizado la economía más o menos socialista que heredó, pero jamás en provecho de las clases populares y medias, sino en el de una minoría de empresarios y tecnócratas encarnada por su hijo Gamal, al que soñaba con dejar el trono del faraón hasta que estalló la revolución.

Bajo su presidencia se han ido deteriorando precarios servicios públicos como la sanidad y la educación y, so pretexto de aplastar a los islamistas, siempre ha regido el estado de excepción. En política exterior, el Egipto de Mubarak ha sido un leal gendarme de Israel y ha dejado de ser el faro político, ideológico y cultural del mundo árabe.

Su único mensaje era: “Soy yo o son los barbudos”. Le funcionaba. Norteamericanos, europeos e israelíes hicieron durante tres décadas la vista gorda a las torturas en Egipto con tal de que sirvieran para reprimir a los Hermanos Musulmanes. El viernes, Mubarak aún soñaba con que el truco le funcionara y le permitiera seguir caminando muerto un tiempo. Desde luego, el Israel oficial se acababa de retratar prefiriéndole a él antes que a la democracia.

Y es que al fondo del escenario de este drama faraónico se agolpan las sombras de los sacerdotes. Y muchos espectadores solo las ven a ellas. Cual terrible pesadilla.

Sobre esto escribía esta semana Robert Fisk desde El Cairo: “Mi móvil no dejaba de vibrar y siempre era la misma historia. Presentadores y redacciones querían saber si los Hermanos Musulmanes estaban detrás de esta demostración épica. ¿Tomarían Egipto los Hermanos Musulmanes? Les dije la verdad: eso son chorradas”.

Fisk sabe de lo que habla. Ni en Túnez ni en Egipto los islamistas han sido los motores de las protestas juveniles democráticas. Ni tampoco está escrito en las estrellas que los Hermanos Musulmanes ganen fatalmente unas elecciones democráticas en el valle del Nilo.

Y aun si las ganaran, ¿quién ha dicho que serían como los ayatolás iraníes? Es posible, por el contrario, que partidos confesionales democráticos semejantes a los democristianos europeos tengan un protagonismo en la marcha hacia la libertad del mundo árabe. Su modelo sería el AKP turco.

Sí, la Momia aún tenía esbirros esta semana. A pie, a caballo o en camello, los mandó el jueves a sembrar la muerte a El Tahrir y el miedo urbi et orbi. Lo había advertido Al Aswany, el autor de El edificio Yacubian: “Los últimos días de una dictadura son muy peligrosos. Los dictadores no piensan como nosotros: creen que son héroes nacionales y que el pueblo por el que tanto hicieron les ha traicionado”.

En este drama, un premio Nobel de la Paz, El Baradei, interpreta el papel del sabio valiente. Lo suyo sería ayudarle a él y a los demócratas egipcios a escribir un final feliz.

 

6 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, egipto, revueltas islam | , , , , | Deja un comentario

EDITORIAL

Friday 14 january 2011
Aprovecha el presente que tal como está todo ya veremos como será el día de mañana. Aunque el presente sea más de lo mismo y no haya esperanza alguna para los damnificados de esta crisis. El estado ya no ofrece nada. Al contrario, pide sudor a la clase trabajadora por menos dinero y más tiempo […]
Por armak de odelot – Publicado en: politica – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
Escribir un comentario – Recomendar 
Tuesday 11 january 2011
Leer entre líneas .-2.- Comentando lo que por ahí se cuenta ABC.- ALTO EL FUEGO DE ETA. ZAPATERO en ANTENA 3 «El comunicado de ETA no sirve»M. V | G. S / MADRID. El presidente exige a Batasuna la «condena, separación y rechazo» de ETA para estar en las elecciones el 22-MRubalcaba: «No es mala […]
Por armak de odelot – Publicado en: leer entre líneas – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
Escribir un comentario – Recomendar 
Sunday 9 january 2011
LEER entre LÍNEAS. Desguazando a El País. En este artículo doy mi particular visión de los hechos que nos relata El País en su edición matutina del 9 de enero de 2011. EL PAIS.-Túnez confirma otros dos muertos cerca de la frontera con Argelia Washington se adelanta a Europa y condena la […]
Por armak de odelot – Publicado en: articulos de opinion – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
Escribir un comentario – Recomendar 
Sunday 9 january 2011
El año empieza intentando rematar cuentas que quedaron pendientes el año pasado. Parece que el pescado está vendido y solo queda que vengan a despellejarlo. Espinas y caldo gallina quedará tan solo para el pueblo llano después de los recortes, pensionazo y reformas laborales. El mundo anda […]
Por armak de odelot – Publicado en: politica – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
Escribir un comentario – Recomendar 
Thursday 6 january 2011
SIGNOS DE CAMBIO ANUNCIAN LOS CIELOS Signos de cambio anuncian los cielos Signos de cambio anuncian los cielos que inundan Australia y cubren de pájaros muertos los campos de Arkansas, Louisiana y también en Suecia. Si fuera un fundamentalista creyente diría que el Apocalipsis está cerca. Pero […]
Por armak de odelot – Publicado en: articulos de opinion – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
Escribir un comentario – Recomendar 
Wednesday 5 january 2011
A OJO DE BUEN CUBERO O LAS CUENTAS DE LA VIEJA noviembre 9, 2010 por armakdeodelot | Editar Me ha venido a la mente estos dichos por un comentario que tuve que hacer no hace mucho y la verdad, ésto de los chascarrillos con solera es algo que me puede. La sabiduría popular es con diferencia el […]
Por armak de odelot – Publicado en: articulos de opinion – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
Escribir un comentario – Recomendar 
Tuesday 4 january 2011
Toda la operativa y el aterrizaje de Alvarez Cascos en Asturias se debe al obsesivo intento de recuperar parcela de poder en el partido popular del salvapatrias Aznarín de Babia, que viendo cerca que el PP pueda ganar esta vez las elecciones y sabiéndose en el punto de mira de su elegido a […]
Por armak de odelot – Publicado en: articulos de opinion – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
Escribir un comentario – Recomendar 
Tuesday 4 january 2011
Hoy 3 de Enero, el estado ha vuelto a colocar 4.000 millones de deuda pública en los mercados para inyectar dinero a las cajas en dificultades. Esta noticia ha intentado pasar inadvertida en todos los medios. De hecho la encontré en un rincón de un diario digital de tirada nacional. Mientras […]
Por armak de odelot – Publicado en: politica – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
Escribir un comentario – Recomendar 
Monday 3 january 2011
Les crisis són cícliques com les orenetes de Becquer.Cada ics anys tornen com acne de primavera.La mateixa crisi. La mateixa misèria. Ni mil exorcismes zapateril cridant-li al vent “Torneu, vostè, demà”,han pogut evitar que aquesta crisi,s’instal sota l’enrajolat porcellanós dels nostres […]
Por armak de odelot – Publicado en: catala – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
Escribir un comentario – Recomendar 
Monday 3 january 2011
“O Wikileals outros.” Abra segredos e verdades.Escritor: Armak odelot da 07 dezembro de 2010 -Quanto mais eu ver as manchetes tendenciosas que deixa Wikileaks, quanto mais eu vejo que eles estão a ser utilizados pelos os EUA a liarla.Pero como estes, existem outros que são Wikileaks segredos […]
Por armak de odelot – Publicado en: portugues – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
Escribir un comentario – Recomendar 

OTROS ARTÍCULOS

 

6 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, EDITORIAL, LEER ENTRE LINEAS | , , , , | Deja un comentario

España y el lastre de ser la fábrica de Alemania

Al margen de ramas como la farmacéutica, España es el proveedor del producto intermedio, como el plástico,  que se utilizará para fabricar algo en otro lugar

A. FLORES Madrid 05/02/2011 08:00

La industria española crece. Lo dice el Índice de Producción Industrial, un dato elaborado tras encuestar a 13.000 empresas fabricantes de 980 productos representativos de todas las ramas de actividad. Pero crece de una forma muy peculiar.

Al margen de ramas como la farmacéutica, química y otras que están mostrando un notable crecimiento, en un buen número de sectores, España es el proveedor del producto intermedio (plásticos, cauchos…) que se utilizará para fabricar algo en otro lugar.

En ambos casos, el valor añadido, el precio del sello made in Spain, el margen de rentabilidad no se queda en casa.

“Las empresas españolas se han especializado en producir para empresas de otros países”, explica Ángel Laborda, director de coyuntura de Funcas. “El diseño del BMW lo hace Alemania, el servicio también.

El mayor valor añadido se lo llevan los alemanes”. Con el dato del IPI, comenta Laborda “se ve que la fabricación de productos finales, bienes de consumo duradero y bienes de equipo cae. Es porque nuestra industria es auxiliar.

No exportamos productos finales, que son los que dejan margen”. Esta “debilidad de nuestra economía” se debe, añade, “a la falta de innovación, de productos propios. España fabrica muy bien para Alemania y a buen precio pero son ellos los que dicen qué se fabrica”.

“El gran problema de la economía española es cómo se ha especializado”, añade Albert Recio, profesor de Economía Aplicada de la Universitat de Barcelona. “Un problema que ya existía en 1995 pero que se tapó con el boom inmobiliario.

El sector del automóvil, por ejemplo, tiene jerarquías muy claras. Los constructores marcan las reglas del juego por arriba y las multinacionales del aluminio los costes por abajo”.

Además, con el euro, añade Albert Recio, “ya no es posible recurrir a la devaluación de la moneda como se hizo para salir de las crisis anteriores”.

Tú tienes
una gran idea…

Nosotros te ayudamos
a hacerla realidad…

Desde el diseño y fabricación
hasta el packaging…

de 1 a 5
copias

de 5 a 50.000
copias

Más que
fabricar

Prototipos rápidos para validación,
con precisión de hasta 0,1 mm.
Hasta en 24 h. Desde 90€

Preseries y series industriales
a bajo precio, fiel a la pieza final,
o bien, listo para la venta.

Desde el proyecto hasta el
packaging, te ayudamos en cada
fase del desarrollo del producto.

6 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, ECONOMIA, EDITORIAL, INTERNACIONAL | , , | Deja un comentario

La revolución árabe, a debate

La revolución árabe, a debate

EL PAÍS organiza un debate abierto al público para intentar explicar el momento histórico que vive la zona

EL PAÍS – Madrid – 05/02/2011

¿Qué está pasando en el mundo árabe? ¿Cómo interpretar lo que está sucediendo en Egipto, Yemen o Túnez? Los ciudadanos exigen cambios, democracia y mejores condiciones de vida en los países del norte de África. Para intentar explicar el momento histórico que vive la zona, EL PAÍS organiza el debate abierto al público “La revolución árabe”.

Tendrá lugar el martes 8 de febrero, a las 20.00 en el CaixaForum de Madrid (Paseo del Prado, 36), y contará con la participación de Gema Martín Muñoz, directora de Casa Árabe, Mehdi Cherifi, traductor de la Cámara de Diputados de Túnez, Mourad Zarrouk, profesor de estudios árabes de la Universidad Autónoma de Madrid, El Houssine Majdoubi, corresponsal de España del diario Al Qods al Arabi, eIgnacio Cembrero, periodista de EL PAÍS. El acto estará moderado por el periodista Javier Valenzuela.

La entrada es libre hasta completar el aforo. El debate se podrá seguir por Twitter con el hashtag #debatearabe.

Más de un mes de revueltas

Desde que el 17 de diciembre un joven tunecino en paro se prendiera fuego en señal de protesta por haberle sido arrebatado su carro de venta de verduras, una ola de revueltas está sacudiendo el mundo árabe. Su personal acto de condena le convirtió en un mártir y un modelo. La situación de pobreza y desempleo y la ausencia de libertades básicas que vivía es compartida por buena parte de la población del Magreb y Oriente Próximo. Pronto otros siguieron su ejemplo en su país, y la onda expansiva del malestar y fue alcanzando poco a poco a otros países de la región.

En Túnez, las movilización ciudadana que se fue gestando durante semanas acabaron el 14 de enero con la dictadura de Zine el Abidine Ben Ali, después de 23 años en el poder. El éxito de los tunecinos animó a los ciudadanos de Egipto, que llevan desde el 25 de enero exigiendo a su dictador particular (29 años como presidente), Hosni Mubarak, que se vaya.

El presidente de Yemen ha anunciado que no volverá a presentarse a la reelección y que pondrá en marcha las reformas que le pide su pueblo. En MarruecosJordaniaSiriaalgunos empiezan a mostrar su malestar, cada país a su manera ycon sus particularidades, mientras Occidente observa perplejo y trata de comprender el nuevo mapa político y social que está naciendo en la zona.

¿Dónde han ido a parar los islamistas?

OLIVIER ROY 05/02/2011

La novedosa peculiaridad de la primera revolución popular pacífica capaz de derrocar una dictadura en el mundo árabe ha consistido en que no ha tenido nada que ver con el islamismo.

La nueva generación árabe no está motivada por la religión, sino por conseguir la democracia

El joven vendedor ambulante tunecino que desencadenó la revuelta al quemarse en público nos recuerda a los monjes budistas vietnamitas en 1963 o a Jan Palach en Checoslovaquia en 1969, unos actos de naturaleza precisamente opuesta a la de las bombas suicidas que son la marca registrada del actual terrorismo islámico.

Incluso en este acto sacrificial no ha habido nada de religioso: ningún turbante verde o negro, ninguna túnica blanca, nada de ¡Alá Akbar!, nada de llamamientos a la yihad. Se ha tratado, por el contrario, de una protesta individual, desesperada y absoluta, sin una palabra sobre el paraíso o la salvación. En este caso el suicidio era el último acto de libertad dirigido a avergonzar al dictador y a instar a la gente a reaccionar. Era un llamamiento a la vida, no a la muerte.

En las sucesivas manifestaciones en las calles, no se invocó un Estado islamista, ni los manifestantes se pusieron sudarios blancos frente a las bayonetas, como en Teherán en 1978. Ninguna referencia a la sharía ni a la ley islámica. Y, lo más sorprendente, ningún “¡abajo el imperialismo de Estados Unidos!”.

El odiado régimen era percibido como indígena, como el resultado del miedo y de la pasividad, y no como la marioneta del neocolonialismo francés o norteamericano, a pesar del refrendo que había obtenido por parte de la élite política francesa.

En vez de ello, los manifestantes pedían libertad, democracia y elecciones con pluralidad de partidos. Dicho sencillamente, querían verse libres de la cleptocrática familia gobernante (“¡dégage!”, o sea “¡despeja!”, ha sido la popular expresión francesa utilizada como consigna).

En esta sociedad musulmana nada se ha puesto de manifiesto acerca de “un excepcionalismo islámico”. Y, al final, cuando los líderes islamistas reales han vuelto de su exilio en Occidente (sí, estaban en Occidente, no en Afganistán ni en Arabia Saudí) estos, como Rachid Ghanuchi, han hablado de elecciones, Gobierno de coalición y de estabilidad, al tiempo que mantenían un bajo perfil.

¿Han desaparecido los islamistas?

No. Pero, al menos en África del Norte, muchos de ellos se han convertido en demócratas. Es verdad que grupos marginales han seguido la senda de una yihad global y nómada, y que vagabundean por el Sahel en busca de rehenes, pero no cuentan con el apoyo real de la población. Esa es la razón por la que se han ido al desierto.

Sin embargo, esos salteadores de caminos siguen estando considerados por los Gobiernos occidentales como una amenaza estratégica que dificulta el diseño de una política a largo plazo. Otros islamistas sencillamente han dejado la política y se han encerrado en casa para seguir un piadoso y conservador, aunque apolítico, estilo de vida. Al igual que a sus mujeres, le han puesto un burka a sus vidas.

Pero el grueso de los antiguos islamistas ha llegado a la misma conclusión que la generación que fundó el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) en Turquía: no hay tercera vía entre democracia y dictadura. Solamente hay dictadura y democracia.

Este reconocimiento del fracaso del islam político ha coincidido con el talante de esa nueva generación de manifestantes en Túnez. La nueva generación árabe no está motivada por la religión o la ideología, sino por la aspiración a una transición pacífica hacia un Gobierno decente, democrático y “normal”. Tan solo quieren ser como los demás.

La revuelta tunecina ayuda a aclarar una realidad respecto del mundo árabe: el terrorismo que hemos contemplado estos últimos años, que es un milenarismo utópico, no proviene de las sociedades reales de Oriente Próximo. Es mucho más fácil encontrar radicales islámicos en Occidente que en estos países.

Naturalmente, el cuadro difiere entre un país y otro. La generación posislamista es más visible en el norte de África que en Egipto o Yemen, por no hablar de Pakistán, que es un país que se derrumba. Pero en todo el Oriente Próximo árabe, la generación que está liderando la protesta contra la dictadura no tiene un carácter islámico.

Eso no quiere decir que no queden grandes desafíos a los que enfrentarse. De hecho, son muchos: cómo encontrar líderes políticos que puedan estar a la altura de las expectativas populares; cómo evitar los escollos de la anarquía; cómo reconstruir los vínculos políticos y sociales que han sido deliberadamente destruidos por los regímenes dictatoriales y reconstruir una sociedad civil.

Pero hay al menos una cuestión inmediatamente suscitada por la revolución tunecina.

¿Por qué sigue apoyando Occidente a la mayoría de las dictaduras de Oriente Próximo incluso cuando esta oleada democrática agita la región? En el pasado, por supuesto, la respuesta ha sido que Occidente ha visto en los regímenes autoritarios el mejor baluarte contra el islamismo.

Esa fue la razón oculta de su apoyo a la cancelación de las elecciones de Argelia en 1990, de que se hiciera la vista gorda con el tinglado de las elecciones egipcias y de que se ignorara lo que los palestinos eligieron en Gaza.

A la luz de la experiencia tunecina ese planteamiento tiene que volver a ser evaluado. En primer lugar, porque esos regímenes ya no constituyen un baluarte fiable. Podrían simplemente desmoronarse en cualquier momento. En segundo lugar, ¿contra qué son un baluarte si la nueva generación es posislamista y prodemocrática?

Del mismo modo que Túnez ha supuesto un momento decisivo para el mundo árabe tiene también que suponer un momento decisivo en la política occidental respecto a la región. La realpolitik de hoy significa apoyar la democratización de Oriente Próximo.

Olivier Roy, profesor en el Instituto Universitario Europeo de Florencia, es autor de Holy IgnoranceThe Failure of Political Islam. Traducción de Juan Ramón Azaola.

FRANCISCO G. BASTERRA

Pánico estratégico

FRANCISCO G. BASTERRA 05/02/2011

Todavía no sabemos si la temida policía secreta Mujarabat está quemando los ficheros de la tortura y la represión, institucionalizadas en el Egipto de Mubarak, como hizo la PIDE portuguesa en la Revolución de los Claveles en las últimas horas. La destrucción de las huellas del crimen junto con el avión presidencial listo en la pista para despegar son las señales definitivas de la caída de una dictadura. Más la decisión de la Casa Blanca.

Obama ya ha transmitido al palacio de Heliópolis la urgencia de la salida del poder del último faraón, ya casi momia. El aliado estratégico, que ha protegido los intereses de EE UU durante 30 años, cuidando a Israel y bloqueando al islamismo.

Ha cumplido con creces. Pero ahora, para seguir manteniendo, de otra forma, el orden norteamericano en Oriente Próximo, preservar las fuentes de petróleo en Arabia Saudí, y poder enfrentar el ascenso regional de Irán, el rais debe saltar. “Quizás sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”. Esta frase atribuida al presidente demócrata Franklin D. Roosevelt y referida al dictador Somoza, padre, en Nicaragua, explica los últimos recelos de Washington para sacar el tapón y dar paso a una nueva época en Oriente Próximo.

La estabilidad a cualquier precio, incluida la democracia, sea para contener el comunismo o el islamismo, conduce a la misma inestabilidad que se pretende evitar. Mubarak ha dejado de ser el son of a bitch de Washington.

Ya no es “nuestro”. La hoja de ruta de la “transición ordenada” estaba en los cables de Wikileaks. Ya preveían que Omar Suleimán, “por ser militar, estaba en cualquier escenario de la sucesión de Mubarak como figura de transición”, y consideraban “improbable la toma del poder por los Hermanos Musulmanes en el periodo inmediatamente posterior al rais”.

Obama no quiere ser como Carter, que perdió Irán dejando caer al sah Reza Pahlevi

Asistimos a la revolución en directo gracias a la televisión, Al Yazira sobre todo, que la está mostrando al mundo árabe, como lo hizo en su día la radio La voz de los árabes, de Nasser, a los SMS y a las redes sociales, que ya han dejado de ser únicamente juguetes del mundo rico.

Una rebelión, más social y económica que política. El tsunami,nacido de la pobreza, el paro, del ansia de dignidad, la necesidad de respeto exigida por los jóvenes árabes y las clases medias y profesionales, de la falta de alternativas vitales.

La imperiosa necesidad de sacudirse el sentimiento de estancamiento, fracaso y frustración que ha aplastado durante decenios a las sociedades árabes. Como ha escrito Anthony Sadid en The New York Times, “por primera vez en una generación, no es la religión, ni la aventura de un líder único, ni las guerras contra Israel, lo que ha puesto las pilas a una región, sino el deseo visceral de una vida decente”.

Obama ha sentido pánico estratégico ante un posible desmoronamiento del orden norteamericano en el arco de crisis del gran Oriente Próximo.

¿Imaginan lo que supondría el cierre del canal de Suez para Europa? España recibe entre el 10% y el 15% del gas que importa a través de barcos que cruzan el canal. Obama piensa en Israel cercado; en Irán, la caída del sah y su sustitución por una dictadura islámica que impuso, con mucha sangre, una teocracia fundamentalista que pretende exportar su revolución.

Vé a Hezbolá en Líbano y a Hamás en Gaza. No quiere ser otro Carter, que “perdió” Irán dejando caer a Reza Pahlevi, y a la Nicaragua de Somoza. Pero está haciendo en Egipto lo mismo que hizo en Teherán en 1979 su antecesor. El embajador norteamericano, Sullivan, acude a palacio el 6 de enero para comunicar al sah la exigencia de una retirada inmediata.

-Sí, pero dónde voy a ir -responde sumiso el rey de reyes.

-¿Qué le parece su mansión de Suiza?

-¡No! La seguridad no es satisfactoria. Bueno también tenemos una casa en Inglaterra, pero el tiempo es tan malo…

-¿Querría usted que me encargara de obtener una invitación para ir a EE UU?

El sah se echa hacia adelante y dice: ¿Ustedes lo quieren?

(Mission to Iran, W. H. Sullivan)

El 16 de enero, Reza Pahlevi abandonaba Irán, temporalmente por motivos de salud, tenía cáncer al igual que Mubarak, y era recibido en Egipto por Sadat.

La hoja de ruta que pretende seguir EE UU en El Cairo: provocar el cambio desde la actual Constitución, algo así como lo que se hizo en la transición española después de Franco, “desde la ley a la ley”, es compleja y arriesgada. El futuro no está escrito. Si Occidente quiere que haya democracia en Egipto debe aceptar a los islamistas como parte de la democracia. Como escribe el analista Shibley Telhami: “EE UU puede obligar a barajar cartas, pero no puede decidir dónde caen las bazas”.

fgbasterra@gmail.com

Dos de cada tres árabes envidian el modelo democrático de Turquía

J. C. SANZ – Madrid – 05/02/2011

Las telenovelas y las series de televisión turcas encandilan a los árabes, que sueñan con la cosmopolita Estambul como destino favorito para un viaje de bodas. Pero el mundo árabe también envidia el progreso económico y las libertades de los turcos. Dos de cada tres ciudadanos de ocho países de Oriente Próximo consideran que Turquía es el modelo político para la región y el que mejor compatibiliza el islam con la democracia.

Una encuesta que acaba de ser presentada en Ankara por la Fundación Turca de Estudios Económicos y Sociales (http://www.tesev.org.tr) muestra que el 66% de los habitantes de Egipto, Jordania, Líbano, Siria, Irán, Irak y los territorios palestinos ve favorablemente a Turquía como sistema político de referencia para la región, y una proporción similar la considera “la mejor síntesis de democracia y religión musulmana”.

Entre las 2.267 personas consultadas en la encuesta, elaborada entre agosto y septiembre de 2010, la tradición islámica de Turquía es el factor más destacado en un 15% de los casos, seguido por la pujanza económica (12%), su sistema democrático (11%) y su actitud en el conflicto palestino-israelí (10%), por citar las cuatro respuestas con mayor porcentaje.

Para el 12% de los encuestados que rechazan el modelo turco en la región, las principales razones son su Constitución laica (12% de este grupo), su escasa identidad islámica (11%), sus estrechas relaciones con Occidente (10%) o, simplemente, porque Oriente Próximo no precisa de modelo alguno (8%).

En realidad, Turquía es la única democracia efectiva en la región y un solitario modelo de referencia. La formidable alternancia que supuso en 2002 la llegada al poder del Partido de la Justicia y el Desarrollo (islamista moderado) marca el ascenso del prestigio turco en el mundo árabe, donde un 78% de sus ciudadanos cree que Ankara debe incrementar su influencia política y económica.

La desafiante actitud del primer ministro Recep Tayyip Erdogan ante Israel, en el Foro de Davos en 2009 y tras el asalto a la flotilla de Gaza en 2010, ha convertido además al gobernante turco en un campeón de la calle árabe, que ahora bulle en una ola de cambio tras la revolución popular de Túnez.

La ‘vacuna’ sectaria protege a Líbano de las revueltas

La división del país entre 18 confesiones religiosas dificulta cualquier movimiento de protesta unitaria

ANA CARBAJOSA | Enviada especial a Trípoli 05/02/2011

En Líbano también se han vivido las ya célebres jornadas de la ira. Grupos de jóvenes suníes salieron a la calle en varias ciudades del país, quemaron neumáticos y se enfrentaron a las fuerzas de seguridad. No lo hicieron como en Egipto, con intención de derrocar a ningún régimen dinástico, ni para quejarse de que sus gobernantes les roban el pan.

Lo hicieron para protestar contra los chiíes que dicen, acumulan poder con Hezbolá a la cabeza y han impuesto a su candidato al frente del Gobierno.

Es la histórica lucha intersectaria la que hace que Líbano no figure de momento entre los países árabes susceptibles de seguir la estela de Túnez y de Egipto, sostienen diversos analistas. El abismo que separa a buena parte de las 18 sectas oficiales libanesas, impide que formen frente común para protestar juntos en contra de nada, añaden.

“Los libaneses tenemos un antibiótico natural: el sectarismo político. Si un grupo sale a la calle a protestar, el contrario, por definición nunca se sumará a la protesta”, sostiene Mazen Muhamad, un carismático líder religioso de Trípoli, en el norte del país.

“Además, las protestas necesitan líderes que piensen en el interés nacional y eso es imposible en Líbano”, añade Muhamad sentado al fresco en una calle de una paupérrima barriada suní de Trípoli. Bab al Tabbane, como se llama este barrio, es la cantera habitual de los jóvenes que protagonizan los disturbios más violentos y que acostumbran a acabar a tiros y con muertos de por medio.

La tensión política y el miedo a un nuevo enfrentamiento entre grupos confesionales recorre de nuevo Líbano, tras la designación de Najib Mikati como primer ministro, en sustitución de Saad Hariri. A pesar de que ambos son suníes, el primero cuenta con el respaldo del bloque chií, lo que ha provocado el boicot por parte de Hariri y de sus aliados.

Khodor Talib, analista del diario As Safir, apunta que aparte de la cuestión sectaria, otra de las diferencias es que en Líbano no hay un presidente “que se eternice en el poder”. “Esto no es Túnez, aquí hay democracia”.

No piensa lo mismo Khaled Daher, parlamentario de del Movimiento Futuro, y uno de los tres políticos que convocó la “jornada de la ira” la semana pasada. “Aquí no hay democracia, aquí hay un régimen que respaldan Irán y Siria”, sostiene en alusión al creciente poderío de Hezbolá. Daher dice no tener miedo a que las protestas suníes que él convoca terminen por contagiarse del estallido popular que recorre el mundo árabe. De momento tiene sus esperanzas puestas en el próximo 14 de febrero, día del aniversario del asesinato de Rafiq Hariri en el que está prevista una marcha multitudinaria. La guerra de Daher, como la de muchos libaneses es de momento, otra

 

6 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, egipto, INTERNACIONAL, revueltas islam | , , | Deja un comentario

Duodécima jornada de revueltas

Duodécima jornada de revueltas con cambios en la cúpula del partido de Mubarak

El corazón de la protesta

Imagen de la plaza Tahrir la noche del sábado 5 de febrero, cuando se cumplen 12 días del comienzo de las protestas. (EFE)

Ampliar

  • EFE. 05.02.2011 – 23.49h

El presidente egipcio, Hosni Mubarak, cambió este sábado la cúpula del partido gobernante y apartó de su dirección a su hijo Gamal, en una serie de pasos que por el momento no han logrado disuadir a las miles de personas que siguen en las calles reclamando su dimisión.


Encuesta

¿Debería dimitir el presidente egipcio, Hosni Mubarak?

Mubarak cedió el mando del Partido Nacional Democrático (PND) al senador Hossam Badrawi, que a partir de ahora asumirá unabicefalia clave dentro de esta formación, al reunir en su persona la secretaría general, en sustitución de Safuat al-Sherif, y la jefatura del comité político, en lugar de Gamal.

Médico especialista en ginecología e hijo de un antiguo decano de la Universidad de El Cairo, Badrawi ha ascendido peldaños dentro del sector reformista del PND hasta situarse a la derecha del propio Mubarak, después ingresar en esta formación en el año 2000.

Esta ofensiva del presidente para recuperar la iniciativa que le arrebataron los ciudadanos en las calles vino acompañada por los mensajes de su gobierno de que lo peor ya ha pasado.

La visión estadounidense

Frank Wisner, enviado de EE UU en Egipto aplaudía la decisión de Mubarak de cambiar a la cúpula de su partido: “Creo que es crucial que el presidente Mubarak continúe su liderazgo, es su oportunidad para escribir su propio legado” (…). “Necesitamos conseguir un consenso nacional alrededor de las condiciones para avanzar un paso más. El presidente debe permanecer en su cargo para conducir esos cambios”.

Por su parte, el departamento de Estado de EE UU ha rechazado hacer cualquier tipo de comentario sobre las palabras de Frank Wisner. Fuentes oficiales han dicho a AFP que el enviado estadounidense habló “en calidad de un ciudadano particular” sobre el futuro papel del presidente Mubarak. Sin embargo, el portavoz de la Casa Blanca Tommy Vietor señaló en declaraciones a los medios que Washington está complacido con“cualquier paso que otorgue credibilidad” al proceso de cambio político justo después de conocerse la dimisión de la cúpula del partido de Mubarak.

Obama aborda el asunto con Merkel y Cameron

El presidente de EEUU, Barack Obama, abordó este sábado la situación en Egipto con la canciller alemana Angela Merkel, el primer ministro británico David Cameron y el príncipe de Emiratos Arabes Unidos Mohamed bin Zayed, informó la Casa Blanca.

Obama planteó durante las conversaciones telefónicas su “seria preocupación” sobre los ataques contra periodistas y representantes de grupos de defensa de los derechos humanos, indicó la residencia oficial estadounidense en un comunicado.

El presidente estadounidense reafirmó durante las conversaciones con líderes extranjeros que el Gobierno egipcio tiene la “responsabilidad” de proteger los derechos de su pueblo y de liberar de forma “inmediata” a los que han sido injustamente detenidos, añade el comunicado.

En línea con lo señalado durante los últimos días, Obama hizo hincapié en la importancia de que comience ya una transición ordenada y pacífica en Egipto.

Apuntó que el proceso debería de concluir con la formación de un Gobierno que responda a las aspiraciones de su pueblo y debe incluir negociaciones creíbles entre el Gobierno y la oposición.

La Casa Blanca indicó que los líderes se comprometieron a mantener un estrecho contacto sobre la situación en Egipto.

Medidas económicas para recuperar la “normalidad”

El ejecutivo puso este sábado todo su empeño en demostrar que el país ha entrado de nuevo en la senda de la normalidad en una distendida rueda de prensa del primer ministro, Ahmed Shafiq, con la plana mayor del equipo económico.

La situación económica es ahora mejor”Debemos ser optimistas. Las instituciones del Estado recuperan la normalidad y la situación es ahora mejor“, aseguró Shafiq, tras reunirse con Mubarak, cuatro ministros encargados de asuntos económicos y el jefe del Banco Central, Faruq Oqda.

Para el primer ministro, “la situación en (la plaza) Tahrir y de los manifestantes ha cambiado. El ‘día de la salida’ (celebrado este viernes) fracasó y ahora lo llaman el ‘día de la resistencia’. La situación en Tahrir es tranquila y no hay detenciones de manifestantes“.

Shafiq se refería a la jornada de protestas de este viernes, bautizada como ‘día de la salida’, en la céntrica plaza de El Cairo, en referencia a la aspiración de los manifestantes de que Mubarak abandone el poder.

Conversaciones con la oposición

Para desactivar el movimiento, el régimen cuenta también con el diálogo que ha ofrecido a las fuerzas opositoras y que la mayoría de estas, por el momento, ha rechazado hasta la marcha de Mubarak.

Gamal Nasar, dirigente de los Hermanos Musulmanes (principal fuerza opositora en Egipto) , explicó que su grupo “reitera que no participará en diálogo alguno hasta que el régimen atienda las demandas del pueblo”.

Nasar explicó que “es totalmente incorrecto” que algún representante de la Hermandad participase en el encuentro y aseguró desconocer esa reunión con el primer ministro anunciada por ese representante de la ANC.

Por su parte, el vicepresidente egipcio, Omar Suleiman, se reunió en una segunda ronda de conversaciones con representantes de los partidos Wafd, liberal, y Tagamu, izquierdista, ambos con representación parlamentaria y de la oposición más asimilada por el régimen.

Una “tormenta perfecta” en Oriente Medio

La secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, y la canciller alemana, Angela Merkel, intervinieron en la 47 Conferencia de Seguridad de Munich para calificar las últimas actuaciones que Mubarak había llevado a cabo (antes de conocer el cambio de la cúpula del PND).

La canciller alemana considera un “error” celebrar con precipitación elecciones en Egipto tras una eventual marcha de su actual presidente ante las incesantes protestas populares contra su régimen y subrayó que pese a todo, es el pueblo egipcio el que debe decidir sobre su futuro.

Hillary Clinton advirtió también que en las revueltas civiles árabes de Egipto, Túnez y Yemen“existen riesgos a corto plazo”. De este modo, Clinton observa en Oriente Medio una nueva fase de cambios extremos y una región que se está viendo sacudida por una “tormenta perfecta“.

La jefa de la diplomacia estadounidense indicó que “no se puede mantener el actual status quo” y advirtió contra situaciones caóticas si no se consigue una transición a una mayor democracia y justicia.

Explosión de un gasoducto en el Sinaí

Una explosión en la mañana de este sábado de un gasoducto al norte de la península egipcia del Sinaí a mano de “saboteadores terroristas” hizo estallar la planta principal internacional de gas que conecta Al Arish con Jordania.

Por razones de seguridad, también se interrumpió el suministro de gas natural a Israel.

Un Ejército egipcio dividido en facciones

Unos cables estadounidenses filtrados por WikiLeaks de los que este sábado se hace eco elFinancial Times describen al Ejército egipcio como dividido en facciones ya desde hace tiempo, al contrario que la imagen de unidad que ha presentado hasta ahora durante la crisis política en ese país.

Mubarak tiene un firme control sobre los altos mandos de las Fuerzas ArmadasDe acuerdo con un informe de diplomáticos estadounidenses, hecho en 2009 con motivo de una visita del presidente Hosni Mubarak a Washington, el Ejército egipcio no es monolítico, sino que está divido en bandos entre los que reina la desconfianza.

Según éstos, los mandos intermedios del Ejército sienten desprecio por el comandante de las Fuerzas Armadas y ministro de Defensa, el mariscal de campo Mohamed Husein Tantaui, de quien opinan que es el “perrillo faldero” de Mubarak.

La llama de Tahrir sigue viva contra el frío y la lluvia

Pese a las grietas que comienzan a aparecer entre los detractores de Mubarak, la plaza Tahrirgritó, cantó y bailó un día más para exigir a Mubarak que se vaya inmediatamente y convoque elecciones libres.

El descenso de temperaturas, la fina lluvia que este sábado cayó sobre El Cairo y, sobre todo, el hecho de que Mubarak siga en el poder el día después de lo que habían bautizado como el “viernes de la salida” se conjuraron para templar los ánimos en la plaza Tahrir.

Uno de los manifestantes, Mohamed Saad, explicó que recibe continuamente llamadas de su familia para que abandone la concentración y vuelva a casa, sobre todo después de que el llamado “día de la salida” acabase con Mubarak aún firme en el sillón.

“Escucho a mis amigos hablar con sus familias y decirles: ‘No me muevo de aquí hasta que Mubarak se vaya’. Yo tampoco me voy, aguantaré hasta la muerte”, sentenci

Los Hermanos Musulmanes se unen a las conversaciones para la transición en Egipto

Dimite la cúpula del partido del presidente Mubarak, con su hijo Gamal al frente, pero el presidente resiste. -La oposición exige una rápida reforma constitucional y elecciones libres . -Los manifestantes acampados en la plaza de la Liberación de El Cairo: “O Mubarak o nosotros”

E. GONZÁLEZ / N. TESÓN / G. HIGUERAS | El Cairo 06/02/2011

La noche en el Cairo

Multitud en la plaza Tahrir en El Cairo.- CLAUDIO ÁLVAREZ

Son el grupo de la oposición más influyente del país, también el más temido desde Europa y EE UU por su ideario islamista y a piori poco solícito a las demandas de Occidente. Esta noche los Hermanos Musulmanes han anunciado que se suman a las conversaciones en Egipto para terminar con la crisis política que hace 12 días que secuestra al país.

Grafico

El escenario de las revueltas en El Cairo

GRAFICO – El Pais – 03-02-2011

– MARIANO ZAFRA

Confrontaciones en El Cairo

VIDEO – CLAUDIO ÁLVAREZ (Enviado especial) | El Cairo – 03-02-2011

El centro de la capital egipcia se ha convertido en el escenario donde partidarios del presidente Mubarak y los que quieren su dimisión sellan sus diferencias a punta de piedras y cócteles molotov

Especial: Revueltas en el mundo árabe

Los Hermanos han asegurado a Reuters que se incorporarán a las negociaciones hoy con la intención de dictaminar hasta qué punto el Gobierno está “dispuesto a aceptar las demandas del pueblo”. Para calmar las reticencias que demuestran tanto Occidente como los sectores laicos de la oposición, el grupo insiste en que no tiene la intención de convertir Egipto en un Estado islámico.

Más allá de estas consideraciones, la llegada a las negociaciones de los Hermanos, oficialmente proscritos en Egipto, puede suponer un avance importante en la resolución del conflicto. Dejando a un lado al Ejército, no parece que haya ningún otro colectivo con la influencia suficiente como para negociar cara a cara con los cientos de miles de egipcios que continúan tomando las calles.

Sobre todo, la llegada de los Hermanos debería de darle mayores bríos a la atomizada oposición. La disparidad interna de un movimiento popular al que solo une el odio a Mubarak y el ansia por los valores más básicos del progreso, libertad y justicia parece que va a marcar los próximos días y semanas. Hasta ahora la oposición ha fracasado a la hora de transmitir un mensaje sólido y coreografiado al vicepresidente Suleimán y el Ejército, los nuevos interlocutores ante el cambio. Cada grupo está enredado en una guerra propia.

Ayer el dirigente opositor Mohamed ElBaradei, que insiste en autodescartarse como candidato a dirigir la transición a pesar de haber recibido muy pocas invitaciones a hacerlo, aseveró que el apoyo de Estados Unidos a Suleimán o al presidente, Hosni Mubarak, para que encabecen un Gobierno de transición sería un “retroceso”. Se refería a las nuevas declaraciones de Obama pidiendo una “transición ordenada”.

Muchas figuras de la oposición insisten en que ahora la prioridad debe ser cambiar las reglas electorales mediante la formación de un nuevo parlamento que modifique la constitución y permita concurrir a las urnas con unas reglas que no hayan sido creadas exclusivamente para favorecer al partido de Mubarak, como viene ocurriendo en los últimos 30 años.

En cualquier caso, Egipto empezó ayer a respirar.Las estructuras del régimen han resistido sin desmoronarse el tremendo empuje de la revuelta, pero se saben condenadas a una profunda reforma ya sin Hosni Mubarak. Los manifestantes, y la mayoría de la sociedad, han comprobado su enorme fuerza, pero son conscientes de que empieza una fase de forcejeos y negociaciones. Tras 12 días estremecedores, la sociedad egipcia intenta recuperar el pulso en el inicio de una nueva era, aún muy confusa.

La dimisión de la cúpula del hegemónico Partido Nacional Democrático (PND), con Gamal Mubarak al frente, confirma que el cambio es imparable.

Más allá de los tanques que dominan la ciudad, de los manifestantes que mantienen el bastión de la plaza de la Liberación (destinados a un lugar de privilegio en la épica árabe y en la historia mundial del progreso), de una inevitable tensión colectiva, El Cairo muestra deseos de trabajar y volver a sus embotellamientos y a su caos cotidiano. En cierta forma, eso favorece al régimen. Es decir, al Ejército, que gana tiempo mientras organiza algún tipo de salida para Mubarak.

Cambios en el Gobierno

Aún permanece en su palacio Hosni Mubarak, ciertamente. El faraón no abandona la presidencia pese a la diaria insistencia de los manifestantes. Es ya, sin embargo, un zombi político, un vestigio que al Ejército le conviene eliminar de la forma más digna y discreta posible.

Tras su emotivo discurso del martes, con el que Mubarak desató las fuerzas más oscuras de su régimen (los matones, la xenofobia, la amenaza del caos, las teorías de una conspiración internacional), el faraón agotó sus recursos. La realidad le es ajena. El vicepresidente, Omar Suleimán ha dado un paso al frente para convertirse, de hecho, en el rostro del poder.

La tormenta se llevó ayer por delante a Gamal Mubarak, el hijo menor del rais, magnate financiero, responsable del PND, jefe del “sector de los negocios” y, hasta hace 12 días, hipotético sucesor en la presidencia. Gamal y el resto de los secretarios dimitieron en bloque. Fue un nuevo paso en el largo camino hacia el cambio.

La salida de Gamal Mubarak es trascendental al no poder tomar el testigo de su padre en la presidencia, ya que la Constitución exige que los candidatos tengan un puesto en el partido. Además, este movimiento político se produce en un contexto de acercamiento a la oposición, entre cuyas exigencias está la petición expresa de que el equipo de fieles de Mubarak desaparezca del mapa político.

La renuncia del hijo de Mubarak ha sido valorada por Estados Unidos. El enviado de Barack Obama a Egipto, Frank Eisner, ha asegurado que “ahora hay una oportunidad de avanzar. Está es la primera fase pero la dirección es prometedora”.

Después, el funcionario de la Administración estadounidense ha defendido la continuidad de Mubarak para pilotar la transición hacia la democracia, lo que entraba en aparente contradicción con las declaraciones previas al respecto de Obama. Poco después, la Casa Blanca ha rectificado a su diplomático asegurando que hablaba a título personal y no en calidad de asesor presidencial.

Fin de ciclo

El cambio se perfila difícil, tal vez tumultuoso. El Ejército procura estrechar el teórico “cerco de protección” en torno a la plaza de la Liberación para limitar al máximo los vínculos entre el corazón de la protesta y el resto del país. El jefe del Estado Mayor, como en la víspera el ministro de Defensa, acudió al lugar para pedir a los manifestantes que se retiraran y delegaran su fuerza en representantes políticos; como era de esperar, la multitud no le creyó y se quedó. Se registran ocasionales detenciones arbitrarias y actos de hostigamiento. Pequeños grupos de fieles a Mubarak pululan aún con banderas y protegen su propia barricada, al norte de la plaza.

El cambio es, sin embargo, inevitable. La nación entera, 80 millones de egipcios, ha contraído una deuda eterna con los héroes de Tahrir , las decenas de miles de hombres y mujeres que están resistiendo furiosos embates de la policía, primero, y después de los matones del régimen, en buena parte policías de civil.

Es un grupo heterogéneo de jóvenes, profesionales, obreros y Hermanos Musulmanes que siguen atrincherados en la plaza, dispuestos a vencer o morir, y están animando con su valor a millones de egipcios que perdieron el miedo y, tras el inicial martes de esperanza, han seguido manifestándose hasta persuadir al régimen de que su violencia era inútil.

Las imágenes de los matones cargando contra la multitud a lomos de caballos y camellos, entre tanques y pedradas, han de perdurar en la memoria como una metáfora de las fuerzas en conflicto.

Una lección para Occidente

La lección de Tahrir, de Alejandría, de la oleada de libertad egipcia, abarca mucho más que un país. Si el detonante del cambio árabe fue la revuelta de Túnez, Egipto ha sido la explosión.

Más allá de los árabes, eso llamado Occidente aprendió también unas cuantas cosas. El miércoles, cuando el régimen azuzó a sus matones contra la prensa extranjera y se registraron palizas y detenciones, los enviados especiales y corresponsales vieron de cerca las entrañas de una dictadura.

Cuando se les golpeó, cuando pasaron horas en una comisaría asistiendo a la tortura a que eran sometidos rutinariamente los ciudadanos egipcios, comprobaron el terrible precio que un pueblo pagaba por la “estabilidad” y la vocación prooccidental y filoisraelí que Washington y las capitales europeas tanto valoraban en Mubarak.

Cosas bien conocidas adquirieron una nueva relevancia. Hasta que los egipcios se rebelaron, se hablaba con frecuencia de que Estados Unidos había concedido a Egipto 40.000 millones de dólares en ayuda militar durante los 30 años de mandato de Mubarak.

De pronto, se prestó atención a otro dato: en ese mismo periodo, la familia Mubarak (el presidente, su esposa, sus hijos) ha acumulado un patrimonio estimado en 70.000 millones de dólares (unos 52.000 millones de euros). Lo cual da una idea del portentoso nivel de corrupción.

Ya desde el jueves, al cerciorarse de que la era de Mubarak y del festín oligárquico-militar había terminado, el régimen empezó a soltar lastre. Ahmed Ezz, magnate del acero, vio bloqueados sus fondos bancarios.

Se abrieron procedimientos por malversación contra tres ex ministros civiles. Curiosamente, no se señaló a ningún ministro militar ni alto mando del Ejército. Había que salvar los muebles, representados por los uniformes.

La jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, declaró ayer de forma abierta que confiaba en el general Omar Suleimán exjefe de los servicios secretos y nuevo vicepresidente, como hombre fuerte y encargado de pilotar una transición limitada, centrada en tres puntos: reforma constitucional, ausencia de violencia y elecciones libres lo antes posible.

Una explosión deja Jordania sin gas

La espectacular explosión de un gasoducto egipcio en la península del Sinaí ha dejado desabastecida a Jordania. La terminal de gas siniestrada suministra también gas a Israel, lo que en un principio hizo pensar a las autoridades de la zona que se trata de un ataque perpetrado por terroristas, aprovechando el caos reinante en Egipto. El director de la empresa nacional de gas natural, Magdy Toufik, indicó sin embargo en un comunicado que fue una fuga la que causó el incendio.

MÁS INFORMACIÓN:

EEUU da respiración asistida al régimen de Hosni Mubarak

El enviado de Obama para mediar en la crisis dice que el dictador debe seguir en el cargo para hacer posible la transición

ÓSCAR ABOU-KASSEM ENVIADO ESPECIAL 06/02/2011 23:35

Desesperado por intentar desactivar la revuelta popular y aferrarse al poder, el tambaleante régimen de Hosni Mubarak anunció la dimisión de la cúpula directiva del partido oficialista. La medida cuenta con el beneplácito de Washington, que da así un poco de respiración asistida a un Gobierno egipcio que hace dos días parecía amortizado. “Necesitamos un consenso nacional antes de seguir avanzando.

El presidente de Egipto debe seguir en su cargohasta que se pueda avanzar en esos cambios”, dijo Frank Wisner, el enviado especial de Estados Unidos para mediar en la crisis egipcia.

Pero los protagonistas de la protesta siguen decididos a no ceder en su principal exigencia: la salida inmediata del presidente egipcio. La dimisión de Gamal, el hijo de Mubarak predestinado a heredar la presidencia del país, y de toda la junta directiva del Partido Nacional Democrático no fue suficiente. La idea apadrinada por Washington de dejar a Mubarak casi como un presidente honorífico y permitirle una salida digna en los próximos meses no es aceptada por los manifestantes que volvieron a acudir masivamente y de forma pacífica a la plaza Tahrir (Liberación).

“Es difícil acabar con un régimen que dura tanto”, dice un testigo

La situación actual no permite avanzar, ya que los tres actores principales mantienen la comunicación estancada. A un extremo está el Gobierno, que apenas habla con la oposición, la cual a su vez es incapaz de comunicarse con una protesta popular que no tiene dirigentes y que sólo quiere la salida de Mubarak.

Tras fracasar el plan A, que consistía en aplastar con sus matones a los manifestantes, el régimen intenta ahora desactivar la protesta haciéndoles responsables de la crisis ante los ojos de los egipcios.Para intentar normalizar la situación actual, el Gobierno egipcio anunció que hoy abrirán los bancos tras una semana de cierre. Según las estimaciones de Crédit Agricole, la crisis está costando a Egipto 230 millones de euros al día.

A la plaza Tahrir acudió un comandante del Ejército egipcio para intentar persuadir a los manifestantes para que dejen la protesta. “Tenéis todo el derecho a expresaros pero, por favor, salvad lo que queda de Egipto. Mirad a vuestro alrededor”, dijo Hasán Al Roweny con un altavoz. La multitud le calló con gritos: “¡Nosotros nos quedamos, Mubarak se va!”.

La defensa de la plaza Tahrir está lista para repeler otras agresiones

El papel del Ejército está resultando ambiguo. Por un lado no disparan ni atacan a los manifestantes, pero no los defendieron cuando fueron brutalmente atacados por los partidarios del presidente, desaparecidos. El Ejército complicó todo lo posible los accesos a la plaza con unos controles lentísimos que provocaron largas colas. “Casi muero aplastado en una avalancha en la cola”, afirmó Mohamed Radwan tras superar un control militar.

“El miércoles nos tenían que haber protegido. No están acostumbrados a tener que tratar con la gente y sólo provocan el caos. Están cansados y quieren que esto termine ya”, afirmaba Nora El Gazar, una joven que se encontraba en el centro de la plaza leyendo Masry Al Youm, un periódico reformista. Su amiga Sundus también lo tenía claro: “No se puede decir que el Ejército esté con nosotros”.

Barricadas

“¡Nosotros nos quedamos, Mubarak se va!”, grita la oposición

Pese a todo, la vida sigue siendo de color de rosa dentro de la plaza. Se han multiplicado las tiendas de campaña y la autogestión funciona a pleno rendimiento. Sobra la comida y se ha conseguido tener energía al reconducir los cables eléctricos de los semáforos.

La defensa de la plaza a base de barricadas y cascotes de rocas también está lista para repeler otra agresión. Junto a la rotonda hay dos escenarios con altavoces. En ellos se recitaba poesía, se cantaban canciones populares y se lanzaban arengas para mantener encendida la revolución.

Además de varios hospitales de campaña, también hay pequeñas enfermerías. En una de ellas estaba Ahmad Nur, un marino con conocimientos básicos de medicina. “No nos fiamos de Mubarak. El problema es que es difícil acabar rápidamente con un régimen que dura tanto tiempo”, explicaba.

En el extremo sur de la plaza Tahrir y junto a la mezquita permanecen acampados los Hermanos Musulmanes. Abdel Fatah Saba, padre de 10 hijos, defendía un mensaje de unidad: “No queremos instaurar la sharia [ley islámica], eso es algo que tendrá que decidir el pueblo. Aquí todos somos egipcios con el mismo objetivo”.

Amnistía protesta por la detención de sus activistas

La organización pide una investigación. RSF denuncia el ataque a 75 periodistas

PÚBLICO MADRID / PARÍS 06/02/2011 08:00

Militares protegen a un periodista agredido.

Militares protegen a un periodista agredido.REUTERS

Amnistía Internacional pidió que se investigue la detención de unos 35 activistas de derechos humanos y periodistas, entre ellos dos miembros de su personal.

“Las autoridades deben llevar a cabo urgentemente una investigación de por qué se ha atacado de esta manera a los activistas que observan las protestas y quién ordenó esos ataques”, dijo la organización.

Los activistas de derechos humanos, abogados y periodistas, tanto egipcios como internacionales, fueron detenidos el jueves cuando la policía militar asaltó las oficinas del Centro Legal Hisham Mubarak. Los activistas internacionales, incluidos los de Amnistía Internacional y Human Rights Watch, fueron liberados el viernes. Los activistas egipcios detenidos con ellos fueron liberados.

Por otro lado, Reporteros Sin Fronteras (RSF) señaló hoy que ya son al menos 75 los periodistas atacados durante la cobertura de las protestas en Egipto y reiteró la “increíble envergadura de la campaña de odio” lanzada contra la prensa internacional. Hay 72 periodistas que han sido detenidos “durante al menos dos horas” y otros siete de los que no se tienen noticias. RSFconfirmó el fallecimiento del periodista egipcio Ahmed Mohamed Mahmud, que trabajaba para el grupo Al Ahram.

Los Hermanos Musulmanes se unen a la transición egipcia

E. GONZÁLEZ / N. TESÓN / G. HIGUERAS | El Cairo

Dimite la cúpula del partido del presidente Mubarak, con su hijo Gamal al frente, pero el presidente resiste. -La oposición exige una rápida reforma constitucional y elecciones libres

EE UU advierte a los regímenes árabes que avancen a la democracia

EE UU advierte a los regímenes árabes que avancen a la democracia

ANDREA RIZZI | Múnich

Clinton alerta de una “tormenta perfecta” en el mundo árabe.- Merkel: “Sería erróneo celebrar unas elecciones precipitadas”

EEUU da oxígeno al régimen de Hosni Mubarak

| ÓSCAR ABOU-KASSEM, enviado especial a El Cairo

El enviado de Obama a Egipto para mediar en la crisis dice que el dictador debe seguir en el cargo para hacer posible la transición.

Comentarios: 12 | GUILLAUME FOURMONT

La UE y EEUU, que defienden los derechos humanos, respaldan dictaduras en el mundo árabe por interés económico.

6 febrero, 2011 Posted by | 1.-ISLAM, egipto, INTERNACIONAL, NOTICIAS | , , | Deja un comentario

¿Piensa el Gobierno declarar el Estado de Alarma en la Banca?

La banca tiene mas españoles secuestrados con las hipotecas y los créditos que los conctroadores aereos.

El despacho de Doña Manolita amanecerá un día rodeado de carros de combate y los Guardias Civiles vendiendo décimos a punta de pistola”

Estimado Presidente:

Su gobierno ha decretado el estado de alarma en el control aéreo como respuesta a las bajas masivas de los controladores que paralizaron la navegación dejando atrapados a 600.000 españoles en los aeropuertos. Veamos algunos datos: en España hay 2300 controladores aéreos. Como colectivo tienen una historia de privilegios, salarios altísimos y horas extras de oro. La media anual que perciben los controladores es de 300.000 euros brutos. Es la primera vez desde que se aprobó la constitución el 6 de diciembre de 1978 que se promulga el Estado de Alarma y se hace además en un colectivo civil. Los argumentos del gobierno son fundamentalmente tres. Primero, es un colectivo de privilegiados que ha hecho una huelga salvaje a través de las bajas médicas. Segundo, han paralizado un servicio esencial que afecta los derechos de circulación y de transporte de la ciudadanía. Y tercero, 600.000 españoles estaban secuestrados en los aeropuertos sin poder viajar en un puente festivo.

Señor Zapatero, los mismos hechos se están produciendo en otros ámbitos y no se observa en su Gobierno voluntad política de aplicar la misma vara de medir.

¿Piensa su Gobierno decretar el estado de alarma en la banca española? Hay argumentos de más peso que los esgrimidos en el caso de los controladores:

-Los banqueros tienen una situación de privilegio, unos salarios de infarto y pensiones multimillonarias blindadas.

-Entre los diez ejecutivos que más ganan en España hay siete banqueros: Alfredo Saenz, Francisco Luson, Emilio Botín, Francisco González, Patricia Botín, Gorigorri. Ingresando en algunos casos 10 millones de euros anuales.

-82 consejeros de las empresas encuadradas en el IBEX-35 ganan de media 2 millones de euros anuales.

-La banca tiene secuestrados a más de 14 millones de españoles con hipotecas, de los que 1,4 millones está sufriendo procesos de embargo por los que perderán su vivienda, un derecho constitucional.

-La responsabilidad en la especulación es directa. Ahí están los créditos financiando promociones urbanísticas por valor de 325.000 millones de euros.

-La mayoría de los 7 grandes bancos (6), tienen filiales en paraísos fiscales, los escondrijos del dinero negro y criminal.

Hay también otros colectivos privilegiados, la Casa Real, con 9 millones de euros anuales de los que no hay transparencia ninguna de su gestión. Los sueldos de los altos cargos del Estado que no resisten comparación con el salario medio y mucho menos con la retirada que ha anunciado usted de los 423 euros a los parados de larga duración.

Señor Presidente, me temo que usted no va a decretar el Estado de Alarma en la Banca española. Al contrario, les ha entregado más de 30.000 millones de euros de dinero público y ha puesto a su disposición como aval 90.000 millones de euros.

A las empresas del IBEX 35, a los grandes empresarios, los sienta usted en la Moncloa para ofrecerles una salida neoliberal a la crisis, que están pagando los trabajadores con pérdida de derechos y 5 millones de desempleados.

Señor Zapatero, de lo que sí le creo capaz en su deriva privatizadora y neoliberal es de declarar el Estado de Alarma en el despacho de Doña Manolita, que amanecerá un día rodeado de carros de combate y los Guardias Civiles vendiendo décimos a punta de pistola. Cuando eso pase, Rubalcaba lo venderá a la opinión pública como un gran servicio al país de la Lotería Nacional para garantizar igualdad en los premios a los ciudadanos, y los beneficios para el capital que se quede con el 30% de las Loterías.

Con Franco tocaba el Gordo en las zonas que habían sufrido inundaciones y tenía el Estado de Alarma permanente sobre el país. ¿Le suena esto, Señor Presidente?

Antonio Romero Ruiz

Presidente de Honor del PCA.
Ex parlamentario andaluz de IU LV-CA
Coordinador de la Red de Municipios por la III República.

 

6 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, BANCA, DENUNCIA, DEUDA, ECONOMIA | , , , , | Deja un comentario