cibernoticias EXPRESS

La cara oculta de las noticias

La deuda de EEUU está al borde de la suspensión de pagos

PASA SU PERSPECTIVA A “NEGATIVA”

S&P advierte a EEUU de que podría perder la triple A

“Creemos que hay al menos una probabilidad del 33% de que podamos rebajar la calificación a largo plazo en dos años”, asegura la agencia.

  • 2011-04-18  LIBRE MERCADO

La agencia de medición de riesgos Standard & Poors anunció este lunes que ha rebajado a “negativa” la perspectiva de la calificación de Estados Unidos, aunque mantiene la nota de “AAA” sobre la deuda soberana a largo plazo de la primera economía mundial.

“Nuestra perspectiva negativa en la calificación de la deuda soberana estadounidense señala que creemos que hay al menos una probabilidad del 33% de que podamos rebajar la calificación a largo plazo de EEUU en dos años”, manifestó el analista de S&P, Nikola Swann.

La firma indicó que la economía de Estados Unidos sigue siendo “flexible, diversificada y con altos ingresos”, que está respaldada por una política monetaria “prudente y creíble” y que esto es evidente en su “habilidad de mantener el crecimiento mientras contiene las presiones inflacionistas”.

“Aunque consideramos que estas fortalezas son por ahora mayores que los peligros fiscales y económicos, así como la gran deuda externa de Estados Unidos, ahora creemos que podrían no compensar completamente los riesgos de crédito en los dos próximos años para mantenerse al nivel ‘AAA'”, dijo Swann.

La agencia, que también reafirmó la calificación de “A-1+” para la deuda a corto plazo estadounidense, advirtió de que hay un “riesgo material de que los legisladores de EEUU no lleguen a un acuerdo sobre cómo resolver los retos presupuestarios tanto a medio como a largo plazo para 2013″.

“Más de dos años después del comienzo de la crisis, los legisladores estadounidenses todavía no han llegado a un pacto para revertir el actual deterioro fiscal o resolver las presiones fiscales a largo plazo”, añadió por su parte Swann.

La fecha: 2013

Por ello, S&P ha advertido a Estados Unidos de que si para 2013 no se ha llegado a un acuerdo sobre esta materia y no se han comenzado a implementar medidas al respecto, “el perfil fiscal estadounidense sería sustancialmente más débil que el de las calificaciones ‘AAA'”.

S&P reconoció que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha hecho público su plan de recorte de la deuda en 4 billones de dólares en los próximos 12 años, pero aseguró que estas propuestas son “un punto de partida” y alertó de que “el camino para llegar a acuerdos continúa siendo desafiante porque las diferencias entre ambos partidos (demócrata y republicano) siguen siendo muy grandes”.

Así, S&P señaló que los primeros presupuestos de Estados Unidos que podrían incluir este tipo de medidas para atajar los retos fiscales a medio plazo podrían ser los de 2014 o incluso después. “Si los legisladores estadounidenses llegan a un acuerdo en las estrategias de consolidación fiscal, creemos que implementar esas medidas podría tomar tiempo, como demuestra la experiencia en otros países”, apuntó la agencia.

S&P prevé que el déficit del Gobierno estadounidense “se reduzca gradualmente pero continúe algo por encima del 6 % del producto interior bruto (PIB) para 2013″, y como resultado, la deuda de este país alcanzaría el 84 % para ese año, teniendo en cuenta que la agencia espera un crecimiento anual cercano al 3 % en EEUU.

IMPAGARÁ “DE UN MODO NO CONVENCIONAL”

Bill Gross equipara la deuda de EEUU con el fraude piramidal de Madoff

El director de PIMCO está convencido de que EEUU suspenderá pagos. Su deuda es tan segura como el de un “esquema Ponzi o Madoff”.

  • 2011-04-14  Toni Mascaró

Bill Gross, el cofundador y director de PIMCO, el mayor fondo de renta fija a nivel mundial, considera que los bonos del tesoro americanos “tienen poco valor” como consecuencia del grave problema de deuda de Estados Unidos. Anteriormente, el inversor Warren Buffet ya había advertido del peligro de invertir en renta fija a largo plazo denominada en dólares americanos.

Basándose en varios informes, entre ellos el de Mary Meeker, Gross ha afirmado este mes en una carta (que rápidamente dejó de estar disponible en la web de PIMCO) lo siguiente:

Si estuviese compareciendo ante el Congreso y declarando sobre nuestra actual crisis de deuda, diría claramente algo así: “Comparezco ante ustedes como representante de un gestor de dinero de 1,2 billones de dólares, históricamente orientado a bonos, que ha estado vendiendo bonos del Tesoro porque tienen poco valor en el contexto de una deuda total de 75 billones de dólares.

A menos que los programas de ayudas sociales se reformen sustancialmente, estoy convencido de que este país entrará en default [no pagará su deuda]; no en el modo convencional, sino hurgando en el bolsillo de los ahorradores mediante una combinación de políticas menos observables, pero históricamente verificables, tales como la inflación, la devaluación de la divisa y unos tipos de interés reales bajos o negativos.

Los 75 billones a los que se refiere Gross son la suma de la deuda pública emitida por el Tesoro más las obligaciones contraídas por los grandes programas de ayudas sociales, principalmente Medicaid, Medicare y Seguridad Social. Este total de deuda es cinco veces superior al PIB de Estados Unidos.

Las opciones para evitar el desplome del dólar

Gross considera políticamente inviables las dos alternativas que más directamente atajarían el problema, a saber: “Recortes muy grandes” de estos programas de ayudas sociales -a lo que Obama de momeno se niega– o la abrogación contractual (el impago convencional propiamente dicho).

En ausencia de estas dos medidas, el director de PIMCO considera que sólo se puede aplicar una combinación de tres políticas, lo que él llama “impago de un modo no convencional”. A saber:

  • La primera de estas consistiría en una elevada inflación acelerada e inesperada. Lo cual, admite, es probable que se dé, pero no cree que llegue a ser decisivo.
  • Otra opción consistiría en reducir el valor del dólar, como ya está sucediendo.
  • La última opción pasaría por unos tipos de interés reducidísimos.

PIMCO vende corto

Efectivamente, hace un mes, PIMCO eliminó por completo su exposición a los bonos del Tesoro reduciéndola del 12% al 0%, situación que no se daba desde enero de 2009. En sustitución de la deuda americana, PIMCO adoptó posiciones en deuda de países emergentes, entre otros activos. Pero, no contentos con esta medida, ahora su principal fondo, el Total Return Fund (235.000 millones de dólares), está vendiendo corto.

Esta práctica consiste en que PIMCO vende activos, (bonos del Tesoro, en este caso) que previamente no ha comprado sino adquirido mediante arriendo y compromiso de recompra. Por lo tanto, matemáticamente, se considera equivalente a comprar una cantidad negativa.

En el gráfico, puede observarse cómo los bonos en manos del Total Return Fund (en azul) han pasado a negativo, unos 7.100 millones a valor de mercado. Simultáneamente, por lo tanto, ha aumentado su efectivo (en rojo) hasta 73.000 millones.

Obviamente, si el presidente de PIMCO considera que esta situación empujará irremediablemente a Estados Unidos a adoptar alguna combinación de las tres políticas arriba expuestas (descartando las reformas de las ayudas sociales y el default propiamente dicho), entonces debería de temer no sólo la tenencia de bonos sino también la tenencia de dólares. Según su propio razonamiento, éstos están abocados a perder valor, a diferencia de otros activos como, por ejemplo, los metales preciosos u otras divisas.

¿Quién comprará la deuda si no lo hace la FED?

A dos meses vista del final del Quantitative Easing 2 (QE2), el segundo programa de compra de bonos de la FED, Gross reflexiona:

Lo que ha de admitir un observador imparcial es que la mayoría de los 9 billones de dólares en obligaciones y bonos del Tesoro emitidos están ahora en manos de soberanos extranjeros y la FED (60%) mientras que los inversores privados tales como los fondos de renta fija, las aseguradoras y los bancos están en minoría (40%).

Más chocante es, sin embargo, la evidencia en el gráfico 2 que muestra que cerca del 70% de la emisión anualizada desde el inicio de la QE2 ha sido adquirida por la FED. […] El Tesoro emite bonos y la FED los compra. ¿Qué podría ser más simple y quién va a preocuparse? Este Esquema de Sammy [en referencia al Tío Sam] es tan seguro como el de Ponzi y Madoff hasta… hasta… hasta… bueno, hasta que deja de serlo. Porque, como al final de la típica cadena de mensajes, la pregunta final legítima es: ¿Quién comprará los bonos del Tesoro cuando la FED no lo haga?

Pero el propio Gross admite: “No lo sé. […] Los vacíos de demanda no son exactamente una huelga de compradores. Alguien los comprará, y nosotros en PIMCO podríamos estar entre ellos”.

El dólar mantiene su estatus de reserva… de momento

Y es que la pregunta puede formularse en sentido inverso: si los ahorradores no compran deuda americana ¿dónde van a poner su dinero?

Mish Shedlock de Sitka Pacific y Jim Rickards de Tangent Capital, entre otros, opinan que las perspectivas a largo plazo para la deuda y divisa americanas son muy malas pero, de momento, los ahorradores seguirán adquiriéndolas. Es decir, de momento, el dólar no perderá su estatus de reserva. El motivo es doble:

  • Por un lado, se trata de una cantidad tan enorme que ningún otro activo es suficientemente abundante como para poder absorber toda esa demanda, no hay tanto oro o francos suizos.
  • Pero además, las alternativas tampoco son particularmente atractivas. A día de hoy, ninguna otra divisa tiene capacidad suficiente para sustituir al dólar como moneda de reserva internacional.

En este sentido, según Rickards, “si tenemos un estrés más extremo, algo peor que el terremoto japonés, y no estoy hablando tanto de desastres naturales como de, pongamos, otra escalada en la crisis de la deuda soberana europea, yo sigo creyendo que el dólar será la divisa a la que se acudirá. No porque el dólar sea particularmente fuerte sino porque es la menos débil del grupo”.

Lo ilustra así: “Yo lo comparo con los pasajeros del Titanic. Cuando el Titanic se estaba hundiendo todo el mundo corrió a la popa del barco. Eso fue una huida hacia la calidad. Por supuesto, todos iban a hundirse juntos al final. Pero creo que veremos al dólar ocasionalmente fuerte en, por ejemplo, las crisis de la deuda europea, simplemente porque no hay otro sitio a donde ir”.

Ahora todos los ojos están puestos en el verano, cuando se verá si la Reserva Federal continúa con las compras de bonos para mantener los tipos bajos… O no.

Anuncios

18 abril, 2011 - Posted by | DEUDA, ECONOMIA, ECONOMIA, EEUU, NOTICIAS, PORTADA, RESCATE FINANCIERO | , ,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: