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LIBIA ULTIMA HORA 25 ABRIL 2011

«Liberar a Libia de Gadafi» merece el riesgo de naufragio

Rebeldes desafían la embravecida mar a bordo de un pesquero para llevar comida y armas a Misrata y combatir al dictador
25.04.11 –

L. L. CARO | MISRATA.

Es muy embarazoso subirse a un barco lleno de combatientes rebeldes con 39 horas de navegación por delante hasta Misrata y que uno de ellos mencione en voz alta que a los suyos los está matando Gadafi con bombas de fabricación española.

Apenas hablan una palabra que no sea árabe pero Omar se esfuerza para hacerse entender nítidamente en inglés «Spain» y «2007».
 
El año en que el Gobierno vendió a Libia las bombas de racimo disparadas hace diez días sobre Misrata.
 
Y Omar explica con ayuda de otro que chapurrea italiano que tiene allí dos hermanas, no sabe si vivas o muertas, y que va a ir a buscarlas nada mas llegar, antes de lanzarse a las calles a luchar contra «los mercenarios» leales al dictador.
 
La mitad de los treinta jóvenes libios embarcados para ir a pelear a esa ciudad, el frente más feroz de esta guerra, también tienen la misión de saber qué ha sido de sus familiares. Perdieron la comunicación hace semanas.
 
El ‘Ahdar’ en el que viajamos es un pesquero vetusto, lento y pequeño, tan a merced de las olas que cuesta mantenerse en pie desde que salimos del puerto de Bengasi, el viernes a las seis y media de la tarde.
 
La primera noche la mar golpeó con tal saña que fue necesario arrojar desde la popa medio inundada parte de la carga, compuesta sobre todo por patatas y armas.
 
 Son armas sacadas de los arsenales capturados al régimen para utilizar ahora en la guerra urbana de Misrata.
 
Y chalecos baratos antifragmento, y toneladas de munición.
 
Las víctimas de la zozobra nocturna fueron, naturalmente, 1.500 kilos de tubérculos que acabaron en la mar y, en otra medida, los muchachos que terminaron empapados, vomitando.
 
Pero aquí nadie se queja. Van a «liberar a Libia de Gadafi», y algunos como Othman D. -con 28 años ha dejado su esposa y su vida en Noruega para venir a luchar- juran que no abandonarán Misrata hasta conseguirlo.
 
Aunque partimos de Bengasi al grito de «Allah uk Akbar» (Alá es el más grande) y muchos de ellos lucen barbas a la islámica, nadie reza en todo el viaje.
 
Y entonces, en el vacío de estas horas de vigilia previas a su entrada en la batalla surgen las historias de 42 años de tragedias sufridas casi a puerta cerrada con Gadafi.
 

El dictador libio vuelve a engañar al mundo

Un día después de anunciar la retirada de sus tropas de Misrata lanza un feroz bombardeo que deja otro reguero de muertos
25.04.11 – 00:56 –

LAURA LÓPEZ CARO ENVIADA ESPECIAL | MISRATA.

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  • El juego sucio de Muamar Gadafi martirizó ayer Misrata tras el falso anuncio de la retirada de sus tropas, que en realidad no fue nada más que otra de las trampas del dictador.
«Trampa» era, precisamente, la palabra más repetida ante la puerta del hospital de Hikma, donde la sangre de las ambulancias se lavaba a cubos de agua nada más descargar a los heridos para que pudieran salir rápidamente a por más.
 
 Heridos por «bombas trampa», denunciaba el director médico, Mohamed Fortia, en alusión a los explosivos presuntamente dejados por los secuaces del tirano dentro de coches y cadáveres para que reventaran al mínimo contacto.
 
El recuento de ingresados se hacía entre estallidos lejanos, el estruendo de morteros, disparos continuos y tableteo de metralletas, solo ahogados a veces por el canto obsesivo de «Alá es el más grande, Alá es el más grande» y el alarido de dolor de los familiares cuando de la clínica salía una camilla con un muerto.
 
Trece durante la mañana, que se suman a los 28 del sábado.
 
«Nos están disparando con francotiradores en el centro de la ciudad», aseguraba un miembro de un grupo de rebeldes llegado para acompañar a otro malherido.
 
 «Bombardean igual que antes, están pegando fuerte en el este y en el sur, aquí no ha cambiado nada».
 
Las informaciones que algunos manejaban en el hospital insistían, no obstante, en que la mayor parte de las fuerzas del sátrapa se habían replegado a las afueras de la localidad -«veinte kilómetros», según un celador optimista- y estaban a la espera de órdenes.
 
El miedo de la mayoría es que se esté preparando la gran ofensiva. «Misrata es la tercera ciudad, no va a entregarla por las buenas… Nos tememos lo peor», explicaba Ahmed, uno de tantos que consumen el tiempo en la sala de espera consolando tragedias ajenas.
 
Nadie creyó el viernes las palabras del viceministro de Exteriores, Jaled Kaim, diciendo que los hombres de Gadafi iban a abandonar Misrata, el enclave asediado hace ocho semanas y cuya caída definitiva en manos insurgentes -explicaba uno de sus portavoces- «significaría la de Trípoli y de otras zonas».
 
Y menos cuando el régimen vinculaba el supuesto repliegue con una confusa entrada en escena de «las tribus de la región», que intervendrían en lugar del Ejército dispuestas a negociar el fin del conflicto.
 
 Misrata no es tierra de poderes tribales dominantes, y nada se sabe sobre su lealtad o no al régimen.
 
«Esto puede ser una fachada para utilizar más guerrillas de tipo insurgente sin uniformes ni tanques», sospechaba desde Londres el secretario del Foreign Office, William Hague, en declaraciones a la BBC.
 
En todo caso, Kaim reformulaba ayer sus anuncios iniciales, precisando que el Ejército del dictador no iba a evacuar la ciudad sitiada, sino «simplemente a suspender sus operaciones».
 
La gran preocupación es que desde el exterior se les proporcionen armas con las que poder hacer frente a la superioridad bélica de Gadafi.
 
«Confiamos en Sarkozy, el fue el primero en reconocernos y será el primero en dar ese paso», sentenciaba el patrón de un pesquero que ayer llegaba procedente de Bengasi con una veintena de jóvenes insurgentes para luchar en la guerrilla urbana de Misrata.
 

Los sublevados alertan sobre ataques desde suelo egipcio

25.04.11 –

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  • El presidente del Consejo Transitorio Libio (CNT), Mustafá Abdel Jalil, afirmó ayer en la televisión Al-Yasira que los gadafistas preparan desde el territorio egipcio ataques contra las regiones del este de Libia bajo control de los rebeldes.
Abdel Jalil indicó que el órgano político de los sublevados dispone de informaciones fidedignas en este sentido y que sus dirigentes han alertado a las autoridades de El Cairo.
 
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25 abril, 2011 - Posted by | libia | ,

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