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EEUU El cuarto Reich

EEUU El cuarto Reich

Opinión – 15/11/2002 0:00 – Autor: Victor Thorn – Fuente: Babel Magazine *
El cuarto Reich
El cuarto Reich

La familia Bush y el precio de la sangre vertida por los nazis

¿Se han preguntado alguna vez cómo, Adolfo Hitler, un artista miserable que vivía en asilos de noche, pudo convertirse en el dios y fuhrer preeminente de Alemania en los años 30 y 40? Lo que quiero decir es que: ¿Cuantos casi-sin-techo conocen que les haya caído encima tal suerte? Podrían conocer cuántos quisieran, el fenómeno nazi fue todo menos casualidad.

Al contrario, fueron los banqueros de Wall Street (entre otros) quienes fueron los financieros ocultos de esta fulgurante ascensión hacia el poder. Lo que es aún más deplorable es el hecho de que la familia de nuestro actual presidente formaba parte de las personas que han financiado la maquinaria de guerra nazi, mientras sacaban enormes ganancias.

Los autores Webster G. Tarpley y Anton Chaitkin, en “George Bush: The Unauthorized Biography ” (GB : una biografía indeseable), resumen la situación tal como sigue: “Al decidir que Prescott Bush [el abuelo de George W. Bush] y los otros directores de la Union Banking Company (UBC)eran legalmente PRESTA-NOMBRES PARA LOS NAZIS, el gobierno eludía el problema histórico más importante: ¿En qué medida los nazis de fueron pagados, armados y adiestrados por las camarillas de Nueva York y de Londres, uno de cuyos directores ejecutivos era Prescott Bush?”

Así pues, antes de entrar en los elementos esenciales de este artículo, empezaré diciendo que lo que van a leer aquí, no tiene nada de un scoop. Está ya disponible al principio de toda una serie de fuentes y no se vayan a imaginar que voy a desbrozar nuevos terrenos. Mi objetivo es más bien sacar un resumen de la forma en que los servicios de información holandeses y los expedientes del gobierno norteamericano confirman sin ninguna duda “los lazos directos entre Prescott Bush, la familia Thyssen y las ganancias de muerte sacadas de “nuestra” Segunda Guerra mundial.

Estas ganancias fueron amontonadas vía UBC, en el seno de la cual Prescott Bush y su suegro, George Herbert Walker, unieron sus fuerzas en compañía del industrial alemán Fritz Thyssen y financiaron Adolfo Hitler antes y durante la Segunda Guerra mundial.

Ahora bien, aunque un gran número de otras sociedades ayudaron a los nazis (como la Standard Oil y la Chase Bank de Rockefeller, así como grandes constructores de automóviles norteamericanos), los intereses de Prescott Bush fueron mucho más profundos y siniestros. No solo los lazos financieros estaban más implicados, sino también los lazos de negocios.

Lo que trato de decir es esto: una parte importante de los cimientos financieros de la familia Bush fue constituida por medio de su ayuda a Adolfo Hitler. ¿Se pueden imaginar las ramificaciones de semejante afirmación? El actual presidente de los Estados-Unidos, así como su padre (antiguo presidente, vicepresidente y director de la CIA) llegaron a la cumbre de la jerarquía política norteamericana porque su abuelo y padre y su familia política habían ayudado y alentado a los nazis.

Las preguntas que quisiera plantear ahora son las siguientes:

1) ¿Por qué el presidente Bush no quiere admitir estos crímenes familiares?

2) ¿Por qué los medios de comunicación no le interrogan directamente sobre estos crímenes horribles?

Naturalmente, algunos pueden no creer que la familia Bush ayudó directamente a los alemanes, lo que constituía en esencia una traición contra su propio país. Pero es la triste verdad. Para probarlo, empecemos por el principio. En 1922, W. Averell Harriman, este despreciable magnate del ferrocarril, fue a Berlín con el fin de entrevistarse con los miembros de la familia Thyssen y de fundar una filial bancaria. ¿Y quien se convirtió en el presidente de este banco? George Herbert Walker, el suegro de Prescott Bush. Dos años más tarde, en 1924, la UBC fue creada con vistas a unir sus fuerzas a la “Bank voor Handel en Scheepvaart” (Banca del Comercio y de la Navegación) de Fritz Thyssen. ¿Y quién fue nombrado para dirigir directamente la UBC? Y aún mejor para Prescott Bush, se produjo el hecho de que George Herbert Walker le echó una mano increíble, en 1926, catapultándolo al cargo de vicepresidente y socio de negocios en la Brown Brothers Harriman. ¿Y quién llevó Prescott con él en esta empresa? Un puñado de sus antiguos amigotes de clase de Yale pertenecientes a la Skull&Bones. Además Prescott Bush era uno de los siete accionistas de la UBC.

Aquí, quizás podrán pensar: ¡bonito negocio! Nada parece salirse de lo común. No hay nada de más que en los negocios corrientes. Pero las apariencias pueden ser engañosas, como vamos a ver dentro de poco. Es que, justo a finales de esos Años Locos que fueron los años 20, se produjo algo que, cuando se ve en el contexto de Prescott Bush, pone todo en su propia perspectiva.

Una vez más citemos a los autores Tarpley y Chaitkin en su “Biografía indeseable”: “El gran crac financiero de 1929-1931 conmovió a Norteamérica, Alemania y Gran Bretaña, debilitando todos los gobiernos. Asimismo volvió muy diligente a Prescott Bush, más deseoso aún de hacer todo lo necesario para guardar su nuevo puesto en el mundo. Fue durante esta crisis que ciertos anglo-norteamericanos decidieron la instauración del régimen hitleriano en Alemania.”

¿Y quién iba a ser uno de los personajes clave para iniciar el relevo de la guardia en Alemania? El socio de la familia Bush, Fritz Thyssen. Aquí sería oportuno ver un poco más de cerca el tipo de personas que frecuentaban los Bush. Fritz Thyssen fue el primero en hacer arrancar el partido nazi recién constituido dándole 25.000 dólares en medio de los años 20. En 1931, se afilió al partido nazi y se convirtió pronto en un amigo íntimo de Adolfo Hitler. En el transcurso de los años, Thyssen acabó convirtiéndose en “el primer y más importante financiero de Hitler” y se convirtió en uno de los personajes preponderantes en su ascenso hacia el poder. Thyssen estaba fascinado por Hitler, y se jactaba de ello. “Me di cuenta de su talento de orador y de su capacidad de dirigir a las masas. Sin embargo, lo que más me impresionó, era el orden que reinaba durante sus mítines, la disciplina casi militar de sus seguidores.”

En septiembre de 1932, Thyssen invitó a un cuadro de las industrias alemanas a entrevistarse con Hitler y todo fue como una seda después de que Hitler respondiera a cada pregunta a su “entera satisfacción”. Thyssen estaba tan entusiasmado en sus elogios y en su apoyo que pronto escribió un libro titulado: “I Paid Hitler” (Financié a Hitler) donde explica claramente el papel que jugó en el nazismo desde octubre de 1923.

Fritz Thyssen utilizó asimismo su influencia poniendo en marcha el “German Steel Trust” (Consorcio siderúrgico alemán), fundado en 1926 por el gran mandamás de Wall Street, Clarence Dillon. ¿Y quién fue uno de los ayudantes de Dillon en este proyecto? El padre de Prescott Bush, Sam Bush. Por consiguiente, Fritz Thyssen se convirtió en uno de los hombres preponderantes de la maquinaria de guerra alemana debido a su situación en el German Steel Trust.

Su familia poseía igualmente un montón de bancos (a escondidas, por supuesto) que permitían a los Thyssen transferir su dinero de Berlín a Holanda, luego de allí a Nueva York. De esta forma, cuando la Segunda Guerra Mundial llegó a su fin, no se verían obligados a renunciar a sus ganancias. Pero, me estoy adelantando. Como pueden ver, durante los años veinte, la familia Thyssen instaló tres bancos extremadamente importantes:

1) La “August Thyssen Bank – Berlín

2) La Bank voor Handel en Scheepvaart – Países Bajos

3) La Union Banking Corporation (UBC) – New York City

Aquí ya empezamos a orientarnos. ¿Por qué? Porque los Thyssen obtuvieron su financiamiento inicial a partir de dos sitios lo que les permitiría lanzar sus operaciones de instalación de una maquinaria de guerra: estos dos “sitios” eran la Brown Brothers Harriman y la UBC. ¿Y quiénes eran los personajes claves de estos dos sitios? ¡George Herbert Walker y Prescott Bush! Así pues, la UBC fue creada para transferir fondos entre Manhattan y Alemania por vía de las bancas holandesas de Thyssen. En esta tentativa, los Thyssen obtuvieron la asistencia de la familia real holandesa que cooperó para esconder sus cuentas en toda una serie de bancos holandeses. Este detalle es importante, ya que el agente principal de estas operaciones fue el príncipe Bernhard en persona.

¿Y qué iba a crear luego? Respuesta: ¡el infame grupo Bilderberg, en el curso de los años 50*!

Desde entonces, la UBC se convertiría en un canal secreto para el dinero nazi, ya que salía de Alemania hacia los Estados Unidos, pasando por los Países-Bajos.

Y cuando los nazis tenían necesidad de renovar sus provisiones, la Brown Brothers Harr volvía a mandar sus fondos directamente hacia Alemania. ¿Empiezan a entender como funcionaban estas operaciones?

La UBC recibía el dinero desde los Países Bajos y la Brown Brothers Harriman lo reenviaba. ¿Y quién formaba parte de la dirección de estas dos compañías? ¡Bingo! ¡Prescott Bush en persona, el primer blanqueador de dinero de los nazis!

Sus operaciones eran tan flagrantes y tan chocantes para los norteamericanos que el 10 de octubre de 1942, el gobierno norteamericano ordenó la incautación de todas las operaciones bancarias nazis en New York City, cuyo responsable no era otro que Prescott Bush. La UBC, dirigida por Prescott Bush, fue acusada, bajo la “Ley que rige el comercio con el enemigo” et todos sus haberes visibles fueron incautados. ¿Y se acuerdan de quien he citado como propietario de todos estos haberes? No había más que siete personas: Prescott Bush, tres financieros nazis y tres norteamericanos.

Pero las medidas enérgicas no iban a terminarse ahí, ni mucho menos. El 26 de octubre de 1942, el gobierno ordenó la incautación de otras dos sociedades de primera fila, dirigidas por Prescott Bush por cuenta de la sociedad bancaria Harriman:

1) La Holland-America Trading Corporation (Sociedad de comercio holandesa-norteamericana.)
2) La Seamless Steel Equipment Corporation (Sociedad de equipos de acero continuo).

Luego, el 11 de noviembre de 1942, otra sociedad dirigida por Prescott Bush y George Herbert Walker fue embargada, por la misma “Ley sobre el comercio con el enemigo”, la Silesian-American Corporation. No sé si van a estar de acuerdo, pero si nuestro gobierno fue hasta ese extremo para poner término a las operaciones de la familia Bush, me parece que era porque estaba implicada en asuntos particularmente dudosos.

John Loftus, que he citado el principio de este artículo, ha dicho de esta situación infamante: “Es ya de por sí malo que la familia Bush ayudara a recoger dinero de Thyssen para lanzar a Hitler en los años 20, pero el hecho de conceder ayuda y apoyo al enemigo en tiempo de guerra, es una traición. La banca de Bush ayudó a los Thyssen a manufacturar el acero nazi que mató a soldados aliados.”

Tarpley y Chaitkin, en “George Bush: una biografía indeseable”, lo dicen más secamente: “La fortuna de la familia del presidente fue principalmente un resultado del proyecto Hitler.”

¿Aún no están convencidos? Pues bien, ¿qué dicen de esto? La UBC, dirigida por Prescott Bush, y en cooperación estrecha con el German Steel Trust de Fritz Thyssen, intervino en la maquinaria de guerra nazi en las proporciones siguientes:

– 50.8% hierro de primera colada o fundición

– 41.4% hierros planos universales

– 36% hierros planos pesados

– 38.5% acero galvanizado

– 45.5% conductos y tubos

– 22.1% hilo

– 35% explosivos

Todos los materiales señalados aquí arriba son necesarios para construir blindados, aviones de combate, cañones y bombas – así por encima, un tercio de toda la máquina de guerra alemana y todo ello financiado no solo por un nazi declarado como Fritz Thyssen, sino también por la familia Bush.

Sea como sea, si no están aún bastante asqueados, hagamos un pequeño salto de algunos años. La guerra termina en 1945 y Fritz Thyssen muere en 1951. A su muerte, los restantes accionistas de la UBC liquidaron sus haberes (se trataba de los mismos haberes congelados por el gobierno en 1942 bajo el peso de la “Ley norteamericana sobre las incautaciones y custodias de los haberes extranjeros” y que no fueron restituidos antes de 1951). ¿Y adivinen quien fue uno de sus beneficiarios? ¡Justamente Prescott Bush! ¿Y cuánto dinero recibió? 1,5 millones de dólares. Como por casualidad, el señor Bush tomó posesión de este dinero y lo consagró directamente a poner en marcha nuevos negocios. Qué suerte, ¿no? Aún peor, los amigos de Prescott Bush (los mismos traidores de Wall Street que financiaron a Hitler) son igualmente los mismos que luego iban a catapultar a George Bush senior al puesto de director de la CIA en los años 70 e instalarle, a él y a su hijo, en la Casa Blanca. Ahora entenderán porqué Dan Rather y el New York Times no les entregan este tipo de información.

Para confirmar los detalles arriba mencionados, salieron a flote nuevas informaciones en 1996, provenientes de tres fuentes distintas:

a) El periodista holandés Eddy Roever,
b) los informes confidenciales liberados por la “Ley norteamericana sobre la libertad de información” y
c) los “archivos sobre los embargos y la custodia de los haberes extranjeros”. Las informaciones provenientes de estas fuentes dan una imagen aún más repugnante de la situación.

Parece que la UBC en era propiedad de los Thyssen. Por consiguiente, las principales facilidades bancarias de la familia Bush estaban en manos de uno de los nazis más notorios de todos los tiempos, y que, además, ¡era su patrón! La gran cuestión aquí está en saber si Prescott Bush era bien consciente de sus lazos con los nazis y de sus manejos de negocios. Vistas todas las informaciones proporcionadas en este artículo, diría que como director de la UBC era de su responsabilidad supervisar cualquier inversión, incluidas las personas que las hacían y sus destinos.

Otra observación interesante, es que la familia Rockefeller invirtió también sumas extraordinarias en la maquinaria de guerra nazi. Se comprueba que la UBC fue un elemento esencial en el blanqueo del dinero sucio proveniente de las inversiones de la familia Rockefeller en Alemania, durante la guerra. Este guión se vuelve más interesante cuando descubrimos que la banca de los Rockefeller -la Chase Manhattan- acabó siendo propietaria del 31% del grupo Thyssen después de la Segunda Guerra mundial. Este detalle es muy importante ya que el TBC (el grupo Thyssen) es la primera sociedad industrial de Alemania de nuestros días y vale 50 mil millones de dólares.

El grupo es tan grande que incluso ha recogido la familia Krupp, otros infames proveedores de armas de los nazis. En sí, el grupo constituye una de las más ricas sociedades del planeta y ¿de donde viene el dinero de sus comienzos? ¡De los nazis!

Tenemos luego los lazos con las tres principales organizaciones comerciales secretas del planeta. El príncipe Bernhard, que fundó Bilderberg, permitió a la familia Thyssen blanquear su dinero vía Holanda, mientras que los Rockefeller se hacían con cerca de un tercio del control de los intereses de Thyssen (fue David Rockefeller quien fundó la comisión trilateral). Y, finalmente, la Brown Brothers Harriman y la UBC, por medio de las cuales el dinero nazi era encaminado hacia los Estados Unidos, fueron fundadas principalmente por los miembros de la cofradía Skull&Bones de Yale, la mayor parte de los cuales fueron los instrumentos de la creación del Consejo de Relaciones extranjeras (CFR). ¿Empiezan a entender como todas estas organizaciones están interconectadas cual tentáculos de un pulpo gigante?

Para terminar, en cuanto a lo que concierne la familia Bush, hemos hablado en este artículo de la manera en que su fortuna fue constituida a costa del dinero de la sangre derramada por los nazis. Además, en un artículo anterior que había redactado (ver Babel n°58), habíamos descubierto que la familia Bush sacó provecho asimismo de relaciones de negocios con la familia de Bin Laden y esto en el curso de los últimos treinta años, y ambas pertenecían al Carlyle Group. Sabiendo esto, ¿por qué tipo de fidelidad y de decisiones va a optar George W. Bush? ¿Las que benefician a los simples ciudadanos de los Estados Unidos o las preconizadas por sus hombres marionetas? Si quieren mi opinión estamos cociendo a fuego lento serios problemas.

* Nota del traductor del inglés al francés: el siniestro grupo Bilderberg del que forma parte Mia De Vits, presidente de la FGTB. ¡Pues sí!
* 20 de octubre 2002 – Contracorriente: vallseca@arrakis.es –
Traduce y difunde de: “jm.flemaliu”
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3 mayo, 2011 - Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, CRIMENES EEUU, DENUNCIA, EDITORIAL | , , ,

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