cibernoticias EXPRESS

La cara oculta de las noticias

Una hija de Bin Laden dice que fue capturado vivo y luego ejecutado delante de la familia

Sombras sobre la operación que liquidó a Bin Laden

El exlider de Al Qaeda ni iba armado ni utilizó a una mujer como escudo humano, según reconocieron ayer la CIA y la Casa Blanca.-Ex altos cargos de la Administración Bush atribuyen el éxito de la operación a técnicas de interrogatorio como el ‘waterboarding’

EL PAÍS – Madrid – 04/05/2011

La operación de comandos que acabó con la vida de Osama Bin Laden el pasado lunes en Pakistán ha sido un éxito militar sin apenas resquicios y en el plano político ha supuesto un logro sin precedentes para la presidencia de Barack Obama.

Pero según pasan las horas, se van conociendo más detalles que ponen de relieve serias contradicciones entre los miembros del Gobierno estadounidense a la hora de relatar lo acaecido en esas 40 horas de operación. La propia Casa Blanca ha sembrado las dudas en las últimas horas al adornar con nuevos detalles el relato de los hechos.

Restos del helicóptero

 Paquistaníes subidos a bordo de un camión que transporta los restos de un helicóptero del ejército de EEUU que se estrelló durante la operación.- MD NADEEM (EFE)
Osama Bin Laden

Según la última versión oficial, ofrecida por el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, el exlíder de Al Qaeda ni estaba armado ni empleó como escudo humano a una mujer cuando el comando de fuerzas especiales le disparó en la cabeza y en el pecho en su escondite de Abbottabad. Este relato contradice en parte la primera versión ofrecida por el principal asesor de seguridad del presidente, John Brennan, quien aseguró que Bin Laden “estuvo implicado en el tiroteo”.

La pregunta que muchos se hacen ahora es por qué el comando optó por matar al terrorista internacional en vez de detenerlo. “Se resistió. El personal estadounidense en el terreno se manejó con la máxima profesionalidad y [Bin Laden] fue abatido en la operación por la resistencia que opuso”, explicó Carney, quien añadió que el hecho de estuviera desarmado no modifica la calificación de resistencia, ya que “existen muchos modos de resistencia que esgrimir un arma”.

En paralelo a estas declaraciones, el director de la CIA, Leon Panetta, despejó anoche cualquier duda sobre la misión específica de los militares. “Teníamos autorización para matarlo, eso estaba claro. Pero también, si en el enfrentamiento [Bin Laden] de repente levantaba los brazos y se rendía, para capturarlo, si se hubiera dado la oportunidad. Pero eso no sucedió”, explicó en declaraciones a la televisión NBC.

Estas últimas revelaciones han puesto a la Administración Obama a la defensiva y a la opinión pública ante la tesitura de si Washington exageró en un primer momento los elementos que rodearon la arriesgada operación terrestre con meros fines propagandísticos, informa The Washington Post.

Sin garantías de la presencia de Obama

Al mismo tiempo, detalles adicionales revelan que el asalto estuvo plagado de incertidumbres hasta el último momento. Panetta, que supervisó todo el operativo, ha reconocido que la inteligencia estadounidense nunca obtuvo fotografías ni recopiló otras pruebas que garantizaran que Bin Laden vivía dentro del complejo residencial atacado. Panetta ha asegurado a la revista Timeque solo existía entre un 60 y un 80% de probabilidades de que Bin Laden se encontrara en la casa. “La verdad es que podríamos haber entrado allí y no haber encontrado a Bin Laden”, ha admitido Panetta en otra entrevista con PBS NewsHour.

Pero las declaraciones más espinosas de Panetta fueron las relativas a la tortura, al asegurar que quizá ahora haya cuestiones “que deben someterse a debate”. Quizá el modo en como se consiguió la información que ayudó a capturar al líder del terrorismo yihadista. Según sus declaraciones, la información obtenida de los detenidos en las cárceles secretas de la CIA, entre ellas Guantánamo, mediante la polémica técnica de asfixia simulada ayudó a trazar el plan que acabó con la vida de Bin Laden. Aunque en la entrevista, Panetta reconoce, que las claves que llevaron a los servicios de espionaje a hallar el escondite del líder de Al Qaeda procedieron de “muchas fuentes de información”, y no sólo de ésta.

Preguntado por si en esas “técnicas de interrogación coercitivas” se incluía la asfixia simulada, el director de la CIA, que próximamente tomará el relevo a Robert Gates al frente del Departamento de Defensa, respondió: “Correcto”.

Pese a todos estos riesgos, el presidente Obama decidió seguir adelante con la operación, porque al menos, según ha explicado el jefe de la CIA, valdría para obtener más información sobre el paradero del hombre más buscado del planeta. Obama arriesgó. Y esta vez, tras 10 años de operaciones frustradas, acertó.

Debate sobre el uso de la tortura

¿Fueron los brutales interrogatorios a detenidos determinantes para recopilar los datos que condujeron a la CIA hasta el refugio de Bin Laden?. La pregunta se la hace hoy el diario The New York Times cuando se cumplen dos días de la muerte del terrorista más buscado de la historia en una operación relámpago llevada a cabo por un comando de fuerzas especiales de la Armada de EE UU y en pleno debate sobre el empleo de la tortura en los interrogatorios a sospechosos de terrorismo.

Varios exresponsables del anterior Gobierno del presidente republicano George W. Bush han visto en la muerte de Bin Laden la ocasión perfecta para reivindicar la política de las conocidas como “técnicas de interrogatorio mejoradas”, como elwaterboarding o ahogamiento simulado, para obtener información de los detenidos. Entre ellos está John Yoo, un exresponsable del Departamento de Justicia y que en su día escribió los memorandos secretos en los que se justificaba el uso de estos interrogatorios brutales. “El presidente Obama puede reivindicar, con todo derecho, el éxito alcanzado hoy”, escribe Yoo este lunes en la publicación National Review, “pero se lo debe a las duras decisiones tomadas en su día por la Administración Bush.”

Pero si se analiza en detalle los interrogatorios a prisioneros, como The New York Timesasegura que ha hecho, se llega a la conclusión de que las técnicas agresivas para obtener información privilegiada jugaron un pequeño papel a la hora de identificar al mensajero de confianza de Bin Laden, el kuwaití Abu Ahmad, clave para dar con el paradero del responsable del peor ataque contra EE UU desde la II Guerra Mundial.

Un detenido, que aparentemente fue objeto de algún interrogatorio puntual con dureza,ofreció una descripción crucial del correo de Bin Laden, según responsables de esos interrogatorios. Pero dos prisioneros que sufrieron en sus carnes las técnicas más agresivas -uno de ellos es Khalid Shaikh Mohammed, al que se le sometió awaterboarding hasta en 183 ocasiones- mintió y confundió a los servicios de inteligencia estadounidenses sobre la identidad del hombre de confianza del líder de Al Qaeda.

La discusión sobre el entramado de inteligencia que culminó en la localización de Obama ha reabierto un viejo debate en la política estadounidense sobre el uso de la tortura que ya acaparó todos los focos durante la presidencia de George W. Buh a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Tanto el ex mandatario como muchos de sus antiguos colaboradores han argumentado durante años que el uso de la fuerza era necesario para persuadir a los detenidos de Al Qaeda y que confesaran. Uno de los pilares de la campaña que aupó a Barack Obama a la presidencia fue su frontal oposición a la tortura, que, en palabras del propio Obama, contradecía los principios de la Constitución estadounidense a cambio de muy poco o nada.

Glenn L. Carle, un agente retirado de la CIA que participó en interrogatorios a detenidos en 2002, ha asegurado, en conversación telefónica con el diario neoyorquino, que las técnicas coercitivas “no proporcionaron información útil, significativa ni fidedigna”. Este antiguo funcionario ha admitido que algunos de sus colegas defienden las medidas pero que “todos estaban profundamente preocupados y la mayoría sentía que era un técnica antiamericana y que no funcionaba”.

“La conclusión es la siguiente: si hubiéramos obtenido alguna prueba determinante gracias al empleo del waterboarding en 2003, habríamos capturado a Osama Bin Laden en 2003″, ha resumido por su parte Tommy Vietor, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, un órgano consultivo que depende directamente de la presidencia. “Nos llevó años de trabajo de recolección y análisis de múltiples fuentes para identificar el campamento, y llegar a la conclusión de que Bin Laden vivía allí”, ha asegurado este responsable.

Mientras, miembros del Ejecutivo de Obama, todavía embarcados en la euforia, intentan sortear una lucha partidista entre demócratas y republicanos sobre la tortura que puede acabar por minar el máximo logro hasta la fecha de Obama en política exterior.

SEGÚN AL ARABIYA

Una hija de Bin Laden dice que fue capturado vivo y luego ejecutado delante de la familia

Foto de la Noticia

Foto: Reuters

MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) –

Una hija de Usama bin Laden ha asegurado a las autoridades paquistaníes que su padre fue capturado con vida por el comando estadounidense que asaltó la casa en la que vivían en Abbottabad el lunes pasado y luego fue ejecutado delante de la familia, según informa este miércoles la cadena Al Arabiya, que cita fuentes de seguridad paquistaníes.

Las fuerzas de seguridad paquistaníes llegaron a la residencia poco después de que las fuerzas estadounidenses se hubieran marchado en helicópteros y llevándose consigo dos cuerpos, el de Bin Laden y presumiblemente el de uno de sus hijos. En la casa quedaron cuatro cadáveres y las fuerzas paquistaníes detuvieron a dos mujeres y seis menores, de entre 2 y 12 años de edad.

Uno de ellos, una hija de Bin Laden de 12 años, ha indicado a los investigadores paquistaníes que las fuerzas estadounidenses capturaron a su padre con vida pero a continuación le dispararon delante de los miembros de su familia.

Al parecer, Bin Laden se encontraba en la planta baja de la vivienda y, según las fuentes consultadas por Al Arabiya, en base a la información aportada por los detenidos, no estaba armado y ninguna de las personas que se encontraban en el interior del recinto dispararon contra los helicópteros o los efectivos norteamericanos.

“No se disparó una sola bala desde el recinto contra las fuerzas estadounidenses y sus helicópteros”, ha asegurado un oficial. Las fuerzas paquistaníes procedieron a un registro minucioso de la vivienda y no encontraron ni armas ni explosivos. Tampoco se ha encontrado ningún búnker.

En cuanto a los detenidos, han sido trasladados a Rawalpindi, localidad próxima a Islamabad. “Están recibiendo tratamiento en el hospital militar de Rawalpindi, a donde han sido trasladados en helicópteros”, han señalado las fuentes.

Entre los detenidos figura una mujer yemení, que se cree que podría ser el médico personal de la familia. La otra mujer, también yemení, se cree que es una de las varias mujeres de Bin Laden, que “quedó inconsciente durante la operación”.

Según un responsable, la mujer ha indicado que “se trasladaron a la casa de Abbottabad hace cinco o seis meses”. Ayer, un responsable estadounidense había señalado que se creía que Bin Laden llevaba cinco o seis años en este lugar. En cuanto a la mujer fallecida en la operación, se cree que era una de las mujeres del líder de Al Qaeda o un familiar cercano, dado que “hizo de escudo de Bin Laden durante la operación y fue abatida”.

Por otra parte, las fuentes consultadas por Al Arabiya han asegurado que todos los detenidos están en un lugar seguro y no se ha permitido a las autoridades estadounidenses tener acceso a ellos.

La larga sombra del príncipe del terror

Durante una década, el fantasma de Osama Bin Laden ha marcado el imaginario colectivo occidental. – Desde la universidad forjó su liderazgo al frente del terrorismo internacional.

M. PAONE – Madrid – 02/05/2011

La noticia más esperada desde el atentado al corazón de Estados Unidos ha llegado a falta de unos meses de su décimo aniversario. La muerte de Bin Laden pone fin a las leyendas y a las especulaciones que han acompañado cada aparición del líder de Al Qaeda desde que se atribuyó la autoría de los atentados del 11-S.

Ya no habrá más vídeos del enemigo número uno de EE UU lanzando sus amenazas que, como una pesadilla, han marcado el imaginario colectivoestadounidense (y mundial) de la última década.

El lugar de su muerte, una mansión en el norte de Pakistán, es la confirmación de las sospechas que los servicios de inteligencia internacionales siempre han tenido: que desde las montañas afganas de Tora Bora, bombardeadas sin éxito por la coalición liderada por EE UU en 2001, el ideólogo de Al Qaeda siempre se ha movido entre Afganistán y el país vecino, cobijo de la insurgencia taliban.

La vida del millonario saudí no ha acabado finalmente por las enfermedades que en más de una ocasión se le atribuyeron. Nacido en 1957 en el seno de una familia acomodada emparentada con la monarquía de Arabia Saudí, el príncipe del mal, como fue apodado tras los atentados a las Torres Gemelas, desde la universidad se acercó al radicalismo islamista.

En 1979, cuando la Unión Soviética invadió Afganistán, Bin Laden, con poco más de 20 años, viajó a Pakistán donde se mezcló a los líderes de la resistencia contra la ocupación soviética.

Poco después volvió a Arabia Saudí para recaudar dinero para la causa. En aquellos años se forjó en la lucha al lado de los miles de musulmanes que, desde todo el mundo árabe, se sumaron a la guerra de los mujahidin contra los ocupantes.

Él mismo organizó el reclutamiento de miles de voluntarios de todo el mundo árabe, entre otras acciones. Desde 1986 participó personalmente en los combates. Acabada la guerra, regresó a su país. Cuando las tropas de EE UU invadieron Irak en 1991, Bin Laden rompió su relación con el régimen saudí y con su propia familia por haber apoyado a Washington. Ese mismo año se exilió en Sudán, donde dirigió una empresa que EE UU consideraba una tapadera terrorista.

En los años siguientes, él que se convertiría en el líder de la red del terror del siglo XXI fue preparándose para el mayor ataque sufrido por EE UU en su territorio.

Estuvo detrás del atentado cometido contra las Torres Gemelas de Nueva York el 26 de febrero de 1993, en el que fallecieron cinco personas.

El 7 de agosto de 1998 estallaron sendos coches bomba en las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania, con un intervalo de pocos minutos entre las dos explosiones. Hubo 257 muertos. Bin Laden, que EE UU acusó formalmente, salió ileso de los bombardeos estadounidenses a su campo afgano tras el atentado.

Fue considerado el organizador de un Frente Islámico Internacional, creado en Arabia Saudí en 1990, al que habrían acudido los principales grupos extremistas islámicos. En 1994 fijó su residencia en Afganistán.

En principio, vivió en una remota cueva de la cima de una montaña, rodeado de equipos de alta tecnología, cerca de la ciudad de Jalalabad. En abril de 1997 se trasladó a Kandahar, donde tiene su base el jeque Mohamed Omar, líder de los talibán, que se convertiría en su mano derecha.

Casado con al menos cinco mujeres y padre de 23 hijos, tras el 11-S se convirtió en el fantasma más buscado por miles de agentes. EE UU puso sobre su cabeza una recompensa de 25 millones de dólares. Diez años después el fantasma ha salido de su cueva. Esta vez para siempre.

Al Rabat Ba Ashen, el pueblo de Bin Laden

El lugar de nacimiento del fallecido líder de Al Qaeda es una aldea depauperada y aislada de Yemen.- El último de los parientes del terrorista se fue del pueblo hace 40 años

ÁNGELES ESPINOSA | Saná 02/05/2011

Al Rabat Ba Ashen es un pueblo miserable en uno de los pintorescos valles que salpican el Hadramaut. Su nombre nunca habría salido de esa vecindad si no hubiera sido por la notoriedad de uno de sus descendientes: Osama Bin Laden.

Mohamed, el padre del líder de Al Qaeda, salió de esta aldea en los años cuarenta del siglo pasado. Aunque la fortuna que el padre amasó en la vecina Arabia Saudí como constructor trajo algunos beneficios Al Rabat como la escuela y la conducción de agua, los habitantes se muestran renuentes a admitir alguna conexión con la familia, tal como comprobó esta corresponsal durante una visita el año pasado.

“Osama nunca ha estado aquí, ni le conocemos, ni tenemos nada que ver con su Al Qaeda”, dicen los vecinos

Varios atentados terroristas han afectado al sector turístico en la zona

“Osama nunca ha estado aquí, ni le conocemos, ni tenemos nada que ver con su Al Qaeda”. Los habitantes de Al Rabat Ba Ashen apenas ocultababn su fastidio por la indeseada publicidad que les da ser el lugar de origen de la familia Bin Laden. El último de los parientes del notorio terrorista se fue del pueblo hace 40 años. “No hemos vuelto a saber de ellos”, aseguraban varios entrevistados marcando distancias. Sin embargo, en Al Rabat, como en otras localidades de la provincia del Hadramaut, se descubren algunas de las claves que ayudan a comprender por qué los radicales islamistas encuentran apoyos en Yemen.

La aldea está a tres horas en coche de Seiyun, el aeropuerto más cercano y la sola vía de acceso para los extranjeros, a los que el Gobierno ha vetado la mayoría de las carreteras del país debido a la amenaza de Al Qaeda.

En el camino, cinco controles policiales se interesaron por la presencia de la periodista y solo franquearon el paso gracias al salvoconducto del Ministerio del Interior y al agente armado que la escolta. Las autoridades no quieren más problemas.

Desde el verano de 2007, cuando ocho españoles fueron asesinados en Maareb, varios atentados han espantado a los turistas secando una muy necesaria fuente de ingresos. Además, la rama local de la organización terrorista, Al Qaeda en la Península Arábiga(reconstituida en 2009), prometió vengar la creciente presión que, a instancias de EE UU, las fuerzas de seguridad ejercen sobre ella.

Por el camino, el paisaje es tan espectacular como áspero. El mar de arena que ocupa la mayor parte del antiguo reino de Hadramaut se quiebra como si los dedos de una mano gigantesca lo hubieran arañado y su contacto hubiese fertilizado la tierra. Alimentados por las aguas subterráneas de losuadis (ríos estacionales), surgen palmerales y parches de tierra cultivable.

Al igual que el rosario de aldeas que jalonan el cauce seco del Doan, desde la distancia de la carretera, Al Rabat parece un pueblo de cuento. Solo al acercase se descubre que tras la primorosa decoración de sus edificios de adobe se esconden las enormes carencias del medio rural yemení.

El asfalto desaparece antes de entrar en el pueblo. Luego hay que sortear el uadi para llegar hasta las primeras viviendas. A la derecha, por un camino de piedras y arena, se llega a la antigua casa familiar de los Bin Laden.

El edificio de tres plantas no se distingue del resto. Construido según la arquitectura tradicional de la zona, sirvió de escuela durante algunos años. Ahora, los desconchones del revoco de yeso y los cristales rotos revelan su abandono. Sin embargo, en la parte de atrás, una puerta abierta conduce por una empinada escalera hasta la oficina municipal de aguas.

“El jeque Abdalá, un tío de Osama, construyó la conducción de agua en 1964”, me explicó Mahmud Mohamed, un maestro del pueblo, mientras señalaba el retrato que le recuerda. “Su padre, Mohamed, salió de aquí en los años cuarenta [del siglo XX].

Él nació ya en Arabia Saudí y nunca ha venido por aquí”, añadía a pesar de los rumores y ante el silencio de los dos funcionarios presentes. El hombre estaba mucho más interesado en hablar de fútbol que de la famosa saga familiar. Mahmud no se decidía entre el Real Madrid o el Barcelona, pero el asunto avivó la conversación y animó a participar a Ibrahim que claramente se inclinaba por el segundo.

Como sucede hasta en los rincones más depauperados del mundo, los niños pueden andar descalzos y las casas no tener muebles, pero en ninguna falta un televisor.

Los hombres se quejaban de lo caro que pagan la electricidad (varias veces más que en la capital) porque se la provee una empresa privada en vez del Estado. Aunque aseguran que están contentos en su tierra, la falta de trabajo obliga a los jóvenes a emigrar a Saná o a Hodeida, y deja a los 800 chavales de la escuela local sin perspectivas de futuro. La comarca vive de la agricultura de subsistencia, pero la sequía y las enfermedades de las palmeras amenazan la cosecha de dátiles.

A pesar de lo idílico del paisaje, Al Rabat es otra aldea más olvidada del Gobierno central. La basura inunda las calles sin pavimentar. No hay un sistema de recogida de aguas residuales. Un motor a gasoil impulsa el agua del pozo que financió Abdalá Bin Laden a través de unos tubos que zizaguean a la vista entre las casas encaramadas en la ladera de la colina.

Frente a la nueva escuela, un par de tiendas de ultramarinos y una de móviles constituían todo el comercio para cerca de 5.000 habitantes. Sentados a sus puertas había varios jóvenes ociosos. Un par de mujeres completamente cubiertas de negro se paran y miraban con curiosidad a la extranjera.

A la entrada de la mezquita, una anciana en cuclillas se afanaba en la imposible misión de barrer la arena. Al oír voces se ajustó el velo sobre la cara. Es infrecuente la presencia de forasteros y a partir de mediodía la gente se encierra en casa para evitar el calor, considerable incluso en estos días de invierno.

A pesar de la hora y de lo inesperado de la visita, el mujtar, Hasan Mohamed Ba Dugheil, me recibió, más por sentido del deber que por la tradicional hospitalidad yemení. El mujtar, una especie de alcalde designado, representa a la autoridad central.

“La gente de Al Rabat no conoce a Osama Bin Laden o a su padre”, respondió al preguntarle por los problemas de su comunidad. Recelaba de que el objetivo sea llevarle a admitir que las dificultades alientan el extremismo y la radicalización. “Su tío Abdalá construyó el sistema de agua, pero se fue después de la revolución. No hemos vuelto a saber nada de ellos”, subrayó.

La revolución aquí significa la expulsión de los británicos en 1967 y creación de la República Democrática de Yemen (marxista), a la que esta provincia perteneció hasta la unificación con Yemen del Norte en 1990.

Ba Dugheil afirmó que las cosas han mejorado desde entonces. “Ahora hay libertad de expresión, de movimiento, de propiedad…”, señalaba. ¿Y que problemas tienen? “Ninguno”, respondió imperturbable.

No obstante, cuando se le pregunta qué tres cosas desearía para su comunidad mencionó “seguridad, unidad y desarrollo”, el lema oficial de la unificación. ¿Es un lugar inseguro? “En absoluto, es 100% seguro”, aseguró sin apreciar la contradicción. ¿Y el desarrollo? “Todo está bien”, concluyó negando cualquier conexión entre las condiciones de vida de su gente y el avance del extremismo islamista.

Abdalá, un vecino que se dedica a la apicultura (“la del Hadramaut es la mejor miel del mundo”, asegura), se mostró más preocupado. Temía que el contraste entre la falta de perspectivas de futuro y las imágenes del mundo exterior que se filtran por las pantallas de televisión, empuje a los jóvenes hacia las ideologías extremistas. “Debido a los atentados ya no vienen extranjeros”, constataba.

Antes, algunos de quienes visitaban Shibam se acercaban hasta el uadi, compraban miel e incluso se quedaban en un par pensiones que hay en el vecino Horeiba. “Las cosas mejorarán, inshaallah [si Dios quiere]”, señalaba este hombre que tiene a gala su origen beduino

La aldea de los Bin Laden les odia

En Al Rabat Ba Ashen la gente se resiste a hablar de Al Qaeda o de su fundador – La aldea refleja el Yemen rural y pobre en el que los terroristas logran apoyos

Á. ESPINOSA (ENVIADA ESPECIAL) – Al Rabat Ba Ashen – 31/01/2010

Los habitantes de Al Rabat Ba Ashen apenas ocultan su fastidio por la indeseada publicidad que les da ser el lugar de origen de la familia Bin Laden. El último de los parientes del notorio terrorista se fue del pueblo hace 40 años.

“No hemos vuelto a saber de ellos”, aseguran varios entrevistados marcando distancias. “No conocemos a Osama ni tenemos nada que ver con su Al Qaeda”, dicen molestos. Sin embargo, aquí, como en otras localidades de la provincia del Hadramaut, se descubren algunas de las claves que ayudan a comprender por qué los radicales islamistas encuentran apoyos en Yemen.

  • La comarca vive del cultivo de subsistencia y los jóvenes no tienen ningún futuro

“Aquí la revolución significó la expulsión de los británicos”, dice el ‘mujtar’

Al Rabat Ba Ashen está a tres horas en coche de Seiyun, el aeropuerto más cercano y la sola vía de acceso para los extranjeros, a los que el Gobierno ha vetado la mayoría de las carreteras del país debido a la amenaza de Al Qaeda. En el camino, cinco controles policiales sólo franquean el paso gracias a un salvoconducto del Ministerio del Interior y al agente armado que sirve de escolta.

Las autoridades no quieren más problemas. Desde el verano de 2007, cuando ocho españoles fueron asesinados en Maareb, varios atentados han espantado a los turistas secando una muy necesaria fuente de ingresos. Además, la rama local de la organización terrorista, Al Qaeda en la Península Arábiga (reconstituida hace apenas un año), ha prometido vengar la creciente presión que, a instancias de EE UU, las fuerzas de seguridad ejercen sobre ella.

Por el camino, el paisaje es tan espectacular como áspero. El mar de arena que ocupa la mayor parte del antiguo reino de Hadramaut se quiebra como si los dedos de una mano gigantesca lo hubieran arañado y su contacto hubiese fertilizado la tierra. Alimentados por las aguas subterráneas de losuadis (ríos estacionales), surgen palmerales y parches de tierra cultivable.

Al igual que el rosario de aldeas que jalonan el cauce seco del Doan, desde la distancia de la carretera, Al Rabat parece un pueblo de cuento. Sólo al acercarse se descubre que tras la primorosa decoración de sus edificios de adobe se esconden las enormes carencias del medio rural yemení.

El asfalto desaparece antes de entrar en el pueblo. Luego hay que sortear el uadi para llegar hasta las primeras viviendas. A la derecha, por un camino de piedras y arena, se llega a la antigua casa familiar de los Bin Laden. El edificio de tres plantas no se distingue del resto. Construido según la arquitectura tradicional de la zona, sirvió de escuela durante algunos años. Ahora, los desconchones del revoco de yeso y los cristales rotos revelan su abandono. Sin embargo, en la parte de atrás, una puerta abierta conduce por una empinada escalera hasta la oficina municipal de aguas.

“El jeque Abdalá, un tío de Osama, construyó la conducción de agua en 1964”, explica Mahmud Mohamed, un maestro del pueblo, mientras señala el retrato que le recuerda. “Su padre, Mohamed, salió de aquí en los años cuarenta.

Él nació ya en Arabia Saudí y nunca ha venido por aquí”, añade para satisfacer la curiosidad de la periodista y ante el silencio de los dos funcionarios presentes. Este hombre simpático y parlanchín está mucho más interesado en hablar de fútbol que de la famosa saga familiar. Mahmud no se decide entre el Real Madrid o el Barcelona, pero el asunto aviva la conversación y anima a participar a Ibrahim, que claramente se inclina por el segundo.

Como sucede hasta en los rincones más depauperados del mundo, los niños pueden andar descalzos y las casas no tener muebles, pero en ninguna falta un televisor. Los hombres se quejan de lo cara que pagan la electricidad -varias veces más que en la capital- porque se la provee una empresa privada en vez del Estado.

Aunque aseguran que están contentos en su tierra, la falta de trabajo obliga a los jóvenes a emigrar a Saná o a Hodeida, y deja a los más de 800 chavales de la escuela local sin perspectivas de futuro. La comarca vive de la agricultura de subsistencia, pero la sequía y las enfermedades de las palmeras amenazan la cosecha de dátiles.

A pesar de lo idílico del paisaje, Al Rabat es otra aldea miserable olvidada del Gobierno central. La basura inunda las calles sin pavimentar. No hay un sistema de recogida de aguas residuales.

Un motor a gasóleo impulsa el agua del pozo que financió Abdalá Bin Laden a través de unos tubos que zigzaguean a la vista entre las casas encaramadas en la ladera de la colina.

Frente a la nueva escuela, un par de tiendas de ultramarinos y una de móviles constituyen todo el comercio para cerca de 5.000 habitantes. Sentados a sus puertas hay varios jóvenes ociosos. Un par de mujeres completamente cubiertas de negro se paran y miran con curiosidad a la extranjera.

-¡Salam aleykum!

-¡Aleykum salam!, responde la más atrevida antes de desaparecer tras un recodo.

A la entrada de la mezquita, una anciana en cuclillas se afana en la imposible misión de barrer la arena. Al oír voces se ajusta el velo sobre la cara. Es infrecuente la presencia de forasteros y a partir de mediodía la gente se encierra en casa para evitar el calor, considerable incluso en estos días de invierno.

A pesar de la hora y de lo inesperado de la visita, el mujtar, Hasan Mohamed Ba Dugheil, nos recibe, más por sentido del deber que por la tradicional hospitalidad yemení. Elmujtar, una especie de alcalde designado, representa a la autoridad central.

“La gente de Al Rabat no conoce a Osama Bin Laden o a su padre”, responde cuando se le inquiere por los problemas que aquejan a su comunidad. Recela de que el objetivo sea llevarle a admitir que las dificultades alientan el extremismo y la radicalización. “Su tío Abdalá construyó el sistema de agua, pero se fue después de la revolución. No hemos vuelto a saber nada de ellos”, subraya.

La revolución aquí significa la expulsión de los británicos en 1967 y la creación de la República Democrática de Yemen (marxista), a la que esta provincia perteneció hasta la unificación con Yemen del Norte en 1990.

Ba Dugheil afirma que las cosas han mejorado desde entonces. “Ahora hay libertad de expresión, de movimiento, de propiedad…”, señala. ¿Y que problemas tienen? “Ninguno”, responde imperturbable.

No obstante, cuando se le pregunta qué tres cosas desearía para su comunidad menciona “seguridad, unidad y desarrollo”, el lema oficial de la unificación. ¿Es un lugar inseguro? “En absoluto, es 100% seguro”, afirma sin apreciar la contradicción. ¿Y el desarrollo? “Todo está bien”, concluye negando cualquier conexión entre las condiciones de vida de su gente y el avance del extremismo islamista.

Abdalá, un vecino que se dedica a la apicultura -“la del Hadramaut es la mejor miel del mundo”, asegura-, se muestra más preocupado.

Teme que el contraste entre la falta de perspectivas de futuro y las imágenes del mundo exterior que se filtran por las pantallas de televisión, empujen a los jóvenes hacia las ideologías extremistas. “Debido a los atentados ya no vienen extranjeros”, constata.

Antes, algunos de quienes visitaban Shibam se acercaban hasta el uadi, compraban miel e incluso se quedaban en un par pensiones que hay en el vecino Horeiba. “Las cosas mejorarán, inshaallah “, señala este hombre que tiene a gala su origen beduino.

Afganistán

– Población: 23,6 millones.

– Superficie: 527.970 kilómetros cuadrados. Es algo más pequeño que Francia.

– Composición étnica: Predominantemente árabe con una minoría de origen persa.

– Religión: Musulmanes. El 53% son chiíes y el 47%, suníes.

– Economía. El 70% de la renta del país procede del petróleo. El 42% de la población vive con menos de 1,40 euros diarios. El desempleo es del 30% y llega al 65% entre la población menor de 25 años.

La CIA resalta la importancia de la tortura para matar a Bin Laden

Leon Panetta se pregunta si se hubiera llegado al líder de Al Qaeda sin ellas, lo que legitima de algun modo la Guerra contra el terror de Bush

PÚBLICO.ES Madrid 04/05/2011 08:19

¿La CIA llegó hasta el refugio de Osama Bin Laden en Pakistán torturando a presos en cárceles secretas de todo el mundo? El debate esta abierto en EEUU. El director de la agencia de Inteligencia, Leon Panetta, se ha preguntado en una entrevista a la NBC esta mañana si sin el uso delwaterboarding se habría llegado a matar al líder de al Qaeda.

“En este caso, las técnicas de interrogación coercitivas fueron empleadas contra algunos de estos detenidos. Y el debate sobre si podríamos haber obtenido la misma información a través de otros enfoques, creo que siempre va a ser una pregunta abierta”, indicó. Preguntado por si en esas “técnicas de interrogación coercitivas” se incluía  el waterboarding, Panetta respondió: “correcto”.

Pero no hay que olvidar que Panetta se convertirá en secretario de Defensa de EEUU en pocos meses. Y su pregunta pone de manifiesto, entre otros temas, algo preocupante: que la administración Obama esta defendiendo de algún modo las técnicas de abusos sistemáticosideados por el Gobierno de George Bush. Y las defiende como hicieron después de salir de la Casa Blanca los principales representantes de ese Ejecutivo: el propio BushDonald Rumsfeld yDick Cheney.

Esto es lo que dijeron tras salir del Gobierno algunos pesos pesados de la administración Bush:

George Bush – Expresidente de EEUU

“Creíamos que EEUU iba a ser atacado de nuevo. Había todo tipo de informaciones de inteligencia que nos sugerían esto. Y teníamos a uno de los jefes de Al Qaeda que ordenó el 11-S. Y me dijeron: tiene información. Yo dije, averiguad lo que sabe. Y añadí, ¿las técnicas son legales? Y ellos me dijeron que sí. Así que yo les dí permiso para usarlas”.

“Para mí el waterboarding es legal porque el abogado me dijo que lo era. Dijo que no estaba violando ningún tratado. Yo no soy abogado, pero tienes que creer en lo que dicen los que están a tu alrededor”.

“Usar estas técnicas salvó vidas. Mi trabajo era proteger EEUU y lo hice”.

Dick Cheney- exvicepresidente de EEUU

“Los interrogatorios fueron imprescindibles para evitar otro 11-S”

“Creo que es una gran historia de éxito. Fue hecho legalmente, de acuerdo con nuestras prácticas y principios constitucionales”

Karl Rove – Jefe de Gabinete de Bush

“Estoy orgulloso de que empleáramos técnicas que hiceron que los terroristas nos proporcionaran información muy valiosa para impedir atentados”

Un método criticado por Obama

La historia tiene muchas paradojas. Al margen de la cuestión sobre por qué EEUU mató a Bin Laden en lugar de detenerlo y someterlo a juicio, surge la intención del Gobierno estadounidense, tras la toma de poder de Obama, de prohibir las torturas. De hecho, el gesto fue uno de los motivos por lo que se le concedió el Premio Nobel de la Paz en octubre de 2009.

Obama no sólo prohibió las torturas, sino que quitó la impunidad a los ayudantes de Bush

El Senado estadounidense, en abril de 2009, acusó a Rumsfeldde idear las torturas a través de varios informes que relataron cómo desde 2002 este tipo de abusos se extendieron, no sólo entre los servicios de Inteligencia, sino por el Ejército de manera sistemática.

Y los estadounidenses no sólo torturaban, sino que permitían que otros países lo hicieran por ellos. Así lo revelan los documentos de WikiLeaks sobre el ‘Diario de la Guerra de Irak’. Esos papeles demuestran cómo EEUU permitió que loscarceleros iraquíes utilizaran todo tipo de brutalidades contra presos para obtener información.

Obama perdió la batalla contra las torturas a los pocos meses de lanzar su iniciativa y decidió proteger a los agentes de la CIA que las habían practicado.

183 veces

The New York Times ha retomado la información sobre las torturas a Sheikh Mohamed, cerebro de los atentados del 11-S que fue seometido al waterboarding en 183 ocasiones  y aporta nuevos datos sobre la posibilidad de que las torturas jugaran un papel importante.

Abu Ahmad al-Kuwaiti fue el nombre clave para seguir a Bin LadenMohammed fue interrogado sin éxito en otoño de 2003 sobre el paradero de Kuwaiti. Un año después, Hassan Ghul, miembro de Al Qaeda capturado en Irak en 2005, aseguró que Kuwaiti era una persona cercana a Bin Laden, así como a Mohammed y a Abu Faraj al-Libi, quien fue designado para suceder a Mohammed tras su detención.

Libi fue detenido en 2005 y negó conocer a Kuwaiti e incluso llegó a dar un nombre distinto al mensajero de Bin Laden, descartado finalmente por la CIA por ser falso. Sin embargo, según la CNN, la agencia confirmó en 2007 la identidad de Kuwaiti como el mensajero del líder de Al Qaeda.

Fue entonces cuando los servicios secretos se centraron en Kuwaiti y le siguieron la pista hasta Abbottabad, donde también se halló a Bin Laden. Aún no se ha confirmado si su mensajero, claveen la operación, murió durante el tiroteo.

Misión unilateral

Panetta, en su entrevista con la NBC también admitió que las órdenes del presidente de Obama exigían matar a Bin Laden, y no simplemente capturarle.

“Eso estaba claro. Pero también lo estaba, como parte de las reglas de la operación, que si él de pronto levantaba las manos y se ofrecía a ser capturado, entonces tendríamos la oportunidad, obviamente, de capturarlo. Pero esa oportunidad nunca se presentó”, explicó.

Panetta asegura que la foto del cadáver de Osama Bin Laden se publicará

Panetta ha subrayado que el Gobierno paquistaní “nunca supo nada sobre esta misión”, porque Estados Unidos se planteó de forma “deliberada” que se trataría de una “misión unilateral”.

“El presidente Obama había dejado muy claro a los paquistaníes que si teníamos pruebas sólidas de dónde estaba localizado Bin Laden, entraríamos a por él. Y eso es justo lo que ocurrió”, añadió.

El titular de la CIA reconoció que existía la preocupación de que las fuerzas paquistaníes respondieran a la presencia de los helicópteros y Fuerza de Operaciones Especiales de la Marina (SEALS) en una “zona tan sensible” y abrieran fuego contra sus fuerzas. “Consideramos esa posibilidad. Por eso teníamos allí helicópteros de refuerzo”, ha dicho.

Además, ha asegurado no tener duda de que tarde o temprano el Gobierno de EEUU decidirá divulgar la foto del cadáver de Bin Laden. “El Gobierno claramente ha estado hablando sobre cómo mejor hacer esto pero no creo que haya dudas de que en última instancia se presentará una fotografía al público”, indicó

¿Que te parece la operación de la CIA para acabar con Bin Laden?

  1.  Necesaria
  2.  Impresentable
  3.  No lo sé

Votar

Anuncios

4 mayo, 2011 - Posted by | Sin categoría

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: