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La cara oculta de las noticias

Un programa que supuestamente espía embebido en móviles desata la polémica en Estados Unidos

Un programa que supuestamente espía

embebido en móviles

desata la polémica en Estados Unidos

Un senador pide explicaciones al fabricante, pero varios expertos en seguridad rebajan la alarma inicial

EL PAÍS – Barcelona – 02/12/2011

Desde que un joven administrador de sistemas de Estados Unidos, Trevor Eckhart,

denunciara que un programa denominado Carrier IQ,

implantado en más de 140 millones de teléfonos móviles de aquel país,

podía recoger los contenidos de los mensajes, rastrear el tecleo en el móvil y conocer la navegación del cliente, la comunidad internauta y la industria de la telefonía viven una creciente polémica sobre la veracidad de la denuncia.

El fabricante lo ha desmentido rotundamente asegurando que el programa solo ofrece herramientas para que el operador pueda mejorar la red y el servicio y que los datos obtenidos de los móviles van cifrados.

Pero la explicación no convence a todo el mundo. Un senador demócrata, Al Franken, que preside el panel sobre privacidad del Senado, ha remitido una carta a la compañía exigiendo explicaciones.

Según Franken, la posibilidad de que el programa capture información sensible del cliente del móvil no estaría justificada por una simple necesidad de diagnóstico para mejorar el servicio.

“Las acciones citada podrían violar las leyes federales sobre privacidad”.

Uno de los aspectos que más alarma es que el programa se halla instalado sin conocimiento del propietario del móvil que no puede anularlo porque esta maniobra perjudicaría el funcionamiento global del aparato.

La compañía niega que almacene o transmita las pulsaciones del teclado.

Únicamente admite que si detecta cierta secuencia reiterada de pulsaciones alertará al servicio técnico para que pueda pedir al cliente la introducción de un código que le permita detectar el problema.. “No capturamos contenidos”, asegura la empresa.

La captura de llamadas perdidas o de la navegación se hace únicamente, siempre según la empresa, para corregir problemas de conexión.

Los datos de tráfico se guardan 30 días, lo que sí admite el fabricante es que la administración de los mismos corresponde al operador que, eventualmente, podría compartirlos con terceros.

En el informe original se habla de que puede haber 140 millones de clientes afectados de distintos fabricantes u operadoras.

La noticia ha provocado un desfile de declaraciones de empresas negando que empleen el citado sistema. BlackBerry asegura que no preinstala el programa en sus móviles y Verizon ha negado que lo emplee.

Nokia ha hecho otro tanto.

La operadora ATT ha admitido su uso, pero únicamente con la finalidad de mejorar el funcionamiento de la red. Motorola también lo tiene en sus equipos, pero deriva a las operadoras la responsabilidad sobre su empleo.

HTC ha asegurado que algunas operadoras exigen su instalación. Google no lo tiene contratado y Apple no lo emplea desde la implantación del sistema operativo iOS 5 y lo estaba con una funcionalidad limitada.

En Pastbein, un investigador de seguridad, Dan Roseberg, asegura haber realizado ingeniería inversa sobre el programa y no ha hallado recolecciones maliciosas de datos.

Admite el peligro potencial del programa, pero únicamente ha detectado una métrica anónima de los datos.

Cnet recoge la opinión de otros expertos según los cuales ha habido una exageración informativa sobre el caso. Electronic Frontier Foundation, sin embargo, apoya la tesis inicial.

elpais.com

4 diciembre, 2011 Posted by | 2.-INTERNET, COMUNICACIÓN, INFORMATICA, INTERNET | , , , , , , | Deja un comentario

Otra estafa más. Innovatio IP, el troll de las patentes amenaza a los que usamos WiFi

CONECTIVIDAD

Innovatio IP, el troll de las patentes amenaza a los que usamos WiFi

 

avatarArnau Fuentes  11 de octubre de 2011 | NACIONRED

Zona de WiFi gratis

Aunque el modelo de negocio de los trolls del copyright no funciona, y si no que se lo pregunten a Steve Gibson, el director ejecutivo de la empresa de nevada Righthaven, que se dedica (¿o deberíamos decir ‘dedicaba’?) a lanzar amenazas a personas poco informadas con tal de conseguir un acuerdo económico y evitar una demanda por infracción de copyright, los trolls de las patentes siguen en sus trece.

Hoy vemos el caso de Innovatio IP, uno de dichos trolls de las patentes, que se dedican a denunciar a cualquiera que presuntamente infrinja cualquier patente que tengan en la cartera. Sea verdad o no.

Con éste nombre que no se si hace reír o llorar, los de Innovatio IP aseguran que disponen de la patente que cubre casi cualquier aplicación e implementación del sistema WiFi, aquello que nos permite conectarnos a un router sin ningún tipo de cables.

Su objetivo, como siempre, pequeños comercios como cafeterías, restaurantes, hoteles y tiendas que no saben de lo que les hablan y a los que amedrentan con amenazas de costosos juicios, demandas judiciales, multas exorbitantes y demás, para luego decir aquello de

Venga va, si me das 2.500 dólares olvidamos todo el asunto y puedes seguir con tus actividades…

Como las amenazas y extorsiones para proporcionar “seguridad” en las pelis de mafiosos, pero con la diferencia que no son películas, si no la vida real.

Innvatio IP pide a sus presas entre 2500 y 5000 dólares por “dejarlo correr”, lo que es una rebaja en sus “tarifas” (es lo que tiene la crisis…), pero el volumen de sus amenazas ha aumentado. Pero siempre apuntando a los pequeños empresarios que se hicieron con una franquicia y decidieron ofrecer servicio WiFi a sus clientes.

Ésta también despreciable empresa está representada por Niro, Haller & Niro, los mismísimos creadores del término “troll de patentes“, que asegura que su patente cubre todo tipo de configuraciones WiFi, incluyendo los routers que muchos tenemos en casa.

Aún así, dicen que por el momento no van a salir a pescar a los usuarios finales, es decir a los ciudadanos que están en sus casas leyendo su correo electrónico para pedirles que paguen una licencia por conectarse a Internet sin cables. Por el momento. Se ve que aún quedan un montón de pequeños empresarios desinformados a los que extorsionar.

También por el momento, Motorola y Cisco Systems ya han acudido a los tribunales pidiendo a los jueces revisen las patentes y para demostrar que sus productos WiFi no infringen de ningún modo la patente de Innovatio IP, además de demostrar también que dicha patente no es válida.

Innovatio IP demuestra otra vez la estupidez y la falacia de las patentes de software como defensoras e impulsoras de la innovación: reclamar más dinero por usar algo que ya has comprado, a lo sumo, es innovar en métodos de extorsión. A la larga no funciona y todos salen perdiendo… incluso los defensores de las patentes…

Vía | Techdirt
Foto | Nicholas Nova

12 octubre, 2011 Posted by | INFORMATICA, INTERNET | , , , , , | 1 comentario

La burbuja de las ‘saurioempresas’ y la llegada del verdadero boom de internet

La burbuja de las ‘saurioempresas’ y la llegada del verdadero boom de internet

@R.J.Lapetra 06/03/2011 06:00h

En las últimas semanas han resucitado de sus tumbas la legión de escépticos con la industria vinculada a internet.
Han vuelto a poner el grito en el cielo ante las valoraciones que están alcanzando algunas compañías tecnológicas. “Son humo”, dicen. “Es una fiebre“, repiten. “No pagan impuestos“, susurran.
“Hay que acabar con ellas“, ¿piensan?.
Se habla sin ningún tipo de pudor de una segunda burbuja puntocom, -aquella de finales de los 90 que acabó en recesión en 2001 y pérdidas milmillonarias- debido a su rápido crecimiento, a que compañías nuevas valen más que otras centenarias saurioempresas que se dedican a cosas de toda la vida como fabricar zapatos, producir electricidad o intermediar el dinero cobrando por préstamos y pagando por depósitos (banca).
Desde aquí, vaya mi respeto por estas opiniones… pero, por favor, ignorarlas porque no saben lo que dicen.
O quizá lo saben bien y lo que único que quieren es intentar mantener el status quo de sus respectivos sectores productivos.
Estamos hablando especialmente de la industria de los contenidos (música, cine, libros), pero también de la periodística (prensa impresa, TV, radio) e, incluso, me atrevo a señalar otra que todavía está por sufrir el cambio tecnológico: el modelo bancario.
En Europa, la fuerza de estas opiniones, apoyadas por el entramado de las burocracias y la legislación contra el progreso ha conseguido resultados demoledores que ahora pagamos todos.
De las 10 mayores tecnológicas del mundo (Apple, Microsoft, Google…), ninguna es europea y, por supuesto, ni rastro de nada español.
La culpa de todo este debate sobre si viene una segunda burbuja tecnológica o no se encuentra en las valoraciones de algunas tecnológicas. Sin embargo, el error de concepto es generalizado.
La compra de participaciones en una ampliación de capital, con vistas a la financiación de la actividad o el crecimiento de una empresa, no tiene que ver con lo que puedan valer el 100% de esas compañías en bolsa.
Se verá en los próximos meses, cuando surjan varios gigantes cotizados que están desatando la fiebre por entrar en su capital. Son los Twitter, Linkedind o Facebook, entre otros, pertenecientes a la raza de las redes sociales, que en realidad son puntos de encuentro de millones de personas y consumidores.
Cuando Microsoft compró hace un par de años el 1,5% de Facebook por 150 millones o el grupo ruso DST hizo lo propio poco después pusieron a Facebook, la red social más grandes, un valor de 30.000 a 40.000 millones de dólares.
Es lo que pagaron puntualmente por esas acciones, pero cuando coticen en bolsa, su precio se establecerá a cada segundo gracias a la democracia, dictadura o tiranía de los millones de inversores que construyen los mercado de valores.
Hoy Facebook tiene ingresos auditados por valor de 2.000 millones de dólares, ha alcanzado el break-even (equilibrio entre gastos e ingresos) a pesar de las cuantiosas inversiones en plantilla e infraestructura que ha llevado adelante para dar servicio a más de 500 millones de usuarios en todo el mundo.
¿Vale Facebook 30.000 millones o 60.000? ¿100.000?
Si la cosa fundada por Marck Zuckerberg sigue a la velocidad de multiplicar anualmente sus resultados es lógico que así sea.
Esa es la única realidad, los hechos.
Y esta es también la mayor diferencia entre la época actual y la de los años 90: los inversores juzgan por hechos a estas compañías, no por expectativas y son mucho más exigentes con ellas por un razón de peso: en internet se puede medir todo, al milímetro y en cualquier momento.
Zuckerberg sabe cuántos ingresos está generando Facebook en cualquier jornada laboral con sólo darle a un botón, sabe también cuántos usuarios ha tenido y cuánto le ha costado tenerlos. Y además, en todo el planeta.
¿Conocen alguna compañía que puede vender en cualquier parte del mundo y no sea a través de internet? Porque ese es el gran valor de la red: haber podido eliminar fronteras e intermediarios.
En algunas industrias tradicionales, y el caso más claro y cercano en España es el lobby del cine, la televisión o la prensa impresa en España, se han enrocado en los últimos años contra el cambio de modelo tecnológico por no ser rentable.
Por supuesto que no lo era hace diez años.
La verdadera burbuja ha existido en sectores tan tradicionales como el cine, alimentado con el dinero público a golpe de subvenciones; en la prensa impresa, a razón a de 20.000 euros la doble página de publicidad a color; o la música, a 40 euros el doble CD de estreno.
Un jugoso pastel de ingresos basado en los soportes, la intermediación y las barreras de entrada.
Estos negocios se están haciendo trizas y estallan frente a la superioridad de los contenidos digitales con costes mucho más reducidos al eliminar los soportes o la distribución a cambio de ingresos que pueden multiplicarse en un mercado único y potencialmente masivo como el digital. En ese negocio se mueven Facebook, Twitter, Google, eBay…
Valdrán lo que digan sus estados financieros y sus proyecciones de crecimiento. Y por eso empresas con caídas de ingresos de varios digítos están al borde la extinción como ocurre actualmente con la prensa impresa.
Ya nadie duda de que su futuro no es bueno.
Puede ser que los escépticos offline, en algún un momento, pudieran haber tenido tener la razón a corto plazo, pero evidentemente la historia les ha puesto en su sitio.
Quizá cuando el mercado perdió la razón a finales de los años 90 la tuvieron, pero el alarmista discurso sobre las burras.com está fuera de juego en la época actual.
CIBERNOTICIAS EXPRESS.- POSDATA
Desde nuestro punto de vista de saurolector opinamos que no se debe invertir en este tipos de empresas. El número de usuarios no significa nada.
Gmail los tiene y qué. Y si han llegado a la estabilidad financiera menos. Ni aún doblando los beneficios pueden competir con una empresa de toda la vida como eléctricas, petroleras o teleoperadoras y bancos.
Los productos en internet son intrínsicamente perecederos. La tecnología va tan rápido, que lo que ahora es un boom, mañana es un producto obsoleto.
Si existen  productos financieros inflados por encima de su valor son todos los concernientes a los que tienen que ver con internet.
No ofrecen más que el atractivo del momento en un negocio que cambia muy rápidamente y que no ofrece garantías de nada.
Invertir en ellos, cuando sin esa inversión funcionan igual, es simplemente convertir en multimillonarios a sus dueños sin ninguna contrapestacción a cambio.

 

6 marzo, 2011 Posted by | INFORMATICA, internet, INTERNET, redes sociales | , | Deja un comentario

El YouTube ja està disponible en català

El YouTube ya está disponible en catalán


youtube_catalan

El popular portal de vídeos de Google, YouTube ya permite escoger el idioma catalán. La oferta de un YouTube en catalán había sido reclamada con recogida de firmas desde varias paginas web.

Según el Manifiesto de estas webs el catalán es hablado en Europa por 12 millones de ciudadanos y no tenía sentido que el portal lo excluyera cuando en una búsqueda deGoogle se localizaban más de 269.000 resultados de vídeos con locución catalana o en el que el internauta que los ha subido emplea este idioma. Además, se recordaba que Google ya ofrecía otros servicios en catalán como GmailGlogger.

El YouTube ja està disponible en català
El popular portal de vídeos de Google, YouTube ja permet escollirl’idioma català. L’oferta d’un YouTube en català havia estatreclamada amb recollida de signatures des de diverses pàginesweb.

Segons el Manifest d’aquestes webs el català és parlat a Europaper 12 milions de ciutadans i no tenia sentit que el portal l’exclogués quan en una recerca deGoogle es localitzaven mésde 269.000 resultats de vídeos amb locució catalana o en quèl’internauta que els ha pujat fa servir aquest idioma. A més, esrecordava que Google ja oferia altres serveis en català comGmail o Glögg.

 

24 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, CATALA, INFORMATICA, internet | , | Deja un comentario

Programando para la Administración Pública

Madrid capital. Todo comienza una mañana con la llamada telefónica de una consultora. Días atrás, habíamos estado mirando ofertas en Infojobs y una nos llamó la atención: buscaban programadores en PHP y MySQL, con conocimientos medios de Javascript y CSS; valoraban usabilidad, accesibilidad y el uso de algún frameworkpara el desarrollo. Apenas hay más datos, quizá el horario de trabajo y el tipo de contrato. Suena bien, como otros tantos, así que echamos el curriculum tempranito para que sea de los primeros que revisan y a ver qué pasa.

Nos llaman, se presentan y nos comunican que hemos sido seleccionados para una entrevista personal en la dirección que corresponda. Aparecemos bien acicalados y disfrazados de chaqueta como Dios manda. Un señor regordete con pinta de bonachón y unas gafas redondas sin montura nos muestra nuestro currículum impreso y comienza a comentarlo en voz alta… lo tenemos impresionado: carrera, Máster, años de experiencia, muchas webs programadas online, página personal,… somos la opción perfecta. Comienza a describirnos el trabajo para el que nos presentamos:

– Como has visto por la oferta, necesitamos programadores en PHP y MySQL que sepan de estándares y accesibilidad. Es para un gran proyecto que estamos gestionando con un importante cliente. Vamos a necesitar a varios programadores con tu perfil, por lo que si además conoces a más como tú, nos encantaría entrevistarles.

– Ok; suena bien. ¿Me puede hablar un poco del proyecto en cuestión?

– La verdad es que no conocemos los detalles. Sabemos que se trata de un desarrollo con GLPI, Nagios y programación web basado en Software Libre. Sólo tenemos las especificaciones del cliente que son las que pusimos en la oferta: PHP, MySQL, Javacsript, CSS, … ¿Sabes lo que es un entorno LAMP?

– Si claro, un entorno de desarrollo web basado en el Linux, Apache, MySQL y los lenguajes de servidor PHP, Perl y Phyton. Del resto, Nagios me suena, pero GLPI no lo he oído en mi vida; ¿de qué va?

– No lo sé; el cliente dijo que utilizaban GLPI, pero que no era imprescindible. El resto nos sirve. Lo del LAMP es importante, hay gente que no sabe lo que es.

– Ah vale. Eso del GLPI lo veremos sobre la marcha. ¿Quién es el cliente?

– Eso no podemos revelártelo. Solo te puedo adelantar que está por María de Molina, cerca de Avda. de América. Creo que es la línea 6 de Metro…

– Si, es la 6, pero ¿no pueden decirme quién es el cliente ni dónde está exactamente? ¿Y cómo llego?

– Cuando firmemos el contrato, al día siguiente te acercas de nuevo por aquí y nos vamos para allá en coche. Así aprovechamos y te presento a tus compañeros.

– Hmmm… estooo… pos bueno, pos vale…

Llega la parte económica; se discute un rato sobre el sueldo anual, las compesaciones por transporte, los tickets restaurant, etc… Si todo marcha, te citan en un par de días para cerrar el contrato. Ya está: ninguna pregunta técnica, ninguna prueba, nada de nada. Nuestro entrevistador es un responsable de grupo más dentro de una cárnica gigantesca a la que nunca más volveremos. Poco sabremos de quiénes son los jefes, o el resto de empleados; como mucho nos facilitarán el correo electrónico de un par de personas con las que tratar temas del tipo vacaciones, horas extra y poco más.

Llamas a los colegas para comentarles la noticia y resumirles por encima lo que, como mínimo, es una entrevista atípica. Les cuentas que te van a contratar para una empresa que parece importante, pero de la que no sabes ni cómo se llama ni dónde está. Les dices que comienzas de inmediato, en un par de días y que un coche te llevará hasta la nueva oficina. Tus amigos te escuchan extrañados…

– ¿Qué no sabes dónde está tu empresa? ¿Te lleva un coche directamente? ¿Te van a vendar los ojos por el camino?

– Lo de los ojos no, pero el resto más o menos si. Suena raro, pero ya he firmado… si no me gusta, pues lo dejo y ya está. Tengo seis meses de prueba.

– Ufff, seis meses… joder; que raro suena todo… Bueno en fin, ya te llamo pasado mañana a eso de las 12:00 y me cuentas por dónde andas… no vaya a ser que te secuestren o algo así…

– Anda ya hombre… Pero si; dame un toque y ya te cuento.

Llega el día y te pones de camino. Ya en la cárnica, te espera el entrevistador y un taxi. Un transporte público nos tranquiliza, aunque de normal, a hora punta, un taxista por Madrid realmente nos infundiría más miedo que calma. Efectivamente, llegamos a una calle cercana a María de Molina, una paralela, junto a un edificio bastante grande con una placa oficial en la puerta: “Ministerio de Administración Pública. Gobierno de España“. Nuestra oficina está en la segunda planta: a partir de ahora, somos lo que en la jerga oficial se conoce como unexterno.

Entramos en el complejo hasta la cocina: dos guardias de seguridad levantan la mirada y nos saludan sin realmente mirarnos. No hay ningún tipo de control, no nos piden DNI, ni nombre, nada de nada. Si en la mochila lleváramos una bomba, a los seguratas se la traería al fresco. De hecho, la experiencia luego me demostró que alguien podía pasearse por el edificio entero con algo tan exótico como dos crías de tigre blanco sacadas del Circo Mundial… pero eso es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión.

Llegamos a nuestro despacho, una sala que recuerda a un escobero levemente readaptado: 15m2 sin ventanas donde se hacinan 6 programadores más. Es septiembre, media mañana y ya hace un calor insoportable. Algunos de los presente desconoce la utilidad de los desodorantes.

Tras las presentaciones y la asignación de las primeras tareas, compruebas que tus compañeros controlan el tema: ven Battlestar Galactica, han memorizado los diálogos de IT Crowd en inglés y llevan camisetas de Linux o Gnome. Dicen saberse más IPs que números de teléfono y tienen sobre la mesa el último número impreso de la revista Todo Linux junto a un pingüino de peluche. Madre mía… y yo aquí con mi camisa de botones y mi propio portátil… tengo que parecer un bicho raro.

Dos semanas más tarde, has conocido a la mayoría de los colegas de trabajo; con un poco de suerte, hasta has visto de reojo a tus jefes directos tras muchos papeles en sus respectivos despachos: camino al baño, pasas por delante ellos. De tu empresa no tienes noticia alguna, solo un par de correos en tu bandeja de entrada con una frase que, a partir de ahora, se repetirá a lo largo de tu vida laboral como un mantra, una simple pregunta que teñirá nuestros días de gris y nos perseguirá en interminables pesadillas: “¿Has imputado?

Imputar… eso es lo único que le importa a la cárnica de turno. Es su moneda de cambio: el cacho de carne que tienen asignado en el cliente (nosotros) genera beneficios según el número de horas que trabaja por lo que tiene que quedar constancia semanal de cuánto tiempo hemos estado clavados a la silla.

Para los que tienen la suerte de desconocer el proceso, imputar supone conectarse remotamente a la web de tu empresa, utilizando IE6 por supuesto, esperar varios minutos hasta que la aplicación se carga, llamar por teléfono para que te reasignen una contraseña que ha caducado, volver a entrar y esperar varios minutos porque la conexión ha caducado también y todo para, finalmente, darle a un botón que la mayoría de las veces dispara un error Javascript. Vamos, lo más apropaido en términos de productividad.

Realmente nadie comprueba la hora a la que llegas o a la que te vas, solo es una apreciación personal de los responsables: si cada vez que alguien asoma la cabeza por el zulo te ve, es que lo estás haciendo bien. Si dices que has estado tus 40 horas  semanales pues perfecto. La doble cara de este descontrol, es que cuando a los jefes les presionan desde más arriba, terminan echándote la bronca porque alguna vez has salido 10 minutos antes. Da igual que ese día no hayas comido, o que gracias a la eficacia del transporte público madrileño, estuvieras 25 minutos antes de la cuenta sentado en tu sitio… A veces toca echar broncas, es parte de su trabajo, y algo habrás hecho mal…

Poco a poco, tenemos constancia de que en el mismo edificio hay más programadores repartidos por otras plantas: existe el grupo de los javeros, gente a la que nunca conoces y que trabajan en amplios despachos disfrazados con camisa y corbata. Se les ve competentes porque alguna vez te cruzas con ello por las escaleras. Si un día con más tiempo libre hacemos una excursión por el Ministerio, podemos incluso verlos a través de las ventanas de ojos de buey de algunos despachos: 3 ó 4 tipos en cada una de las amplias habitaciones, con sus portátiles y iPods, en perfecto silencio… parece cómodo.

También están los de sistemas; unos tipos dispersados en una sala con una gran cámara frigorífica en la que se han puesto los servidores. Esta gente aprovecha las horas de la comida para devorar series a través de Internet. Durante su jornada, guardan con recelo secretos inconfesables para hacerse fuertes contra recortes de plantilla: simplemente son imprescindibles. Todo ha sido montado de un modo tan precario que solo unos pocos saben cómo funcionan; los de sistemas lo saben y se aprovechan de ello. Cuando les pides permisos para cambiar alguna configuración que tiene ver con ellos, te invitan a realizar una petición formal por mail, de estas cosas tiene que quedar constancia… Lo entiendo: es el pan de sus hijos y con eso no se juega. Da igual que haga falta una mañana entera y varios correos para aumentar la memoria disponible del PHP… hay que pasar por ellos si o si.

Los programadores PHP tenemos que ser como la peste. Da igual los metros cuadrados útiles de un espacio… siempre puede caber una mesa más, da igual que sea de despacho o una auxiliar en la que iría una impresora; de todos modos, ¿para qué iban a necesitar más espacio? Más que arquitectos de código somos un cruce entre contorsionistas y profesionales del Tetris: mesas que reubicar, enchufes que expandir con interminables regletas, cables que se enredan en pies y patas de silla… pero no importa; total, tampoco hay oxígeno… estos desarrolladores de camisetas raras en realidad hacen la fotosíntesis a partir de las ondas wifi: nunca se quejan demasiado.

Y continúa nuestro trabajo. Hasta el momento hemos estado refactorizando código que escribieron otros antes que nosotros y ampliando aplicaciones de una complejidad absurda con nuevas funcionalidades pedidas a la carta. Pensamos que estamos ante proyectos críticos hechos en una sola tarde que ahora tenemos que arreglar para cubrir una emergencia; así que documentamos todo bien para que cuando se rehaga, sepamos por dónde van los tiros. Pero con el tiempo, descubres que realmente los tiros van directamente a nuestras sienes: nada se rehace, eso es perder el tiempo: los programas son los que son, lo que vaya surgiendo ya se incrustará como sea sobre lo anterior. A veces, una modificación menor puede suponer cambiar 6 ó 7 archivos distintos debido a la duplicación de código: es normal, cada nuevo programador, si no entiende algo, lo machaca directamente con piezas nuevas. Una misma función PHP para formatear una fecha puede encontrarse fácilmente más de 10 veces en una aplicación estándar.

Con el tiempo, nuestras sospechas sobre la metodología de trabajo surgidas el primer día se han ido confirmado: directamente no existe, no hay. En la carrera invertimos un año estudiando metodologías de programación: las tradicionales, las ágiles, el entonces nuevo SCRUM… Con el Máster, nos ampliaron los conceptos con ejemplos reales como la XP o la fantástica TDD. Incluso se dedica un semestre a revisar y profundizar en la metodología MÉTRICA V3 la cual, según la Wikipedia:

“Métrica v3 es una metodología de planificación, desarrollo y mantenimiento de sistemas de información. Promovida por el Ministerio de Administraciones Públicas del Gobierno de España para la sistematización de actividades del ciclo de vida de los proyectos software en el ámbito de las administraciones públicas.”

Y hasta aquí podemos leer. Lo dice la Wiki y nos lo creemos pero ya está. En el mundo real de la Administración, esta metodología no existe. De hecho, allí nadie conoce de qué va, ni como se implementa, ni cómo funciona. Para ser sinceros, el hecho de que no se utilice nada semejante es algo que agradecemos porque estas metodologías están desfasadas con respecto a las ágiles. Lo que no podemos entender es cómo grandes proyectos de implantación a nivel nacional, no posean ninguna documentación: como bromeábamos entre amiguetes, para saber qué es lo que hace una determinada aplicación, tenemos que leernos su código fuente. No vamos a encontrar otro papel en ningún sitio. Con suerte, alguien tiene una cadena de correos en su bandeja de entrada en la que se pedían determinadas mejoras y funcionalidades. Esa puede ser nuestra documentación más exhaustiva.

En cuanto al desarrollo en si, apenas se prueban las novedades implementadas: se trabaja directamente sobre un entorno de Producción cuando hay prisas. Y esto es otra de las cosas que necesitan de algo más de explicación: existe un entorno al que llaman Preproducción y en el que se suponen que vuelcan las mejoras para ser probadas antes de lanzarlas al definitivo de Producción. Ambos sistemas se alimentan de un repositorio en Subversion que permite el control de versiones. Sin embargo, pese a que suena un procedimiento correcto, la forma en que se gestiona elimina toda la utilidad que podamos presuponerle: los entornos de pruebas y el real, no son iguales. Esto significa que algo que funciona en pre, no tiene porque hacerlo en pro. Además de esto, hay veces que los repositorios no se corresponden, por lo que hay tantas diferencias entre un entorno y otro, que hace falta echar mano de scripts adicionales para realizar subidasseguras que discriminen determinados archivos.
Finalmente, al repositorio de Subversion tienen acceso todos los usuarios con permiso de root. Esto quiere decir que el último que llegaba, podía comenzar a hacer commits masivos de modificaciones que otro más tarde subía a pro confiando que todo había sido probado. Para más lío, como siempre figura como “commitante” el usuario root, nadie puede saber quién es el responsable real de un posible error crítico. Como anécdota, todos allí recordamos cómo muchos meses después del despido de un compañero, su usuario continuaba haciendocommits al repositorio general de forma regular: un claro Expediente X.

Con el tiempo aparecían las facturas físicas: las prisas y el estrés de proyectos absurdamente ambiciosos sin  apenas plazo se entremezclaban haciendo mella en los programadores. Es raro aquel nuevo recurso que dura más de 4 ó 5 meses.

La presión incluso llevó a un compañero a tomarse casi un año de baja por problemas físicos derivados del sobre esfuerzo: un conocido proyecto publicado de forma extraordinaria en el BOE con una fecha de implantación inmediata, requirió de una movilización especial 24/7. Casi 10 días en los que apenas hubo un minuto de descanso durante los cuales, altos cargos como la Directora General, el Secretario de Estado o Prensa, convivían con nosotros recordándonos que no cabía la posibilidad de no entregar en el día establecido: resultado de ello, las bajas no tardaron en aparecer.

Pero como de costumbre, siempre hay algo más: además de estrés físico, quedó claro que puede dañar la salud mental de algunos… durante nuestro paso por el sector público, vemos pasar a todo tipo de personajes cada cual más curioso. El hecho de que ninguna persona con capacidades técnicas (ni psicológicas) evalúe a los nuevos candidatos favorece el que lleguen a plantilla desde becarios demasiado verdes hasta individuos con claros problemas emocionales.

Dentro de la categoría de programadores inestables, no puedo pasar por alto el caso de un señor que apareció un buen día por la puerta. A simple vista, quedaba claro que no era como los demás: poseía un aire tímido y reservado que hacía dudar sobre si estábamos ante un verdadero genio matemático o un simple pirado. El tiempo reveló que íbamos más hacia lo segundo. Tras varios meses, descubríamos que, en sus propias palabras, era un cunnilingüista frustado, adicto a la nicotina ya fuera extraída del tabaco o de unos chicles ilegalizados en la Unión Europea, un programador que había decidido que no quería programar más. Tras varios episodios consecutivos en los que quería hacerse cargo de todos los proyectos del Ministerio, envío un día una carta en cuya copia figuraban todas las listas ministeriales y algunos de los medios de comunicación más amarillistas (Libertad Digital, Menéame, famosos periodistas…). En dicha misiva culpaba a la sociedad de haberlo desterrado al ostracismo, de haber hecho de él lo que ahora era. Tenía una curiosa lista de peticiones donde solicitaba desde una entrevista en persona con el presidente Zapatero hasta el deseo vital de conocer al líder israelí Benajmín Netanyahu… Entre medias, la reflexiones inconexas que realizaban se convirtieron en algo memorable. Algunos se tomaron la carta a broma; otros temían que un día reapareciera con un rifle de asalto por aquel edificio descuidado; otros simplemente nos lo olíamos y no le dimos mayor importancia. A día de hoy, continúa desaparecido.

Pero no solo los externos están presionados. También sufren estrés los altos cargos: recuerdo cómo a falta de un día para entregar un proyecto imposible de concluir en el plazo, me llamó la responsable (jefa) del proyecto. Su trabajo se basaba en pedir requisitos día tras día, sobre la marcha. A cada petición, el proyecto sufría un lógico retraso: hay que meter algo nuevo y modificar lo anterior para que encaje. Así que cuando me preguntó a qué hora se pondrá la aplicación completa en Producción, le contesto que no llegamos. He trabajado más de doce horas diarias durante la última semana pero no está listo: no se han realizado pruebas en un entorno real, faltan partes por implementar, hay aún aspectos que no hemos definido con precisión… Así que serán necesarios al menos 3 ó 4 días más. La jefa del proyecto reacciona ante la mala noticia como cabe esperar de un alto cargo público: comienza a reírse histéricamente desde el otro lado del teléfono. Se ríe durante un par de largos minutos balbuceando frases sueltas a medio terminar:  “no está listo”, “salimos mañana y no está”… Las carcajadas se entremezclan con los balbuceos y casi siento miedo… Le paso el teléfono a mis compañeros para que la oigan. Si espero a contarlo más tarde pensarán que exagero. Finalmente la aplicación se entregó dos días más tardes sin mayor impacto oficial. Sin embargo, esta señora fue cesada al poco después. Obviamente, la presión pudo con ella y la dejó fuera de juego.

Pero no sería justo hablar solo de los compañeros más raros. También hay grandes profesionales con los que se puede mantener una conversación inteligente; colegas de trabajo con los que terminas yéndote de vacaciones durante un largo puente o tomando una cañas un viernes por la noche. Son verdaderos héroes anónimos que aguantan firmemente toda la porquería que se desprende de una interminable cadena de cargos a cada cual más incompetente. Desde aquí, mi reconocimiento a todos ellos: gente valiosa que realmente se toma en serio su trabajo y que me han ayudado de una u otra forma a ser mejor programador. Cuando las cosas funcionan, es gracias a ellos; cuando fallan, es por culpa de la incompetencia ajena.

 

16 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, INFORMATICA | , , | Deja un comentario