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La cara oculta de las noticias

Zapatero mantiene en plena crisis 17.000 millones en gasto militar

Mientras se dedica a reducir el gasto social, el Estado español mantiene un estratosférico gasto militar.

Ismael Álvarez | Para Kaos en la Red | 21-1-2011 a las 19:53 | 391 lecturas | 2 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/zapatero-mantiene-plena-crisis-17.000-millones-gasto-militar
El informe presentando por el Centre d’Estudis per a la Pau Delàs “La verdad del gasto militar español 2011: Gasto e I+D militar en tiempos de crisis”, realizado por Pere Ortega y Xavier Bohigas, nos deja claro, en primer lugar, que Zapatero, una vez más, trata de engañarnos.

Mientras nos cuenta que el presupuesto del Ministerio de Defensa es de poco más de 8.500 millones de euros, el gasto militar total, teniendo en cuenta las partidas de otros ministerios, asciende en 2011 a 17.244,75 millones de euros, más del doble.

Lo novedoso ya no es que Zapatero trate de engañarnos, algo a lo que ya estamos acostumbrados. Sobre lo que se debe centrar los focos en esta ocasión es sobre el estratosférico gasto militar español.

El gasto militar supone a las supuestas austeras arcas del Estado 47,24 millones de euros al día. Es decir, nos suponen a cada habitante 374 euros al año.

El Estado español no puede asumir el pago de los 426 euros al mes a millón y medio de parados, sumiendo a cientos de miles de familias en la más absoluta pobreza. Sin embargo, sí puede asumir el estratosférico gasto militar.

¿Qué podría hacer el Gobierno español con 17.244 millones de euros al año?

Por ejemplo, podría mantener los 426 euros al mes que un millón y medio de parados percibe. El coste total asciende a poco más de 7.500 millones al año.

Sin embargo, Zapatero prefiere mantener su elevado gasto militar y dejar sin ningún ingreso a más de 600.000 familias, según alertaba UGT tras la retirada de la ayuda de 426 euros anunciada por el Gobierno.

Con esos 17.000 millones Zapatero también podría cubrir el ahorro previsto con el Plan de Austeridad, que supondrá para las arcas públicas un ahorro de 50.000 millones en tres años, es decir, algo menos de 17.000 millones al año.

Así, Zapatero prefiere reducir drásticamente el gasto social, congelar las pensiones, subir el IVA (que a quien más le duele es a los que menos tienen), apretar a las universidades reduciendo plantillas y recortando el gasto en investigación, privatizar empresas públicas, y un largo etcétera, en lugar de meter la tijera en el gasto militar.

Con el gasto militar se podrían pagar las pensiones de 1,6 millones de jubilados

En pleno debate sobre la reforma de las pensiones de jubilación, Zapatero podría encontrar otro camino que no pase, una vez más, por asfixiar a los trabajadores. ¿Cuántas pensiones de jubilación se podrían pagar con 17.000 millones el año?

La pensión de jubilación media en el Estado español es de 892,38 euros (que ya la quisieran tener muchos jubilados).

Por tanto, con 17.244 millones de euros, el Estado español podría hacer frente a las pensiones de más de 1,6 millones de jubilados.

Es decir, el Estado español podría pagar las pensiones a más de un millón y medio de nuevos jubilados tan solo tirando del gasto militar.

De hecho, con los 2006 millones de euros al año que el Estado se gasta tan solo en material militar (aviones, buques, armas, etc.) e I+D militar se podrían pagar 421.910 pensiones mínimas durante todo un año.

En la actualidad, la Seguridad Social paga poco más de 5 millones de pensiones contributivas.

En 2011, a pesar de haber en el Estado español 4,5 millones de parados (que no cotizan y algunos de los cuales cobran de la Seguridad Social), la Seguridad Social presentó un superávit de 2.400 millones de euros.

Teniendo en cuenta que el Gobierno tiene partidas del Presupuesto de las que podría tirar, ¿urge y es tan necesaria la reforma del sistema de pensiones?

Por tanto, aunque el Gobierno se empeñe en presentarnos un futuro muy negro en el que la reforma de la jubilación es imprescindible, parece que sí hay otros caminos para evitar la quiebra del sistema de pensiones que no pasa necesariamente por retrasar la edad de jubilación, incrementar los años para el cálculo de las pensiones (para reducir su cuantía) o incrementar los años cotizados necesarios para tener derecho a una pensión contributiva.

Todo esto, claro está, suponiendo que la reforma fuese necesaria, ya que, tal y como defienden varios economistas, el incremento de la productividad permitiría cubrir el desequilibrio trabajadores/pensionistas que se produciría en 2050, y, por tanto, la quiebra no es más que una cortina de humo para seguir reduciendo el gasto social durante los próximos años sin necesidad alguna.

 

22 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, ECONOMIA, EDITORIAL, PENSIONES, RECORTES SOCIALES | , , | Deja un comentario

El pensionazo: ¿Problema económico o lucha de clases?

El pensionazo: ¿Problema económico o lucha de clases?
Los políticos y sicarios económicos de los ricos sostienen que el gasto en pensiones, que actualmente es del 8% del PIB, alcanzaría en 2050 un inasumible 15% del PIB.
Jesús Gago | Para Kaosenlared | Hoy a las 0:36 | 265 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/pensionazo-problema-economico-lucha-clases
El pensionazo, una agresión brutal a la clase trabajadora

El gobierno PSOE ha anunciado que va a proceder a decretar el PENSIONAZO, una agresión brutal al trabajo y a las capas populares hecha al dictado de los poderes económico-financieros nacionales y transnacionales del capital, si fuera posible con acuerdo con los sindicatos del sistema.

El pensionazo supondrá: 1) la prolongación progresiva de la jubilación hasta los 67 años, 2) la ampliación de la base de cálculo de la pensión hasta 20-25 años, con la consiguiente reducción del importe de las pensiones entre un 15/25% y 3) la exigencia de un mayor número de años cotizados, de 35 a 37 años, para acceder a una pensión completa.

El pensionazo es la nueva agresión que quieren imponernos después de lacontrarreforma laboral de junio pasado, donde se decretó que el despido además de libre sea casi gratuito, y junto con la anunciada laminación de la negociación colectiva, entendida como patrimonio colectivo de derechos de los trabajadores, completaría la faena de este gobierno lacayo, como todos los de la UE, del capital especulativo (los mercados), que no son sino la banca nacional e internacional desregulada y especulativa que logró de los políticos monopolizar la financiación de la Deuda Pública, lo que le facilitó convertirse en un factor de extorsión, que no de producción, y que junto con algunos de su engendros más criminales, los hedge funds, actúan como auténticas armas de destrucción masiva del bienestar de los pueblos, utilizando para ello instrumentos de dominación como la UE, el FMI, la OCDE o el BM.

El pensionazo no responde a ninguna racionalidad económica sino a una posición ideológica,  no es sino una expresión más de la feroz guerra social que el capital le declaró a los trabajadores y a las clases populares  hace más de dos décadas, con una intensidad desconocida desde la Revolución de Octubre ante la pasividad primero, y  la connivencia pagada después, de los sindicatos institucionales.

¿Cómo surgen las pensiones?

Fue en la década de los años 80 del siglo XIX cuando el movimiento obrero alemán, el más poderoso, concentrado y organizado del viejo continente, impuso al Gobierno Bismarck el seguro de enfermedad, el seguro de accidentes de trabajo y el seguro de vejez e invalidez.

Eran las concesiones a las que se veía obligado el Estado, decía Bisrmarck “para que los obreros no se hicieran socialistas”. En el Estado español, la primera ley de pensiones, el Retiro obrero, data de 1919, años también marcados por las revueltas obreras.

Las pensiones, como la educación, la sanidad pública son para los trabajadores un derecho adquirido, conquistado en años de lucha, una forma de ver retribuido una parte del trabajo, una forma de salario social, de salario diferido.

Para la Banca, las multinacionales y los capitalistas en general, ahora más que nunca en medio de la crisis, la sanidad, la educación, las pensiones, el transporte público… son una pesada carga para el Estado, porque detraen recursos que deberían ir para ellos.

Por tanto para determinar si hay que prolongar la edad de jubilación, hay por encima de todo un criterio de clase.

Las mentiras del gobierno y los poderes económicos

Los políticos y  sicarios económicos que los ricos siempre pueden encontrar en el mercado sostienen que el gasto en pensiones, que actualmente es del 8% del PIB, alcanzaría en 2050 un inasumible 15% del PIB. Este argumento es falso porque:

1) No tiene en cuenta el crecimiento de la productividad que haría que, como han demostrado economistas como Vicenç Navarro, un crecimiento medio del PIB del 1’5% anual hasta 2050, crecimiento que incluso el neoliberal Banco de España considera muy razonable, convertiría el PIB de 2010, tomando como base 100, en 181’4 en 2050, con lo cual si ahora quedan 100 – 8 = 92 unidades de PIB para atender todo lo que no sea pensiones, en 2050 serían 181’4 – 15 =166’4 unidades, es decir, un 80% más de lo que hoy dispone la sociedad española para los no pensionistas.

2) Ese mismo factor, el crecimiento de la productividad, es el que explica que las pensiones que representaban el 3% del PIB en España hace 50 años, hoy casi tripliquen ese porcentaje alcanzando el 8%, y no sólo son sostenibles sino que se presume de tener un Fondo de Reserva espectacular.


Soluciones a las insuficientes pensiones actuales

  1. Eliminar el “corralito” de las pensiones acordado en el Pacto de Toledo, el de la caja única, a cambio de que CC.OO y UGT se convirtieran, en sociedad con el BBVA, en una de las mayores gestoras de Planes de Pensiones. Las pensiones se tienen quefinanciar con impuestos no con cotizaciones sociales, tal y como se hacía antes de este siniestro Pacto y tal como se hace, por ejemplo, con gastos tan obscenos como los del Rey  y los militares.
  1. Reforma fiscal que reimplante la progresividad de los impuestos y recupere el Impuesto sobre Patrimonio, eleve el tipo marginal del IRPF y el Impuesto de Sociedades, recupere la tributación al tipo marginal para las rentas del capital, etc.
  1. Perseguir el fraude fiscal que los propios técnicos del Ministerio de Hacienda cifran en decenas de miles de millones y que un estudio de la Univesidad Pompeu i Fabra calcula en 80.000 millones anuales.
  1. Combatir con penas disuasorias los paraísos fiscales, de los que son habituales partícipes los bancos Santander y BBVA entre otros, según denunciara el Fiscal Anticorrupción Jiménez Villarejo.

Pero como vemos el problema es político, no económico, y por tanto estas soluciones sólo se podrán abordar con profundos y radicales cambios políticos que pongan la economía al servicio de la mayoría social y no del beneficio.

Artículo publicado en Página Roja de enero, publicación mensual de Corriente Roja

www.corrienteroja.net

 

21 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, ECONOMIA, KAOS EN LA RED, NOTICIAS ALTERNATIVAS, PENSIONES | Deja un comentario

No reconocer la deuda pública en manos de la banca y demás especuladores

Este mecanismo de la deuda es un robo de dimensiones colosales que conduce al empobrecimiento general de los pueblos y a la pérdida de derechos laborales y sociales conquistados a lo largo de décadas.
Felipe Alegría | Para Kaos en la Red | 17-1-2011 a las 22:05 |
www.kaosenlared.net/noticia/no-reconocer-deuda-publica-manos-banca-demas-especuladores

NO RECONOCER LA DEUDA PUBLICA EN MANOS DE LA BANCA Y DEMÁS ESPECULADORES

La deuda se ha convertido en la bandera de la guerra social desatada por el capital financiero y sus gobiernos contra la clase trabajadora en toda la zona euro. Todo debe ser sacrificado a la deuda.

El ejemplo de Irlanda

El último y más escandaloso ejemplo es Irlanda. El Estado irlandés primero alentó una enorme burbuja inmobiliaria, parecida a la española, con fabulosos beneficios para los bancos nacionales y grandes constructoras.

El beneficiario indirecto era la gran banca europea (alemana, británica y francesa) que financiaba a los bancos irlandeses. Después, cuando la burbuja estalló, el gobierno se hizo cargo de esa montaña de deuda incobrable de los bancos irlandeses

y la convirtió en deuda pública, que arrojó sobre las espaldas de la clase trabajadora, a la que condenó a pagarla mediante un plan de ajuste draconiano.

Irlanda se transformó así en el alumno aventajado de la UE.

Pero, como no podía ser de otra forma, el drástico plan de ajuste provocó una fuerte recesión, que pulverizó el precio de los activos inmobiliarios de los bancos empujándolos a la quiebra, al tiempo que los ingresos públicos caían drásticamente.

El déficit y la deuda pública se dispararon.

La gran banca europea (la misma que había sido salvada de la quiebra con fondos públicos masivos) lanzó sucesivos ataques especulativos para subir los intereses de la deuda a niveles insoportables.

Mientras tanto, tomaban dinero prestado del Banco Central Europeo a un 1% de interés para comprar deuda irlandesa al 8%.

Resultado: el Estado irlandés ya no podía hacerse cargo de la deuda y entonces vino el “rescate europeo”. Un rescate que asegura a los bancos alemanes, británicos y franceses que recuperarán sus créditos y se embolsarán una montaña de intereses usurarios.

Para conseguirlo han impuesto un nuevo plan de ajuste, todavía más brutal: despidos masivos de empleados públicos, recorte del salario mínimo, más reducción de las pensiones, jubilación a los 68, otra subida del IVA, nuevos impuestos para las rentas más bajas y grandes recortes sociales.

Luego vendrá el siguiente acto del drama, cuando Irlanda, con su gente empobrecida y su economía hundida, tenga que declarar la suspensión de pagos…

Robo masivo y empobrecimiento de los pueblos

 

18 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, BANCA, CRISIS, DEUDA, ECONOMIA, EDITORIAL, ESPECULACIÓN, PENSIONES, RECORTES SOCIALES, SECTOR INMOBILIARIO | , , , , , , , , | Deja un comentario

POR MENOS o CASI, se lió la REVOLUCIÓN FRANCESA

No sólo durante cuarenta años  no han sido inviables las comunidades autónomas sino que al contrario, han servido y mucho al desarrollo de sus respectivas regiones.

Aunque se reconozca que ha habido un despilfarro que perfectamanete se puede evitar.Por lo que creo que no lo van a dejar de ser ahora porque tengamos que pagarles la deuda a los bancos.
En tal caso lo único que yo veo inviable es el estado autonómico que pactaron en la transición.

Que por dar gusto a los españolistas, que no quisieron ser menos que las nacionalidades históricas, crearon de la nada, autonomías que no existían más que en la cabeza de quién lo legisló.
Si durante cuarenta años el sistema de pensiones  ha sido sostenible, no tiene porqué dejar de serlo ahora.

Lo único que ha quedado claro en estos dos años de crisis es que lo que es insostenible es que todos los españoles tengamos que apechugar con la deuda de los bancos.

¿ Con la deudas de morosos y embargados quién apechuga?
Si durante cuarenta años se han podido pagar prestaciones sociales para cubrir el desempleo sin ningún problema.

No veo yo que problema hay ahora sino fuera porque empleamos ese dinero para pagar las deudas contraidas por los bancos.

¿ Quién se cree a estas alturas de la película que el país pudiera estar peor si no hubiéramos ayudado a los bancos?
Porque la única economía que ha quedado en pie es la mínima para que el país siga funcionando.

Después de dos años de sequía de crédito lo único que se ha conseguido es que no estemos ahorcando con la misma soga que utilizamos para sacar a la banca de las procelosas aguas de la bancarrota.
Y todo para nada. Tan solo pàra que la deuda del estado se hiciera insostenible y que ahora nos tengan que rescatar.
Y nos veamos sin crecimiento alguno durante una década, en la que nos van a adelantar todos los países emergentes. Que se están riendo y con razón de nosotros. Los que jugábamos en primera división.
Aquí el único problema que veo es la tozudez de nuestros políticos por salvar a una banca que se ve a todas luces que lastra el crecimiento de toda una nación.

Sabiendo que nacionalizándola y utilizándola para dar créditos blandos a familias y pequeña y mediana empresa se saldría de esta situación sin que tuvieran que pagar el pato por la actuación de los bancos el resto de la población.
Pero eso, no lo quieren ni oir estos siervos del gran capital que son nuestros políticos. Por si acaso pierden su jubilación en algún que otro puesto de administración de algún banco o empresa.
Para colmo de todo lo dicho anteriormente, no solo nos lastran las cajas por la situación internacional de crisis que existe, sino que la mayor parte de ellas han lapidado impunemente sus recursos para enriquecer y beneficiar a sus respectivos amigotes.
Por menos o casi lo mismo, se lió la revolución francesa.

Por ARMAK de ODELOT

17 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, BANCA, CRISIS, DEUDA, ECONOMIA, EDITORIAL, ESPECULACIÓN, LEER ENTRE LINEAS, PENSIONES, RECORTES SOCIALES | , , , | Deja un comentario

¿Tiene salvación Europa?

Su fracaso sería una tragedia para el mundo que toma como modelo de conducta al Viejo Continente
PAUL KRUGMAN 16/01/2011

Hay algo especialmente apropiado en el hecho de que la actual crisis europea empezase en Grecia. Porque los males de Europa tienen todo el aspecto de una tragedia griega clásica, en la que un hombre de carácter noble encuentra su perdición por el defecto fatal del orgullo desmedido.

Hace no mucho, los europeos podían, de manera bastante justificada, afirmar que la actual crisis económica estaba demostrando realmente las ventajas de su modelo económico y social. En gran parte de Europa, las normas que regían el despido de los trabajadores ayudaban a limitar la pérdida de empleos, mientras que los sólidos programas de bienestar social garantizaban que incluso los parados mantuviesen su asistencia sanitaria y recibiesen unos ingresos básicos. Puede que el producto interior bruto de Europa estuviera cayendo tanto como el de Estados Unidos, pero los europeos no estaban sufriendo ni de lejos el mismo grado de miseria. Y la verdad es que siguen sin sufrirlo.

Sin embargo, Europa padece una crisis profunda; porque el logro del que está más orgullosa, la moneda única adoptada por la mayoría de los países europeos, está ahora en peligro. Lo que es más, cada vez se parece más a una trampa. Irlanda, aclamado como el Tigre celta no hace mucho tiempo, ahora está luchando para evitar la quiebra. España, una economía en auge hasta hace pocos años, ahora tiene un 20% de desempleo y se enfrenta a la perspectiva de años de deflación dolorosa y agotadora.

Se suponía que la creación del euro era el momento más sublime de una grandiosa y noble empresa: el esfuerzo realizado durante generaciones para traer la paz, la democracia y la prosperidad compartida a un continente antes y a menudo desgarrado por la guerra. Pero los arquitectos del euro, atrapados por la magnitud y el romanticismo de su proyecto, decidieron ignorar las dificultades mundanas con las que una moneda compartida previsiblemente se encontraría.

La consecuencia es una tragedia no solo para Europa sino también para el mundo, para el que Europa es un modelo de conducta crucial. ¿Cómo ha ocurrido esto?

El camino hacia el euro

Todo empezó con el carbón y el acero. El 9 de mayo de 1950 -una fecha cuyo aniversario se celebra ahora como el Día de Europa-, Robert Schuman, el ministro de Asuntos Exteriores francés, propuso que su país y Alemania Occidental aunaran sus producciones de carbón y acero. Fue el primer paso en el camino hacia una “federación de Europa” que, en última instancia, se convertiría en una unión aduanera dentro de la cual se comerciaba libremente con todos los bienes. Luego, a medida que la democracia se extendió por Europa, también lo hicieron las instituciones económicas unificadoras europeas.

En los años ochenta y noventa, Europa se puso manos a la obra para eliminar muchos de los obstáculos que aún impedían la plena integración económica. Las fronteras se abrieron; se garantizó la libre circulación de las personas; y las normas sobre los productos, la seguridad y los alimentos se armonizaron. Se proclamó que la creación del euro era el siguiente paso lógico de este proceso.

Las ventajas de una moneda única europea eran evidentes. No más necesidad de cambiar dinero al llegar a otro país; no más incertidumbre por parte de los importadores sobre lo que un contrato terminaría costando realmente, ni por parte de los exportadores sobre lo que realmente valdría el pago prometido. Mientras tanto, la moneda compartida reforzaría la sensación de unidad europea.

Por otro lado, formar una unión monetaria significa sacrificar la flexibilidad. ¿Hasta qué punto es grave es esta pérdida? Eso depende. Fijémonos en lo que, en principio, parece una comparación extraña entre dos economías pequeñas con problemas.

Dejando a un lado el clima, el paisaje y la historia, la República de Irlanda y el Estado de Nevada tienen mucho en común. Ambas son economías pequeñas de unos pocos millones de personas enormemente dependientes de la venta de productos y servicios a sus vecinos. Ambas fueron economías en expansión durante la mayor parte de la década pasada. Ambas padecieron enormes burbujas inmobiliarias, que estallaron y causaron mucho dolor. Ambas padecen ahora un paro de alrededor del 14%. Y ambas son miembros de uniones monetarias más grandes: Irlanda forma parte de la zona euro y Nevada, de la zona dólar. Pero la situación de Nevada es mucho menos desesperada que la de Irlanda.

Es cierto que los presupuestos tanto de Irlanda como de Nevada han sufrido un duro golpe por culpa de la crisis. Pero gran parte del dinero que se gasta en los habitantes de Nevada proviene de programas federales, no estatales. En concreto, los jubilados no tienen que preocuparse porque la reducción de la recaudación de impuestos del Estado vaya a poner en peligro sus cheques de la Seguridad Social o su cobertura de Medicare. En Irlanda, por el contrario, tanto las pensiones como el gasto en sanidad están a punto de sufrir recortes.

Además, Nevada, a diferencia de Irlanda, no tiene que preocuparse por el coste de los rescates bancarios, no porque el Estado haya escapado a las grandes pérdidas de préstamos, sino porque esas pérdidas, en su mayoría, estarán cubiertas por Washington.

Y es probable que el problema del paro de Nevada se vea aliviado en gran medida durante los próximos años gracias a la emigración; de manera que, incluso si los puestos de trabajo no vuelven, habrá menos trabajadores en busca de los empleos que queden.

Europa, por otro lado, no está integrada fiscalmente: los contribuyentes alemanes no corren automáticamente con parte de los gastos de las pensiones griegas o los rescates bancarios irlandeses. Y aunque los europeos tienen el derecho legal de moverse libremente para buscar trabajo, en la práctica, una integración cultural imperfecta -sobre todo la falta de un idioma común- hace que los trabajadores tengan menos movilidad geográfica que sus homólogos estadounidenses.

Estados Unidos, como sabemos, tiene una unión monetaria que funciona, y sabemos por qué funciona: porque coincide con un país: un país con un Gobierno central grande, un idioma común y una cultura compartida. Europa no tiene ninguna de estas cosas, lo cual ha hecho que las perspectivas de una moneda única fueran inciertas desde el principio.

Euroforia, eurocrisis

El euro nació oficialmente el 1 de enero de 1999. Al principio, era una moneda virtual: las cuentas bancarias y las transferencias electrónicas se expresaban en euros, pero la gente seguía teniendo francos, marcos y liras en sus carteras. Tres años después, se llevó a cabo la transición final y el euro se convirtió en el dinero de Europa.

El mercado de eurobonos empezó a rivalizar pronto con el mercado de bonos en dólares; los pagarés en euros empezaron a circular por todo el mundo. Y la creación del euro infundió una nueva sensación de confianza, especialmente a aquellos países europeos que históricamente habían sido considerados riesgos de inversión. Hasta más tarde que resultó evidente que este aumento de la confianza era el cebo de una trampa peligrosa.

Grecia, con su larga historia de impagos de deudas y rachas de inflación elevada, era el ejemplo más llamativo. Hasta finales de los años noventa, la historia fiscal de Grecia quedaba reflejada en el rendimiento de sus bonos: los inversores solo compraban bonos emitidos por el Gobierno griego si estos ofrecían unos intereses mucho más altos que los bonos emitidos por gobiernos considerados apuestas seguras, como Alemania. Sin embargo, a medida que el estreno del euro se acercaba, la prima de riesgo de los bonos griegos se desvanecía. Después de todo, se razonaba, la deuda griega pronto sería inmune a los peligros de la inflación: el Banco Central Europeo procuraría que así fuese.

De hecho, a mediados de la década de 2000, casi todo el miedo a los males fiscales específicos de un país había desaparecido de la escena europea. A medida que los tipos de interés convergían en toda Europa, los que antes eran países con tipos de interés elevados se dejaron llevar, como era de prever, por el frenesí del préstamo. (Merece la pena señalar que este frenesí del préstamo estaba financiado por bancos de Alemania y de otros países con tipos de interés tradicionalmente bajos; esa es la razón por la que los actuales problemas de deuda de la periferia europea son también un gran problema para el sistema bancario europeo en su conjunto).

Y entonces, estalló la burbuja

Todavía se oye a la gente hablar de la crisis económica mundial de 2008 como si fuese algo fabricado en Estados Unidos. Pero Europa merece cargar con la misma responsabilidad. Nosotros teníamos nuestros prestatarios de alto riesgo, que decidieron firmar hipotecas demasiado elevadas para sus ingresos o fueron engañados para que lo hicieran; los europeos tenían sus economías periféricas que, de forma similar, tomaron prestado mucho más dinero del que realmente podían permitirse devolver.

En Grecia, la historia es sencilla: durante los años de los préstamos fáciles, el Gobierno conservador de Grecia asumió una gran deuda (más de la que reconocía). Cuando el Gobierno cambió de manos en 2009, las ficciones contables salieron a la luz; de repente, se descubrió que Grecia tenía un déficit mucho mayor y una deuda considerablemente superior de lo que todo el mundo pensaba. Los inversores, comprensiblemente, emprendieron la huida.

Pero Grecia es en realidad un caso poco representativo. Hace solo unos años, España, con diferencia la mayor de las economías en crisis, era un ciudadano europeo modélico, con un presupuesto equilibrado y una deuda pública aproximadamente la mitad de grande, expresada como porcentaje del PIB, que la de Alemania. Lo mismo se podía decir de Irlanda. ¿Qué fue lo que salió mal?

En primer lugar, se produjo un grave revés fiscal a causa de la crisis. Los ingresos se hundieron en España e Irlanda y, a medida que subió el paro, también lo hizo el coste de las prestaciones por desempleo. Como consecuencia, tanto España como Irlanda pasaron de superávits presupuestarios justo antes de la crisis a enormes déficits presupuestarios en 2009.

Luego estaban los costes de la limpieza financiera. Estos han sido especialmente agobiantes en Irlanda, donde los bancos se descontrolaron durante los años del boom. Cuando la burbuja estalló, se sospechó inmediatamente de la solvencia de los bancos irlandeses. En un intento por impedir un ataque masivo contra el sistema financiero, el Gobierno de Irlanda garantizó todas las deudas bancarias (lo que cargó al Gobierno con esas deudas e hizo que se cuestionase su solvencia). En comparación, los grandes bancos españoles estaban bien regulados, pero había y hay una gran inquietud respecto al estado de las cajas de ahorro más pequeñas, y preocupación sobre cuánto tendrá que gastar el Gobierno español para evitar que quiebren.

En el transcurso del último año más o menos, primero Grecia y luego Irlanda se vieron atrapadas en un círculo vicioso financiero: a medida que los posibles prestamistas perdían la confianza, los tipos de interés que tenían que pagar por la deuda aumentaban, lo que socavaba sus perspectivas futuras, lo cual conducía a una pérdida mayor de confianza y a tipos de interés aún más altos. Los países europeos más fuertes solo consiguieron evitar una implosión inmediata proporcionando a Grecia e Irlanda líneas de crédito de emergencia, lo que les permitió esquivar temporalmente los mercados privados. ¿Pero cómo se va a resolver todo esto?

Cuatro líneas argumentales europeas

Algunos economistas, entre ellos yo mismo, observamos los males de Europa y tenemos la sensación de que hemos visto esta película antes, hace una década en otro continente: concretamente en Argentina.

A diferencia de España o Grecia, Argentina nunca renunció a su moneda, pero en 1991 hizo la siguiente mejor cosa posible: vinculó rígidamente su moneda al dólar estadounidense, y creó una “caja de conversión” según la cual cada peso en circulación estaba respaldado por un dólar de las reservas. Durante gran parte de los años noventa, Argentina se vio recompensada con unos tipos de interés mucho más bajos y grandes entradas de capital extranjero.

Sin embargo, Argentina acabó cayendo en una persistente recesión y perdió la confianza de los inversores. Hacia principios de 2002, después de airadas manifestaciones y una retirada masiva de los bancos, todo se había ido al garete. El vínculo entre el peso y el dólar se rompió, mientras el valor del peso caía en picado; entretanto, Argentina dejó de pagar sus deudas y terminó pagando solo unos 35 céntimos por cada dólar.

Es difícil evitar la sospecha de que el futuro podría deparar algo similar a una o más de las economías problemáticas de Europa.

Tal como yo lo veo, hay cuatro modos en que la crisis europea podría remitir (y podría remitir de manera diferente en los distintos países):

– Resistir: cabe la posibilidad de que las economías europeas puedan tranquilizar a los acreedores mostrando la voluntad suficiente para soportar el dolor y evitar así el impago y la devaluación. Los modelos de conducta en este caso son los países bálticos, Estonia, Lituania y Letonia, que han estado dispuestos a soportar una austeridad fiscal muy dura mientras los salarios se reducen poco a poco con la esperanza de restaurar la competitividad (un proceso conocido como “devaluación interna”).

Hasta cierto punto, los países bálticos han conseguido tranquilizar a los mercados, que ahora los consideran menos arriesgados que Irlanda, y no digamos que Grecia. Pero todos los indicios apuntan a que pasarán muchos años antes de que recuperen el terreno perdido.

– Reestructuración de la deuda: los inversores no esperan que Grecia e Irlanda paguen sus deudas por completo. Esperan alguna clase de reestructuración de la deuda, aunque ello no pondría fin de ningún modo al sufrimiento de las economías en dificultades. Fijémonos en Grecia: aun cuando el Gobierno se negase a reconocer toda su deuda, todavía tendría que recortar drásticamente el gasto y subir los impuestos para equilibrar su presupuesto, y todavía tendría que padecer el dolor de la deflación. Pero una reestructuración de la deuda podría terminar con el círculo vicioso de la caída de la confianza y la subida de los costes del interés, lo que convertiría la devaluación interna en una estrategia viable aunque atroz.

– La estrategia argentina completa: Argentina no solamente dejó de pagar su deuda externa; también abandonó su vínculo con el dólar, lo que permitió que el valor del peso cayese más de dos tercios. Y esta devaluación funcionó: a partir de 2003, Argentina experimentó una rápida recuperación económica impulsada por la exportación.

¿Seguirán el mismo camino uno o más de los países europeos con problemas? Para ello, tendrían que superar un gran obstáculo: el hecho de que ya no tienen sus propias monedas. Como señalaba Barry Eichengreen, de Berkeley, en un influyente análisis de 2007, cualquier país de la eurozona que insinuase siquiera que iba a abandonar la moneda, desencadenaría una devastadora retirada masiva de sus bancos, al apresurarse los depositantes a trasladar sus fondos a lugares más seguros. Y Eichengreen concluía diciendo que este obstáculo “procedimental” que impide la salida hacía que el euro fuera irreversible.

Pero también se suponía que la vinculación con el dólar de Argentina iba a ser irreversible, y lo que al final hizo posible la devaluación fue el hecho de que hubo una retirada masiva de los bancos a pesar de la insistencia del Gobierno en que un peso siempre valdría un dólar. Esta retirada obligó al Gobierno argentino a limitar el dinero que se podía sacar y, una vez que estos límites entraron en vigor, fue posible cambiar el valor del peso sin desencadenar una segunda retirada masiva. En Europa no ha pasado nada parecido (todavía). Pero sin duda es algo que está dentro de lo posible, especialmente a medida que el sufrimiento causado por la austeridad y la devaluación interna se prolongue.

– Europeísmo reavivado: a principios de diciembre, Jean-Claude Juncker, el primer ministro de Luxemburgo, y Giulio Tremonti, el ministro de Economía de Italia, desataron una tormenta con su propuesta de crear “eurobonos” que serían emitidos por un organismo de deuda europeo a instancias de los países europeos individuales. Como estos bonos estarían garantizados por la Unión Europea en conjunto, brindarían a las economías con problemas un modo de evitar los círculos viciosos del declive de la confianza y el aumento del coste de los préstamos. Por otra parte, esos bonos podrían exponer a unos Gobiernos a las deudas de otros (un inconveniente que los furiosos funcionarios alemanes se apresuraron a señalar). Los alemanes defienden con firmeza que Europa no debe convertirse en una “unión de transferencias” en la que los Gobiernos y los países más fuertes proporcionen ayuda sistemáticamente a los más débiles. Pero como demuestra la comparación entre Irlanda y Nevada, Estados Unidos funciona como una unión monetaria en gran parte precisamente porque también es una unión de transferencias, en la cual los Estados que no han quebrado ayudan a los que sí. Y resulta difícil vislumbrar un modo de que el euro funcione a menos que Europa encuentre la manera de lograr algo similar. Un fracaso del euro representaría un golpe posiblemente irreversible para las esperanzas de una verdadera federación europea. ¿Permitirán los países fuertes de Europa que eso suceda? ¿O asumirán la responsabilidad, y posiblemente el coste, de ser los guardianes de sus vecinos? El mundo entero espera la respuesta.

Paul Krugman es profesor de Economía en Princeton y premio Nobel de Economía de 2008. Su último libro es El retorno de la economía de la depresión y la crisis de 2008. © The New York Times Magazine 2011. Distributed by The New York Times Syndicate. Traducción de News Clips.

16 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, BANCA, CRISIS, DEUDA, ECONOMIA, EDITORIAL, INTERNACIONAL, PENSIONES | , , | Deja un comentario

ALI BABA y los cuarenta mercados

Uno sabe que es bastante lego e ignorante en estos asuntos. Precisamente por eso le cuesta más de entender cómo, hasta el día en que escribo esto, la ministra de Hacienda y el presidente del gobierno afirman con tanta seguridad e ingenuidad que España no corre peligro tras el batacazo irlandés: “España no es Irlanda y nuestra economía está bien asentada”. Concedo, que dirían los escolásticos. Pero quien argumenta así no parece darse cuenta de que no estamos luchando contra fenómenos naturales, como las sacudidas de la placas tectónicas, ante las cuales basta con tener edificios levantados contra terremotos. Estamos luchando contra ataques más o menos planificados de misiles y otras “armas de destrucción económica” ante las cuales poco importa si nuestros edificios están bien asentados.

Quizá no se den cuenta de eso porque creen en el significado de las palabras y no saben quela economía y la política viven de un doble lenguaje que urge desenmascarar. Oímos decir, por ejemplo, que “los mercados están agitados”, como si se tratara de meras fuerzas naturales como las que mueven el mar. Esto se dice cuando actúan los mercados. En cambio, cuando actúan los políticos se dice que ”los mercados son muy sensibles”: ahora como si se tratara de personas de finura extrema que pueden llevarse un gran disgusto o contraer una enfermedad grave si los poderes públicos intentan hacer algo de eso para lo cual existen: justicia para los más maltratados.

Total: que no sabemos si los mercados son fuerzas naturales o seres personales. Ni falta que nos hace: porque, en realidad no hay mercados agitados sino especuladores que agitan. Ni son sensibles los mercados sino manipulables, como fichas de ajedrez, por fuerzas escondidas que saben bien lo que quieren conseguir. Hasta ahora los economistas estudiaban muchas matemáticas. Quizá valdría más que comiencen a estudiar lingüística y semiótica.

Porque al menos, en este caso, no oiríamos decir a la ministra (a quien por otro lado quiero agradecer la serenidad, la educación y la razonabilidad con que habla y que tantos políticos de la oposición podrían aprender…), no la oiríamos decir que “estamos haciendo los deberes”. Encantadora ingenuidad la de esa expresión que evoca un colegio infantil, unos niñitos deseosos de aprender y unos educadores bondadosos. ¿Qué tal si dijéramos que la economía española no corre peligro “porque estamos mandando a la miseria a millones de españoles”? Ya sé que así tampoco saldríamos de la crisis económica, pero al menos sabríamos a qué atenernos y de qué ralea son ésos que nos imponen “los deberes”: cada vez que los políticos agreden a los más necesitados, respiran los mercados.

Y una vez que los conocemos será fácil comprender a qué aspiran con sus manipulaciones financieras y sus especulaciones secretas. A la larga, se trata de acabar con las clases medias: y ¿no puede ser éste un factor explicativo de la crisis del PSOE que representaba en realidad a la izquierda de las clases medias, más que al proletariado?. En cualquier caso, se trata de acabar con las clases medias y volver a la economía “de siempre”: a la economía del imperio romano y del feudalismo que tienen más de mil años de existencia en comparación con el sarampión socialdemócrata de la Modernidad. ¡Entonces no había tantos parados como ahora! Es cierto que había esclavos, pero ¿no es mejor eso? Los esclavos al menos comen, y no tienen que ir de Caritas en Caritas a ver qué recogen.

De este modo conseguirán los mercados su meta final: acabar sutilmente con nuestra democracia o, al menos, reducirla a la posibilidad de elegir sólo entre gobiernos de derecha y de extrema derecha, como pasa ya en Estados Unidos. Y negar vigencia política a todas las veleidades igualitarias y de justicia social que amenazan a la libertad individual. Porque vale: “todos los hombres son libres” pero… “unos más que otros”, como decía aquella famosa novela.

En este sentido, no me cabe demasiada duda de que, cuando el PP gane las próximas elecciones nuestra situación económica mejorará. Pero no porque la gestione de una manera mejor (pues tantos años en la oposición ya han servido para demostrar que no tiene ni una receta concreta que proponer, como no sea el cambio del inquilino de La Moncloa). Ni tampoco porque estén comenzando a fructificar algunas medidas del pasado sino porque, cuando cambie ese inquilino de La Moncloa, “los poderes fácticos” de la política (que ya no son la Iglesia y el ejército como tras la muerte de Franco, sino los mercados y los Bancos) ayudarán al nuevo gobierno y se moderarán un poco para que dé buena imagen y pueda pasar como salvador. Aunque eso (ya lo saben ellos) será por poco tiempo. “Recortar gastos y no dilapidar” es una receta que suena muy bien y muy razonable. Pero si entendemos correctamente lo que significa dilapidar, parece que debería referirse a recortar gastos militares, por ejemplo, o gastos faraónicos como los del alcalde de Madrid. Y he aquí que no: se trata más bien de recortar gastos sociales. Ésos sí que son unos dispendios suntuosos que sólo benefician a unos muertos de hambre. Y encima, extranjeros muchos de ellos.

En resumen: esos inocentemente llamados “mercados” lo tienen todo tan “atado y bien atado”, que hemos asistido a la imposibilidad de luchar contra ellos: huelgas, manifestaciones y algaradas en Grecia, Francia, Inglaterra, Irlanda o España resultan sacudidas tan pequeñas que no les hacen ni tambalearse: porque las reglas del juego las marcan ellos y no los políticos.

Pero, más allá de las especulaciones de la Banca norteamericana, lo que está pagando hoy Europa son también los pecados originales cometidos en el proceso de su construcción: pacto de estabilidad, reglas de la OMC, primacía del Banco Central Europeo, adopción de criterios del FMI, el timo de la llamada Constitución europea que, cuando se vio en peligro, fue retirada de las manos (o del voto) de los ciudadanos, para pasar a las manos de los parlamentos; ampliación irracional a los 27 por la obsesión de tener más mercados, cuando Europa no era todavía más que un feto de pocos meses que no podía soportar aquellas dimensiones…

Todo eso corriendo; pero otra medidas como “reestructura de la deuda pública, obligación de que cada banco posea una parte de la misma, control cambiario, gravar las rentas financieras por lo menos al mismo nivel que las rentas del trabajo, la imposición del capital y del patrimonio, la subordinación de los flujos comerciales a normas sociales y ecológicas, tasas globales” … y hasta nacionalización al menos temporal de la Banca, de todo eso ni hablar. Y de aquellos polvos se traga ahora Europa estos lodos. Dije en otra ocasión que, durante el siglo pasado, asistimos a un nuevo “rapto de Europa”, pero esta vez no por mano de Júpiter, como en el mito antiguo, sino por obra de los mercados mucho más temibles que aquel dios tonante. Creo que los grandes padres del sueño de Europa (Adenauer, Schumann y de Gasperi), maldecirían hoy lo que hemos hecho con su ideal .

Antaño se discutía si el capitalismo era intrínsecamente injusto (Helder Camara) o si, sin llegar a tanto, se encontraba “muy dañado y necesitado de una reforma seria” (Doctrina Social de la Iglesia), o si, más allá de esas dos opiniones, lo cierto es que el capitalismo es una “ocasión próxima de pecado”; y la moral enseña la obligación de evitar ese tipo de ocasiones. Y antaño se trataba de un capitalismo industrial de producción (el empresario podía cometer injusticia contra el trabajador no pagándole un salario justo para ahorrarse costes de producción etc.).

Hoy, en cambio, ya no se discute nada de aquello; y sin embargo ya no estamos en un capitalismo de producción sino pura y simplemente de especulación: un sistema en el que los inversores pueden mandar a la miseria a miles de ciudadanos, no para producir ningún tipo de riqueza sino para que su dinero les produzca más dinero. Y además de una manera anónima: porque nunca verán la cara ni conocerán la historia de sus víctimas; y la injusticia no la cometerán ellos inmediatamente, sino a través de sus esbirros que resultan ser los políticos.

No nos vamos a rendir a pesar de todo, porque nada da más sentido a la vida que el luchar contra lo que el Apocalipsis llama “la Bestia”. Y, escribiendo en una revista cristiana, hay que concluir con dos observaciones.

Primero una cita del nuevo testamento, muy repetida fuera de él en otros escritos del cristianismo primitivo: “la raíz de todos los males es la pasión por el dinero” (1 Tim 6,10). De todos. El nuevo testamento no es pansexualista sino -si se me permite la expresión- pandinerista. Bien es verdad que para eso ya tenemos respuesta, muy piadosa también: “no sólo de pan vive el hombre”; también vive de Messi, de Cristiano Ronaldo y su novia, o de Jorge Lorenzo, del 5 a 0 de anoche y demás dioses del Olimpo moderno.

Y en segundo lugar: leí antaño una novela de Bruce Marshall (no recuerdo su título, pero puede ser útil consignar que el autor es católico), la cual comenzaba con esta secuencia: una serie de atrocidades en una ciudad española: quemas de iglesias, atentados, secuestros…Y al día siguiente una nota del episcopado alertando de que… “no se puede entrar en la iglesia con manga corta, faldas por encima de la rodilla” y demás. La ironía de entonces vale desgraciadamente para hoy.

Una iglesia que presume de tanto magisterio moral ¿no sabe decirnos nada sobre la inmoralidad de la usura, tan afincada en su tradición moral? Es cierto que el sentido del préstamo a interés cambió cuando la economía no era de trueque sino de dinero, y éste podía ser una ocasión de producir riqueza que el prestamista perdía y por la que podía ser moderadamente compensado. Pero hoy ha vuelto a cambiar de sentido y el dinero ya no es visto como ocasión sino como causa de riqueza, como si fuera fecundo por sí mismo, abriendo así la puerta a intereses desorbitados que ya no son una compensación moderada sino una auténtica usura. Y el magisterio eclesiástico que tanto sabe de preservativos y demás ¡sin enterarse!. Como si los Padres de la Iglesia no hubiesen repetido sin eufemismos que “todo aquel que es muy rico es un ladrón o hijo de ladrón” (San Juan Crisóstomo).

“Ay Ignacio Ellacuría – digno de una emperatriz”: acuérdate de repetirnos aquello que tanto decías: que este mundo no tiene solución más que en una “civilización de la pobreza”. Entendiendo por pobreza no la necesidad auténtica sino la sobriedad compartida.

 

14 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, BANCA, CRISIS, DEUDA, ECONOMIA, ESPECULACIÓN, PENSIONES, RECORTES SOCIALES | 1 comentario

Yo no os he votado pá esto, charlatanes de tres al cuarto! ¡ SINVERGUENZAS! Los controladores al menos se curran el jornal.

Escrito por: la-mosca-cojonera el 14 Ene 2011 – URL Permanente

¡ Yo no os he votado pá esto, charlatanes de tres al cuarto!

¡ SINVERGUENZAS!

Los controladores por lo menos se curran el jornal.

El sentido de mi voto era claro. Soy de izquierdas.

No me beneficio beneficiándome a la banca.

Ni me acuesto rojo y me levanto facha ¡ Sinverguenzas!

Contemporizando

con los culpables de esta hecatombe y tapándoles sus culpas

os convertís en cómplices del delito y sois por ello,

tan culpables como el que más.

¡ SINVERGUENZAS!

Tirando los presupuestos del estado

en salvar a unos canallas que luego se lo reparten.

Endeudando de tal manera al país

que no sé yo si saldremos de ésta

para no ser eternamente esclavos del capital.

¿ Cómo no os van a guardar un sillón

para hacer llevadera vuestra ignomiosa vejez?

Nunca ha sido más inútil un voto

que al depositarlo en vuestras manos.¡ SINVERGUENZAS!

Si no sois capaces de abandonar el poder al menos,

ser consecuentes y abandonar el partido.

Que si Pablo Iglesias levantara la cabeza,

os echaba del parlamento

como Jesús del templo a los hipócritas y fariseos.

¡ SINVERGUENZAS!

Os estaís gastando en la deuda de los putos bancos,

nuestras pensiones, nuestros salarios

y todas las prestaciones

que nos habíamos ganado con el sudor de nuestra frente.

Y al que se queda sin casa ni pan que llevarse a la boca,

le quitáis sus miserables 400 euros de paro

y que le den por donde le quepa.

¡ SINVERGUENZAS!

Con los miserables euros que hay de salario mínimo,

os dejaba yo de pensión

para que supierais

de la magnanidad y ecuanimidad de vuestras leyes.

¡ SINVERGUENZAS!

Si hubiera cojones en este país de envidiosos

que se conforman con ver peor al vecino,

se liaba una peor que en Túnez.

¡ SINVERGUENZAS!

 

14 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, BANCA, CRISIS, DEUDA, ECONOMIA, ESPECULACIÓN, PENSIONES, POLÍTICOS, RECORTES SOCIALES | , , , , | 3 comentarios

La CRISIS y sus consecuencias.- 2ª parte

Miércoles, 12 De Enero De 2011

Capitalismo y especulación:

Queda de manifiesto que la especulación es un fenómeno estructural en el capitalismo actual. Durante la burbuja inmobiliaria, la vivienda se convirtió en un bien de inversión muy rentable, y no un lugar para vivir.

La deuda soberana son los títulos (letras del tesoro, bonos y obligaciones a plazos) que emite un país para captar dinero en los mercados con el que financiar sus gastos. Pero actualmente la deuda pública no se considera una herramienta para poder invertir en equipamientos sociales que satisfagan las necesidades humanas o en investigación y tecnología que potencien la creación de riqueza y puestos de trabajo, sino en un negocio. Y este se basa en hacer dinero con los títulos de deuda soberana, jugando a encarecer los tipos de interés de la deuda pública de Grecia, Irlanda, Portugal y España, aun a costa de desestabilizar completamente al euro.

Los especuladores atacan al mismo tiempo un determinado mercado o valor  para conseguir dinero gracias a las caídas que ellos mismos generan con sus agresivas operaciones con grandes cantidades de dinero. Cuanto mas consiguen hacer caer un valor, más ganan. Además atacan a los seguros de impago de deuda de Estados, bancos o empresas, lo que es interpretado como un riesgo de quiebra en un país. Estas operaciones pueden repetirse varias veces en un mismo día y tienen como resultado que el seguro que paga España u otro Estado por riesgo de impago se encarezca en descomunales sumas de dinero en semanas, días e incluso horas.

Los gobiernos europeos se quejan de los ataques especulativos, pero a su vez son firmes defensores de la libre circulación de capitales que alientan estos ataques, junto con la opacidad del sistema financiero, el secreto bancario, paraísos fiscales, etc. Los propios gobiernos han contribuido a esta espiral de economía mafiosa que golpea en todo el mundo. Las multinacionales tienen tanto poder y viven al margen de las leyes e impuestos gracias a las políticas y leyes gubernamentales, que limitan a la propia capacidad de un gobierno para controlar su propia economía.

No han puesto ninguna objeción a que se haga negocio con los titulo de deuda, se juegue a encarecer los tipos de interés o se desestabilice el euro. Asumen la deuda como legitima aunque sea socialmente insoportable y políticamente desestabilizadora, para satisfacer las demandas de la banca. Quieren intentar pagar una voluminosa deuda pública sin combatir el desempleo, sin producir riqueza y sin inversiones productivas. Creen que con planes de ajuste y ahorro basta pasar salir del atolladero.

Aunque también aseguran que realizan esfuerzos para potenciar las exportaciones, pero como dice Vicenç Navarro: “El modelo exportador, a la larga, no se sostiene si todos los modelos económicos de los países de la UE se basan en la exportación como el mayor estímulo económico. Para que un país exporte, se requiere que haya otros que importen. Si todos exportan el sistema no funciona”.

La crisis de 1929 conoció una mejora en 1934-1935 y una recaída brutal en 1937-1938. Tal y como los gobiernos se enfrentan a la crisis que ellos mismos han creado no seria descartable un panorama parecido. La salida de la crisis esta complicada porque continua habiendo deuda por todas partes (ayuntamientos, comunidades autónomas, bancos, empresas, Estados, familias, autónomos, etc.) y parece que la economía aun esta lejos de quedar saneada. Los bancos continúan enfrentándose a impagos y cada vez coleccionan más pisos en su poder, muchos de ellos obtenidos como donación de pago por constructoras en la ruina.


Financiarización y gestión de la deuda:

El gobierno español, copiando las pautas que sus colegas europeos, está supeditando toda la política económica y social en garantizar el pago de la deuda y aceptar los dictados del capital. En esta línea, el Estado continúa avalando a los bancos en sus operaciones financieras. Por ejemplo el pasado 16 de noviembre Caja Murcia coloco 500 millones en deuda a tres años con avales del Estado. El plan de avales a la banca se ha prorrogado cuatro veces desde su puesta en marcha a finales de 2008 y los bancos privados podrán emitir bonos con el respaldo del Estado al menos hasta el próximo mes de junio.

La presión de la banca puede que consiga prorrogar estas ayudas aun más debido a las grandes sumas de dinero que deben las entidades financieras privadas. Por ejemplo, el Banco Santander debe pagar 27.300 millones de euros en 2001, y 35.900 millones en 2012. Este es un problema que afecta a todos los gobiernos, ya que la deuda mundial que se necesita refinanciar alcanza los cuatro billones de dólares y ningún gobierno ve el momento de retirar los avales estatales a los bancos privados, lo que a su vez aumenta aun mas el endeudamiento y se intensifica una espiral suicida.

La Comisión Europea, la misma que propone jubilarnos a los 70 años y reducir el gasto público, propone mantener y aumentar estas ayudas. Por lo visto no es viable el sistema publico de pensiones pero si lo es avalar indefinidamente con cientos de miles e millones a la banca. Evidentemente los bancos que no necesiten urgentemente ayudas no tendrán el mismo ánimo u opinión que los bancos en una situación ruinosa, por lo tanto es difícil predecir que pasara.

Mientras el Banco Santander solicita el fin de las ayudas por que percibe que solo la competencia las utiliza y se beneficia de ellas, en cambio el banco holandés ING exige la continuidad de los avales.

Zapatero, en su aparición pública el pasado 30 de diciembre aseguraba que la recesión mundial se debía al modelo económico basado en la financiarización y endeudamiento. No es el único gobernante que lo reconoce, pero a su vez todos participaron e incentivaron ese modelo de financiarización. Este término se refiere al creciente y sistemático poder de las finanzas y de la ingeniería financiera en todas las esferas de la vida. Robin Blackburn explica como la financiarización estimula a los hogares a comportarse como empresas, a las empresas a comportarse como bancos, y a los bancos a hacerlo como hedge funds (bancos especializados en ventas a corto plazo, tomando prestados títulos y valores para venderlos a terceros).

En 1948, los beneficios generados por las firmas financieras representaban el 7% del total de los beneficios en Estados Unidos. En 2004, la proporción se había incrementado hasta el 34%, y en 2007 hasta un 40%. Los gobernantes actuales alabaron este modelo económico, por tanto ahora no se merecen la más mínima confianza o credibilidad en sus recetas para salir de la crisis. Unas recetas que no son nuevas, son las mismas que lleva aplicando el capital en las últimas décadas, pero que ahora se aplican más agresivamente.


Una salida antisocial más a las crisis: la reforma de las pensiones:

Cuando se utiliza el término “Reforma”, en teoría podría significar una alteración o transformación de una legislación vigente tanto para bien como para mal.

En cambio en las últimas décadas todas las reformas laborales y de pensiones han estado destinadas a atacar y recortar derechos de trabajadores, pensionistas y parados. Un problema añadido lo encontramos en que estas reformas, además de no llevar contrapartidas (lo cual tampoco se justificarían) se aprueban alegando un sacrificio en pro del futuro, pero ningún retroceso social es derogado una vez se supera la crisis y vuelve el crecimiento económico. En todo caso lo que ocurre es que a un ataque le sucede en el tiempo otro aun mayor.

En la actualidad nos encontramos ante otra reforma de las pensiones. Los trabajadores estamos desgraciadamente acostumbrados a ellas, y no es la primera vez que el PSOE aprueba una reforma de pensiones regresiva. Los historiadores deberían recordar lo que otros han olvidado, porque desgraciadamente muchos han olvidado que el PSOE no tiene un programa distinto al de la derecha desde hace muchos años. Lejos queda el programa electoral del PSOE (incumplido) de 1982 en defensa de la jubilación a los 64 años.

La actuación más impopular y contestada en la primera legislatura de Felipe González fue la Ley de Pensiones de 1985. La ley  endurecía las condiciones para tener derecho al cobro de pensiones y reducían la cuantía económica de las mismas. Se establecía la obligatoriedad de haber cotizado a la Seguridad Social al menos durante 15 años, frente a los 10 exigidos hasta el momento.

Además se modificaba el sistema de cálculo de prestación en perjuicio  del pensionista. Esta contrarreforma laboral fue respondida por una Huelga General el día 20 de junio de 1985, convocada por CCOO y CNT, pero sin el respaldo de UGT.

A principios de los años 90 los gobiernos de Felipe González y Aznar nos alertaron de que el sistema publico de pensiones no era viable y que la seguridad social quebraría en el año 1995, 2000 y luego 2010.

Pero después nos encontramos con que aquellos pronósticos no se cumplieron, e incluso a día de hoy la Seguridad Social goza de superávit (4.000 millones de euros) y posee un multimillonario fondo de reserva (64.300 millones de euros en 2010).

Incluso el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, asegura que la previsión para 2011 asciende a 4.579 millones de euros de superávit. Aun así nos continúan alertando de que es ineludible una reforma del sistema de pensiones y que lo mejor que podemos hacer es asegurar nuestro futuro de manera privada e individual.

Estos anuncios catastrofistas se enmarcan en un deterioro y desprestigio premeditado de las pensiones publicas por parte del gran capital y de los gobiernos del PSOE y PP.

La campaña desde los años 90 se ha basado en propagar el pánico y la inseguridad hacia la viabilidad de las pensiones publicas para hacer lo mas atractivo posible los planes de pensiones privados.

Esta es una estrategia que el capital aplica con la sanidad: deteriorar conscientemente el servicio público sanitario para que la gente opte por los seguros médicos privados que evitarían listas de espera y otros problemas de la sanidad pública.

Lo mismo se hace con el sistema educativo, cuyas clases se masifican para deteriorar el servicio y la calidad frente a las escuelas privadas.

Y no digamos con las escasas e inalcanzables residencias públicas, que no son potenciadas lo mas mínimo, sino es para propagar algún escándalo o bulo sobre malos tratos a los ancianos.

Por eso el cuidado de los mayores actualmente es un cargo familiar y no estatal, lo cual suele significar que las residencias privadas tengan más ingresos.

Es decir, quieren mercantilizar todas las facetas de la vida diaria y nos dejan bien claro que en la sociedad capitalista cuanto más dinero tengas, mejor se te atenderá, con más atención y con el personal más cualificado. Por tanto, nos indican que nos olvidemos cuanto antes de la seguridad social y el paternalismo estatal.

Llegado a este punto, ya tenemos al principal beneficiado e impulsor de las contrarreformas en materia de pensiones: la banca. Los banqueros tienen muchos intereses en juego y cuantiosas sumas de dinero que ganar.

Por esta razón están utilizando toda su influencia política, y esta es tan importante que desde hace mucho la propia banca condiciona el pensamiento económico y las políticas económicas a aplicar en el país. Su objetivo es que todos vayamos corriendo para hacernos un plan de pensiones privado

En ningún medio de comunicación aparecen análisis o alternativas diferentes de las que defienden los portavoces de la banca.

Únicamente, se nos invita a participar en una asociación desigual con las entidades financieras en una táctica privatizadora, impulsada por influyentes grupos de presión.

Pero este sistema, a parte de caro e injusto, resulta muy arriesgado. Las empresas apuestan por planes privados de renta variable, de los cuales luego intentan desvincularse.

De hecho, algunas quiebras en materia de pensiones pueden ser lucrativas para empresarios y banqueros, pero ruinosas para trabajadores que hayan invertido buena parte de sus salarios y ahorros durante toda su vida.

Podemos citar muchos casos, como el caso Maxwell, un magnate de la prensa británica, que en 1995 robo 400 millones de libras de los fondos de pensiones financiados por las empresas de las que era dueño.

Es decir, que se producen conscientemente bancarrotas empresariales para deshacerse de las obligaciones contraídas en materia de pensiones.

Pero están bancarrotas son deliberadamente ocultadas, porque de lo contrario quedaría en evidencia que al final los planes de pensiones públicos son en realidad mas seguros que los privados.


¿En qué consiste la reforma?

El capital advierte de que el sistema publico de pensiones en inviable debido a que el envejecimiento de la población hace insostenible el actual modelo de pensiones publicas, al que consideran demasiado generoso, aun siendo el país de la UE-15 que menos gasta el pensiones y donde mas bajas son. Además nos aseguran que para salir de la crisis y “ganarnos la confianza de los mercados” debemos emprender una reforma de las pensiones ambiciosa. Así han procedido cantidad de gobiernos y la edad de jubilación esta subiendo en: Alemania, Austria, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Suecia, Grecia, Republica Checa, Irlanda, Francia, Italia, Lituania, Hungría, Malta, Rumania, Eslovaquia y Reino Unido.

El FMI, la Comisión Europea, la OCDE, etc., han recomendado alargar la vida laboral obligatoria hasta los 70 años y reformar drásticamente los cálculos de cómputo de pensiones para que estas sean mas bajas.

El gobierno, asumiendo los argumentos de la derecha, la banca y los capitalistas, pretender aprobar una reforma acorde a sus intereses y pensamientos. Esta reforma se basa en retrasar obligatoriamente la edad de jubilación de 65 a 67 años. Esta media estaría aplicada completamente en el año 2026 y se calcula que esta medida significara 500.000 puestos de trabajo menos disponibles para las nuevas generaciones. También se propone aumentar el cálculo de cómputo de pensión de 15 a 20 o 25 años, lo que supondría una diminución de la pensión de entre un 3 y un 20%.

Además se baraja la posibilidad de aumentar de 35 a 38 o 40, los años de cotización para alcanzar el 100% de pensión. Esta es la reforma que el gobierno quiere aprobar por decreto y con el único respaldo de la patronal, algo que el mismo presidente Zapatero prometió que jamás ocurriría. Al igual que nos aseguro que la crisis no la pagarían los trabajadores y que no era necesaria ninguna reforma laboral debido a que la crisis no tenía un origen laboral.

Con estas medidas vemos que el peligro real lo encontramos en como sobrevivirán los futuros ancianos en un país en el que a día de hoy las pensiones ya son ridículas. Esta es una reforma que no tiene en cuenta a los trabajadores, ni a su ocio, salud, vida personal y familiar. Afecta negativamente a todos los trabajadores y pensionistas.

Vemos una vez más como las reivindicaciones empresariales son aceptadas. No están satisfechos de haber conseguido que España sea uno de los países europeos con mayor número de centros educativos y sanitarios privados, también quieren liderar el ranking de planes de pensiones privados.

Las recomendaciones de la Comisión Europea y el FMI tienen una influencia y resonancia enorme en el gobierno. No ocurre lo mismo con las recomendaciones que realizo el pasado mes de diciembre el Consejo de Europa, en cuyo informe se suspendía a España en: condiciones de trabajo, remuneraciones decentes, derecho a organizarse, negociación colectiva, información y mejora en las condiciones de trabajo. El consejo advertía que el salario mínimo español es “manifiestamente injusto” e “insuficiente”. El gobierno prefiere escuchar a los de siempre y a lo de siempre. Un ejemplo lo encontramos el pasado 27 de noviembre, cuando Zapatero recibió a dirigentes de las 37 mayores empresas del país, frente a los que se comprometió para aprobar cuanto antes la reforma de las pensiones.


Una ineludible labor pedagógica: argumentos contra los ataques a las pensiones públicas:

La banca y los gobiernos estudian de que manera atacar a las pensiones publicas en toda Europa. Nos aseguran que para favorecer la salida de la crisis y evitar la quiebra de la seguridad social se deben recortar las pensiones. Es un insulto para los trabajadores que tengamos que escuchar semejantes afirmaciones. En anteriores crisis capitalistas ni siquiera existían las pensiones y los Estados consiguieron salir de la recesión.

En primer lugar tendremos que preguntarnos si el peligro de quiebra es real. En realidad hasta algunos de los más fundamentalistas del neoliberalismo aseguran que las pensiones no estarán en peligro hasta dentro de 30 o 60 años.

Ya nos encontramos con la primera contradicción, ya que los mismos que se muestran muy preocupados por la viabilidad de las pensiones en el año 2060, se muestran pasivos frente a los riesgos que acarrea el cambio climático, el efecto invernadero y sus consecuencias.

Según expertos del Foro de Vulnerabilidad Climática, se prevé que cada año se pierdan 150.000 millones de dólares por el calentamiento e incuso cinco millones de muertes hasta el 2020.

Sin embargo ningún gobierno se toma en serio el problema para tomar medidas contra un fenómeno, que si representa un grave problema para la actualidad y mas aun para el futuro próximo. Pero pese a no existir evidencia científica de lo primero y si de lo segundo, misteriosamente se interesan únicamente en “resolver” el problema de las pensiones.

Uno de los argumentos mas utilizados por los esbirros del capital es que la esperanza de vida ha aumentado y que por lo tanto al haber más ancianos, no podemos pagar pensiones a todos sin endurecer su acceso y cuantía.

Es cierto que la esperanza de vida ha aumentado, pero se debe en buena parte, a que en los últimos 50 años la disminución de la mortalidad infantil y juvenil ha sido enorme.

En periodos históricos anteriores la mortalidad infantil provocaba una escasa esperanza del nivel de vida. Lo podemos explicar con un ejemplo practico: si en un pueblo en el que viven dos personas, una muere al nacer y otra a los 80 años, tenemos una esperanza de vida de 40.

Además el argumento de que la esperanza de vida ha aumentado es un arma de doble filo, ya que también ha aumentado sustancialmente la productividad y el PIB, por tanto se dispone de muchos más recursos que antes para gastar en pensiones y en otros asuntos. Por tanto cada punto porcentual de PIB corresponderá a una cifra mayor expresada en dinero dentro de 50 años.

Por ejemplo el PIB en Francia ha crecido un 45% entre 1983 y 2010. Son datos y análisis proporcionados por Vicenç Navarro, como el que asegura que el aumento de la productividad laboral española entre 1979 y 2009 fue del 79%. Aun así nos alertan de que el dinero que se gastara en pensiones dentro de 40 años podría alcanzar el 13% del PIB.

En Italia actualmente se gasta más de un 14% y no percibimos ninguna catástrofe por ello. A demás, Vicenç Navarro también señala que hace 50 años España gastaba un 3% del PIB en pensiones, y ahora un 8% con superávit en la seguridad social.

Ante estos datos debemos preguntarnos: ¿Qué evidencia existe de que la austeridad significa la recuperación económica? No hay ninguna, pero el dogma económico neoliberal se sustenta a base de fe y sin evidencias empíricas. Por ejemplo: el FMI y UE preveían una caída del PIB para el año 2009 de un -5% para Letonia, finalmente fue un -18%. También preveían una caída del -1% para Irlanda y finalmente fue un -10%. Si no son capaces de pronosticar el comportamiento de una economía de un país báltico a corto plazo,   ¿cómo se atreven a pronosticar empresas mayores?

Si que es una afirmación innegable que existe un fuerte incremento demográfico. A una persona con conciencia social que observa que este fenómeno va acompañado de problemas estructurales como el hambre y la desnutrición, le debe preocupar que se pongan los medios para alimentar a toda la población del planeta, y esto no ocurre, ni ha ocurrido antes.

En cambio no hemos visto que los gobiernos se reúnan y tomen medidas drásticas contra el hambre, problema del que si existen hechos probados.

Los Estados únicamente responden poniendo restricciones a la producción de alimentos para evitar excedentes, incluso pagando a los agricultores para no producir. Es decir, que se determinan unos niveles de gasto y unas prioridades que no se corresponden con las necesidades humanas.

En la prensa oficial abundan los artículos de “expertos” en materia de pensiones en los que la diversidad ideológica y la variabilidad de propuestas brillan por su ausencia. Todos son unánimes al señalar la urgencia en recortar derechos laborales y en materia de pensiones. El jurado del premio Nobel de Economía rara vez galardona a críticos progresistas del capitalismo, no ha sido así con los defensores de la nueva económica y el neoliberalismo. En resumidas cuentas: se disuade al pensamiento crítico, mientras se sigue el guión de la derecha norteamericana. Las alternativas a los planes de ajuste, no solo son ignoradas, sino consideradas estúpidas.

En cambio hay otros y mejores especialistas en la materia que dan argumentos y salidas distintas para los temas relacionados con pensiones, el problema es que estos se encuentran ignorados en el mundo académico e informativo.

Un buen ejemplo lo encontramos en Juan Torres, o Vicenç Navarro (anteriormente citado), quien plantea que no se puede argumentar la insostenibilidad de las pensiones de dentro de 50 años por el aumento del numero de personas en edad de vejez, ya que seria lo equivalente a decir hace cuatro décadas que debido al éxodo rural la producción agrícola estaría en peligro. Este ejemplo es muy crítico e ilustrativo, debido a que el número de trabajadores en el campo representaba el 18% de la población adulta hace 40 años.

En cambio ahora que representa un 2% del total, la productividad ha aumentado tanto que el campo hoy produce un 30% mas, con solo el 3% de la población dedicada a la agricultura. Hoy en día un trabajador produce los alimentos que antes producían nueve y quizá dentro de cuarenta años un trabajador pueda mantener a mas pensionistas que ahora.

Es muy difícil predecir el futuro en temas relacionados con la economía o la sociología. Quien se imaginaba hace 60 años en España fenómenos actuales como la inmigración, matrimonio homosexual, Internet o la masiva incorporación de la mujer al mercado laboral.

Otro dogma que debemos de cuestionar es el relacionado con la financiación de las pensiones. No esta escrito en ninguna biblia que la única forma de pagar las pensiones tenga que ser exclusivamente a través de cotizaciones a la seguridad social. Pueden existir otras formas de financiación, por esta razón la decisión de retrasar obligatoriamente la edad de jubilación y endurecer el acceso a una jubilación, así como su cuantía económica, no es una cuestión técnica, sino ideológica.

Pero aunque nos quieran hacer creer que todos los “expertos” están a favor de tomar las mismas e “ineludibles medidas” en materia de pensiones, hay otros especialistas que recomiendan alternativas diferentes, como Robin Blackburn, quien propone un fondo global para pensiones financiado a través de impuestos sobre las transacciones monetarias internacionales, sobre el combustible utilizado en vuelos internacionales y sobre las transacciones inmobiliarias.


NOTA de CIBERNOTICIAS EXPRESS:

Estamos solos ante el peligro. Sin ayuda no salimos y somos demasiado grandes para ser rescatados.

 

Zapatero está dispuesto a sacrificarse él y sacrificar a media España por salir de ésta. Pero sería un sacrificio baldío.

Vender España po ná. Pobre negocio

Y cuanto más tardemos en ver en que punto estamos. Peor será la solución.

Ni la reforma laboral sirvió para nada, ni los recortes sociales ni mil subidas de luz , gasolina y demás productos sirven para nada.

Porque el problema querido, tonto de los cojones, no son las cuentas del estado sino la de los bancos. Y  es por lo que no hay liquidez en nuestra economía.

Y sin liquidez no funciona ninguna economía.

Si no que se lo digan al Franco de los años cuarenta y 50 o a Cuba y Corea.

Y en ese punto estamos. Que no te enteras.

Conque dejar de tirar el dinero en unos bancos que no sirven más que para tramitar nóminas y nacionaliza de una vez toda la banca podrida y tira el dinero en ella.

Y a través de esos bancos inyecta dinero en la economía.

Y amenaza a la mano que mece la cuna, la pérfida MERKEL, QUE COMO SUBAN ni un solo punto más el interés de nuestra deuda. Ésta no se paga.

A ver quién se hunde antes.

Nadie se cree ya que las cajas necesiten tan solo 20..000 nillones.

La cifra que necesitan triplica esa cantidad y solo para que sus cuentas salgan y se las lleve por la cara limpitas y saneadas el dinero extranjero que se van a hacer con toda España.

 

 

Con ese dinero tiene España y los españoles para que empiece a funcionar nuestra economía.

¿ Qué está antes, sanear las cajas para que se les lleven otros pòr la cara o nacionalizarlas y ayudar al pueblo que lo necesita como agua de mayo?

Y no solo las cajas.

Toda nuestra banca está vendiendo todas sus participaciones en nuestra grandes empresas para poder capitalizarse y también se van a adueñar de ellas los extranjeros por cuatro perras.

Vas a dejar el país esquilmado, endeudado por generaciones y todo para nada.

Tirar dinero en nuestra banca en estas condiciones es simplemente quemarlo.

Creo que es hora de que pensemos seriamente en salirnos del euro, nacionalizar bancos, devaluar nuestra moneda y pagar si se puede la deuda

y si no se puede o si nos vamos a dejar la vida en el empeño

hacer lo que hizo en su día Islandia

https://cibernoticiasexpress.wordpress.com/2011/01/25/islandia-la-revolucion-silenciada/

que se negó a pagar la deuda de sus bancos.

Posdata: No nos valen los políticos corruptos del pp.psoe para mirar por los ciudadanos.

A ellos todo esto se la trae floja. Saben que ocupando sus puestos ya se conseguiran chollos a precio de saldo para seguir con sus corruptelas.

O se moviliza la ciudadanía como en Islandiaa.

O lo llevamos crudo.

 

Dejemos de mirar para otro lado mientras nos mangonean estos sinverguenzas.

Mirad Túnez, Egipto, Bolivia, Venezuela

el pueblo decide no los gobiernos


12 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, BANCA, CRISIS, DEUDA, ECONOMIA, ESPECULACIÓN, PENSIONES, RECORTES SOCIALES | , , , , , , , , , | Deja un comentario

LA CRISIS Y SUS CONSECUENCIAS. 1ª PARTE

Miércoles, 12 De Enero De 2011
La crisis y sus consecuencias: ¿Por qué atacan a las pensiones públicas?
Las causas de la crisis, los orígenes del ataque a las pensiones públicas y la necesidad del rearme ideológico y la movilización general de la clase trabajadora.
Artículo/noticia publicado/a en Kaosenlared.net en el apartado de Libre Publicación NO seleccionada/o por el Colectivo Editorial

En las crisis del mercado mundial, las contradicciones y los antagonismos de la producción capitalista estallan. Los defensores de este sistema, en vez de analizar en que consisten los elementos que entran en conflicto, se limitan a negar la catástrofe misma y, no obstante la repetición periódica, resisten en afirmar que si la producción se ajustara a lo que señalan los libros, nunca habría crisis. Estos discursos falsean los hechos económicos mas evidentes y, sobre todo hacen hincapié en la unidad del sistema, obviando sus contradicciones.”

Karl Marx

Es propio de la economía capitalista el que las decisiones de inversión se tomen a espaldas de los trabajadores y de la masa de los ciudadanos.”

Ernest Mandel

Los trabajadores de Europa nos estamos enfrentando a unos ataques salvajes contra nuestras condiciones de vida y trabajo, dirigidos por la patronal, la banca y los gobiernos de turno. En los últimos 30 años hemos sido sometidos a violentas políticas neoliberales contra el mundo del trabajo, las cuales han conseguido desmantelar el grueso de nuestros derechos y conquistas históricas, estableciendo unas nuevas y dramáticas relaciones entre el capital y el trabajo.

Aun así, la patronal no se siente satisfecha y con la excusa de la crisis quieren profundizar en planes de ajuste reaccionarios contra los derechos sociales, laborales, salariales y las pensiones públicas. Es un ejemplo de la escasa sensibilización que sienten hacia las clases populares y de la ilimitada voracidad del gran capital en cuanto a recortar derechos se refiere.


¿Quién ha originado la crisis?

La crisis no es ningún fenómeno nuevo en la historia del sistema capitalista. No es fruto de ninguna casualidad que en los últimos 35 años el capitalismo haya sufrido una crisis tras otra (127 según el FMI): crisis del petróleo de 1973, segunda crisis del petróleo de 1979-1980, crisis bursátil de 1987, recesión 1993-1994, crisis mexicana y el efecto tequila de 1994, crisis asiática de 1997-1998, crisis de las puntocom, crisis rusa de 1998, crisis argentina de 2001, crisis deflacionaria de Japón, etc.

Todas estas crisis fueron sucedidas por recuperaciones que desembocaron en otra crisis, hasta estallar en la actual y gigantesca crisis actual, que se enmarca en una crisis orgánica y estructural del capitalismo, el cual no ha conseguido volver a índices de crecimiento y tasa de beneficio anteriores a los años 70. No lo han conseguido aun aplicando ataques salvajes contra los salarios y nivel de vida y aun expandiendo el crédito hasta niveles suicidas.

Por tanto, debemos pensarnos seriamente cuando alguien nos diga que depositemos “nuestra fe en la libertad y magia de la economía de mercado”.

Durante las últimas décadas se potenció un tipo de economía que no producía nada y no aportaba nada a la sociedad: la economía financiera, del crédito y bursátil. En vez de potenciar la inversión productiva, los capitalistas invertían en algo que no producía nada: fondos, activos tóxicos, las subprimes, derivados de crédito y los CDO.

Las hipotecas de millones de familias trabajadoras se vendían tomo títulos bursátiles en los mercados internacionales, creando un mercado irreal tremendamente especulativo y peligroso en el que predominaba el secreto bancario, la opacidad financiera y los paraísos fiscales. Es decir, se enriquecían a nuestra costa, pero sin crear riqueza.

La peligrosidad de este modelo económico era visible ante los ejemplos de escándalos como el de Enron o Parmalat. Pero ningún gobierno hizo nada y se continúo echando gasolina a la burbuja inmobiliaria, que convertía al sector de la construcción en el más rentable de todos.

En España este modelo de economía especulativa se concentro en el sector del ladrillo y se potenció hasta niveles desconocidos. Los precios de la vivienda alcanzaron precios completamente desorbitados. Una situación incentivada con ventajas fiscales a las constructoras, la liberalización del suelo y sobre todo la expansión del crédito.

Se profundizaba en una economía mafiosa que funcionaba en torno al préstamo, el endeudamiento y la mentira. La deuda de los gobiernos, las empresas, los bancos y las familias alcanzaron niveles inéditos. La cartera de activos de los bancos, que respaldaba la concesión de créditos, estaba sobrevalorada por los precios desorbitados de las viviendas.

Esta situación insostenible exploto a finales del año 2007, cuando se puso fin a un periodo de expansión económica, y una grave crisis económica comenzó a azotar al planeta. El estallido de la burbuja ocasionó millones de impagos y el traslado a la economía real. Las viviendas impagadas eran embargadas por los bancos, pero ya no valían nada y se entraba en una espiral destructiva.

El mundo temblaba cuando en EE.UU los bancos Bear Stearns, Merrill Lynch y Citigroup, se derrumbaban. El pánico fue mayor cuando el cuarto mayor banco de negocios del mundo, Lehman Brothers quebraba. Las bancarrotas se instalaban sobre las principales entidades norteamericanas de crédito inmobiliario.

A continuación la mayor compañía de seguros del mundo, American Internacional Group también presentaba serios problemas. El gran capital huía en desbandada del mercado inmobiliario para invertir en el sector del petróleo y los hidrocarburos, provocando terribles alzas de precios. Entonces se nos aseguraba de la necesidad de regular la bolsa y el sistema financiero, para corregir sus excesos. Esto era lo mismo que nos dijeron en el año 2000 tras la crisis bursátil de las puntocom.

El estallido de la burbuja provoco la desaparición de billones de dólares de capital ficticio, que desaparecían de los balances de los bancos y provocaban enormes agujeros. Se producía una crisis de crédito, nadie prestaba a nadie y se creaba un vacío de demanda enorme. Los mismos políticos, Bancos Centrales, capitalistas y gobiernos que no predijeron la crisis y que habían defendido como un dogma durante décadas las privatizaciones, los recortes del gasto público y la no intervención estatal en la economía, empezaron a defender el rescate de los bancos en crisis y a inyectarles cantidades descomunales de dinero público.

Propuestas que meses antes hubiesen sido tachadas de heréticas, ahora eran impulsadas por el gran capital para salvarse a si mismo. El mismo Díaz Ferrán, aparte de explicarnos en mayo de 2009 que “Esperanza Aguirre es cojonuda, cojonuda”, también solicitaba “un paréntesis en el libre mercado” (17 septiembre de 2008).

Resultaba sorprendente la facilidad con la que los mismos gobiernos que negaban la mera posibilidad de partidas presupuestarias adecuadas para sanidad o educación, encontraban cientos de miles de millones para los bancos. Un dinero que no se utilizaba porque los Estados estuviesen preocupados por los empleados bancarios o los hipotecados, sino para salvar a los mismos banqueros que habían provocado la crisis.

Pese a la crisis y gracias al aval del Estado, los grandes ejecutivos continuaron recibiendo grandes bonificaciones e incluso organizaban grandes fiestas ante los multimillonarios planes de rescate. Desde el inicio de la crisis en 2007 hasta 2009, los banqueros y brokers de Wall Street recibieron más de 70.000 millones de dólares en primas. En pleno inicio de la crisis, Merrill Lynch decidió la salida anticipada de su presidente y consejero delgado, Stan Oneal con una indemnización de 160 millones de dólares. Charles Prince, presidente de Citigroup recibió una prima de 12.5 millones de dólares.

Así eran castigados los culpables de la crisis mientras miles de familias estadounidenses se quedaban sin hogar. Por si fuera poco, según estudios de Jorome Duval, las remuneraciones de los directivos estadounidenses apuntan a un nuevo record en 2010 (144.000 millones de dólares). El sexto mayor banco estadounidense, Goldman Sachs, presentaba unos beneficios de 1.810 millones de euros, antes de devolver los 10.000 millones de dólares que recibió del Estado.

Los bancos no fueron los únicos que recibieron ayudas por parte del Estado. El rescate a la aseguradora AIG costó 175.000 millones de dólares al gobierno estadounidense, más aun que el total de fondos para los países pobres. La industria del automóvil también recibió lo suyo, aunque con mas restricciones y exigencia de garantías.

Aun así, basto que el entonces presidente de General Motor, Rick Wagoner suplicara ayudas al Estado ante el Congreso de Estados Unidos hace poco más de dos años, para que el gobierno inyectara 50.000 millones de dólares. El Estado se hizo cargo del 61% de la compañía y procedió a sanearla en un momento en el que se perdía 4000 dólares en cada coche vendido.

En cambio ahora, que se gana 2000 en cada venta, el gobierno estadounidense esta procediendo a su privatización y el pasado 18 de noviembre, General Motors volvió a cotizar en Wall Street. Otras empresas del sector también recibieron ayudas, Chrysler recibo un préstamo del gobierno que ascendía a 4.000 millones de dólares.

El mismo presidente Obama, cínicamente explico hace poco lo que esta sucediendo: “O sea, que estos tíos se reservan unos bonus record porque ganan dinero, y ganan dinero únicamente porque los hemos rescatado” (The Huffington, 29 de agosto de 2010).   Pero mientras criticaba que sus propias medidas eran injustas y beneficiosas para los poderosos, el gasto militar norteamericano en época de crisis continúa con cifras descomunales: en 2009 ascendió a 534.000 millones, casi la mitad del resto del mundo.

Podemos decir algo parecido sobre las 400 personas mas ricas de Estados Unidos, que según la revista Forbes, son un 8% mas ricos que en 2009. La AFL-CIO ha denunciado que mientras el gobierno inyecta dinero a los bancos, los directivos generales de cualquier compañía norteamericana ganan una media de 9.25 millones de dólares. Para colmo el Programa de Alivio de Activos Problemáticos (TARP) cree posible que algunos bancos han podido manipular sus cuentas para acceder a las ayudas públicas.

Esta política de privatización de beneficios y nacionalización de perdidas no es nueva. Tenemos el caso japonés, o más cercano y reciente el ocurrido durante la crisis bancaria noruega de 1988-1992, cuando tres de los mayores bancos del país fueron nacionalizados y después tras ser saneados con dinero público, fueron privatizados.


Gestión de la crisis y el aumento del déficit:

Desde el inicio de la crisis se intensifico una campaña que exigía duros planes de ajuste contra los trabajadores y la inmediata aprobación de reformas de pensiones y del mercado de trabajo, junto con grandes recortes de gasto social. Todos los gobiernos fijaron como prioridad en su agenda la reducción del déficit y deuda pública, así como la restricción presupuestaria.

En cambio, ningún gobierno se propone como prioridad el pleno empleo o aumentar las prestaciones en sanidad o educación. Esta situación se entiende porque el Estado dispone de la libertad de decidir los niveles de gastos o ingresos y la decisión política que   se ha tomado se basa en la reducción del gasto social y en ayudas públicas a la banca privada. Debido a que las movilizaciones ante esta injusta situación han sido escasas e insuficientes, estos planes se están ejecutando sin demasiados problemas y con una momentánea victoria en los objetivos a corto plazo del capital.

Cuando se inicio la crisis económica, España gozaba de superávit y del gasto social y deuda publica mas bajo del grupo UE-15, por tanto la crisis no la ha originado el déficit o la deuda publica, sino al revés, y que por tanto el sistema capitalista no evita las crisis si un Estado tiene sus “sus cuentas en orden”. La Deuda publica española paso del 59.3% del PIB en año 2000 al 36.2% en el año 2007. Afirmaciones con las de Aznar, señalando que la culpa la tiene “las desbocadas políticas socialistas” de gasto público, carecen de cualquier tipo de fundamento.

Las razones del aumento del déficit son varias. Pero en primer lugar hay que señalar que no es lo mismo que un país sea deficitario debido a una inversión en educación, tecnología, innovación y en inversiones públicas y sociales que crean empleo, a que lo esté por gastar en cuestiones antiproductivas y nada rentables.

Por un lado los programas de estimulo anti crisis han sido cortos e ineficaces desde el punto de vista productivo, por lo tanto lejos de lograr un aumento de producción e ingresos, han conseguido lo contrario. Por otro lado las reducciones de impuestos a los ricos aplicadas durante los últimos años han provocado una drástica reducción de los ingresos. El fundamentalismo neoliberal siempre ha recomendado recortar los impuestos a los empresarios y grandes fortunas como estimulo económico.

Algunos han ido más lejos, como George Bush, quien afirmo cuando era presidente que no había que perder el tiempo gravando con impuestos a las empresas, porque saben cómo evadirlos. En el caso de España, datos de Vicenç Navarro señalan que un gran capitalista español paga únicamente el 38% de impuestos que un gran empresario sueco. Además señala que en Alemania los impuestos sobre el capital se redujeron desde 1995 hasta 2009, 26 puntos. A demás el nivel de grabación fiscal de las rentas superiores se redujo 9.5 puntos. En España y Francia la reducción fue aún mayor: 13 puntos.

En Italia el Impuesto de Sociedades bajo 20.8 puntos y el de las rentas superiores 6.1 puntos. Estas reducciones han favorecido únicamente a los grandes capitalistas y nos decían que eran necesarias para no ahuyentar al capital; lo que suponía que en época de bonanza económica los ingresos del Estado disminuyeran, a pesar de aumentar la riqueza. Luego nos hemos encontrado con que estas políticas generaron déficit y un aumento de la deuda pública y hoy podemos ver sus consecuencias.

Otra y más importante razón la encontramos en los planes de rescate anteriormente citados: avales, garantías de depósitos, compra de activos y ayudas a bancos privados, cuya consecuencia era y es un desmesurado aumento del endeudamiento y el déficit.

Este ha sido el resultado de las subvenciones al capital y el rescate del sistema financiero; los riesgos y deudas de los bancos privados son desde entonces colectivos con un arriesgado y enorme coste y sacrificio económico.

De esta forma estas políticas han contribuido a que la deuda privada se convertía en todos los países en una voluminosa deuda pública

Los bancos con la ayuda del Estado se han visto obligados a refinanciar su deuda contraída con bancos de otros países, mediante nuevos préstamos que hay que devolver con intereses cada vez mayores. El resultado es una deuda pública y privada aun mayor que de una forma asfixiante secuestra a los propios gobiernos a la hora de poder tomar decisiones.

Estos planes de rescate también se aplicaron en España y de una situación de superávit pasamos a una de déficit. El gobierno español creo un fondo de 350.000 millones para la banca.  Además el ICO procedió a ayudar con un fondo de 3.000 millones de euros para refinanciar las deudas de las constructoras. Recientemente el gobierno ha aprobado ayudas de 80 millones de euros para las constructoras que son concesionarias de autopistas de peaje privadas.

Mientras tanto los directivos de las constructoras no han visto afectado su bolsillo. Dos directivos de la constructora Martinsa recibieron 3.5 millones de euros mientras estaban dirigiendo una empresa en suspensión de pagos.   El govern de la Generalitat aprobó 500 millones para avales a empresas en febrero de 2009 sin ni siquiera un compromiso para el mantenimiento de los puestos de trabajo. Por ejemplo, la empresa Ficosa, en Barcelona recibió un crédito de 50 millones de euros del Govern y de 21.6 del Ministerio de Industria, mientras despedía a cientos de trabajadores y cerraba plantas de producción.

Por tanto, si se denomina déficit público a la diferencia entre los gastos y los ingresos de un Estado, vemos que los gobiernos han potenciado una disminución de ingresos gracias a las amnistías fiscales a los ricos, y ahora están fomentando un aumento del gasto en las ayudas a la banca y en el pago de los intereses de deuda publica.

En esta situación el déficit en España paso entre el 2008 y 2009 del 4.1% al 11.2%. Y otros países han seguido el mismo camino, Reino Unido paso del 4.9% al 11.5%, Irlanda del 7.3% al 14.3% (actualmente un 32%). Los países con menor gasto social y menor carga fiscal a los ricos (España, Irlanda, Portugal, Grecia) son los países donde hay más déficit, las tasas de paro son más altas y donde la crisis ha actuado con más dureza. Casualmente en estos países se formaron las burbujas inmobiliarias más salvajes.


Planes de ajuste y contrarreformas:

Gramsci tenía razón cuando decía que la clase burguesa gobierna sus intereses vitales fuera del parlamento. Los planes de ajuste están siendo patrocinados e impuestos por el FMI y el BM, cuyas decisiones se toman antidemocráticamente, ya que los países del G7 tienen casi tantos votos como el resto de 170 países del planeta. Es decir: a mas dólares, mas votos.

El director de Asuntos Monetarios del FMI, ya advirtió hace poco de una forma poco amable que “Los mercados van a castigar seriamente a los países que no cumplan, con el consiguiente perjuicio para familias y empresas y el aumento del paro” (Publico, 11 de octubre de 2010).

El problema es que no hay una sola evidencia científica que demuestre que aplicar los planes de estos organismos financieros internacionales resuelva algunos de los problemas de un país. Allá donde se han aplicado los dictados del FMI, la pobreza y las desigualdades sociales han aumentado. Basta mirar a África y Latinoamérica.

Allí el problema de la deuda se intento solucionar aplicando duros planes de ajuste y alargar plazos de pago e intereses, que solo han conseguido perpetuar la pobreza. Incluso los expertos y economistas burgueses aseguran que las políticas de ajuste están retrasando el crecimiento económico.

Irlanda, país en el que el precio la   de la vivienda creció un 270% entre 1996 y 2006, presento serios problemas económicos y la UE aprobó un plan de rescate de 85.000 millones de euros a un 6.7% de interés (el de Grecia fue de un 5.2%), de los cuales 35.000 son destinados a la banca, la responsable del hundimiento de la económica irlandesa.

Estas ayudas ya han provocado un aumento del 20% del déficit público. El gobierno irlandés recibió ese dinero prestado a cambio de aprobar un segundo plan de ajuste en tan solo dos años que consistía en: elevar la edad de jubilación a 68 años, subir el IVA al 23%, crear nuevos impuestos (mantenerlos congelados a los ricos), rebajar un 11% el salario mínimo, recortes de subsidios a las familias, subida de las tasas universitarias de 500 a 2000 euros anuales, reducción de un 10% en las pensiones, despido de 24.750 funcionarios, etc.

Otros planes parecidos se han aplicado en países de Europa del este. En Rumania el FMI concedió un préstamo a cambio de recortar un 25% el salario de los empleados públicos y un 15% las pensiones; además de la promesa de cierre de 150 hospitales.


Deuda pública y privada:

Los planes de ajuste se justifican como medidas ineludibles para reducir el déficit y hacer frente al pago de la deuda. En el fondo esto significa que algunos Estados y bancos deben desmesuradas cantidades de dinero por préstamos o intereses derivados de la compra de bonos de deuda publica. Los compradores de deuda exigen la más estricta austeridad y cumplimiento de sus dictados. Como si una persona presta dinero a su vecino y le exige que corte Internet, gas y luz como garantía de cobro. En el caso que analizamos significa que los bancos alemanes o franceses exigen someterse a sus criterios a todo aquel que necesite de su dinero.

En ocasiones estos criterios significan la reducción de 600 millones de euros en partidas para los hospitales públicos en Grecia, u otras medidas como las citadas anteriormente. Todo lo que sea necesario para que los deudores paguen. Por lo tanto los rescates y planes de ajuste de Grecia, España, Irlanda o Portugal, supone asegurar a los bancos alemanes y franceses el cobro de sus inversiones y préstamos en Grecia.

Los mismos bancos que crearon la crisis echando fuego a la burbuja del ladrillo, han dirigido sus capitales a la compra de la deuda pública, al considerar que la compra de bonos al Estado es un negocio seguro. El economista Juan Torres lo explica así: “Como la banca compra especulando, encarece la deuda, pone en aprietos a los gobiernos y los obliga a constantes medidas de ajuste, como las presentadas en España” y añade “Los bancos ganan dinero y luego se aseguran el pago de las deudas con los rescate” por lo que asegura que “la deuda es el negocio de la banca” (Publico, 3 de diciembre de 2010, pagina 3)

En nuestro caso más próximo, la banca española debe 548.000 millones de euros, y durante el año 2011 España debe afrontar vencimientos de deuda publica y privada por valor de 180.000 millones de euros, de los que 75.000 millones deberán ser devueltos antes del próximo mes de abril (datos calculados por el director del Centro del Sector Financiero de Pwc, Luis de Guindos). Financial Times refiriéndose a esta situación ha indicado que debido a estas ingentes cantidades de dinero, un plan de rescate alcanzaría para España alcanzaría cifras de 420.000 millones de euros.

El contexto para hacer frente a la deuda es desalentador. Ya que estas operaciones no están exentas de complejidad. Uno de los factores que complican los pagos la encontramos en la prima de riesgo, que no es mas que el sobreprecio que exigen los inversores por comprar deuda de un país frente a la alemana. Es decir es dinero que exigen los inversores en compras de bonos y deuda publica a países de dudosa estabilidad financiera. Cuantas más sospechas existan de que un Estado no puede hacer frente a su deuda, más se dispara la prima de riesgo, los intereses a pagar y el seguro de hipotético impago.

Un problema añadido lo encontramos en como y quien calcula la denominada prima de riesgo. Actualmente un bono español a 10 años renta al 5.45% de interés). En cambio un bono alemán a 10 años renta solamente al 3% de interés.  Actualmente solo existen tres agencias de calificación importantes: Standard & Poor’s, Fitch y Moody’s. Los denominados “agentes financieros” pagan a estas agencias para que realicen estudios sobre los valores que se negocian, invierten o deben.

La calificación de estas agencias tiene una influencia poderosísima a la hora de fijar la prima de riesgo. Sus informes son aceptados como dogmas en los mercados financieros pese a que no han dado una desde que se crearon. Estas agencias son las mismas que no predijeron la crisis, las que pusieron sobresalientes a las hipotecas subprimes y créditos CDO; y las que aseguraban hace bien poco que Irlanda y Grecia habían resistido sus “pruebas de estrés”. Aun así, nuestra ministra de Economía las califico como “muy profesionales” (Publico, 2 de octubre de 2010).

En cualquier aspecto de la vida cotidiana, cuando alguien se equivoca repetidamente, se tiende    a ignorarle. Por ejemplo, si el meteorólogo de un canal de televisión nunca predice el tiempo correctamente, nadie creerá o tomara en serio sus análisis. Pero en el mundo de las finanzas las agencias de calificación aumentan su poder, pese a todo lo que mienten y equivoquen. Seria cómico sino fuera porque este juego afecta a la calidad de vida y al bienestar de millones de personas.

En la actualidad, todos los defensores del capital aseguran que estas agencias realizan un buen trabajo por la transparencia en el sector financiero, pero ellos mismos nos aseguraron que esta transparencia existía en los años anteriores a la crisis y se siguen dotando de los mismos vicios y herramientas que antes. Por lo tanto el concepto de “transparencia financiera” debe ser acogido con mucha cautela. Lo que en realidad hacen estas agencias es decir lo que quieren escuchar sus clientes.

Hay un dicho que dice “el que paga al flautista elige la melodía”, y los banqueros alemanes pagan a estas agencias para escuchar discursos catastróficos sobre determinados países para que se apliquen duros planes de ajuste y continúen recibiendo con más cantidad y seguridad sus ingresos en concepto de deuda. Esta cantidad será mayor porque  la pérdida de confianza de los mercados obliga a un Estado a aumentar el interés que ofrece en sus emisiones de deuda pública, si es que quiere tener compradores. Es decir, cuanta mas desconfianza y miedo exista hacia un país, mas gana un inversor en deuda soberana de un país, por tanto los inversores se dedican a sembrar el pánico para llenarse los bolsillos.


NOTA de CIBERNOTICIAS EXPRESS:

Zapatero está dispuesto a sacrificarse él y con él a media España. Pero será un esfuerzo baldío.

Zapatero está dispuesto a sacrificarse él y a media España con sus recortes con tal de salir de la crisis. Pero como se demuestra en este artículo, su esfuerzo será baldío.
ARMAK de ODELOT | Hoy a las 22:34 |
www.kaosenlared.net/noticia/zapatero-esta-dispuesto-sacrificarse-media-espana-pero-sera-esfuerzo-b
En Davos se encuentra
el gurú de la economía Roubini
y como el año pasado
usó su primera aparición
para poner a España en el disparadero:
“Si cae Grecia es un problema,
si cae España es un desastre”.
Davos 2011 empieza poco más o menos igual:
“España
es demasiado grande para caer, demasiado grande para ser rescatada”,

ha asegurado el gurú que saltó al estrellato al vaticinar la crisis de las subprime
para abrir boca en su particular remake de El día de la marmota.
Lo evidente salta tan a la vista que es para quedarse ciego.
Estamos solos ante el peligro.
Sin ayuda no salimos de ésta
y somos demasiado grandes para ser ayudados.

A España la van a echar del euro después de habernos esquilmado.
Zapatero está dispuesto a sacrificarse él
y   con él, sacrificar a media España por salir de ésta.

Pero será un sacrificio baldío.
Vender España pá ná. Pobre negocio.
Y cuanto más tardemos en ver en que punto estamos. Peor será la solución.
Ni la reforma laboral sirvió para nada, ni el pensionazo servirá,
ni los recortes sociales ni mil subidas de luz , gasolina y demás productos sirven para nada.
Porque el problema querido, tonto de los cojones,
no son las cuentas del estado sino la de los bancos.

Y es por eso por lo que´estamos en éstas.
Ya que no hay liquidez en nuestra economía.
Y sin liquidez no funciona ninguna economía.
Y si no que se lo digan al Franco de los años cuarenta y 50 o a Cuba y Corea.
Y en ese punto estamos. Que no te enteras.
Conque dejar de tirar el dinero en unos bancos que no sirven más que para tramitar nóminas
y nacionaliza de una vez toda la banca podrida.
Y a través de esos bancos inyecta dinero en la economía.
amenaza a la mano que mece la cuna, la pérfida MERKEL,
QUE COMO NOS SUBAN por culpa de sus interesadas especulaciones
ni un solo punto más el interés de nuestra deuda.
Ésta no se paga.
A ver quién se hunde antes.
Nadie se cree ya que las cajas necesiten tan solo 20.000 millones de euros.
La cifra que necesitan triplica esa cantidad y solo para que sus cuentas salgan
para que luego se las lleve limpias de polvo y paja (saneadas)
el dinero extranjero que se van a hacer con toda España.
Con ese dinero tiene España y los españoles para que empiece a funcionar nuestra economía.
¿ Qué está antes, sanear las cajas para que se les lleven otros pòr la cara
o nacionalizarlas y ayudar al pueblo que lo necesita como agua de mayo?

Y no solo las cajas.
Toda nuestra banca
está malvendiendo todas las participaciones
que tienen en nuestra grandes empresas para poder capitalizarse
y también se van a adueñar de ellas los extranjeros por cuatro perras.
Vas a dejar el país esquilmado, endeudado por generaciones y todo para nada.

Tirar dinero en nuestra banca en estas condiciones es simplemente quemarlo.

Creo que es hora de que pensemos seriamente
en salirnos del euro,
nacionalizar bancos,
devaluar nuestra moneda
y pagar si se puede la deuda
y si no se puede o si nos vamos a dejar la vida en el empeño
hacer lo que hizo en su día Islandia


que se negó a pagar la deuda de sus bancos. Y punto.
Posdata:
No nos valen los políticos corruptos del pp.psoe para mirar por los ciudadanos.
A ellos todo esto se la trae floja.
Saben que ocupando sus puestos ya se conseguiran chollos a precio de saldo para seguir con sus corruptelas.
O se moviliza la ciudadanía como en Islandia.
O lo llevamos crudo.
Dejemos de mirar para otro lado mientras nos mangonean estos sinverguenzas.
Mirad Túnez, Egipto, Bolivia, Venezuela
el pueblo decide no los gobiernos

Posdata: Pásalo
ARMAK de ODELOT


 

12 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, BANCA, CRISIS, DEUDA, ECONOMIA, ESPECULACIÓN, PENSIONES, RECORTES SOCIALES | , , , , , , , , , | 2 comentarios