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La cara oculta de las noticias

BAHREIN 29 ABRIL 2011

Bahréin, el reino donde la tranquilidad se convirtió en espejismo

Un tribunal militar en Bahréin condenó a muerte a cuatro manifestantes opositores al gobierno
Mundo Islámico – 29/04/2011 8:03 – Autor: Frank Gardner – Fuente: BBC Mundo
Hombre frente a un cartel que pide la horca para los opositores.
Hombre frente a un cartel que pide la horca para los opositores.

El jeque parecía nervioso.

“Le pido que no vaya a ese pueblo”, dijo.

“Si lo hace, la policía lo arrestará, le quitarán las cintas y voy a tener que ir a sacarlo de la estación de policía”.

Nuestro equipo se indignó. Sin duda, se trataba de algo escandaloso.

¿No nos había prometido el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bahréin que tendríamos libertad para entrevistar a quien quisiéramos?

Lo habían hecho, salvo que ya no tenían la última palabra.

Lo que el jeque -un miembro de la familia gobernante Al-Khalifa pero con una posición más bien subalterna- estaba tratando de decirnos es que él no tenía el poder para protegernos de las fuerzas de seguridad del país.

 La policía usa la fuerza para acabar con las protestas

Concesiones

Desde mediados de marzo, cuando se declaró la ley marcial, los de línea dura en este pequeño pero estratégico reino del Golfo han triunfado sobre los moderados. Durante tres semanas, el príncipe heredero, educado en Occidente y reformista, mantuvo a la policía a raya, mientras que negociaba con la oposición. Les ofreció, entre otras concesiones, un parlamento elegido, con poderes ejecutivos, algo que el resto de su familia no veía con buenos ojos. Pero los líderes de la oposición chiita vacilaron.

Ellos vieron lo que estaba ocurriendo en Egipto y Túnez, donde los regímenes estaban siendo arrastrados por una ola de protestas populares, y tal vez los manifestantes más jóvenes pensaron que aquí podían hacer lo mismo. O sea, ¿por qué conformarse con compartir el poder cuando se tiene la oportunidad de tenerlo todo?

Preocupación

La importante minoría sunita y los expatriados estaban horrorizados. Se preguntaban hasta dónde llegaría esto. ¿Iba el agradable y liberal Bahréin a convertirse en una república islámica al estilo iraní? Mientras tanto, las protestas, que ya la policía había tratado de frenar con disparos letales, se estaban saliendo de las manos.

Jóvenes con pañuelos en la cara y piquetas a su lado estaban cortando las rutas. La capital, Manama, se paralizó, la actividad económica se detuvo en seco y las personas tenían miedo de salir de sus casas. Al otro lado de la calzada que une a Bahréin con Arabia Saudita, a los príncipes del vecino país se les estaba acabando la paciencia: esto podría resultar contagioso. O lo resuelven ustedes, le dijeron a Bahréin, o lo hacemos nosotros.

Tras una ráfaga de llamadas telefónicas, se dio una señal y soldados sauditas entraron a Bahréin, mientras que las fuerzas de seguridad despejaban las barricadas. El tiempo para el diálogo había terminado y se declaró el estado de excepción.

Análisis: ¿Por qué Arabia Saudita interviene en Bahréin?

Tranquilidad anormal

Así que allí estábamos la semana pasada, quedándonos en el mismo hotel donde yo solía jugar al backgammon con los pilotos de Tornados, mientras descansaban de sus misiones en Kuwait durante la Operación Tormenta del Desierto, hace 20 años.

El Sheraton estaba a menos del 10% de su capacidad, su restaurante iraní estaba cerrado, el chino también y la cafetería estaba totalmente desierta. Un vehículo blindado, con un retrato del primer ministro pegado en un costado, estaba frente a mi antigua oficina.

Los soldados de Bahréin, con chalecos antibalas, vigilaban el tráfico y, no muy lejos, una fila de antiquísimos tanques estadounidenses abandonados estaban apostados en las carreteras vacías que conducen a los restos arrasados de la rotonda de la Plaza de la Perla, el epicentro de las protestas de febrero y marzo. La capital parecía extrañamente tranquila, como si hubiera recibido algún tipo de sedante. Pero en las aldeas chiitas encontramos un panorama bastante diferente.

Martirio

Noche tras noche, hombres corpulentos con pasamontañas negros y ametralladoras irrumpen en las casas y se llevan a presuntos activistas de la oposición. Más de 400 han sido detenidos y algunos no han regresado. Asistimos al funeral de un hombre que se había entregado a la policía, sólo para que su muerte bajo custodia se anunciara una semana después. La callejuela empobrecida, con sus paredes descascaradas, estaba llena de dolientes.

El martirio siempre ha ocupado un lugar central en la cultura chiita y, para los dolientes, el cuerpo que llegó desde el hospital, maltratado, magullado y lacerado, era el de un mártir. La multitud estalló en gritos de “¡Abajo el rey Hamad” y “Abajo el régimen”. Un helicóptero de la policía sobrevolaba el lugar, tomando fotografías, según algunos con una cámara de alta definición. La multitud agitó sus puños en el aire, temblando desafiante.

Viaje al pasado

El cortejo fúnebre pasó delante de mí. Era pura ira en movimiento y las mujeres, con sus velos negros abaya alrededor de sus rostros, gritaban al unísono. El helicóptero se fue: tal vez ya tenían suficientes fotos para el día.

La tarde siguiente, aproveché que tenía tiempo entre unas entrevistas para visitar mi vieja casa, escondida en un pueblo de la costa oeste de la isla. Poco había cambiado. Las palomas continúan arrullando desde las hojas polvorientas de las palmeras datileras y las moscas siguen llegando desde los establos cercanos.

Éste es el Bahréin de a principios de los años 90 que yo recordaba, tranquilo y sin problemas, un lugar donde yo solía ir hasta la casa de un vecino para sentarme sobre su alfombra exterior y hablar en árabe, mientras disminuía el calor del día y la llamada a la oración vespertina se escuchaba a través de los palmares.

Nada se movía, salvo tal vez el susurro de una mangosta en la maleza. Ahora, ese Bahréin estaba allí ante mis ojos. Y sin embargo, de alguna manera, debido a todo lo que ha pasado aquí recientemente, sentí que, si extendía la mano para tocarlo, se desvanecería. El Bahréin que conocí no estaba allí en lo absoluto.

Bahréin: la policía usa la fuerza para acabar con las protestas

BBC Mundo

Fuerzas del Consejo de Cooperación del Golfo en BahréinEn el desalojo de la plaza también participaron efectivos enviados por el Consejo de Seguridad del Golfo.

Las fuerzas de seguridad de Bahréin retomaron el control de la céntrica plaza Perla, en Manama, escenario de las principales protestas antigubernamentales en el país.

Vehículos militares, incluyendo tanques y helicópteros, fueron empleados para romper las barricadas instaladas por los manifestantes, que demandan reformas políticas en el pequeño reino del Golfo Pérsico.

Las autoridades también emplearon gases lacrimógenos y, según algunos reportes, además dispararon con armas de fuego.

Un líder opositor le dijo a la BBC que los enfrentamientos dejaron al menos cinco muertos y centenares de heridos, pero estas afirmaciones no han podido ser confirmadas independientemente.

“Es como estar en una zona de guerra”, afirmó.

Disparos

La corresponsal de la BBC en Manama, Caroline Hawley, informó que también se han escuchado disparos en otras partes de la ciudad y que las tropas ahora están rodeando el principal hospital.

Protestas en BahreinLa policía ya recuperó el control sobre las calles aledañas a la plaza.

Según varios médicos, las autoridades no están dejando entrar ni salir a nadie del centro hospitalario, por lo que los heridos están siendo atendidos en mezquitas y casas particulares.

Los sucesos se producen dos días después de la llegada a Bahréin de tropas de Arabia Saudita, solicitadas por el gobierno para hacer frente a problemas de seguridad.

Desde hace varias semanas, las protestas enfrentan a la mayoría chiíta con la minoría gobernante sunita, que el martes declaró el estado de emergencia en el país.

¿Por qué Arabia Saudita interviene en Bahréin?

Pablo Esparza

BBC Mundo

Protestas en Bahréin.Jóvenes protestan en la capital de Bahréin, Manama.

Desde que comenzó la ola de protestas en el mundo árabe y musulmán hace apenas tres meses, el envío de tropas sauditas y de los Emiratos Árabes Unidos a Bahréin fue la primera intervención extranjera en la crisis interna de un país. Un hecho que pone de relieve la importancia estratégica de este pequeño estado del Golfo Pérsico.

Con tanques, gases lacrimógenos y helicópteros, las fuerzas de seguridad de Bahréin desalojaron este miércoles a cientos de opositores de la plaza de la Perla, el lugar donde se habían reunido durante semanas. Al menos tres personas murieron en la acción.

El ejército de Bahréin impuso además un toque de queda de 12 horas diarias, de cuatro de la tarde a cuatro de la madrugada.

De este modo, el rey Hamad al Khalifa, quien gobierna el país desde 1999, dio un paso más en la represión a los manifestantes que piden reformas democráticas y más representación política, especialmente para la población chiita.

Pese a que esta confesión islámica representa el 70% de la población, durante décadas el poder ha sido ejercido por la minoría sunita, encabezada por la familia Al Khalifa, estrecha aliada de la vecina dinastía Saud.

Intervención saudita

El problema de Saud al Faisal –ministro de Exteriores saudita desde 1975- es con Irán (…). Recientemente, la esfera de influencia saudita se redujo en Líbano, Siria, Egipto y los Territorios Palestinos y desapareció en Irak

Madawi Al-Rasheed, profesora del King’s College

Esta alianza es una de las razones que motivaron el desplazamiento este lunes de mil efectivos de la guardia nacional saudita -y unos 500 agentes de los Emiratos Árabes Unidos- al archipiélago de Bahréin.

“Esta intervención fue una petición de las autoridades de Bahréin a través del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo. Desde su punto de vista es sólo ayuda exterior. Pero desde la perspectiva de los manifestantes es una intervención extranjera”, comentó a BBC Mundo Paul Rogers, profesor en la universidad británica de Bradford.

Las reacciones internacionales fueron dispares. Washington aseguró que esta acción no es una invasión, pero al tiempo pidió moderación al gobierno saudita, uno de sus socios clave en la región y suministrador de casi el 12% del petróleo que consume Estados Unidos.

En cambio, Irán criticó este miércoles duramente la intervención y las acciones de las fuerzas de seguridad.

Las miradas sobre Bahréin

Protestas en Bahréin.El ejército desalojó la plaza de la Perla de Manama.

Pese a su pequeño tamaño, son muchos los ojos que miran y las voces que opinan sobre Bahréin, cuya importancia geopolítica y económica se revelan enormes: en esa isla del Golfo Pérsico se aloja la quinta flota naval de Estados Unidos y frente a sus costas circula el 33% del petróleo mundial.

Pero además, algunos analistas apuntan que Bahréin se está convirtiendo en un tablero de ajedrez donde las dos potencias regionales, Arabia Saudita e Irán están jugando una partida con implicaciones que van más allá de la isla.

“El problema de Saud al Faisal –ministro de Exteriores saudita desde 1975- es con Irán (…). Recientemente, la esfera de influencia saudita se redujo en Líbano, Siria, Egipto y los Territorios Palestinos y desapareció en Irak. Irán no sólo tuvo éxito en desmantelar la hegemonía regional saudita, sino que además penetró en las sociedades civiles árabes y musulmanas”, escribió el 14 de marzo Madawi Al-Rasheed, profesora de la universidad londinense King’s College, en el diario estadounidense The New York Times.

En cambio, otros expertos advierten que la percepción saudita podría estar exagerando el crecimiento de la influencia iraní en la región.

“Irán tiene sus propios problemas económicos internos serios. Creo que los sauditas perciben a Irán como una amenaza mucho mayor de lo que es”, indicó Rogers.

Temor al “contagio”

Los gobernantes sauditas parecen aterrados de que las revueltas se extiendan a las regiones chiítas del este del país

Jonathan Marcus, experto de la BBC

En este sentido, destacan los expertos, Riad observa con desconfianza las protestas en el país vecino también por un interés político interno al considerar que podrían tener ecos en sus provincias orientales, de mayoría chiita y que ya fueron escenario de disturbios en las últimas semanas.

“Los gobernantes sauditas parecen aterrados de que las revueltas se extiendan a las regiones chiitas del este del país”, señaló el experto de seguridad de la BBC Jonathan Marcus.

“Esa zona alberga las mayores infraestructuras petroleras y concentra a la mayor parte de los chiitas (…), que se enfrentan más o menos a los mismos problemas que sus vecinos de Bahréin. No sería la primera vez que pidieran más derechos”, apuntó la profesora Elsa Foucraut en un artículo reciente escrito para el Centro Noruego para la Construcción de la Paz.

Más allá de los efectos inmediatos de las protestas en Bahréin, sugiere la investigadora, el influjo del movimiento opositor en ese país -que cuenta a diferencia de Arabia Saudita con una activa sociedad civil- podría resultar clave en una región caracterizada por gobiernos de corte autoritario.

“Aunque las protestas no se extiendan a Arabia Saudita y otros países del Golfo, lo que está sucediendo en Bahréin tendrá, probablemente, una influencia más sutil y a más largo plazo en los regímenes de la zona. El país ya está siendo un lugar de ensayo para las reformas económicas y políticas en el Golfo”, concluye.

Tropas extranjeras en Bahréin: ¿cooperación o intervención?

Arturo Wallace

BBC Mundo

Tropas saudíesLa presencia de tropas extranjeras en Bahréin ha dado lugar a una guerra semántica y acusaciones de doble moral.

La llegada de tropas extranjeras a Bahréin para lidiar con las protestas antigubernamentales que afectan al pequeño país desde hace semanas ha sido descrita de diferentes maneras por los involucrados.

Cerca de un millar de efectivos de la guardia nacional de Arabia Saudita, y unos 500 policías provenientes de los Emiratos Árabes Unidos, cruzaron a territorio bahrení el lunes, luego de que las autoridades del reino solicitaran la ayuda de sus socios en el Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico (CCG).

Las autoridades bahreníes justificaron la misión “por la común responsabilidad de los países del CCG en el mantenimiento de la seguridad y estabilidad” en la región.

Manifestación en BahreinLos manifestantes quieren más democracia. El gobierno respondió decretando el estado de emergencia.

Pero, la oposición describió la situación como una “ocupación flagrante” y un “complot contra el pueblo desarmado de Bahréin”.

Y el gobierno de Irán denunció una “invasión saudita”, calificando la situación de “inaceptable”.

Estados Unidos, por su parte, rápidamente le pidió a las autoridades bahreníes y al resto de países miembros del CCG que no usaran la fuerza en contra de los manifestantes y que respetaran sus derechos.

Pero la Casa Blanca dijo que no consideraba que la situación pudiera ser descrita como una invasión o una violación de la soberanía, y se abstuvo de exigir el retiro de los efectivos militares sauditas del país, que también sirve de base a la V Flota estadounidense.

Esa actitud ha hecho inevitable una pregunta: ¿reaccionaría Washington de forma diferente si hubieran sido, por ejemplo, tropas iraníes las que se hubieran movilizado para responder a la demanda de ayuda de otro gobierno?

Doble rasero

Para Gustavo Morales, experto en temas iraníes y subdirector de la revista de temas de defensa War Heat, la respuesta a esta pregunta es un resonante “sí”.

Tropas saudíes¿Permitiría Washington que Irán mandara tropas a un país extranjero?

“Washington estimula la revuelta interna en Irán en nombre de la democracia y no hace ningún comentario sobre las dictaduras sátrapas que existen desde hace años en la región”, le dijo Morales a BBC Mundo.

“Hay una ley para Teherán y otra para Bahréin, Kuwait, Omar, Qatar…”, afirmó Morales.

Y para el especialista en temas de defensa de la BBC, Mark Mardell, las diferentes posturas de occidente ante los acontecimientos de Libia y los de Bahréin también ponen en evidencia el doble estándar de su política en la región.

“A veces el silencio habla más alto que las palabras. Y antes que discusiones acerca de la posibilidad de ampliar la zona de exclusión aérea (que se está considerando para Libia) a Bahréin, lo que habrá serán omisiones vergonzosas y la determinación de ver hacia otro lado”, dijo Mardell.

“No habrá ni una palabra sobre la posibilidad de armar a los rebeldes. Tampoco se pensará en imponer sanciones. Después de todo, se trata de un país y una región que son mucho más importantes para Estados Unidos. Así que nadie va a querer discutir posibles respuestas a cualquier exceso”, afirmó.

Las diferencias

Mardell, sin embargo, reconoce que hay importantes diferencias entre lo que ocurre en Libia y lo que está pasando en Bahréin.

LAS FUERZAS CONJUNTAS BLINDADAS DE LA PENÍNSULA

El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) está actualmente integrado por Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, y su brazo armado -las Fuerzas Conjuntas Blindadas de la Península- fue creado en la década de 1980.

El CCG envió tropas a Kuwait, en 1991, para apoyar los esfuerzos de EE.UU. por expulsar a los soldados de Saddam Hussein, y en 2003, antes de la invasión de Irak.

El envío este lunes de tropas, sin embargo, es el primer caso en que el Consejo envía tropas para lidiar con problemas internos de uno de sus miembros.

“El coronel Gadafi ha matado a mucha de su propia gente. Las autoridades bahreníes están divididas entre tolerar y reprimir a sus oponentes, pero aún no se han producido masacres. Lo que hay son demostraciones, no una guerra civil. Pero las tropas sauditas seguramente no están ahí para ayudar a manejar el tráfico”.

“Y si se trata de una cuestión de principio, aquellos que demandan una intervención en Libia deberían al menos prometerle protección a la oposición de Bahréin”, escribió Mardell.

Las acusaciones de doble moral, sin embargo, no son sólo para Washington y sus aliados.

En Irán, la oposición también ha acusado a las autoridades de hipocresía por apoyar las revueltas populares en el mundo árabe, mientras reprimen a sus propios ciudadanos.

“Y si uno ve lo que está ocurriendo en Bahréin desde un punto de vista legalista y diplomático es fácil llegar a preguntarse ¿cuál es el problema?”, admitió Mark Urban, editor para asuntos diplomáticos del programa de la BBC Newsnight.

“Ambos países (Bahréin y Arabia Saudita) son miembros del CCG y fue uno de ellos el que solicitó la asistencia del Consejo”, explicó Urban.

Un mensaje a Teherán

Sin embargo, para muchos analistas, la presencia de efectivos de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos en Bahréin no responde tanto a una necesidad real en materia de seguridad, como a la de enviarle un mensaje a Irán.

Protestas en BahreinLas protestas han sido eminentemente pacíficas, pero ya han dejado varios muertos.

Las protestas reflejan el descontento de la mayoría chiita con los monarcas sunitas de la casa de al-Khalifa, que tiene más de 200 años en el poder.

“Y el Consejo de Cooperación del Golfo es visto por muchos como un vehículo de Arabia Saudita para mantener el control de la seguridad en una región mayoritariamente sunita”, explicó Urban.

Así, con su presencia en territorio bahrení, las tropas sauditas le estarían enviando un mensaje tanto a la oposición como a Irán, la principal potencia chiita y el gran rival de los sauditas en la región.

De hecho, Irán reclamó a Bahréin como parte de su territorio durante 17 años, hasta 1971.

Y Teherán también ha sido acusado de promover y financiar a los grupos chiitas más allá de sus fronteras.

“La verdad es que Irán ya ha mandado tropas a apoyar a los chiitas en el extranjero, aunque no oficialmente, ni de forma regular”, le dijo a BBC Mundo Gustavo Morales, poniendo como ejemplo sus lazos con el grupo islamista libanés Hezbolá.

Pero, ¿un despliegue como el de las tropas sauditas en Bahréin?

“Seguramente Estados Unidos no lo permitiría”, concluyó.

29 abril, 2011 Posted by | Bahrein | | Deja un comentario

La hegemonía saudí contra la “Primavera árabe”

La hegemonía saudí contra la “Primavera árabe”
Tahiya Lulu
Jadaliya
Traducción para Rebelión de Loles Oliván
El día en que las autoridades bahreiníes demolieron el monumento de la Perla en el centro de la “Plaza Tahrir” de Bahréin, el 18 de marzo, la Agencia de Noticias de Bahréin, bajo control del Estado, anunció a un público sorprendido que el “monumento del CCG [Consejo de Cooperación del Golfo]” había sido demolido para hacerle un “lifting” que le hiciera desaparecer los “malos recuerdos”.
En medio de los escombros, salió a la luz que el símbolo conocido localmente como la “Rotonda de la Perla” en referencia a la tradición pesquera y de comercio de perlas de Bahréin, se llamaba oficialmente la “Rotonda del Consejo de Cooperación del Golfo” y que cada pilar de la estructura ahora destruida representaba a un Estado miembro del consejo “de cooperación”.
Mientras tanto, en las áreas de Sitra y Karranah, una multitud doliente y furiosa enterraba a Ahmed Farhan Ali, de 29 años de edad y a Mohammad Abd’ali, de 40, después de que las tropas les disparasen en la cabeza y el pecho, respectivamente, a principios de semana.

Ahora que el polvo se ha asentado en la sombría luz de un movimiento social demolido, la ecuación parece demasiado obvia.

Si los acontecimientos recientes han demostrado algo es que cualquier movimiento para el cambio social en Bahréin no sólo ha de enfrentarse a los baluartes de su propio régimen, sino al vértice del poder que mantiene el statu quo en el Golfo, con Arabia Saudí en la cúspide (y con Estados Unidos al otro lado del teléfono).

Las muertes de Ahmed Farhan, Mohammad Abdali, y de las otras 24 personas que fueron asesinadas así como los cientos de detenidos desde el inicio del levantamiento es el alto precio a pagar por mantener ese decadente status quo.

Por supuesto, hay “otras potencias” que ayudan, que son cómplices y que sostienen ese vértice y, en el más odioso de los términos utilizado en las relaciones internacionales, sus “intereses”.

En este sentido, una ecuación importante que ha surgido es el supuesto acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudí. De acuerdo con diplomáticos de Europa y del grupo BRIC, el apoyo del CCG a la Resolución 1973 del CSNU sobre una zona de exclusión aérea sobre Libia tuvo como precio el silencio estadounidense a cambio de una licencia para dar rienda suelta a Arabia Saudí en Bahréin.

Cuando las Fuerzas Escudo de la Península redujeron efectivamente a Bahréin a la condición de Estado vasallo de Arabia Saudí, dependiendo de éste país para su supervivencia militar y financiera, los soldados estadounidenses de la mayor flota naval instalada en el Golfo dormían profundamente en su base de Yuffair.

No olvidemos tampoco el lodazal de los financieros saudíes y estadounidenses y su “poli de calle”, el gobierno de Pakistán, que efectivamente subcontrata a sus ciudadanos más depauperados para que trabajen como despiadados transmisores del mensaje de tolerancia cero del régimen de Bahréin hacia su pueblo.

Importante aliado de la OTAN que supuestamente ha estado peleándose por mantener buenos tratos en los suministros de petróleo de Arabia Saudí, a Pakistán se le ha prometido ya mayores vínculos militares, económicos y comerciales con Bahréin desde que comenzó la ofensiva del CCG.

Añádanse al balance los hipócritas gobiernos occidentales en su puja por los contendientes de las “revoluciones aceptables” de la primavera árabe. Robert Cooper, ex asistente personal de Tony Blair, y la actual asesora de Asuntos Exteriores de la UE, Catherine Ashton, emitieron una declaración que efectivamente daba luz verde a la violencia y a la represión de Bahréin y del CCG contra manifestantes civiles diciendo que “los accidentes ocurren”.

A medida que el levantamiento local fue arrastrado al ámbito internacional, los países del CCG se apresuraron a levantar el viejo y cansino fantasma de un Irán beligerante y los gobernantes de Bahréin reclamaron que la iniciativa regional “frustraba 30 años de conspiración extranjera”. El régimen de Bahréin sólo pudo emitir una revelación tal para que la necesidad de su brutalidad impactase a los gobiernos occidentales.

En Bahréin, sin embargo, la gente se ha acostumbrado seguramente a tales hazañas. Mirando atrás solo en los últimos veinte años: en junio de 1996, el gobierno de Bahréin frustró un “complot apoyado desde el extranjero” deteniendo a cuarenta y cuatro presuntos conspiradores; en diciembre de 2008 las autoridades detuvieron a catorce ciudadanos por, presuntamente, recibir entrenamiento en Siria; en septiembre de 2010 la nación se salvó una vez más cuando otros veintitrés ciudadanos fueron detenidos por formar parte de una “red terrorista internacional”.

Las endebles acusaciones de la participación iraní —que según informes de inteligencia estadounidenses publicados por Wikileaks, carecen de fundamento— han permitido a actores internacionales barajar posiciones geopolíticas predecibles. Estados Unidos ya ha advertido a Irán por su supuesta intervención en Bahréin, y la Unión Europea se ha mostrado más preocupada por la posible influencia de Irán que por la violencia real y letal de las tropas del CCG.

Por su parte, Irán y Hizbolá han criticado la intervención de Arabia Saudí y han emitido declaraciones de apoyo a los manifestantes de Bahréin. Al mismo tiempo, las voces de la oposición bahreiní que niegan y rechazan categóricamente la involucración iraní, son desoídas y sumariamente desestimadas.

Entonces, ¿qué ha traído a Bahréin la mano saudí, que el mes pasado amenazaba con “cortar cualquier dedo” que se alzase contra su propio régimen?

Casi a diario se llevan a cabo redadas en pueblos de todo el país en los que sus habitantes han intentado mantener actos de protesta limitados y contenidos contra la represión militar.

Las detenciones nocturnas de figuras de la oposición, activistas de derechos humanos, periodistas y, más recientemente, de comentaristas de redes sociales como Twitter han persistido igualmente.

Según aumenta silenciosamente el número de muertos, se está deteniendo a periodistas internacionales porque supuestamente sus medios no están adecuadamente identificados, y el único periódico local independiente ha sido retirado y se enfrenta a acciones legales por una “cobertura inmoral” de los recientes acontecimientos.

La hegemonía saudí, construida con las manos grasientas de los petrodólares y mantenida por un régimen despiadado —que cuenta con el apoyo diplomático de las democracias más poderosas del mundo— aún tiene que rendir cuentas por la violencia y la inestabilidad en Afganistán, Iraq, Líbano y Pakistán.

Bahréin es sólo el último cliente de la lista; y seguramente decimos bien, pues un yacimiento saudí “compartido” ha hecho ya que la mayor parte del presupuesto del régimen de Bahréin y su economía dependan de la inversión y el gasto de Arabia Saudí.

Así que la respuesta es clara: cualquier desafío al inquebrantable sistema de opresión, coacción y chanchullos económicos del CCG se dará de bruces con las armas de esos regímenes.

Las muertes de los civiles que bautizaron la rotonda con la esperanza de revivir el esplendor de Bahréin como “la Perla del Golfo” son un ejemplo de ello. Como el primer ministro de Bahréin nos recordó de manera escalofriante esta semana, “ayudaremos a quienes nos ayudan, pero no vamos a olvidar el pasado”.

De modo que no parece que se vaya a permitir que florezca una primavera democrática en el Golfo en esta Primavera árabe. Tenemos que aceptar a nuestros nuevos amos, el nefasto principado de la Casa Al-Saud, así como su obscena y reprobable política internacional y nacional.

En 1965, el periódico británico The Guardian escribía respecto al “levantamiento de marzo” en Bahréin contra la presencia colonial británica que “el nacionalismo se ha convertido en una fuerza tan poderosa en Oriente Próximo que los intentos de resistirlo proporcionando apoyo artificial a regímenes como el que ahora gobierna Bahréin podrá retrasar pero no desviará el triunfo del movimiento para establecer su poder en todo el mundo árabe”.

Una vez más nos enfrentamos a un retraso, y una vez más, nosotros (el pueblo) debemos unirnos —a lo largo del Golfo, de la región y más allá— sobre la base de nuestra identidad política y nuestros derechos nacionales.

Y no debemos dividirnos por la política de identidades sectarias, étnicas, religiosas, de clase o de género, a sabiendas de que tales divisiones sólo permiten que quienes operan para mantenernos divididos y oprimidos siguen destruyendo nuestro tejido social y nuestras aspiraciones de un futuro mejor para todos.

Fuente: http://www.jadaliyya.com/pages/index/1212/saudi-hegemony-vs.-the-arab-spring

17 abril, 2011 Posted by | 1.-ISLAM, Bahrein, revueltas islam | , | Deja un comentario

REVUELTAS ARABES.- ORIENTE MEDIO.- 14 ABRIL 2011

Las promesas de reformas no logran acallar la protesta en Siria

La policía reprime a los manifestantes en Deraa, cuna de la revuelta

ENRIC GONZÁLEZ – Jerusalén – 29/03/2011

  • El régimen sirio parece encallado en la duda. No deja de prometer reformas y libertades, pero dispara a quienes las piden.

Ayer volvió a anunciarse que el presidente Bachar el Asad estaba a punto de pronunciar un discurso en el que aboliría el estado de excepción vigente desde 1963.

Eso no cambió la situación en Deraa, donde los manifestantes volvieron a salir a la calle y volvieron a ser reprimidos con disparos y gases lacrimógenos.

Desde el inicio de la revuelta, hace 10 días, han muerto al menos 61 personas.

    El vicepresidente, Faruk el Shara, declaró que el presidente El Asad aparecería en televisión en los próximos dos días para anunciar medidas que, según él, agradarían y tranquilizarían a los sirios.
    No ofreció ningún otro detalle. La asesora presidencial Buthaina Shaaban aseguró el sábado que el estado de excepción tenía las horas contadas y que la liberalización del régimen era cosa hecha; ese mismo día murieron 12 personas en la ciudad costera de Latakia, por disparos de las fuerzas de seguridad.

Los diplomáticos extranjeros en Damasco coincidían en opinar que El Asad aún no había decidido si comparecer ante los ciudadanos y conceder algunas de las reivindicaciones de los manifestantes, o sofocar la revuelta a sangre y fuego.

Su padre, Hafez el Asad, no dudó en matar entre 10.000 y 20.000 personas en 1982 para aplastar una rebelión islamista centrada en la ciudad de Hama, y permaneció en el poder 18 años más, hasta su muerte.

Los expresidentes de Túnez y Egipto, en cambio, cedieron a la presión popular, uno en enero y el otro en febrero, y cayeron en menos de una semana.

El Asad no solo sufría la presión de los sirios. Después de que Washington y numerosas capitales europeas le instaran a dejar de ametrallar a su gente y abrir un diálogo nacional, ayer fue el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, quien le pidió que “escuchara la voz de su pueblo”.

Erdogan es un estrecho aliado de El Asad y evita que Siria se quede a solas con Irán y la milicia libanesa de Hezbolá, lo que le otorga una especial influencia.

El primer ministro turco reveló que había hablado dos veces por teléfono con El Asad durante el fin de semana. “Me dijo que estaba preparando el levantamiento del estado de excepción para satisfacer a los manifestantes y que también preparaba medidas sobre partidos políticos; esperamos que esas medidas se apliquen realmente y no se queden en simples promesas”, explicó Erdogan. “No recibimos una respuesta negativa cuando le pedimos que escuchara la voz de su pueblo”, añadió.

La agencia oficial siria difundió que El Asad había recibido llamadas de apoyo del rey Abdalá de Arabia Saudí, del rey Hamad Bin Isa al Jalifa de Bahréin (que utiliza tropas saudíes para reprimir a los manifestantes chiíes), del presidente iraquí, Jalal Tabalani, y de diversos emires y jeques, todos ellos, según la agencia, animándole a derrotar “la conspiración contra la seguridad y la estabilidad de Siria”.

La versión oficial del régimen sirio consiste en que las manifestaciones son fruto de una “conspiración” y que no son las fuerzas de seguridad las que disparan sobre la multitud, como confirman centenares de testigos, sino misteriosos grupos armados que desaparecen sin dejar rastro.

Las protestas resucitan la tensión sectaria en Jordania

Crece la brecha entre la población de origen palestino y los transjordanos

ANA CARBAJOSA – Ammán – 01/04/2011

  • La muerte de un manifestante y las heridas causadas a más de un centenar de jordanos durante una sentada, en la que los jóvenes pedían reformas democráticas, ha quebrado la estabilidad del reino, donde durante los últimos tres meses las protestas que recorren la región habían sido minoritarias y pacíficas.

Pero más allá de esa violencia ocurrida hace una semana, lo que de verdad preocupa a gobernantes, expertos y jordanos de a pie es que el ataque a los manifestantes por parte de grupos leales a la corona ha destapado la caja de los truenos de la tensión sectaria que divide el país en dos: por un lado los jordanos de origen palestino y por otro los llamados transjordanos, que a menudo se consideran los auténticos jordanos. “El genio ha salido de la botella”, sentencia un diplomático occidental.

  • “Queremos cambiar el régimen desde dentro”, dice un dirigente islamista

El rey Abdalá II ha llamado a la unidad y el Gobierno jordano reconoce estar “muy preocupado” ante la salida a la superficie de una cuestión “de la que es mejor no hablar”, reconoce en su despacho el ministro de Información, Taher Oduan.

Sostienen los manifestantes prorreformas que el miedo a la fractura social beneficia sobre todo a una persona: al rey, que emerge como el pegamento necesario para mantener unido el país, en un momento en el que los gritos a favor de limitar el poder de la corona se escuchan con fuerza.

Oduan niega que el Gobierno tenga relación con los eventos del viernes.

Los manifestantes, sin embargo, acusan a las autoridades de enviar matones leales al rey, procedentes de las provincias de mayoría transjordana, para apedrearles, conscientes, dicen, de que así avivarían las divisiones sectarias.

A pesar de que los jóvenes que forman la llamada Coalición 24 de Marzo, impulsores de las protestas, no son en su mayoría de origen palestino, sus demandas a favor de que “la autoridad emane del pueblo” y no de la corona pasan por otorgar mayor poder a la mayoría de la población jordana, de ese origen.

Perder los privilegios acumulados durante décadas es lo que temen los transjordanos, que copan los empleos públicos, el Ejército y las fuerzas de seguridad.

“La propaganda gubernamental dice que los manifestantes son todos palestinos que quieren hacerse con el país”, coincide el prestigioso analista jordano Mustafá Hamarne, quien explica que desde los setenta “el Estado se ha empeñado en excluir a los palestinos de los puestos oficiales”.

Ayuda a que el mensaje cuaje el que los islamistas formen parte de los grupos que se manifiestan y que en Jordania encuentran buena parte de su base electoral entre la población palestina. “No tenemos una relación formal con la Coalición 24 de Marzo, pero queremos las mismas reformas. Somos los únicos en todo el mundo árabe que no queremos derrocar al régimen, que queremos cambiarlo desde dentro”, explica en su casa Abdel Latif Arabiat, que preside el Consejo de la Shura de los Hermanos Musulmanes.

Los choques violentos del pasado viernes coincidieron con un giro en las protestas.

Fue cuando a los islamistas, sindicatos y partidos de izquierdas se sumó la Coalición 24 de Marzo, organizada a través de Facebook y que decidió acampar en una céntrica plaza de Ammán, emulando a los jóvenes cairotas.

Sufian Ahmad, diseñador gráfico de 25 años que luce una venda en la cabeza que cubre la herida que le produjo una pedrada el pasado viernes, cuenta que cuando llegaron los matones les empezaron a decir que se fueran a su país. Como otros jóvenes, Ahmad dice que no sabe si acudirá hoy a la manifestación de los viernes, porque teme que la brecha sectaria se agrave.

A su lado, Omar Abu Rasa, también de la Coalición 24 de Marzo, piensa que hay que ir “porque ese es precisamente el juego del Gobierno, infundir miedo para que la gente no salga a la calle”.

Mientras, el debate se calienta, con el recuerdo del sangriento Septiembre Negro en 1970, que enfrentó al Ejército jordano con las milicias palestinas.

Un miembro del partido de la oposición en Bahréin muere mientras estaba detenido

Kareem Fakhrawi, hombre de negocios chií, es el cuarto detenido que muere en los últimos días bajo custodia policial.- Una activista se declara en huelga de hambre por la detención de cuatro miembros de su familia

AGENCIAS – Manama – 13/04/2011

  • Kareem Fakhrawi, un miembro de Wefaq, el principal partido de la oposición de Bahréin, y hombre de negocios chií, murió ayer mientras se encontraba bajo custodia policial en Manama, la capital del reino-isla.

Las autoridades no han confirmado la causa de su fallecimiento y la televisión estatal no ha informado de los hechos. Con él, ya son cuatro los muertos en los últimos días cuando estaban detenidos, pero las autoridades niegan toda acusación de tortura o malos tratos policiales.

Una joven activista de 27 años, que asegura que su padre fue apaleado hasta quedarse inconsciente antes de llevárselo detenido, se ha declarado en huelga de hambre hasta que no le liberen a él y a otros tres familiares.

  • Mattar Mattar, miembro de Wefaq, explicó que Fakhrawi había acudido una semana antes a una comisaría a quejarse porque la policía estaba demoliendo su casa. El denunciante pasó a ser detenido, y, según su compañero de partido, “o estaba enfermo y no recibió tratamiento, o fue torturado”.

Desde el 16 de marzo, que comenzó la represión brutal de las protestas contra el régimen de la élite suní de Bahréin, el Gobierno, que cuenta con elapoyo de las fuerzas de seguridad de países gobernados por suníes, como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, ha detenido a cientos de chiíes, ha sustituido a los editores de un periódico opositor y ha despedido a cientos de trabajadores por secundar una huelga el mes pasado.

Tras la detención el lunes de tres médicos chiíes y varios funcionarios del Ministerio de Educación, Mattar asegura que ya son al menos 453 los activistas u opositores que se encuentran bajo custodia policial. Calcula, sin embargo, que no todos se atreven a contactar con ellos, y que el número de detenidos “no debe ser menor de 600”, como informa Reuters. “Esto es uno de cada mil bahreiníes”, estimó Matta.

El Ejecutivo informó el lunes de que había dejado en libertad a 86 personas arrestadas bajo la ley marcial, mientras se estaban tomando “medidas legales” contra otros detenidos.

Activista en huelga de hambre

Zainab Al Khawaja, la hija de un conocido activista bahreiní -antiguo presidente de la organización pro-derechos humanos Bahrain Centre for Human Rights-, ha declarado que no volverá a comer hasta que liberen a su padre, a su marido, a su cuñado y a su tío. Los tres primeros fueron detenidos durante una redada en su domicilio el fin de semana, y su tío lleva tres semanas privado de libertad.

La activista anunció el comienzo de su protesta, la primera de este tipo desde el comienzo de la represión de las manifestaciones, mediante una carta que envió a Barack Obama, presidente de EE UU. “Elijo escribirle a usted y no a mi propio Gobierno porque el régimen de [Hamad bin Isa] Al Khalifa ha demostrado que no le importa ni nuestros derechos ni nuestras vidas”, escribió Al Khawaja en su misiva.

EE UU, cuya quinta flota está en Bahréin, no ha intervenido en absoluto para moderar la represión de las autoridades en el país, aparte de lanzar débiles críticas. Los analistas creen que Washington no quiere molestar a su rival, Irán, al otro lado del Golfo.

El Gobierno de Kuwait dimite para eludir la crisis de Bahréin

El emirato teme que los chiíes sean utilizados por Irán

ÁNGELES ESPINOSA – Dubái – 01/04/2011

  • El Gobierno de Kuwait dimitió ayer para evitar la comparecencia ante el Parlamento de tres de sus ministros, todos ellos miembros de la familia real.

La convocatoria por parte de los diputados se produce en medio de quejas por el retraso en las reformas políticas y económicas. Sin embargo, el temor de la monarquía era tener que responder sobre su actuación en la crisis del vecino Bahréin.

  • “El Gabinete ha decidido presentar su dimisión al emir… tras los recientes acontecimientos locales y sus efectos negativos para la unidad, la seguridad y la estabilidad nacionales”, declaró el ministro de Estado para Asuntos del Gabinete, Rudhan al Rudhan, citado por la agencia estatal de noticias, Kuna.

El emir aceptó anoche su renuncia.

Aunque dos de los ministros estaban convocados para tratar “irregularidades económicas y administrativas”, la cita al titular de Exteriores, el jeque Mohammad al Salem al Sabah, abría la puerta al delicado asunto de Bahréin. Así lo reconocía el diario Al Watan, propiedad de un miembro de la familia real, al señalar que el jefe de la diplomacia hubiera hecho frente a una interpelación que podría “provocar sectarismo o insultar a países amigos”.

“El Gobierno estaba dispuesto a afrontar cualquier pregunta excepto la de Saleh Ashour”, afirmaba el rotativo. Ashour es un diputado chií que acusa al jeque Mohammad de no haber estado a la altura durante la crisis de Bahréin.

La dinastía suní de ese país, tras un mes de protestas lideradas por la mayoría chií, pidió la ayuda de otros miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y recibió tropas de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.

El Gobierno de Kuwait, una cuarta parte de cuyos nacionales son chiíes, prefirió no significarse aunque envió una patrulla marítima.

Varios centenares de kuwaitíes se manifestaron a primeros de marzo pidiendo el cambio del primer ministro y más libertades políticas, pero la protesta no alcanzó ni de lejos el nivel de Bahréin.

Las monarquías del Golfo temen que los chiíes se conviertan en instrumento al servicio de Irán, su rival ideológico y político.

La tensión en Yemen deja cinco muertos

ATLAS

2011-04-13

Cinco personas han muerto y otras 23 han resultado heridas este miércoles en la ola de protestas que ha tenido lugar en varias localidades de Yemen, donde los manifestantes han vuelto a exigir la dimisión del presidente, Alí Abdulá Saleh.

Dos personas han muerto en Saná, la capital yemení, donde se han producido enfrentamientos entre las fuerzas contrarias al gobierno y las leales al régimen.

Por otra parte, los choques entre unas y otras fuerzas se han extendido en otras cuatro ciudades del país, como Adén, Taiz, Ibb y Yafie.

En Adén, las fuerzas de seguridad han disparado contra los manifestantes, que han lanzado piedras a la Policía cuando trataban de retirar unas barricadas.

MIÉRCOLES, 13 DE ABRIL DE 2011 18:57 PDF Imprimir E-mail
Protesta en Yemen deja más muertos
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Cinco personas han muerto y 23 han resultado heridas este miércoles en una ola de protestas en varias localidades yemeníes que han reclamado la dimisión del presidente de Yemen, Alí Abdulá Salé.

Dos personas han muerto en Saná, la capital, y al menos cinco han sido heridas en enfrentamientos entre los militares detractores de Salé y los miembros de las fuerzas de seguridad leales al régimen. Decenas de miles de personas se han manifestado en esta ciudad para reclamar la dimisión del presidente.

La tensión continúa siendo elevada en las áreas colindantes al campamento donde las fuerzas del general del Ejército que se unió a las protestas, Ali Mohsen, están protegiendo a los manifestantes acampados junto a la Universidad de Saná.

“Lo que nos preocupa es que va a estallar una guerra entre nuestras Fuerzas Armadas que apoyan a la revolución y aquellos que respaldan la continuidad del presidente”, ha afirmado Ali Ahmen, un asistente a la manifestación de Saná. “En este punto, la revolución va a terminar y Yemen se va a convertir en Somalia tal y como quiere” Salé, ha añadido.

“Las fuerzas centrales de seguridad se enfrentaron con las tropas de la primera división acorazada”, ha informado fuentes militares. “Dos soldados murieron en el acto y otros cuatro se encuentran en estado crítico”, ha añadido. Uno de los fallecidos pertenecía a las fuerzas de Mohsen y el otro a las fuerzas leales a Salé.

Una fuente próxima al general renegado ha asegurado que las fuerzas progubernamentales habrían utilizado lanzagranadas y fusiles de asalto contra los soldados. Las tropas de Mohsen respondieron y mantuvieron un fuerte tiroteo con las fuerzas de seguridad durante una hora. Las fuerzas del presidente Salé se retiraron finalmente y el puesto de control de las fuerzas de Mohsen quedó intacto, según han sostenido las mismas fuentes.

Por otra parte, al menos dos personas han muerto por disparos el miércoles en la ciudad portuaria de Adén, en el sur, después de que las fuerzas de seguridad intentaran disolver con fuego real una manifestación contra Salé, según han informado testigos presenciales.

Francotiradores situados en tejados de edificios en dos barrios de Adén y la Policía han reprimido un intento de los manifestantes de irrumpir en una comisaría policial, ha relatado un activista.

“Se han desplegado francotiradores en las azoteas en los barrios de Mansura y Krater, y esto puede conducir a un brote violento”, ha añadido el activista en declaraciones bajo condición de anonimato.

Se han escuchado tiroteos esporádicos en Adén durante toda la mañana. En otros puntos de la ciudad, las fuerzas de seguridad habrían sacado a la calle vehículos blindados o equipados con cañones de agua a presión.

Asimismo, miles de personas han asistido a una protesta en Taiz, al sur de Saná, según ha informado la agencia de noticias estatal SABA, que ha atribuido a la oposición un ataque con una granada en el que ocho soldados han resultado heridos.

En la localidad de Ibb, al sur de la capital, la Policía y hombres armados vestidos de paisano han disparado a los manifestantes. Unos diez estudiantes han sido heridos, según han asegurado un líder de la protesta y un testigo presencial.

Además, un soldado ha muerto por disparos cuando ha tratado de evitar que hombres armados cogieran armas de un puesto de control en Yafie, una ciudad situada en la provincia de Lahej, en el sur del país.

 

14 abril, 2011 Posted by | Bahrein, revueltas islam, siria, YEMEN | , , , , , , , | Deja un comentario

Despidos masivos en Barein

Despidos masivos en Barein

Junto a los asesinatos y arrestos en gran parte de Xiies, ahora se han inventado otro camino para apartar a la gente que les molesta.

BATELCO, la compañía oficial de telecomunicaciones ha comenzado a despedir gente hace 2 días a unas 100 personas, ayer unas 85, y más gente hoy. Van despidiendo a gente sección por sección.

BAPCO, la compañía petrolífera, ha hecho un listado de gente que va a ser despedida, que son unas 1000 personas. Despidiendo a una media de unas 100 personas al día más o menos.

ALBA, la compañía de aluminio, ya ha despedido a más de 200 personas.

No existe ninguna investigación, reunión, revisión de salario o nada parecido. Simplemente un día vas al trabajo, intentas fichar con tu tarjeta para poder acceder al recinto y simplemente no funciona, no te permiten entrar. El personal de seguridad suele aparecer y te dicen muy educadamente que por favor “te vayas a tomar por culo fuera de ahí”.

Cada persona que conozco, cada una de las que ha trabajado o sigue trabajando en alguno de estos lugares, ha comenzado a buscar trabajo fuera de Barein.

Poca gente sabe lo que está ocurriendo con los profesores de escuela… ellos también están siendo despedidos, algunos de la Universidad de Barein… otros de colegios.

Muchos de los empleados que están despidiendo tienen más de 20 años de experiencia, como el CEO de la compania petrolífera. No es que puedan despedir a alguien y reemplazarlo por cualquier otro. Algunos de estos trabajos no necesitan formación. Sin embargo, el reemplazar los profesores de escuela a mitad semestre por personas no especializadas o poco familiarizadas con algunas asignaturas, no es precisamente ideal.

Esto, que parece ser claramente una ola de venganzas, hará que la economía se venga abajo, más todavía. Ya que muchas de estas personas con valor en su puesto y experiencia, directamente están abandonando el país. Debido a que estan siendo reemplazadas por otras personas menos cualificadas.

Los Xiitas nunca más serán mayoría en este país… ¡problema resuelto!

 

13 abril, 2011 Posted by | Bahrein | , , | Deja un comentario

El principal dirigente chií regresa a Bahréin indultado por el rey

El principal dirigente chií regresa a Bahréin indultado por el rey

La oposición moderada denuncia que los islamistas radicales controlan la protesta

ÁNGELES ESPINOSA (Enviada especial) – Manama – 26/02/2011

“El diálogo y las promesas no son suficientes. Tenemos que ver avances concretos”, ha declarado Hasan Mushaimaa a su llegada a Bahréin desde el exilio, respecto a la invitación del rey Hamad.

El líder del grupo opositor Haq estaba siendo juzgado por intentar derrocar a la monarquía y su perdón es una de las concesiones del monarca al movimiento pro democracia que ha puesto a su Gobierno contra las cuerdas.

Pero ni el regreso de Mushaimaa, ni el cambio de varios ministros, contribuyeron a aplacar a los manifestantes.

Mushaimaa esquivó la pregunta de si iba a pedir la abolición de la realeza e incluso se declaró dispuesto a aceptar una monarquía constitucional, “si la familia real es sincera al respecto y eso es lo que quiere la mayoría”.

En todo caso insistió en que los cambios deben dar más poder a la gente, el único punto en el que todos los opositores parecen estar de acuerdo, ya que se está abriendo una brecha entre quienes piden el fin de la dinastía Al Jalifa y quienes la aceptan a cambio de que ceda el poder al Parlamento.

“No sabemos a dónde vamos. Es todo muy confuso”, confía a este diario Yasem Husein, uno de los 18 diputados de Wefaq, el principal grupo de oposición parlamentaria hasta que la semana pasada se retiró de la Cámara en protesta por el uso de la fuerza contra los manifestantes de la plaza de la Perla.

“Hay una división entre los radicales que quieren acabar con la monarquía y los moderados, como yo, que defendemos un cambio estructural del sistema”, explica Husein. Esas diferencias están bloqueando una respuesta unificada a la oferta de diálogo del rey.

Una docena de grupos, entre asociaciones políticas (en Bahréin no están permitidos los partidos) y corrientes populares, tienen que ponerse de acuerdo sobre las demandas que van a presentar al príncipe heredero, encargado por su padre de la interlocución.

“Los radicales controlan la plaza de la Perla”, advierte Husein. En su opinión, el movimiento no es ya la protesta espontánea que se convocó el pasado día 14 a través de Facebook. “Hay manos ocultas”, asegura refiriéndose a “la gente que está detrás de toda la organización, de las donaciones”.

Aunque se resiste a dar nombres, se refiere a Haq y a Amal (la Asociación de Acción Islámica), dos grupos islamistas chiíes más radicales que el Wefaq y cuyos simpatizantes constituyen la espina dorsal de la Juventud del 14 de Febrero, como se han bautizado los jóvenes activistas.

Nabil Rajab, responsable del Centro de Derechos Humanos de Bahréin, resta importancia a esas diferencias. “Los jóvenes aspiran a un cambio más radical porque no ven que el Gobierno sea serio, en el momento que su respuesta sea convincente, estarán de acuerdo y habrá una respuesta unificada”, asegura.

De momento, los agitadores han empezado a utilizar una nueva táctica para promover sus exigencias. Desde la plaza de la Perla, centro de sus actividades, organizan marchas para extender la protesta a todos los rincones de la ciudad. El sábado se dirigieron al barrio financiero y ayer lo hicieron hasta el Ministerio de Exteriores.

“Vete Hamad, Vete Hamad”, coreaba la multitud cada vez más convencida de su poder. “El pueblo quiere la caída del régimen”, se oía también haciéndose eco del lema popularizado en Túnez y Egipto.

“Algunos de los eslóganes son demasiado”, afirma Munira Fakhro, vicepresidenta del grupo liberal Waad, que no logró ningún escaño en las últimas elecciones. El Waad había apoyado hasta ahora todas las manifestaciones del movimiento pro democracia, pero muchos de sus simpatizantes empiezan a quedarse en casa. “Estamos preocupados”, admite Fakhro.

En su opinión, “el Wefaq, en tanto que partido con más seguidores, debiera aceptar la invitación al diálogo del príncipe heredero”. “Si no lo hace, la situación va a deteriorarse”, advierte.

Para ella que el Gobierno retirara las tropas de la plaza de la Perla, liberara a los presos políticos y haya abierto una investigación sobre la actuación policial que causó los siete muertos, son concesiones que permiten sentarse a hablar.

Husein no está tan seguro. “Nuestra preocupación es que no se trata de un diálogo con objetivos concretos, un marco temporal y un plan de trabajo. Es demasiado difuso”, explica. Aún así, discrepa del objetivo último de los radicales.

“Si intentamos cambiar el régimen, nos arriesgamos a una intervención de Arabia Saudí. Sin embargo, un cambio estructural contaría con el apoyo de Europa y Estados Unidos”, concluye.

26 febrero, 2011 Posted by | Bahrein | , | Deja un comentario

La Policía carga de madrugada contra los manifestantes de Bahrein

GOLFO PÉRSICO | En la plaza de Lulu

La Policía carga de madrugada contra los manifestantes de Bahrein

Los manifestantes de Bahrein ondean banderas en Manama. | ApLos manifestantes de Bahrein ondean banderas en Manama. | Ap 

Dpa | Manama | Estambul

    Dos manifestantes han muerto y varios han resultado heridos esta madrugada a manos de la Policía durante la represión de las protestas contra el Gobierno de Bahrein, informaron fuentes médicas.

    El hospital Salamynia ha declarado el estado de desastre y trata a docenas de manifestantes heridos de bala y afectados por los gases lacrimógenos.

    Según el canal árabe de televisión Al Yazira, el centro de Manama fue ocupado por policías que atacaron a los miles de manifestantes, muchos de los cuáles estaban concentrados en la plaza de Lulu.

    Las protestas duran ya cinco días en el país. Algunos manifestantes piden reformas importantes y otros exigen la caída del Gobierno.

    Origen de las protestas

    El martes miles de personas acudieron a la marcha fúnebre durante la que se trasladaron los restos de Fadel al Matrok, de 31 años, al cementerio.

    Al Matrok murió el martes durante el ataque de las fuerzas de seguridad a los asistentes al funeral de otro joven que fue víctima de los enfrentamientos en el marco de las protestas del lunes.

    Algunos de los manifestantes corearon consignas como “abajo con el régimen” durante el fueneral, según algunos testigos.

    Sin embargo, la mayor parte de los que participaron en las protestas que surgieron a principios de esta semana insistieron en que demandan reformas y no un cambio de régimen.

    La marcha fúnebre tuvo lugar un día después de que el rey de Bahrein, Sheikh Hamad bin Isa al Khalifa, creara un comité especial para investigar la causa de los tres días de protestas, que se saldaron con la muerte de dos personas. El rey lamentó que hubiese víctimas.

    Sheikh Hamad es partidario tanto de ofrecer diálogo como de continuar utilizando a la Policía para poner freno a las protestas.

    17 febrero, 2011 Posted by | Bahrein | , , , , , | Deja un comentario