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Conspiración para no curar el cáncer

Conspiración para no curar el cáncer

Marisa Alonso Núñez 3 de Junio del 2011  Divulgación, Medicina, Noticias

Todo lo relacionado con el cáncer y encontrar nuevos medicamentos que lo curan es un tema de gran interés para muchas personas. Añadiéndole a este tema un toque de conspiración por parte de las grandes empresas farmacéuticas, el resultado son titulares como “Investigadores encuentran cura para el cáncer, pero no es negocio para farmacéuticas y quizá nunca vea la luz”.

En estos últimos días se han puesto en contacto conmigo varios amigos, lectores de mi blog y usuarios de twitter para preguntarme acerca de las informaciones que han saltado a la prensa sobre un medicamento que parece que puede curar el cáncer pero que al haber estado en el mercado durante ya bastante tiempo, no está sujeto a patente y no sería interesante para las grandes empresas farmacéuticas como negocio.

El supuesto medicamento maravilloso que “cura el cáncer” se llama dicloroacetato (DCA). El DCA es una molécula pequeña muy parecida al ácido acético, pero la que dos hidrógenos se han sustituido por dos cloros. Y curiosamente si le añadimos un cloro más se convierte en TCA, que es un compuesto que utilizamos en el laboratorio para hacer insolubles el ADN y las proteínas.

El DCA no es un medicamento nuevo, sino que lleva en el mercado ya unos cuantos años utilizándose para tratar enfermedades relacionadas con el metabolismo de la mitocondria. Las mitocondrias son partes de las células que producen la energía necesaria para que la célula viva y se les ha llamado comúnmente las “plantas de energía” o las “baterías” de la célula.

Esta energía en la mitocondria es producida a través de un proceso llamado “ciclo de Krebs”, que requiere oxígeno para funcionar correctamente. Sin embargo, las células cancerosas tienden a usar otro proceso más sencillo que no requiere oxígeno y que ocurre fuera de la mitocondria llamado “glicolisis”.

La mitocondria es una parte clave de la célula ya que no solo produce energía, sino que si no funciona bien puede provocar que los procesos de muerte celular, que ayudan a que no se formen células cancerosas, se activen. Debido a que las células de cáncer “apagan” sus mitocondrias (no las utilizan para producir energía), los científicos piensan que esta puede ser una forma en que estas células evitan la muerte celular y se hacen inmortales.

Así el DCA lo que hace es bloquear la glicolisis en sus primeras etapas forzando a las células a producir energía de nuevo a través del ciclo de Krebs en las mitocondrias.

Las informaciones que han salido en la prensa hacen referencia a un artículo publicado por el Dr. Michelakis y sus colaboradores en la Universidad de Alberta (Canadá) en 2010. Dichos investigadores ya publicaron en 2007 otro artículo en el que presentaban los resultados que obtuvieron probando este medicamento en varios cultivos celulares y en roedores. De hecho, el DCA fue capaz de hacer que los tumores en ratas crecieran de una forma más lenta y que redujeran su tamaño. Sin embargo, el DCA no fue capaz de eliminar completamente dichos tumores ni pudo prevenir que los tumores crecieran.

Estos resultados hicieron que ese año el grupo del Dr. Michelakis recibiera el permiso para empezar un ensayo clínico en humanos con 50 pacientes que tenían un tipo de tumor cerebral llamado glioblastoma. En el artículo publicado en 2010 se presentan los resultados obtenidos con 5 pacientes en este ensayo clínico de fase I. Para los que no estéis familiarizados con los distintos tipos de ensayos clínicos (los hay de fase I, II, III y IV), la fase I es en la que estudia cual es la dosis adecuada que no produce toxicidad y en ellos no se suele estudiar la eficacia.

Ya que el DCA se ha utilizado para tratar otras enfermedades, ya se sabe que puede utilizarse en humanos de una forma segura (aunque produce efectos secundarios a nivel nervioso), pero esta es la primera vez que se ensaya en enfermos con cáncer. Así a cinco pacientes con glioblastoma avanzado se les dio DCA en combinación con radioterapia, otro medicamento llamado temozolomida y ciertos procedimientos quirúrgicos.

Cuatro de los pacientes estaban todavía vivos después de dieciocho meses y tres de ellos mostraron una reducción del tumor. Sin embargo, con un estudio tan pequeño (solo cinco pacientes, cuando lo normal en ensayos clínicos es de diez a veinte) es difícil saber si este efecto es estadísticamente significativo, y además como los pacientes estaban recibiendo otros tratamientos no podemos saber si el efecto producido es debido al DCA.

Una cosa interesante en este estudio es que los investigadores tomaron muestras antes y después del tratamiento y vieron que el DCA estaba ayudando a “encender” las mitocondrias de nuevo.

El principal problema de este estudio es que no está claro cómo funciona el DCA. Normalmente los cánceres están compuestos por dos tipos de células: las células madre cancerosas que se dividen mucho y son resistentes a la quimioterapia tradicional, y las células cancerosas “normales” que son las que la quimioterapia mata. Los investigadores sugieren que el medicamento puede estar afectando a las células madre cancerosas previniendo así el crecimiento del tumor. De hecho otro artículo ha sido publicado recientemente (mayo de 2011) con los resultados de un estudio de la acción del DCA en cultivos celulares de otro tipo de cáncer, el neuroblastoma.

En principio, este cáncer no tendría que verse afectado por el DCA por las características de sus mitocondrias, sin embargo, estos investigadores muestran que sí produce un efecto. El DCA afecta a las células del neuroblastoma de una forma similar a la descrita por el grupo del Dr. Machelakis, pero sólo a las células madre cancerosas de este tumor, no a las normales. En este estudio muestran de nuevo, que el DCA no es capaz de erradicar los tumores por completo.

Como podéis comprobar, las cosas no son tan simples como las presentan en ciertos medios de comunicación. De hecho, los cánceres son bastante complicados y para tratarlos eficazmente hay que tener en cuenta muchos factores. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que las células cancerosas no están aisladas, sino que están rodeadas de otras células y que interaccionan con ellas. A este respecto, el año pasado se publicó otro artículo en el que se estudiaban diferentes cosas relacionadas con las mitocondrias de las células de cáncer de mama.

Y este artículo es interesante porque muestran que el hecho de que las células cancerígenas “apaguen” sus mitocondrias y utilicen la glicolisis para producir energía no es cierto del todo. Estos investigadores pusieron juntas células de cáncer de mama (con las mitocondrias apagadas) y células que normalmente están alrededor de las células cancerosas (con las mitocondrias normales encendidas) y vieron que el final del experimento las células cancerosas volvían a tener las mitocondrias encendidas.

Todavía quedan muchas cosas que investigar en lo relacionado con el posible uso del DCA como medicamento para tratar el cáncer y todavía no podemos decir que va a mejorar el tratamiento de ciertos tipos de cáncer. Así que os doy un consejo. Si leéis en la prensa o en internet, o escucháis en la radio o la televisión que se ha encontrado “la cura para el cáncer” sed precavidos y no os lo creáis de primeras. Todavía hay un largo camino por recorrer y no es sencillo.

Foto1: División de las células cancerosas. Fuente Wikipedia

Foto2: Estructura del dicloroacetato. Fuente Wikipedia

Foto3: Vista del cerebro de un paciente antes y después del tratamiento con DCA. Fuente Michelakis et al., 2010

¿Te apetece leer más artículos de Marisa? Visita su blog “Caja de Ciencia“.

4 junio, 2011 Posted by | salud | , | 1 comentario

La OMS ve “posible” la relación entre móviles y tumores cerebrales

La OMS ve “posible” la relación entre móviles y tumores cerebrales

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasifica a estos dispositivos en un tercer grupo de peligrosidad de un total de cinco.

El organismo no define cuánto es el riesgo ni sugiere modificaciones en su uso o regulación

AINHOA IRIBERRI Madrid 31/05/2011 18:51 Actualizado: 31/05/2011 22:48

 

El uso abusivo del móvil, 'posiblemente cancerígeno', según la OMS.-

El uso abusivo del móvil, “posiblemente cancerígeno”, según la OMS.-EFE

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC , de sus siglas en inglés) ha clasificado el uso de teléfonos móviles como “posiblemente cancerígeno”, tras revisar durante siete días toda la evidencia científica sobre exposición a radiofrecuencias como las emitidas por estos dispositivos. “Varios datos indican que hay riesgos”, explicó por teléfono a este diario desde Lyon -sede de la IARC- la profesora del Centro para la Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) de Barcelona Elisabeth Cardis, una de los 31 miembros de 14 países participantes en la reunión.Sus conclusiones se publicarán próximamente en una monografía.

Es la primera vez que el IARC, una agencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), establece una categoría de riesgo para los teléfonos móviles, aunque sus efectos sobre la salud son algo que lleva años preocupando a este organismo, en el que Cardis trabajó antes de trasladarse a Barcelona. Desde allí, la epidemióloga coordinó uno de los dos estudios que más han pesado a la hora de calificar a los móviles como posibles cancerígenos, el Interphone, que comparó el uso de estos teléfonos en 2.708 pacientes de gliomas -tumores cerebrales malignos- y 2.409 de meningiomas -benignos- con un grupo de control sano. “En general, no se ha visto un incremento en el riesgo de glioma o meningioma relacionado con el uso de móviles. Se sugiere un mayor riesgo de glioma en los niveles más altos de exposición [uso continuado del móvil durante al menos 30 minutos diarios], pero los sesgos y errores previenen una interpretación causal. Los posibles efectos del uso frecuente a largo plazo de estos dispositivos requieren de más investigación”, concluía este trabajo en su publicación hace ahora un año en la revista International Journal of Epidemiology.

Los autores de la evaluación abogan por el uso de los ‘manos libres’

Varios subestudios de este trabajo, aún no disponibles pero ya aceptados para su publicación en revistas científicas, fueron facilitados al grupo para que los tuviera en cuenta en la reunión celebrada en Lyon hasta hoy.

Lo que el grupo de trabajo dirigido por Jonathan Samet, profesor de la Universidad del Sur de California (EEUU), ha concluido ahora es que los teléfonos móviles pertenecen al grupo 2B (el tercero de cinco) de las clasificaciones de la IARC de carcinógenos humanos. “Esta categoría se utiliza para agentes para los que existe evidencia limitada sobre su efecto cancerígeno en humanos y evidencia menos que suficiente en experimentos con animales”, afirmó el organismo en un comunicado de prensa.

Robert Baan, investigador del IARC, afirmó que la evidencia era similar a la asociada al riesgo cancerígeno de algunos herbicidas y otros agentes de “exposición ocupacional” . Cardis, por ejemplo, señaló que el riesgo de usar móviles podría ser equiparable al de estar expuesto a campos electromagnéticos de baja frecuencia como los asociados a líneas eléctricas.

Respecto a las consecuencias de su clasificación, Cardis insistió en que el IARC había evaluado si el uso de móviles podía aumentar el riesgo de cáncer a algún nivel pero no entraba a valorar “el tamaño del riesgo”. “Nosotros no hacemos recomendaciones ni regulaciones”, explicó Baan. Sin embargo, el director del IARC, Christopher Wild, afirmo que “por lógica”, había menos exposición a las ondas electromagnéticas “si se usaba el manos libres y las funciones de texto” en lugar de hablar con el dispositivo pegado a la oreja. “Hay una forma muy fácil de reducir el riesgo, y es con el uso de los kits de manos libres”, comentó Cardis, que añadió que la exposición disminuye cuanto mayor sea la distancia a la que se coloca el aparato.

El informe reconoce puntos débiles como la dificultad de medir la exposición

La experta reconoció algunos puntos débiles de la evaluación: “Por una parte, ahora utilizamos mucho más el móvil, y lo que considerábamos uso frecuente en el estudio Interphone es ahora más habitual. Sin embargo, esto podría compensarse con la mejora de la tecnología, que hace que los móviles sean más seguros”. Desde el IARC se reconoció que aún no hay una forma fiable de documentar la exposición humana a este tipo de radiofrecuencias. “Quizás habría que pedir ayuda a las compañías telefónicas”, apuntaron.

Usar el móvil no aumenta el riesgo de cáncer en general, sólo el de neurinoma del acústico, un tumor benigno del oído, y el de glioma. “Es un tumor cerebral casi siempre de mal pronóstico,aunque según su grado puede presentar distintas supervivencias”, explicó el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), Emilio Alba.

Cardis recomienda, por otra parte, que los niños no usen los móviles cerca de la cabeza. Desde el CREAL, la investigadora española coordina, de hecho, el estudio Mobi-kids que compara la exposición a móviles en niños con tumores cerebrales frente a controles sanos.

Pero ¿por qué habla ahora la OMS y no lo ha hecho cuando se han ido publicando los estudios? Cardis explica que “llevamos tiempo detrás de esta reunión”, que se acordó hace un año. La OMS prepara otra para 2012 en la que se analizarán los efectos globales de los móviles para la salud.

Menos peligroso que el tabaco, más que la silicona

Cancerígenos
En el grupo de mayor peligrosidad, los agentes que han demostrados ser cancerígenos, la IARC ha identificado 107 elementos. Entre ellos, el alcohol, el tabaco, la producción de aluminio, el arsénico, las emisiones del carbón o las terapias de sustitución hormonal en la menopausia.

Probablemente cancerígenos
La IARC ha encontrado 59 elementos que probablemente provoquen cáncer, incluidas las emisiones provocadas por los biocombustibles, las máquinas bronceadoras de rayos ultravioleta y los esteroides anabolizantes con los que se dopan algunos deportistas.

Posiblemente cancerígenos
Entre los 266 elementos de esta tabla, en la que ayer se incluyeron los móviles, se encuentran el cloroformo, el humo de los coches y el café (ver página siguiente).

No clasificables
El grupo más numeroso, con 508 elementos, es el formado por los elementos que no pueden ser clasificados, como los implantes de silicona y los campos de electricidad estática.

Probablemente no cancerígeno
Sólo hay un elemento que la IARC se atreve, por ahora, a salvar de la quema: la caprolactama, una molécula clave en la síntesis del nylon..

Un resultado “creíble” que puede deberse al azar

PÚBLICO Madrid 31/05/2011 22:51

  • ¿Qué ha declarado la OMS como “posiblemente cancerígeno”?

La Organización Mundial de la Salud ha incluido dentro del grupo de sustancias “posiblemente cancerígenas” los “campos electromagnéticos de radiofrecuencia”. Incluye las ondas generadas por la comunicación con teléfonos móviles e inalámbricos, pero también las ondas de radio y televisión. Sin embargo, sólo ha encontrado pruebas directas de la toxicidad de las primeras.

¿Cuándo es un teléfono más peligroso?

La cantidad de ondas que emite un móvil depende de cuántas antenas fijas en edificios y otros puntos elevados haya para transmitirlas. Cuanto más se aleja un dispositivo de la antena más cercana, mayor es el volumen de emisión del aparato, que busca cobertura. “Cuando uno se aleja más de diez metros de una antena, el volumen de radiación emitido por esta es menor que el del móvil, cuyo impacto es mayor porque lo llevamos encima”, señala Juan Represa, experto en bioelectromagnetismo del CSIC.

¿Cuáles son los límites?

El Gobierno de cada país determina los límites máximos de ondas que puede emitir un móvil. Cuando el aparato supera ese umbral deja de emitir y se queda fuera de cobertura. Las primeras generaciones tenían un límite de ocho vatios por metro cuadrado, lo que hacía “muy difícil quedarse sin cobertura”, señala Represa. El límite actual en la UE es de dos vatios por metro cuadrado, comenta, y en EEUU es de 1,6. “En todo caso, estos márgenes están entre 50 y 100 veces por debajo del límite de riesgo”, señala Represa, quien indica que, según lo dicho por la OMS, un móvil es más peligroso cuando está a punto de quedarse sin cobertura.

¿Cómo pueden evitarse las ondas?

Un teléfono móvil sólo deja de emitir señales cuando está totalmente apagado. Ante las pruebas presentadas ayer, responsables del estudio de la OMS señalaron la conveniencia de usar auriculares ‘manos libres’ para evitar la cercanía del aparato a la cabeza o el uso de mensajes de texto.

¿Afecta el móvil a todo el cuerpo?

La OMS sólo ha encontrado pruebas de que el uso del móvil o el teléfono inalámbrico cause gliomas, tumores cerebrales malignos, y neurinoma del acústico, un tumor benigno del oído. No hay pruebas suficientes de que el móvil pueda causar otras lesiones.

¿Qué pruebas aporta?

La agencia de la ONU ha analizado “cientos” de artículos científicos publicados entre 1997 y 2004, según informó la OMS. Los trabajos incluían estudios con humanos y otros practicados en animales. Un grupo de trabajo formado por 31 científicos de 14 países se ha reunido en Lyon, Francia, entre el 24 y el 31 de mayo, para fijar la decisión final.

¿Qué posibilidad real de cáncer hay?

Los expertos de la OMS advierten de que sus conclusiones se basan en pruebas “limitadas”. Esto quiere decir que se ha observado una asociación “positiva” entre el agente en cuestión y el cáncer, es decir, que hay una conexión causa-efecto “creíble”, según la OMS. Sin embargo la posibilidad de que el resultado se deba al “azar” o desviaciones estadísticas no puede excluirse “con confianza razonable”.

31 mayo, 2011 Posted by | Sin categoría | , , | Deja un comentario

Una hierba común para tratar el cáncer de piel

febrero 1, 2011

WRITTEN BY BIOMUNDO

La savia de una hierba que crece comúnmente en los jardines -la euforbia- parece ser efectiva como tratamiento de cáncer de piel, afirman expertos australianos.

Los científicos subrayan, sin embargo, que los pacientes no deben “probar la planta en su casa” ya que el tratamiento todavía está en la fase experimental y puede provocar irritación de la piel.

Los hallazgos fueron resultado de un estudio publicado en British Journal of Dermatology (Revista Británica de Dermatología), que involucró a 36 pacientes con carcinoma de piel no melanoma.

Aunque este tipo de cáncer no es la forma más grave de la enfermedad, los carcinomas no melanomas son los más comunes entre la población de raza blanca.

Éstos incluyen carcinoma de células basales (CCB) y carcinonoma escamocelular (CEC), los más comunes entre la gente de edad avanzada.

La mayoría de estos carcinomas pueden ser fácilmente tratados y curados con la extracción quirúrgica, el congelamiento, o utilizando un tipo especial de terapia de luz que mata a las células cancerosas.

Sin embargo, con algunos pacientes ninguno de estos tratamientos resulta efectivo y, en ocasiones, los médicos no los consideran adecuados.

RESULTADOS “PROMETEDORES”

Los 36 pacientes que participaron en el estudio de la euforbia(Euphorbia peplus)tenían colectivamente un total de 48 carcinomas no melanomas.

Aunque en los casos de cáncer de piel más agresivo o en los melanomas esta sustancia no ofrece una alternativa para la cirugía, en el futuro podría ser una adición útil en los tratamientos disponibles para pacientes con cáncer superficial no melanoma
Kimberley Carter

Cada una de las lesiones fue tratada con la savia de la planta, aplicada sobre la piel una vez al día durante tres días.

La savia de euforbia ha sido utilizada durante siglos como medicina tradicional.

Pero ahora los investigadores del Instituto Queensland de Investigación Médica en Brisbane, Australia, querían comprobar sus beneficios en un ensayo clínico.

Después de un mes de estudio, 41 de las 48 lesiones cancerosas habían mostrado una “respuesta clínica completa” al tratamiento, lo que significa que durante el examen clínico no se encontró ningún rastro del tumor.

Los pacientes que mostraron sólo una respuesta parcial a la primera ronda del tratamiento fueron sometidos a una segunda sesión de la terapia.

Las lesiones que respondieron positivamente a una de las dos sesiones de tratamiento siguieron siendo tratadas durante entre dos y 31 meses con la savia.

Después de un promedio de 15 meses, el 68,5% de los carcinomas (30 de los 48) seguían mostrando una respuesta clínica completa.

POTENCIAL TRATAMIENTO

Según los investigadores, ahora será necesario llevar a cabo estudios de gran escala para probar si el ingrediente activo de la savia -una sustancia llamada ingenol mebutato- tiene potencial como nueva opción terapéutica.

Los estudios muestran que cuando el ingenol mebutato es aplicado en la piel, éste no sólo mata a las células cancerosas. También “recluta” a un tipo de glóbulos blancos, llamados neutrófilos, que parecen reducir el riesgo de reincidencia de la enfermedad al destruir a todas células malignas residuales que podrían permitir que el tumor vuelva a crecer.

Según Kimberley Carter, de la Asociación Británica de Dermatólogos “este estudio fue llevado a cabo en un grupo muy pequeño, así que será muy interesante ver lo que un estudio más grande puede demostrar sobre el ingrediente activo de la savia de la E. peplus“.

“Aunque en los casos de cáncer de piel más agresivos o en los melanomas esta sustancia no ofrece una alternativa para la cirugía, en el futuro podría ser una adición útil en los tratamientos disponibles para pacientes con cáncer superficial no melanoma”.

La experta agrega que “sin duda vale la pena investigar cualquier avance que pueda conducir a nuevas terapias para pacientes con quienes la cirugía no es una opción”.

“También es muy importante notar que éste definitivamente no es un tratamiento que la gente pueda probar en su casa”.

“La exposición a la savia en las superficies que producen mucosidad, como los ojos, pueden resultar en inflamación severa y pueden conducir a la hospitalización del paciente”, concluyó.

 

1 febrero, 2011 Posted by | TERAPIAS ALTERNATIVAS | , , , , , , | Deja un comentario