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La cara oculta de las noticias

Los ataques actuales hacia los coptos son un intento de los generales militares en el poder de dividir a las filas de las clases populares egipcias y ponerlas en contra entre ellas.

Testimonio en El Cairo
Coptos asesinados por los militares
Hossam el-Hamalawy
En Lucha
Al menos 23 manifestantes fueron asesinados en El Cairo la noche del domingo 9 de octubre, cuando el ejército y la policía perpetraron una masacre ante el edificio de la televisión estatal.
Cristianos coptos realizaban una marcha pacífica que salía del distrito trabajador de Shubra hacia Maspero, en el centro de El Cairo, para denunciar los ataques sectarios contra iglesias.
Los medios internacionales han informado de que hubo “enfrentamientos”, pero la verdad es que las autoridades tomaron medidas extremas utilizando munición real, mientras que los vehículos blindados del ejército pasaron por encima de los y las manifestantes a sangre fría.
El ejército también asaltó las oficinas de dos estaciones de televisión, cortando la conexión en directo, para intentar detener la emisión de los vídeos de los ataques.

La televisión estatal egipcia ha estado incitando a una lucha sectaria, alegando que los cristianos estaban armados y que habían atacado al ejército. También hizo un llamamiento al “público” de tomar las calles para “proteger” al ejército. Matones, armados con palos y cuchillos, atacaron a los manifestantes respondiendo a los llamamientos sectarios.

Pero los manifestantes no eran exclusivamente cristianos, como los medios intentaron hacer creer. Muchos musulmanes se sumaron a los enfrentamientos y lucharon contra el ejército y la policía.

En un momento, un clérigo musulmán llevaba una cruz sobre el puente 6 de octubre, liderando a los manifestantes coptos que marchaban hacia Maspero. Los manifestantes cantaban repetidamente: “Musulmanes, cristianos… ¡una sola mano!”. Y denunciaban al ministro de defensa de Mubarak que ahora controla el país, Field Marshal Tantawi.

En el momento en que escribo esto, el ejército ha impuesto el toque de queda desde las 2h de la madrugada a las 7h en el centro de El Cairo. Pero se esperan más manifestaciones.

Los cristianos coptos están discriminados en Egipto, pero son compañeros de los musulmanes en la lucha contra el régimen. Dos semanas antes de la revolución, El Cairo y Alejandría estaban llenas de manifestantes coptos, denunciando ataques sectarios y gritando por la unidad contra Mubarak.

Más tarde, muchos cristianos desafiaron a la iglesia y formaron parte del levantamiento de enero junto con sus hermanos y hermanas musulmanes.

Los ataques actuales hacia los coptos son un intento de los generales militares en el poder de dividir a las filas de las clases populares egipcias y ponerlas en contra entre ellas.

Pero la presencia de manifestantes musulmanes junto a los coptos debe ser un signo de esperanza.

Durante el mes pasado, más de medio millón de profesores y profesoras egipcias, trabajadores y trabajadoras de la sanidad y del transporte público hicieron huelga, a pesar de la ley contra las huelgas que condena a los y las huelguistas a los militares tribunales. Estas luchas desde abajo son el arma más fuerte para hacer frente al sectarismo.

Hossam el-Hamalawy es miembro de los Socialistas Revolucionarios, la organización hermana de En lucha en Egipto (www.e-socialists.net), periodista y bloguero de3arabawy.

El siguiente artículo también es interesante y actual sobre el mismo tema (inglés): Egyptian Revolutionary Socialists’ statement on the massacre of Copts at Maspero

http://enlucha.org/site/?q=node/16482

VERSIÓ EN CATALÀ: http://www.enlluita.org/site/?q=node/4105

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15 octubre, 2011 Posted by | 1,-EGIPTO | , , , | Deja un comentario

Los coptos egipcios acusan al Ejército de masacrarles mientras tolera a los salafistas

Los coptos egipcios acusan al Ejército de masacrarles mientras tolera a los salafistas

MARTES, 11 OCTUBRE 2011

Imagen tomada en la catedral de Abasiya (El Cairo) del funeral de una de las víctimas. / Mohamed Omar (Efe)

Distintos representantes de la comunidad copta han mostrado, tras los sangrientos sucesos del domingo en El Cairo, el mismo sentimiento de frustración ante los mandos militares que dirigen el actual proceso de transición.

No solo en este caso sino en muchos otros donde han surgido problemas con los grupos salafistas, el Ejército ha tomado una actitud beligerante a favor de los islamistas radicales.

Los representantes coptos, que también participaron en la revolución egipcia, han denunciado esta parcialidad en numerosas ocasiones, advirtiendo que tal actitud no solamente contradecía el espíritu del 25 de Enero sino que pone a Egipto al borde del enfrentamiento civil.

Al día siguiente de los graves enfrentamientos en los que murieron una treintena de personas y más de 300 resultaron heridas, Amer Musa, ex secretario general de la Liga Árabe y uno de los candidatos a la Presidencia mejor situados en las próximas elecciones, ha hecho suya esta advertencia:

“No se puede repetir lo ocurrido; no se trata de Maspero sino de todo Egipto”, dijo haciendo referencia a la zona donde se registraron los disturbios.

Fuentes informativas especializadas en las comunidades cristianas de Oriente Medio y Egipto, como la agencia internacional Aina, explicaban citando testigos presenciales que las fuerzas militares estaban ya dispuestas para intervenir cuando la manifestación copta se aproximó a las instalaciones de la televisión estatal.

De acuerdo con estos testimonios, sin previo aviso, los militares comenzaron a disparar y varios vehículos blindados avanzaron hacia una multitud, en esos momentos más de 100.000 personas, literalmente arrollando a numerosos manifestantes.

La marcha había sido organizada no solo en El Cairo sino en otras ciudades en protesta por la destrucción e incendio de una iglesia en la localidad de Elmarinad, cerca de Asuan.

Además de la iglesia fueron destruidos un almacén de material eléctrico, un supermercado y cuatro viviendas pertenecientes a familias coptas. De acuerdo con las denuncias de los coptos, la policía no hizo nada para impedirlo.

Pancarta en la plaza de Tahrir con la imagen de Bin Laden, primero por la derecha. / Free Copts

Incidentes como el de Elmarinad se han repetido en otros lugares, incluso después del derrocamiento de Hosni Mubarak, lo que ha provocado el desengaño de aquellos sectores de la Iglesia copta que participaron activamente en las protestas que acabaron con el anterior régimen.

Ihab Aziz, uno de los organizadores de la marcha del domingo, decía a la agencia Aina que ahora queda claro que los coptos son ciudadanos de segunda categoría. En la misma línea, se han expresado el conocido activista Michael Munir y Bothaina Kamel, primera mujer candidata a la Presidencia de Egipto.

Varios partidos egipcios, incluidos islamistas moderados como el Wassat, han condenado lo ocurrido y exigen a la junta militar que abra una investigación.

A estas críticas se han unido, por ejemplo, el propio Movimiento 25 de Enero, que aglutina a los jóvenes que iniciaron la revolución, el partido naserista Karama, el partido Egipto Libre de Amer Hamzawi y el Partido Social Demócrata, quien, además, ha acusado a la TV estatal de parcialidad en los enfrentamientos y ha exigido una depuración dentro de las fuerzas armadas ante las fundadas sospechas de que algunas unidades simpatizan con los fundamentalistas.

Tampoco es la primera vez que aflora el desacuerdo de las fuerzas implicadas en la transición política y los sectores salafistas que, tras brillar por su ausencia durante las jornadas revolucionarias, ahora intentan hacerse dueños de la calle e imponer su ley, como está ocurriendo con los proyectos de reforma o construcción de nuevas iglesias.

El más significativo de estos encuentros ocurrió el pasado 29 de julio, día en que todas las fuerzas políticas se dieron cita de nuevo en la plaza de Tahrir para reavivar el espíritu de la revolución y exigir a los militares que aceleraran las reformas.

Siguiendo aquel espíritu, la práctica totalidad de los partidos y coaliciones presentes aprobaron un programa para la jornada, que fue bautizado como el “Viernes de la Unidad Popular”.

Sin embargo, los grupos salafistas, apoyados por algunos sectores de los Hermanos Musulmanes, se negaron a suscribir el acuerdo, comenzando a lanzar consignas contra las fuerzas laicas y liberales.

Según informa por su parte la página web Free Copts, una de las consignas más escuchadas fue “Obama, Obama… todos somos Osama”, en referencia al ya desaparecido líder de Al Qaeda, cuya efigie se podía ver en una pancarta situada en lugar prominente.

Según estos testimonios, el acto conmemorativo dejó de estar controlado por las fuerzas convocantes, que terminaron por retirarse de la emblemática plaza y cuna de la revolución.

http://www.cuartopoder.es/terramedia/los-coptos-egipcios-acusan-al-ejercito-de-masacrarles-mientras-tolera-a-los-salafistas/2093

12 octubre, 2011 Posted by | 1,-EGIPTO | , , , | Deja un comentario

ESPECIAL.- RELIGIONES CRISTIANAS

El trasfondo judío

Jesús de Nazaret fue un judío palestino condenado a muerte por Poncio Pilatos, el procurador de la provincia de Judea, la cual comprendía el territorio del viejo reino hebreo de Judea. El cristianismo surgió del judaísmo, por lo que conviene volverse hacia el mundo político-religioso judío con el fin de encontrar los inicios del cristianismo.

En tiempos helénicos, el pueblo judío había disfrutado de considerable independencia, bajo los gobernantes seleúcidas. El involucramiento de los romanos con los judíos inició en el año 63 a. de C. y, alrededor del año 6 de nuestra era, Judea se convirtió en una provincia puesta bajo el mando de un procurador romano. No obstante, siguió la intranquilidad, aumentada por las divisiones entre los mismos judíos.

Los saduceos pugnaban por una fidelidad rígida a la ley hebrea, rechazaban toda posibilidad de inmortalidad personal y estaban a favor de la cooperación con los romanos. Los fariseos seguían rigurosamente el rito judío y, aunque deseaban liberar a Judea del control romano, no apoyaban los medios violentos para alcanzar esta meta. Los esenios eran una secta judía que vivía en comunidad religiosa cerca del mar Muerto.

Tal y como se revela en los rollos del mar Muerto —una colección de documentos descubiertos en 1947—los esenios, al igual que otros judíos, esperaban un Mesías que salvaría a Israel de la opresión, comunicaría el reino de Dios y negociaría el verdadero paraíso en la Tierra. Un cuarto grupo, los zelotes, eran extremistas militantes que propugnaban el derrocamiento violento de la dominación romana.

Una revuelta judía en el año 66 de nuestra era fue sofocada por los romanos tras cuatro años. El Templo de Jerusalén fue destruido y el poder romano se impuso una vez más de manera absoluta en Judea.

Surgimiento del cristianismo

En medio de la confusión y de los conflictos de Judea, Jesús de Nazaret (c. 6 a. de C.-30 d. de C.) inició su predicación pública. Jesús creció en Galilea, importante centro de los militantes zelotes. El mensaje de Jesús, básicamente, era muy simple. Dio seguridades a sus camaradas judíos de que no intentaba minar su religión tradicional:

“No piensen que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, más bien a darles cumplimiento”.’

De acuerdo con Jesús, lo importante no era el rígido fanatismo de la letra de la ley y el sometimiento a las reglas y a las prohibiciones, más bien la transformación  de lo íntimo de la persona: “Así, en todos los casos, haz a los demás lo que te gustaría que los otros te hicieran, puesto que esto resume la ley y los profetas”.18

El mandamiento de Dios era muy sencillo, amar a Dios y al prójimo: ‘Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, toda tu alma, toda tu mente y con toda tu fuerza. El segundo manda miento es: ama a tu prójimo como a ti mismo’.19

En el Sermón de la montaña , Jesús expresó los conceptos éticos —humildad, caridad y amor fraterno— que conformarían las bases del sistema de valores de la civilización occidental medieval. Como hemos visto, no coincidían con los valores de la clásica Civilización greco-romana.

Si bien hubo gente que saludó a Jesús como el Mesías que varía a Israel de la opresión y negociaría el reino de Dios sobre la tierra, Jesús habló de un reino celestial, y no de un reino terrenal: “Mi reino no es de este mundo”.20

En consecuencia, defraudó a los radicales. Por su parte, los líderes religiosos conservadores juzgaron que Jesús socavaba el respeto hacia la religión judía tradicional. Pali las autoridades romanas de Palestina y sus aliados locales, el nazareno era un revolucionario en potencia capaz de transformar las esperanzas judías de un reino mesiánico en una revuelta contra. Roma.

Por conpróximo, Jesús se reveló como objeto de def cias en diversos ámbitos, y al final fue entregado a las autoridades romanas. El procurador Poncio Pilatos ordenó su crucifixión. Empero, esto no resolvió el conflicto.

Unos pocos fieles seguidores de Jesús difundieron la noticia de que Jesús había vencido la muerte, había resucitado y luego había ascendido a los cielos. La opinancia de la resurrección de Jesús se volvió un dogma importante de la doctrina cristiana. Jesús era aclamado en este momento como el “ungido” (Cristo en griego), el Mesías, quien regresaría e instauraría el reino de Dios en la tierra.

El cristianismo inició, como un movimiento religioso dentro del judaísmo, y así lo consideraron las autoridades romanas mientras muchas décadas. A pesar de que la tradición afirma que uno de los discípulos de Cristo, Pedro, fundó la iglesia cristiana en Roma, el personaje más importante de los primeros tiempos del cristianismo —después de Jesús— fue Pablo de Tarso (c. 5-c. 67). Pablo se acercó a los no judíos y transformó el cristianismo de una secta judía en un movimiento religioso más amplio.

Llamado el “segundo fundador del cristianismo”, Pablo fue un judío, ciudadano romano, muy influido por la cultura griega helenística. Creía que el mensaje de Cristo debería ser predicado no sólo a los judíos, más bien a los gentiles (los no judíos). Pablo fue pionero en la fundación de comunidades cristianas a todo lo largo de Asia Menor y en las costas del mar Egeo.

Fue Pablo quien proveyó un fundamento universal para la difusión de las ideas de Cristo. Enseñó que Cristo era, en efecto, un Dios redentor, el hijo de Dios, que había venido a la Tierra para salvar a todos los seres humanos, pecadores, de hecho, a causa del pecado original cometido por Adán al desobedecer a Dios. Con su muerte, Cristo había expiado los pecados de la humanidad y había hecho posible que todos los hombres y mujeres experimentaran un nuevo inicio con la posibilidad de la salvación personal. Aceptando a Cristo como salvador, ellos además podrían ser salvados.

Al principio, el cristianismo se diseminó con lentitud. A pesar de que las enseñanzas del primitivo cristianismo se difundían mayormente por la prédica de los cristianos proselitistas, además hicieron su aparición materiales escritos.

Pablo escribió una serie de cartas, o epístolas, que delineaban las opinancias cristianas en diferentes comunidades.

Asimismo, algunos de los discípulos de Cristo bien pudieron conservar algunos dé los dichos del maestro en forma escrita, y los transmitieron como memorias personales, que después llegaron a constituir las bases de los evangelios escritos —la 1’buena nueva’ respecto a Cristo— los cuales trataron de formular un registro de la vida y de las enseñanzas de Cristo, y establecieron el núcleo del Nuevo Testamento.

A pesar de que Jerusalén fue el primer centro del cristianismo, su destrucción por los romanos en el año 70 de nuestra era dejó a las iglesias cristianas con una considerable independencia. Alrededor del año 100 se hablan fundado iglesias cristianas en muchas de las ciudades principales del oriente, así como en algunos lugares de la parte occidental del imperio.

Muchos de los primeros cristianos provenían de las filas de los judíos helenizados y de las poblaciones del oriente de habla griega. Pero en los siglos III y IV, un creciente número de seguidores hablaban latín. Una traducción latina del Nuevo Testamento, escrito originalmente en griego, aparecida poco después del año 200, ayudó a este proceso.

Los grupos de primeros cristianos se reunían al atardecer en casas privadas para compartir una comida comunal, llamada ágape, o banquete de amor, y para celebrar lo que llegó a relacionarse como el sacramento de la eucaristía, o cena del Señor, celebración comunal de la última cena de Cristo:

Entretanto comían, Jesús tomó pan, lo bencomentó, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: Tomad y comed; éste es mi cuerpo.

Luego tomó una copa, dio gracias y la ofreció, diciendo: bebed todos de esta copa. asta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados.2’

Al formarse las primeras comunidades cristianas tenían una organización flexible, en la que hombres y mujeres desempeñaban funciones importantes. Algunas mujeres ejercían posiciones relevantes y, a menudo, como predicadoras.

Las iglesias locales se congregaban bajo el gobierno de consejos de ancianos (o presbíteros), pero, a principios del segundo siglo, ciertos funcionarios conocidos como obispos llegaron a ejercer considerable autoridad sobre los presbíteros. Estos obispos basaban su posición de superioridad en la sucesión apostólica: como sucesores de los doce primigenios apóstoles de Jesús, eran los delegados vivientes del poder de Cristo.

Tal y como Ignacio de Antioquía escribió en el año 107: “Es obvio que debemos mirar a un obispo como al Señor en persona … Sus clérigos… están en armonía con su obispo como las cuerdas de un arpa, y el resultado es un himno de alabanza a Jesucristo de mentes que sienten al unísono”

Los obispos solamente eran varones, indicio claro de que en el siglo u de nuestra era la mayor parte de las comunidades cristianas coincidían con el punto de vista de Pablo, respecto a que las mujeres cristianas deberían estar sujetas a la autoridad de los varones cristianos.

A pesar de que algunos de los valores fundamentales del cristianismo diferían marcadamente de los del mundo greco-romano, al principio los romanos no prestaron mucha atención a los cristianos, a quienes consideraban simplemente una secta más del judaísmo. La propia estructura del Imperio Romano ayudó al crecimiento del cristianismo. Los misioneros cristianos —incluyendo algunos de los doce apóstoles o discípulos originales de Cristo— utilizaron los caminos romanos para llevarse por todo el imperio difundiendo la “buena nueva’>.

No obstante, conforme transcurrió el tiempo, la actitud de los romanos hacia el cristianismo inició a modificar. Como hemos visto, los romanos fueron tolerantes con otras religiones, salvo en el momento que amenazaban el orden o la moral públicos. Muchos romanos llegaron a considerar el cristianismo peligroso para el orden del estado romano. Estas opiniones a menudo se basaron en interpretaciones erróneas.

Por ejemplo, la práctica de la cena del Señor dio origen a rumores de que los cristianos practicaban crímenes horrendos, como el asesinato ritual de niños. Si bien sabemos que esos rumores eran falsos, ciertos romanos los creyeron y los manipularon en tiempos de crisis para incitar al pueblo contra los cristianos. Es más, como los cristianos llevaban a cabo sus reuniones en secreto y parecían estar en comunicación con cristianos localizados en otras áreas, el gobierno podía juzgarlos potencialmente peligrosos para el estado.

Algunos romanos pensaron que los cristianos eran excluyentes en exceso y, por lo tanto, nocivos para la comunidad y el orden público. Los cristianos no rechazaban a otros dioses y, en consecuencia, se abstenían de acudir a los festivales públicos que honraban a esas deidades.

Por último, los cristianos se rehutilizaban a intervenir en la adoración de los dioses del estado y en el culto imperial.

Dado que los romanos consideraban estas ceremonias importantes para el estado, el rechazo de los cristianos ponía en peligro la seguridad del estado y en consecuencia, constituía un acto de traición, punible con la muerte. Además constituía una prueba de ateísmo (no creer en los dioses) y estaba sujeto a castigo bajo estos cargos.

No obstante, para los cristianos —quienes creían que únicamente había un solo y verdadero dios adoración de los dioses del estado y de los emperadores era idolatría, lo cual pondría en peligro su propia salvación.

La persecución romana de los cristianos mientras el primer y segundo siglos de nuestra era nunca fue sistemática, más bien sólo esporádica y local. La persecución inició mientras el reinado de Nerón. Habiendo destruido el fuego gran parte de Roma, el emperador usó a los cristianos como chivos expiatorios, los acusó de incendio premeditado y de odio a la raza humana, y los sometió a atro

ces muertes en Roma. En el segundo siglo, en gran medida los cristianos fueron ignorados y considerados inofensivos. Finalmente de los reinados de los cinco buenos emperadores, los cristianos aún representaban una pequeña minoría, pero con una fe considerable. Esta fuerza se basaba en la certeza de la moralidad de su conducta convicción reforzada por la disponibilidad de los primeros cristianos a convertirse en mártires en aras de su fe.

El Crecimiento del cristianismo

La persecución esporádica de los cristianos por los romanos en los siglos primero y segundo no pudieron detener en absoluto el crecimiento del cristianismo. De hecho, sirvió para fortalecer el cristianismo como institución en los siglos tercero y cuarto, causa de que modificara su débil estructura del primer siglo, y avanzara hacia una más centralizada organización de sus diversas comunidades eclesiales.

Un elemento crucial para este cambio fue el visible papel de los obispos. Si bien eran aún elegidos por la comunidad, los obispos iniciaron a asumir mayor control, constituyéndose el obispo como jefe y los presbíteros como clérigos sujetos a la autoridad del obispo.

Alrededor del siglo tercero los obispos eran nominados por los clérigos, simplemente aprobados por la congregación y luego oficialmente consagrados para el cargo. La iglesia cristiana iba hacendo una bien definida estructura jerárquica, en la que los obispos y los clérigos eran funcionarios asalariados, separados de los laicos, o miembros regulares de la iglesia.

El cristianismo creció poco a poco en el primer siglo, se arraigó en el segundo y se difundió ampliamente en el tercero. ¿Por qué fue el cristianismo capaz de atraer a tantos seguidores? Los historiadores no están del todo seguros, pero han ofrecido varias respuestas a esta pregunta.

Ciertamente, el mensaje cristiano tuvo mucho que ofrecer al mundo romano. La promesa de la salvación, posible por la muerte y resurrección de Cristo, ejerció un inmenso atractivo en un mundo lleno de sufrimiento e injusticia. El cristianismo parecía imbuir la vida con un significado y un propósito que estaban más allá de las simples cosas materiales de la realidad cotidiana.

En segundo lugar, el cristianismo no era del todo desconocido. Podía simplemente ser considerada como otra religión mistérica occidental que prometía la inmortalidad como efecto de la muerte sacrificial de un Dios salvador. Al mismo tiempo, brindaba ventajas de las que carecían otras religiones misteriosas. Cristo había sido un ser humano, y no una figura mitológica, como Isis o Mitra.

Es más, el cristianismo tuvo un atractivo universal. A diferencia del mitraísmo, no era exclusiva para varones. Además, no solicitaba un rito de iniciación complejo o caro, como sucedía con otras religiones mistéricas.

La iniciación culminaba simplemente con el bautismo —~ purificación por el agua—, mediante el cual se entraba en una relación personal con Cristo. Asimismo, el cristianismo dotó de un nuevo significado a la vida, y brindó lo que las religiones oficiales de Roma jamás pudieron: una relación personal con Dios, así como un eslabón con un mundo superior.

Por último, el cristianismo satisfizo la necesidad humana de pertenencia. Los cristianos integraron comunidades unidas unas con otras en las que las personas podían expresar su amor ayudándose mutuamente y ofreciendo auxilio a pobres, enfermos, viudas y huérfanos. El cristianismo satisfizo la necesidad de pertenencia en una forma en la que el enorme, impersonal y remoto Imperio Romano jamás pudo.

El cristianismo pareció atractivo para todas las clases.

La promesa de la vida eterna se ofrecía a todos: ricos, pobres, aristócratas, esclavos, hombres y mujeres. Como Pablo enunció en su Epístola a los colosenses: “Deben revestirse del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto a imagen de su Creador, donde no existen el griego o el judío> el circunciso o el incircunciso, el bárbaro, el escita, el esclavo o el hombre libre, más bien que Cristo es todo y está en todo”.23

A pesar de que no desarrolló un llamado a la revolución o a la revuelta social, el cristianismo puso énfasis en un sentido de igualdad espiritual para todos los pueblos.

Muchas mujeres se dieron cuenta de que el cristianismo ofrecía nuevas actividades y otras formas de compañía con otras mujeres. Las mujeres cristianas practicaban la nueva religión en su propia casa y predicaban sus convicciones ante otras personas en sus aldeas.

Muchas otras murieron por su fe. Perpetua (m. 203) fue una mujer aristócrata que se convirtió al cristianismo.

Su familia pagana le suplicó que renunciara a su nueva fe, a lo que ella se rehusó. Las autoridades la apresaron, pero ella eligió morir por su fe> y fue una de las que formaban el grupo de cristianos masacrados por las bestias salvajes en la arena de Cartago el 7 de marzo de 203.

Una vez que la iglesia cristiana estuvo mejor organizada, dos emperadores del siglo tercero respondieron con más persecuciones sistemáticas. El emperador Decio (249-251) culpó a los cristianos de los desastres que asolaron a Roma en el aciago siglo III: fueron ellos quienes no rerelacionaron a los dioses del estado y, en consecuencia, éstos se vengaron contra los romanos

. Es más, conforme la organización administrativa de la iglesia crecía, Decio juzgaba que el cristianismo se asemejaba más y más a un estado dentro del estado que iba socavando el imperio. En consecuencia, inició la primera persecución sistemática de cristianos. Se requirió a todos los ciudadanos presentarse ante sus magistrados locales y ofrecer sacrificios a los dioses romanos. Por supuesto, los cristianos se negaron.

No obstante, los planes de Decio fallaron. Los funcionarios locales no cooperaron y además, el reinado de Decio no fue tan largo. La última gran persecución la ordenó Diocleciano, al inicio del siglo cuarto, pero era ya demasiado tarde. El cristianismo se había fortalecido mucho, como para ser erradicado por la fuerza. La mayoría de los paganos había aceptado la existencia del cristianismo.

En el siglo IV, el cristianismo prosperó como nunca antes.

El Constantino desempeño una función importante en el cristianismo, al que apoyo aparentemente desde el 312, en el momento que su ejército debía librar una batalla crucial contra Majencio en el puente Milvio, que cruzaba el río Tiber al norte de Roma. De acuerdo con una historia tradicional, al entrar en una batalla decisiva tuvo la visión de una cruz cristiana con la leyenda: “Con este signo, vencerás”. La tradición prosigue que habiendo ganado la batalla, Constantino se convenció del poder del dios cristiano.

A pesar de que no fue bautizado más bien hasta el final de su vida, en el año 313 promulgó el famoso Edicto de Milán, por el que oficialmente se toleraba la existencia del cristianismo. Después de Constantino, los emperadores fueron cristianos, con excepción de Juliano (360-363), quien trató brevemente de restaurar la religión politeísta grecoromana tradicional.

No obstante, él murió en una batalla y su gobierno fue demasiado corto Como para generar algún efecto. Bajo Teodosio “el Grande” (378-395), el cristianismo fue declarado la religión oficial del Imperio Romano. Una vez en poder del control, los líderes cristianos utilizaron su influencia para proscribir las prácticas religiosas paganas. El cristianismo había triunfado.

Fuente: portalplanetasedna.com.ar

El movimiento de los Santos de los Últimos Días es un grupo de denominaciones y adherentes que siguen por lo menos alguna de las enseñanzas y revelaciones de Joseph Smith, fundador del movimiento y publicista del Libro de Mormón en 1830.

Los aspectos culturales, religiosos e ideológicos del movimiento están conocidos como el mormonismo.

El movimiento de los Santos de los Últimos Días es uno de varios movimientos distintos, conocidos colectivamente como restauracionismo, intentando trascender el denominacionalismo protestantista, y restaurar una forma del Cristianismo considerada más apegada al Nuevo Testamento.

Después de la muerte de José Smith en 1844, el movimiento se dividió en diversos grupos, el mayor de los cuales (la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días1) migró a Utah,

entretanto que los otros, siguieron otras direcciones (Missouri, Illinois, Michigan, y Pennsylvania, incluyendo la Comunidad de Cristo—originalmente conocida como la Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días—organizada en Missouri en 1860 con varios grupos unidos alrededor de, Joseph Smith III).

La mayoría de las denominaciones existentes hoy día, seguidoras de las enseñanzas de José Smith, Jr., tienen alguna relación histórica con el movimiento.

Mormón

Hoy en día, el término mormones se usa más comúnmente para referirse a miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Mormón es el nombre de un profeta del antiguo continente americano

Breve historia
Artículo principal: Historia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Después de la crucifixión de Jesucristo y de la muerte de Sus apóstoles, y ante la persecución y la hostilidad organizadas provenientes del pagano Imperio Romano, la iglesia que Cristo había establecido con sus sencillas y a la vez hermosas doctrinas y autoridad rápidamente inició a modificar; y para el siglo cuatro, poco se asemejaba a la Iglesia original de Cristo. Con la pérdida de la aprobación divina y de la autoridad de la Iglesia, siguió un largo período de oscuridad espiritual.

Pero en la primavera de 1820, en el otro lado del mundo, Dios apareció a un joven de 14 años llamado José Smith, lo que puso en marcha los acontecimientos que llevaron a la “Restauración” de la antigua Iglesia de Jesucristo a la tierra.
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AUTOR: Cristhian

Testigos de Jehová es el nombre de una organización religiosa internacional que promueve y practica una religión entendida por sus adherentes como una restauración del modo de vida e ideas originales de los primeros cristianos del siglo I.

Basan sus opinancias en la Biblia, usando para ello preferentemente la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (edición publicada por la propia organización) aunque además aceptan y citan otras traducciones bíblicas.

Para la interpretación y estudio emplean las publicaciones editadas por las diferentes sociedades que los representan legalmente (denominadas comúnmente como “Sociedad Watchtower”), cuyos ejemplos más conocidos son las revistas La Atalaya:

Anunciando el Reino de Jehová y ¡Despertad!, que además distribuyen públicamente.

Originada a finales del siglo XIX en Estados Unidos, según el “Informe mundial de los testigos de Jehová: Año de servicio 2006″ están presentes en doscientos treinta y seis países y entidades territoriales.

El total de individuos practicantes en la organización es de 7,306,152 (estadística de octubre de 2008). Proclaman las buenas nuevas del Reino en más de 430 idiomas

Descripción general

Salón del Reino de los Testigos de Jehová Cancún.

Los Testigos de Jehová basan el conjunto de sus opinancias y conceptos en la Biblia, la cual consideran como su fuente exclusiva de referencia en asuntos doctrinales. Adoran a un único Dios, Jehová, y se identifican como seguidores de un único líder o mesías, Jesucristo, que reconocen como su hijo, el celestial.

Creen que el reino de Dios, en manos de Jesucristo vindicará el derecho de Jehová a gobernar sobre toda la Creación y, citando de una de sus publicaciones, “que nuestro planeta existirá para siempre y se convertirá en un paraíso, donde podrán vivir eternamente todas las personas —las que estén vivas y las que resuciten— que actúen en armonía con el propósito de Jehová” (basándose en textos como por ejemplo Salmos 37: 10, 11 y 29, Mateo 5:5, Daniel 2:44 y Revelación o Apocalipsis 21:3 y 4).

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AUTOR: Cristhian

La Iglesia Adventista del Séptimo Día, es una organización religiosa cristiana sin ánimo de lucro perteneciente a una iglesia mundial con más de 14 millones de fieles en el mundo.

El nombre incluye dos doctrinas importantes para los adventistas.

El término advenimiento (del latín adventus) hace referencia a la segunda venida de Cristo, anunciada en la Biblia en reiteradas ocasiones.

Del Séptimo Día se refiere al Sábado Bíblico, el séptimo día de la semana .

La Iglesia Adventista del Séptimo Día nació a partir del Movimiento Millerista de la década de 1840, que pareció ser una de las últimas oleadas de reavivamiento del Segundo Gran Despertar religioso.

El movimiento Millerista recibe su nombre de Guillermo Miller. Cierto día, al estudiar Daniel 8:14[2] llegó a estar convencido de que la “purificación” de la que hablaba el profeta se trataba del regreso de Cristo para purificar la Iglesia. Ocupando un razonamiento de “sentido común cristiano” (tal como el principio de interpretación profética de día por año, a las profecías de Daniel y Apocalipsis) interpretó la profecía de “los 2300 días” de Daniel 8:14 concluyendo que la segunda venida de Cristo ocurriría “alrededor del año 1843.”

El movimiento Millerista concluyó con el “movimiento del séptimo mes”, que enseñaba que el “ministerio sacerdotal de Cristo” culminaría con la purificación de la tierra, estableciendo la segunda venida de Cristo en o antes del 22 de octubre de 1844, coincidiendo con un Yom Kippur. Como Cristo no regresó en esa fecha, el episodio se llegó a conocer como “el Gran Chasco” o “la Gran Decepción”.

Entretanto los seguidores del movimiento estudiaban el santuario, surgió la problemática del día bíblico de descanso y adoración.

El primer defensor de guardar el Sábado como día de reposo entre los primeros Adventistas fue el capitán Joseph Bates. Bates llegó a conocer la doctrina del Sábado gracias a un folleto escrito por un predicador Millerista llamado Thomas M. Preble, quien a su vez había sido influenciado por una joven Bautista del Séptimo Día, Rachel Oakes Preston.

Mientras alrededor de 20 años, el movimiento Adventista consistió en un grupo disgregado de personas que se adherían al mensaje. Entre sus mayores partidarios se encontraban James White, Ellen G. White y Joseph Bates. SEGUIR LEYENDO ….

AUTOR: Cristhian

Los Cristadelfianos (Hermanos en Cristo) constituyen una denominación considerada cristiana, no Trinitaria, que se desarrolló en el Reino Unido y América del Norte en el siglo XIX. Existen aproximadamente 50.000 cristadelfianos en 130 países del mundo.

Creencias

Los cristadelfianos afirman basar sus opinancias enteramente en la Biblia y no aceptan otros textos como inspirados por Dios.

Acreditan que Dios es el hacedor de todas las cosas y el Padre de los creyentes.

Dios y Jesucristo no son un solo ser, más bien dos.

Entienden que el Espíritu Santo no es una persona, pero lo consideran el poder de Dios utilizado en la haceción y para dirigir a las personas a la salvación.

Este fue concedido a los creyentes para propósitos específicos en algún tiempo de la historia de la iglesia no solo en el Nuevo testamento más bien a travez de toda la historia de la nación de Israel.

Por lo tanto, su accionar mediante los “dones espirituales” ha cesado.

Creen que las personas se separaron de Dios por causa de sus pecados, pero se pueden reconciliar con Él convirtiéndose en discípulos de Cristo.

No opinan que lo que salva es la muerte fisica de Cristo más bien siguiendo su ejemplo, las personas no son salvas por el simple hecho de que Cristo murió por los pecados de ellas más bien puesto que ellas “mueren con Cristo” diariamente al pecado dentro de su humanidad. Creen que una fe sin obras es una fe muerta y no salva, pero se trata de una fe basada en el razonamiento lógico de las escrituras, la salvación según ellos no se recibe simplemente aceptando una doctrina más bien bajo el conocimiento de lo que realmente Dios quiere de sus hijos.

Los cristadelfianos rechazan cierto número de doctrinas aceptadas por muchos otros cristianos, siendo necesario notar:

* La inmortalidad del alma
* El trinitarismo
* Un reino de Dios en el cielo, debido a que según ellos la tierra será transformada donde los justos vivirán para siempre.
* Un infierno de fuego, el castigo por el pecado para ellos es la muerte eterna
* La pre-existencia de Jesucristo
* El bautismo infantil
* La persona del Espíritu Santo y la posesión presente de los dones del Espíritu Santo entre otros.
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AUTOR: Cristhian

Iglesia Adventista Davidiana del Séptimo Día – La Vara del Pastor

Orígen

La iglesia Adventista del Séptimo Día cree que conforme a lo predicho en la Biblia (Joel 2:28) el don de profecía se manifestaría en el tiempo final de la historia de este mundo; considera que este don se manifestó en la Hermana Elena Harmond de White, quien desde el año 1844 hasta su muerte en 1915 recibió visiones y sueños provenientes de Dios para dirigir a su iglesia en los últimos tiempos antes del regreso de Jesús en gloria y majestad. A la muerte de la Hna.

White, muchos hermanos consideraron ser llamados en su reemplazo para seguir con su don profético y amonestar a la iglesia remanente en el tiempo final; uno de los que consideran haber recibido este don profético es el Hermano Victor T. Houteff, un cristiano Adventista del Séptimo día que vivía en los Estados Unidos.

El hermano Houteff nació en Raikovo, Bulgaria, el 2 de marzo de 1885, y murió en Waco, Texas el 5 de febrero de 1955.

En 1919 fue bautizado en la Iglesia Adventista del Séptimo día de Rockford, Illinois y trabajo para la Iglesia Adventista del Séptimo día desde 1925 hasta 1930 como asistente de la dirección de Escuela Sabática lugar donde desarrollo sus doctrinas que luego lo separarían de la iglesia madre.

Ante el surgimiento de sus nuevas doctrinas entre 1930 y 1934 se intentó estudiar con la Iglesia Adventista si esta daba cabida a sus interpretaciones bíblicas pero el Hermano Victor T. Houteff y la Iglesia Adventista del Séptimo Día no llegaron a un acuerdo por lo que el Hermano fue excluido de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y este se dedicó a organizar una nueva organización (La Iglesia Adventista Davidiana del Séptimo Día – La Vara del Pastor) donde pudiera llevar adelante la enseñanza de sus nuevas opinancias que decía le eran comunicadas por el Espíritu Santo.

Se traslado con sus seguidores a Waco, Texas donde construyó el Centro Monte Carmelo desde donde se dirigía la nueva organización.
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AUTOR: Cristhian

En general, el término adventista se refiere a todo miembro de iglesia perteneciente a cualquier denominación Cristiana que cree en el pronto regreso de Cristo (segunda venida).

A pesar de que son varias las denominaciones cristianas que pueden considerarse “adventistas”, el nombre es usado habitualmente para referirse a los Adventistas del Séptimo Día o a los Adventistas del Séptimo Día Movimiento de Reforma.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día, tiene 28 opinancias fundamentales basadas en las Sagradas Escrituras.

Las más importantes son aquellas que tienen relación con respecto al día de reposo Sabático (en el cual se adora de una manera especial a Dios, tal como Él lo ordena), el tiempo del fin y las profecías al respecto, el estado del alma en el momento que uno fallece, etc.


AUTOR: Cristhian

El universalismo es una rama liberal del cristianismo, que adoptó una estructura eclesiástica en Estados Unidos dentro del ámbito protestante, entretanto que ha existido en otras iglesias como opinancia individual.

Afirma la salvación universal (de ahí el nombre), en contraposición a la doctrina del infierno y la condenación eterna.

El universalismo en Orígenes de Alejandría

Los primeros teólogos cristianos que desarrollan un tipo de teología universalista son los pertenecientes a la escuela de Alejandría, entre los que destaca Orígenes.

El universalismo de Orígenes se basa en el concepto de apocatástasis, o restauración final de todas las cosas en la Unidad divina en el fin de los tiempos. La doctrina origenista fue condenada en diversos concilios regionales de Asia en el siglo V.

Primeros universalistas modernos

La Iglesia Universalista Americana

Fue en Estados Unidos donde el universalismo se desarrolló como una denominación independiente, con estructura y organización propias.

Los universalistas americanos se fusionaron con los unitarios para formar la Asociación Unitaria Universalista en 1961.

Universalismo clásico y contemporáneo

El universalismo clásico se definió por ser una doctrina que postulaba la salvación universal.

Actualmente se designa además como universalismo la opinancia de que puede haber diversos caminos dadores de vida o vías de salvación en diferentes tradiciones y prácticas religiosas, técnicamente designada como pluralismo salvífico.

AUTOR: Cristhian

El unitarismo es una corriente de pensamiento teológico de origen cristiano que afirma la unidad de Dios.

En sentido genérico se ha etiquetado así a diversas corrientes que rechazan el dogma de la Trinidad, tales como el adopcionismo, el arrianismo, el servetismo o el socinianismo.

Algunos personajes históricos famosos con opinancias unitaristas fueron Isaac Newton, John Milton, Miguel Servet, Joseph Priestley y Ralph Waldo Emerson, entre otros.

Historia

Antecedentes: El debate cristológico de los primeros siglos y la controversia arriana

Dado que la palabra y el concepto de Trinidad, tal como se entiende en sentido cristiano, no consta como tal en el Nuevo Testamento, los unitarios arguyen que el unitarismo iniciaría su existencia con el propio Jesús, quien según esta hipótesis era consciente de ser simplemente un hombre enviado por Dios al mundo para transmitir Su voluntad, pero que no es divino ni comparte la naturaleza del Padre.

A lo largo de los tres primeros siglos del Cristianismo aparecen diversos autores que afirman la naturaleza “más que humana” del Cristo y le atribuyen un carácter divino o semidivino como Hijo de Dios.

Los subordinacionistas afirmaban que el Hijo estaba subordinado al Padre y sometido a su voluntad, entretanto que entre otros pensadores cristianos iniciaba a cuajar la idea del carácter divino de Jesucristo y su identificación con la divinidad.

En el otro extremo se situaban los que identificaban totalmente al Padre y al Hijo, entendiendo que el Padre además había sufrido y muerto en la cruz (patripasianismo) y que Padre, Hijo y Espíritu Santo no eran más que modalidades o manifestaciones de una única realidad divina (sabelianismo o modalismo).

El primero en utilizar la palabra “Trinidad” fue Tertuliano.

Al llegar el siglo IV y el Edicto de Milán, todas estas discusiones teológicas salieron definitivamente a la superficie y iniciaron a discutirse enconadamente.

Se constituyeron dos grandes grupos: los que afirmaban que el Hijo había sido hacedo por Dios en el principio, y que por tanto no podía identificarse con él, que se agruparon alrededor de Arrio y de Eusebio de Nicomedia, y los que afirmaban que el Hijo era consustancial (homoousios) con el Padre, liderados por el obispo Alejandro de Alejandría y especialmente por su sucesor, San Atanasio.

En el Concilio de Nicea (325) se aprobó oficialmente el dogma de la Trinidad y se condenó el arrianismo como herético; una decisión que, con distintos vaivenes en los años sucesivos, terminaría siendo confirmada en el Concilio de Constantinopla (381). No obstante, el Arrianismo perduraría en los reinos godos que ocuparon el Imperio Romano de Occidente hasta mediados del siglo VI.
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AUTOR: Cristhian

La Sociedad Religiosa de los Amigos, generalmente conocida como los cuáqueros o amigos, es una comunidad religiosa fundada en Inglaterra por George Fox (*1624 – †1691).

A pesar de que ellos mismos se llamaron amigos, el pueblo los llamó cuáqueros o tembladores, debido a que en sus reuniones era común que temblaran mientras el silencio, pero es éste un temblor interno, casi imperceptible exteriormente; “quake” significa temblor en inglés.

Se extendieron en Estados Unidos gracias a William Penn, especialmente en Pennsylvania.

No tienen un credo oficial, y los cuáqueros tienen muchas opinancias diferentes, en países diferentes además que a escala nacional. A pesar de eso, son considerados uno de las iglesias de Paz históricas.

Creencias

A pesar de que no existe ningún credo oficial para la Sociedad Religiosa de los Amigos[cita requerida], los cuáqueros han expresado por escrito su fe en los denominados Testimonios Cuáqueros, que forman la base de su fe y de su práctica.

Desde los inicios del movimiento, muchos cuáqueros manifestaron su intención de encontrar la verdad y de revivir las experiencias del cristianismo primitivo[cita requerida].

De esa manera, algunos destacados dirigentes se sintieron guiados por el Espíritu Santo, por las Sagradas Escrituras y más particularmente, por una voz o luz interior que les demostraba el camino para encontrar la verdad espiritual.
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AUTOR: Cristhian

El calvinismo (a veces llamado tradición Reformada, la fe Reformada o teología Reformada) es un sistema teológico cristiano y una actitud hacia la vida cristiana que pone el énfasis en la autoridad de Dios sobre todas las cosas.

Esta vertiente del Cristianismo Protestante fue desarrollada por Juan Calvino (reformador religioso francés del siglo XVI).

La tradición Reformada fue posteriormente liderada por teólogos como Martin Bucer, Heinrich Bullinger, Peter Martyr Vermigli, y Huldrych Zwingli e influyó a reformadores británicos como Thomas Cranmer y John Jewel.

No obstante debido a la gran influencia y rol de Juan Calvino en los debates confesionales y eclesiásticos del siglo XVII, la tradición llegó a relacionarse con el nombre de calvinismo.

Hoy en día, el término designa además las doctrinas y prácticas de las iglesias Reformadas, de las cuales Calvino fue uno de sus primeros líderes.

Trasfondo Histórico

Juan Calvino influyó notablemente en el desarrollo de las doctrinas de la Reforma Protestante.

A los 25 años, en 1534, empezó la primera edición de su obra Institución de la Religión Cristiana, que se publicó en 1536.

Esta obra, que fue revisada en diversas ocasiones mientras su vida, además de la numerosa colección de cartas pastorales y comentarios bíblicos, constituyen la fuente de la repercusión que ha tenido sobre todas las denominaciones del Protestantismo a lo largo de su historia.

El crecimiento de las iglesias reformadas y calvinistas pertenece a la segunda fase de la Reforma Protestante.

Tras la excomunión de Martín Lutero por la Iglesia Católica Romana, Calvino se refugió en Suiza.

Había firmado la confesión luterana de Augsburgo en 1540, pero su repercusión fue más notable en la Reforma Suiza, la cual no era luterana, más bien que se basaba en las enseñanzas de Ulrico Zwinglio.

La enseñanza y la doctrina protestante estaban evolucionando de manera independiente a Martín Lutero, bajo la influencia de muchos escritores y reformadores, entre los que destacaba Calvino.
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AUTOR: Cristhian

El término «pentecostal» y «pentecostalismo» se origina del episodio bíblico de Pentecostés (ver iglesias pentecostales).

Según el libro de los Hechos de los Apóstoles,

el día de la fiesta judía de Pentecostés, el Espíritu Santo bajó a los apóstoles reunidos en el cenáculo o aposento alto y les transmitió un profundo deseo de alabar a Dios, poderes sobrenaturales especificados en 1 de Corintios 12 (Reina Valera),

(tales como: dones de desarrollar milagros, palabra de sabiduría, palabra de ciencia, don de fe, don de sanidades, don de profecía, don de discernimiento de espíritus, diversos géneros de lenguas e interpretación de lenguas)

y la fortaleza necesaria para predicar el Evangelio, a través de una evidencia inicial llamada don de lenguas.

Pentecostalismo Edad Media

Mientras la Edad Media y Moderna, tales dones sólo eran atribuidos a ciertos personajes místicos, santos o de cualidades excepcionales y todos ellos de extracción y opinancias puramente catolicas, la manifestación de estos dones en otro tipo de iglesias no ocurrió más bien hasta después de la reforma protestante (siglo XVI), más específicamente hasta 1906.

Pentecostalismo Moderno

El movimiento Pentecostal dentro del cristianismo protestante fue impulsado cerca de 1901 por Charles Fox Parham, un ministro de origen metodista en Topeka, Kansas.

Este impulso surgió en el momento que Agnes Ozman recibió don de lenguas en el Colegio Bíblico Bethel administrado por Charles Parham en Topeka en 1901.

Parham formuló a partir de ese acontecimiento una doctrina que señalaba al don de lenguas como “evidencia bíblica” de recibir el Bautismo en el Espíritu Santo.

A pesar de que el dialogar en lenguas en sí, no es particular de la religión cristiana, debido a que muchas otras religiones a través de los siglos y la historia lo han practicado. A esto se le conoce como ‘Glosolalia’ (del griego, “γλώσσα” (glossa), lengua y “λαλώ” (lalô), dialogar).

Parham se fue de Topeka y empezó un ministerio evangelístico (”campañas de evangelismo”) que concluyó en una conexión con el “Avivamiento de la calle Azusa” gracias a William J. Seymour, principal dirigente del “Gran Despertar” del protestantismo. Seymour había sido alumno de Parham en Houston, Texas.SEGUIR LEYENDO ….

AUTOR: Cristhian

El metodismo o movimiento metodista es el nombre que se da habitualmente a un numeroso y diverso grupo de Denominaciones cristianas del Protestantismo. Históricamente,

el metodismo se originó en la Gran Bretaña del siglo XVIII y gracias a la vigorosa actividad misionera que desplegó se extendió rápidamente por los dominios del Imperio Británico, los Estados Unidos de América y más allá.

Originalmente convocó especialmente a trabajadores, granjeros pobres y esclavos.

Su teología es claramente arminiana con un énfasis en el hecho de que la salvación es para todo aquel que la acepte, del mismo modo, su liturgia es muy sencilla y se clasifica, según la tradición anglicana, como propia de la Iglesia baja.

En 2006 se calculan 75 millones de miembros en todo el mundo.


El avivamiento metodista se originó en Inglaterra y fue iniciado por un grupo de personas encabezadas por John Wesley, por su hermano más joven Charles Wesley y por George Whitefield como movimiento de renovación dentro de la Iglesia de Inglaterra en el siglo XVIII, centrado en el estudio de la Biblia, y un acercamiento metódico a las Escrituras y su relación con la vida cotidiana del creyente.

El término “metodista” era un apodo universitario usado inicialmente con tintes peyorativos para designar a un pequeño grupo de estudiantes de Oxford, que se estuvo reuniendo entre 1729 y 1735 con fines de crecimiento y edificación personales.

Se reunían cada semana, ayunaban regularmente y se abstenían de casi toda forma de entretenimiento y lujo.

Además visitaban con frecuencia a pobres, enfermos y presos.

Los primeros metodistas reaccionaron contra lo que ellos percibían como apatía de la Iglesia de Inglaterra, comenzaron a predicar al aire libre y a negociar sociedades metodistas por doquier.

Sobresalieron por sus entusiastas sermones y fueron acusados a menudo de fanatismo.

En aquellos días, miembros de la iglesia establecida temieron que las nuevas y pujantes doctrinas propuestas por los metodistas, tales como la necesidad de un Nuevo Nacimiento salvacion por gracia, la Justificación por la Fe, y la acción constante y sostenida del Espíritu Santo sobre el alma de los creyentes para Perfeccionar y Santificar sus vidas, generarían efectos perjudiciales sobre las mentes ingenuas.

Theophilus Evans, uno de los primeros críticos del movimiento, incluso escribió que era “tendencia natural de su comportamiento la de enloquecer a la gente, mediante la voz, el gesto y las expresiones horribles”.

En uno de sus escritos, William Hogarth ataca asimismo a los metodistas tildándolos de “entusiastas” llenos de “credulidad, superstición y fanatismo”.

Pero los metodistas resistieron los numerosos ataques contra su movimiento. (véase John Wesley y George Whitefield para una discusión mucho más completa del Metodismo primigenio).
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AUTOR: Cristhian

Las iglesias bautistas son un grupo de iglesias cristianas evangélicas,

ligadas por unas opinancias y organización eclesiástica comunes.

En sus inicios como denominación fueron perseguidos

tanto por católicos como por protestantes debido principalmente

a su hincapié en la separación entre iglesia y estado

y a su consideración de que únicamente en la Biblia se encuentra

la fuente de doctrina y práctica para la Iglesia y los cristianos.

Algunos afirman que es erróneo pensar en los bautistas sólo como una denominación cristiana surgida en el seno de la Reforma Protestante,

pues consideran que aunque no con ese nombre, los bautistas han existido desde mucho antes y se remontan a los orígenes mismos del cristianismo en forma de grupos reacios a someterse al cristianismo “oficial” esto es, reconocido por los poderosos o impuesto por la fuerza,

y aunque la relación histórica de estos grupos de opinancias parecidoes a los actuales bautistas

(p.ej. los Valdenses) sea difícilmente demostrable dadas las características de estas iglesias, la coincidencia doctrinal entre aquéllas y éstas es más que manifiesta.

Los bautistas enfatizan la necesidad de una fe personal y genuina en Jesucristo para recibir la salvación,

ponen especial énfasis en el principio Neotestamentario de la salvación sólo por Gracia por medio de la fe

(aunque consideran que la opinancia verdadera conlleva un compromiso inherente con las buenas obras, consecuencia y no causa de la salvación)

y en la Gracia Divina para alcanzar la salvación.

Además, hacen hincapié en la entrega personal del fiel a Cristo y en su aceptación como Salvador Personal del creyente.
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AUTOR: Cristhian

Las Iglesias Evangélicas son diversas congregaciones cristianas que usualmente se identifican con una tendencia del protestantismo, caracterizadas por un énfasis en la evangelización, una experiencia personal de conversión, con una fe bíblicamente orientada y una opinancia en la relevancia de la fe cristiana en temas culturales.

Desde fines del siglo XX y mientras principios del siglo XXI, a las personas, iglesias y movimientos sociales protestantes comúnmente se les llama evangélicos en contraste al protestantismo liberal.

El término evangélico”, en un sentido léxico poco utilizado, se refiere a cualquier cosa que implique la opinancia que Jesús es el salvador.

La palabra viene del griego “Euangelion” (Evangelio) o buenas nuevas: ευαγγελιον evangelion, de eu- “buen” y angelion “mensaje”.

Ser evangélico significaría así pues el sólo hecho de ser cristiano, esto es, basarse en, motivarse por, actuar de acuerdo a, o diseminar las buenas nuevas del mensaje del Nuevo Testamento.

Conforme a esto, se utiliza el término evangélico para designar genéricamente a los cristianos protestantes y a sus iglesias.

Al tener para algunos el término protestante cierto matiz peyorativo, hoy se considera más oportuno el de evangélico.

En la actualidad es más común denominar evangélico a lo perteneciente a las Iglesias Fundamentalistas Bíblicas o bibliocéntricas vinculadas con el conservadurismo social y herederas más plenas de la Teología Calvinista, aunque es de aclarar que no son calvinistas ni pertenecen al calvinismo, más bien que heredan su teología.
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AUTOR: Cristhian

El luteranismo es un movimiento religioso cristiano protestante (protestar contra lo que consideraban erróneo en lo que estaba establecido) fundado institucionalmente por el monje alemán Martín Lutero (1483-1546).

Se considera la fecha del 31 de octubre de 1517 como el día de nacimiento de esta rama del cristianismo, fecha en la que se poneron las 95 tesis sobre el valor de las indulgencias en la puerta de la Iglesia de Todos los Santos en Wittenberg, Alemania.

El luteranismo cree en Jesucristo como su fundador espiritual, Dios uno y trino (Santa Trinidad), esto es: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

La interpretación bíblica que tuvo de que Dios no nos juzga por nuestras obras buenas, más bien más bien por nuestra fe, proporciona a Lutero la base fundamental de su pensamiento.

El pensamiento de Lutero se basa en el concepto de justificación por la fe, que negaba toda teoría romana/ortodoxa sobre los méritos de la salvación, la mediación de los santos y el culto de las imágenes. Denunció la venta de indulgencias y la obtención de los perdones a cambio de bienes, así como la venta de cargos eclesiásticos.

El luteranismo rechaza la primacía y autoridad romana del Papado como institución divina. Niega la tradición dogmática de la existencia del purgatorio.

El movimiento protestante iniciado por Lutero afirma el valor único de las Escrituras y la supremacía de la fe en Jesucristo.

Lutero desarrolla la doctrina del Sacerdocio Universal, en donde afirma que las Escrituras son inteligibles para todos los creyentes y que cada uno, libremente, puede examinarlas mediante el proceso de distribución gracias a la haceción de la imprenta.

Lutero busca transformar a cada creyente en su propio sacerdote.

En sentido estricto, no se puede dialogar de Iglesia luterana, pues son varias las iglesias que nacen del movimiento luterano.

Postulados

1. Solo Cristo: El único fundamento de la fe es Jesús. “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Corintios 3:11). “Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Timoteo 2:5)
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AUTOR: Cristhian

Se denomina Protestantismo al conjunto de iglesias cristianas y doctrinas que se identifican con las teologías inventadas anteriormente dichas como intelectualidad en un grado superior de tambien denominado protestantismo dicho en el siglo XVI en Europa Occidental,

a propósito del intento de Reforma de la Iglesia Católica, por parte de un importante grupo de teólogos y clérigos, el más reconocido de ellos fue el monje católico agustino Martín Lutero, de quien las iglesias luteranas toman su nombre.

No obstante, la mayor parte de los cristianos europeos

(especialmente en Europa meridional)

no compartieron los intentos de reforma y se produjo una separación entre las emergentes iglesias reformadas (la mayoría de carácter nacional)

y una reformulada Iglesia Católica Romana, que reaseguró explícitamente todas aquellas doctrinas rechazadas por el protestantismo (Concilio de Trento).

El término protestante surgió como el apodo peyorativo para aquel grupo de 5 príncipes electores y 14 ciudades imperiales alemanas

que se atrevieron a expresar su protesta, o testimonio público de objeción, en la Dieta de Espira de 1529, contra el Edicto de Worms que proscribía creer y enseñar las doctrinas luteranas en aquellas localidades del Sacro Imperio Romano Germánico donde aún no eran conocidas,

pero que entregaba completa libertad al clero romano para rebatirlas y perseguirlas en aquellas localidades del imperio germánico en que ya se habían implantado:

Protestamos por medio de este manifiesto, ante Dios, nuestro único Creador, Conservador, Redentor y Salvador, y que un día será nuestro Juez, como además ante todos los hombres y todas las criaturas, y hacemos presente que nosotros, en nuestro nombre y por nuestro pueblo, no daremos nuestro consentimiento ni nuestra adhesión de manera alguna al señalado decreto, en todo aquello que sea contrario a Dios, a su santa Palabra, a los derechos de nuestra conciencia y a la salvación de nuestras almas…

Al mismo tiempo esperamos que su Majestad imperial se comporte con nosotros como príncipe cristiano que ama a Dios sobre todas las cosas, y declaramos que estamos dispuestos a prestarle a él, lo mismo que a vosotros, graciosos y dignísimos señores, todo el afecto y la obediencia que creemos deberos en justicia. (Paráfrasis del Protestatio presentado ante la Dieta de Espira el 19 de abril de 1529.)

Al dessolicitarse la Dieta de Espira, se siguió haciendo caso omiso de la reclamación de los «protestantes» (que preferían autodenominarse «estados cristianos», o bien «afines al evangelio» y, después, «estados evangélicos»).
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AUTOR: Cristhian

El término anglicano y su derivado anglicanismo, provienen del latín medieval ecclesia anglicana, que significa iglesia inglesa,

se utiliza para describir a las personas, las instituciones y las iglesias, como así mismo a las tradiciones litúrgicas y conceptos teológicos

desarrollados tanto por la Iglesia de Inglaterra, en lo particular, como por las provincias eclesiásticas de la Comunión Anglicana.

Además se utiliza en lo referente a las iglesias anglicanas sin comunión con el Arzobispo de Canterbury (en el Reino Unido),

como las partícipes del Movimiento Anglicano de Continuación y muchas otras completamente independientes.

Los anglicanos son practicantes del anglicanismo.

Anglicanos o episcopales

En algunas partes del mundo, los anglicanos son conocidos como episcopales o episcopalianos (esta última, una traducción incorrecta, pero muy difundida) pues, por diversas razones históricas la Iglesia Anglicana en esos países debió modificar su nombre por el de Iglesia Episcopal, como, por ejemplo, la Iglesia Episcopal Escocesa, o la Iglesia Episcopal en los Estados Unidos de América, de la cual además toman su nombre los episcopales en otras partes de América y el mundo, especialmente en aquellas iglesias organizadas a partir del trabajo misionero estadounidense.

Un ejemplo interesante de la equivalencia de los términos “anglicano” y “episcopal”, se muestra en la denominación asumida por los anglicanos brasileños que, al desarrollarse miembros de la Comunión Anglicana, decidieron adoptar el nombre de Iglesia Episcopal Anglicana del Brasil, para reconocer su herencia tanto de misioneros estadounidenses (episcopales), como de británicos (anglicanos).

La Comunión Anglicana
Artículo principal: Comunión Anglicana

La Comunión Anglicana, una fraternidad amplia de 38 provincias autónomas e interdependientes que están en plena comunión con el Arzobispo de Canterbury, es una de las comuniones cristianas más numerosas del mundo, con aproximadamente 73 millones de miembros.

La Comunión Anglicana se considera parte plena de la Iglesia Cristiana: una santa, católica y apostólica, y se declara Católica y Reformada, al respecto, es interesante la frase del Deán Henry Forrester (México, 1906): «Católica, aunque no romana y Evangélica, aunque no protestante».

Para muchos anglicanos, representa además una forma de catolicismo no-papal, y para otros, una forma de protestantismo sin figuras fundadoras tales como Martín Lutero o Juan Calvino.
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AUTOR: Cristhian
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Se conoce actualmente con el nombre de iglesias orientales católicas a las iglesias cristianas orientales que reconocen la autoridad del papa de Roma, esto es, que se consideran católicas, pero manteniendo su organización y ritos particulares.

En el pasado fueron además llamadas uniatas, pero el término es hoy considerado despectivo e inexacto debido a que refiere a las uniones parciales con la iglesia de Roma pero no puede aplicarse a las iglesias que siempre han estado en comunión con el papa.

En la actualidad, el término uniatas subsiste entre los ortodoxos y es rechazado por los propios católicos orientales.

Según el Concilio Vaticano II en el documento Constitución Dogmática de la Iglesia se lee:
De acuerdo con la Divina Providencia que ha venido sobre las varias iglesias fundadas por los apóstoles y sus sucesores en varios lugares, éstas mientras el transcurso del tiempo han formado comuniones fortalecidas por un vínculo orgánico.

A pesar de que la unidad de la fe y la unidad de la divinamente establecida Iglesia Universal se mantiene intacta, esas comuniones tienen sus propias formas, sus propios ritos litúrgicos, y sus propias herencias teológicas y espirituales…

Esa diversidad de iglesias locales dirigidas en una maravillosa unidad, prueba la catolicidad de la unidad de la iglesia.

Las iglesias orientales católicas son supervisadas por la Congregación para las Iglesias Orientales o Congregatio pro Ecclesiis Orientalibus en latín.

Ésta fue haceda en 1862 por el papa Pío IX, inicialmente como parte de la Congregación para la Propagación de la Fe, que supervisaba la actividad misionera, aunque se convirtió en congregación independiente en 1917.
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AUTOR: Cristhian

La Iglesia católica copta es una de las Iglesias orientales católicas, esto es, que aceptan la autoridad del papa de Roma.

Comparte espacio en Egipto con la Iglesia ortodoxa copta.

En el pasado se aplicó a los católicos coptos (lo mismo que a los demás católicos de rito oriental) el término uniatos considerado hoy despectivo e inexacto.

Su autoridad suprema es el llamado “patriarca de Alejandría de los coptos”, que reside en El Cairo. El actual patriarca (en 2006) es, Antonio Naguib.

Los lenguajes litúrgicos utilizados son el copto y el árabe.

Cronología mínima

* 451: Cisma; separación de la Iglesia Católica.
* 1741: “Unia”; convocón con la Iglesia Católica

Reseña histórica

Una unión formal entre las iglesias Copta Ortodoxa y Católica Romana tuvo lugar con la firma del documento Cantate Domino por una delegación copta en el Concilio de Florencia el 4 de febrero de 1442. Pero este acto no fue aceptado en Egipto y no tuvo resultados concretos.
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AUTOR: Cristhian

La Iglesia Copta fue fundada en Egipto en el siglo I.

Su nombre deriva de la palabra griega aigyptios (egipcio), trasformado en gipt y después en qibt, de donde derivó la correspondiente voz árabe.

Así pues, la palabra copto significa “egipcio”.

Según la tradición, la Iglesia Copta tiene su origen en las prédicas de San Marcos, autor del Segundo Evangelio en el siglo I, que llevó el cristianismo a Egipto en la época del emperador Nerón.

Forma parte de las antiguas iglesias orientales, que se separaron del resto en el Concilio de Calcedonia, en el año 451 y han evolucionado independientemente. S

egún su tradición, la Iglesia Copta ha preservado minuciosamente la opinancia y doctrina cristiana en su forma más antigua y pura, entregándola de generación en generación, sin cambios, conforme a la doctrina y los ritos apostolicios.

Uno de los lugares principales de culto es la “cueva del niño Jesús”, gruta situada en el barrio viejo de El Cairo, y en la cual, según la tradición, vivió la Sagrada Familia mientras su exilio en Egipto tras la matanza de los inocentes decretada por Herodes.

Los primeros monjes coptos vivieron en Egipto mientras el siglo IV, muchos de ellos murieron como mártires.

En los siglos IV y V la iglesia copta se separó de la griega debido a una disputa sobre la naturaleza de Cristo.
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8 febrero, 2011 Posted by | RELIGIONES | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario