cibernoticias EXPRESS

La cara oculta de las noticias

EEUU sigue buscando a Bin Laden tras arrojarlo al mar

NUESTRAS FUERZAS ESPECIALES LO TIENEN MÁS DIFÍCIL TODAVÍA”, RECONOCE OBAMA

EEUU sigue buscando a Bin Laden tras arrojarlo al mar

Publicado el 3 de Mayo de 2011 por Xavi Puig

Tras encontrar el paradero de Osama Bin Laden y acabar con su vida, las fuerzas estadounidenses arrojaron el cadáver del terrorista al mar, donde siguen buscándolo en estos momentos. “Las corrientes marinas y los múltiples recovecos en los que puede haberse camuflado convierten la operación de búsqueda y captura en un reto todavía más difícil.

Contamos, eso sí, con la mejor tecnología de rastreo y con submarinos nucleares de la clase Ohio listos para atacar con misiles balísticos”, explicaba Barack Obama ayer por la tarde.

Aunque circulaba el rumor de que el cuerpo de Bin Laden fue a parar al mar después de que a los militares se les resbalara mientras “jugaban” con él en plena celebración, Obama quiso dejar claro que “lo arrojamos al agua siguiendo la tradición islámica pero conscientes de que aquello no era el fin de la operación”.

Ahora, la intención de los Estados Unidos es localizarlo y custodiarlo “para garantizar la libertad y la democracia también en el océano”. El proceso podría prolongarse otros diez años.

“En el mar se encuentran los mayores cementerios radiactivos del mundo. Ahora Bin Laden está allí, junto a todo este material que podría destruirnos”, se lamentaba un ciudadano neoyorkino. “¿Quién me dice ahora que el agua que beben mis hijos está libre de fanatismo?”, se quejaba otro testimonio. De hecho, las autoridades norteamericanas reconocen que 18 partos naturales en el agua fueron anulados in extremis al conocerse el nuevo paradero del terrorista.

La comunidad internacional se ha mostrado dispuesta a colaborar en la operación “Controlled Fishing” (Pesca controlada). Francia ya ha puesto a la disposición de los Estados Unidos los servicios de Philippe Cousteau, biólogo e hijo del célebre submarinista francés. España, por su parte, está en conversaciones con David Meca, quien podría efectuar labores de apoyo desde la superficie.

http://www.elmundotoday.com/2011/05/eeuu-sigue-buscando-a-bin-laden-tras-arrojarlo-al-mar/

3 mayo, 2011 Posted by | libia | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

De la indignación a la Acción: Reacciona

De la indignación a la Acción: Reacciona

26 marzo 2011

por rosa maría artal

  Esto era en lo que andaba y ando. Lo cuenta hoy, muy bien, Público:

De la indignación a la acción. Hace un mes salía a la venta en España ¡Indignaos!, un librito que se levantaba contra la indiferencia de los ciudadanos ante el retroceso de las democracias modernas, un llamamiento ante la pasividad: “La peor actitud es la indiferencia”, pedía a los más jóvenes el autor del panfleto, Stéphane Hessel, de 93 años.

Y como si cogiera el testigo, un nuevo libro trata ahora de dar un paso más a favor del grito de guerra, más allá de llevarse las manos a la cabeza: se trata de Reacciona, que Aguilar editará en unas semanas.

Reacciona es una obra coral, coordinada por la periodista Rosa María Artal, en la que han participado representantes de diferentes generaciones y ámbitos profesionales: José Luis Sampedro, Federico Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón, Juan Torres López, Àngels Martínez i Castells, la propia Artal, Ignacio Escolar, Carlos Martínez Alonso, Javier López Facal, Javier Pérez de Albéniz y Lourdes Lucía.

Como dice Hessel, encargado aquí de prologar el tomo, “es tiempo de democracia genuina”; “es hora de actuar”.

El sistema está enfermo

Los convocados tenían un objetivo: “Dirigirnos a la sociedad en general, y a los jóvenes en particular, intentando concienciar y provocar una reacción frente a las medidas neoliberales impuestas como única salida posible a la crisis”, escribe Sampedro.

Arma de doble uso, Reacciona mezcla el lenguaje didáctico con uno más práctico que apela al lector y le da herramientas para enfrentarse a unas medidas que afectan a su calidad de vida. Porque “es una falacia hablar de crisis financiera únicamente.

La crisis es política. La crisis es del sistema de vida occidental”.

Según Sampedro, “estamos viviendo en pleno ocaso del mundo en que vivieron nuestros padres”, debido a “un afán de saqueo propio de las hordas bárbaras” de manos de los financieros culpables de la crisis.

Como dice Artal, “el sistema en el que vivimos está gravemente enfermo”. El resultado es demoledor.

Seguir leyendo…

26 marzo, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, DENUNCIA | , , | Deja un comentario

Democracia “al dente”

Democracia “al dente”
Para Washington y Bruselas, el tiempo de las dictaduras y monarquías bananeras ha comenzado a extinguirse. Viva la democracia bien cocinada.
Carlos Tena | Para Kaos en la Red | 16-2-2011 a las 22:32 | 246 lecturas | 4 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/democracia-al-dente
La democracia “al dente”: un nuevo plato para los esclavos 

(Dedicado a Barak Obama, Angela Merkel, Silvio Berlusconi, José Luis Rodríguez Zapatero, Nicholas Sarkozy, David Cameron, Alan García, Juan Manuel Santos, Porfirio Lobo, Sebastián Piñera, José Miguel Insulza, Yoani Sánchez, Fernando Savater, Rosa Díez, Zoe Valdés, Luis Posada Carriles, Rodolfo Ares, Manuel Chaves, Cándido Conde-Pumpido, Las Damas del Cheque en Blanco, Alfredo Pérez Rubalcaba, Manuel Fraga, Juan Carlos de Borbón, y demás alumnos aventajados de la familia Corleone)

La Organización Mundial de la Cocina, ante el encarecimiento de los productos alimenticios básicos, lamentando el hambre que asolará en los próximos años a millones de ciudadanos del primer mundo (los del segundo y tercero ya no importan al FMI), alerta a los gobiernos sobre futuras revueltas populares, por lo que para evitar acontecimientos luctuosos en las esferas de la clase media, alta, más alta, la nobleza y realeza, pone al servicio de los poderes políticos, económicos, militares y culturales, la siguiente receta, sencilla y económica, que hemos bautizado como Democracia al Dente.

El comité responsable de la confección del plato, debe estar atento a estas diez normas, diez ingredientes, encargándose de la observancia y acatamiento de los puntos que señalo a continuación.

1.- Tómese un país, preferentemente del tercer mundo, al que se dotará de un artilugio electoral consistente en una ley (la D’ Hont es muy recomendable) que deje prácticamente fuera de juego a los partidos de izquierda.

Para que el plato quede a gusto, elija previo consenso con el Banco Mundial, el Mossad, la CIA , el M-5, FMI y la Confederación de Empresarios y Banqueros, a una serie de líderes que representen, al menos, a una derecha resultona y un centro derecha que asuma tibios principios (habituales en los establecimientos de la izquierda blanda), para que dicha mezcla posea un sutil aroma socialista.

Financie a esas familias con un monto económico, que les ate definitivamente a la banca privada durante los próximos cincuenta años. En caso de ruina, el erario público se haría cargo de los pagos.

2.- Recoja las inquietudes de los trabajadores a través de unos sindicatos (mejor verticales que dotados de cierta horizontalidad), para conseguir la mínima representatividad y el máximo provecho, procurando que en las primeras huelgas el lenguaje de los dirigentes sea reivindicativo Up To A Certain Point (hasta cierto nivel), pero que contenga elementos de disuasión, en orden a  que un conflicto no dure más allá de una semana.

3.- Financie con millones de euros o dólares a las Confederaciones de Iglesias allí practicadas (preferencia absoluta para los católicos o protestantes y ortodoxos, si conviniese), incluso en los de creencia islámica, doctrina de la que se elegirá a los delegados menos proclives a cumplir los textos del Corán.  En esas reuniones, ha de establecerse previamente que los dioses respectivos nunca se inmiscuyen en los asuntos terrenales, es decir, en temas políticos, bélicos, laborales, económicos y culturales. Esa verdad única ha de ser digerida por los fieles, aunque puedan existir ulteriormente algunos disidentes a quienes se acusará de cualquier delito, preferentemente de contenido sexual.

4.- Tómese a un grupo de generales, coroneles y capitanes, a quienes previamente se ha ingresado en sus respectivas cuentas corrientes un monto económico suficiente como para que vivan con cierta holgura en los próximos veinte años. Al propio tiempo se tendrá certeza de que casi todos ellos (no conviene una absoluta unificación ideológica) son anticomunistas.

5.- Reúna a un grupo de industriales del primer mundo,  ofreciendo las riquezas naturales de esa nación a un precio irresistible, pero reservando un tanto por ciento de las ganancias, como garantía del trato, para el presidente o rey. Ese detalle hará que los directivos de las multinacionales estén seguros de que, en caso de traición, el mandatario está cogido hasta por los cuernos.

6.- Organice en institutos, fórums, colegios, universidades y museos, ciclos monotemáticos de toda índole, por ejemplo “Democracia y Terrorismo”, “Los peligros del Castrismo”, “Bolívar condena a Chávez”, “Cultura y  Derechos de Propiedad Intelectual”, “La Caída del Imperio Chino”, “EEUU líder de la Libertad” y otros, ofreciendo participación de toda especie a los directivos de dicho centros culturales del país, e intente que ellos, a su vez, coordinen   seminarios y congresos con profesores y catedráticos que hayan mostrado curiosidad por conocer cómo se abre una cuenta corriente en Suiza.

(El alumnado conviene que sea contagiado de cierta dosis de idealismo,   como objeto decorativo para la prensa internacional. Alguno de esos líderes estudiantiles deberá comparecer ante una comisión de rectores, al objeto de estudiar su posible adquisición, en orden a mantener un cierto grado de disidencia controlada. No olvide la inclusión de intelectuales y artistas de la catadura de Alejandro Sanz, Mario Vargas Llosa,   Imanol Arias,  Luis García Montero, Fernando Savater, Pedro Almodóvar,  Juan Luis Cebriány otros demócratas de manos limpias.

7.- Adiestre a las agrupaciones y organizaciones a las que pertenezcan jueces, abogados, notarios y otros profesionales del derecho, en la aplicación de una constitución cuyos artículos fuesen un calco exacto del espíritu que animó la Declaración Universal de los Derechos del hombre y el ciudadano. El cumplimiento por parte del Estado de estos preceptos queda en manos de los gobiernos salidos de las urnas, por lo que en el improbable caso de que un presidente, rey o primer ministro, mostrase preocupación por el respeto y observancia de esas normas, el poder judicial hará caso omiso de dicha reclamación, preparando la inmediata dimisión forzada del disidente.

8.- De acuerdo con las necesidades de las instituciones bancarias, no ponga obstáculos en la privatización todos los servicios sociales del país, incluyendo la sanidad, la educación y las pensiones, coordinando con los sindicatos el monto económico que mensualmente deberán percibir sus líderes, para que convenzan a la masa trabajadora del acatamiento de la semi esclavitud, como solución menos dramática a su futuro.

Disponer de techo y alimentación debe ser la única motivación para las personas honradas, que deberán ejercer su derecho al voto (e incluso sería más conveniente que practicaran la abstención) cada cuatro o cinco años.

9.- Una vez terminadas las primeras elecciones, si hubiera triunfado, (no obstante lo previsto), una coalición de partidos de izquierda, se articularán con la máxima urgencia las estrategias económicas y mediáticas convenientes, en orden al derribo del Parlamento surgido de los pactos previamente acordados por los miembros de dicha coalición.

Para ello, se deberá lograr la colaboración del mayor número posible de empresarios relacionados con el periodismo (Murdoch, Slim, etc.), para denigrar a los miembros del gobierno elegido, ofreciendo dinero a los ministros para abandonar sus cargos, manipulando datos en todas las esferas  gubernamentales, alterando declaraciones, e incluso solicitando ayuda de las Fuerzas Armadas  USA, sus agencias de espionaje, públicas y privadas, para forzar la dimisión y renuncia de generales,   diputados, intelectuales y profesionales adictos al sistema. No se contratará en el exterior a los artistas favorables a ese tipo de gobiernos.

10.- Cuando el presidente de los EEUU considere oportuno, previa consulta a la Comunidad Europea y al gobierno de Israel, y siempre a través de los servicios secretos correspondientes,  se aceptará como hecho consumado el asesinato por atentado de  un  líder molesto para los intereses del Banco Mundial, ya se tratara de Fidel o Raúl Castro, Rafael Correa, Evo Morales, Hugo Chávez, Mahmud Ahmadineyad, Bashar Al Assad, Kim Jong-il, Muamar Gafadi o Alexander Lukashenko.

A partir de ese momento, deje la olla a enfriar y luego cómase lentamente, degustando con parsimonia la sangre vertida en el logro de una verdadero régimen democrático, como el que se ofrece actualmente a diversas naciones árabes, protegiendo el exilio de los actuales y futuros mandatarios, expulsados de sus cargos, alimentando las ilusiones de libertad de sus ciudadanos, pero aplicando nuestra receta para lograr que no se produzca una revolución de carácter socialista en ninguna de las naciones del tercer mundo.

La moda en política exige cambios de estilo y look, que cumplen a la perfección Borbones, Berlusconis, Zapateros, Mohameds, Obiangs, Klaus, Komorowskis, Santos, Macapagales, Camerons, Reinfeldts, etc. El IV Reich se diferencia del III en que las víctimas pertenecen a todas las nacionalidades, excepto israelíes leales al sionismo.

Para Washington y Bruselas, el tiempo de las dictaduras y monarquías bananeras ha comenzado a extinguirse. Viva la democracia bien cocinada.

17 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, CRIMENES EEUU, DENUNCIA, EDITORIAL, INTERNACIONAL | , , , | Deja un comentario

La brutal verdad sobre Túnez


Artículos de Opinión | Robert Fisk | 24-01-2011 |
TERCERA INFORMACION

¿El fin de la era de los dictadores en el mundo árabe? Desde luego están temblando en todo Oriente Próximo; los adinerados jeques y emires, los reyes, entre ellos uno muy viejo de Arabia Saudí y uno joven en Jordania, y los presidentes —otro muy viejo de Egipto y uno joven de Siria— porque lo de Túnez no estaba previsto que pasara.

Los disturbios por los precios de los alimentos en Argelia tampoco, ni las manifestaciones contra las subidas de precios en Amán. Por no hablar del cómputo de más muertos en Túnez, cuyo propio déspota se refugió en Riad —exactamente la misma ciudad a la que un hombre llamado Idi Amin huyó una vez.

Si puede ocurrir en el Túnez de destino de vacaciones, puede ocurrir en cualquier lugar ¿no? Occidente lo agasajó por su “estabilidad” cuando Zine el-Abidine Ben Ali estaba en el poder.

Los franceses, los alemanes y los británicos, atrevámonos a mencionarlo, siempre han elogiado al dictador por ser un “amigo” de la Europa civilizada que trataba con mano dura a todos esos islamistas.

Los tunecinos no olvidarán esa pequeña historia aunque quisieran. Los árabes solían decir que dos tercios de la población total tunecina —7 millones de 10, prácticamente toda la población adulta— trabajaban de un modo u otro para la policía secreta del Sr. Ben Ali.

También ellos deben haber estado en las calles, entonces, protestando por el hombre que amábamos hasta la semana pasada.

Pero no se emocionen demasiado. Sí, los jóvenes tunecinos han utilizado Internet para congregarse —en Argelia también— y la explosión demográfica de los jóvenes (nacidos en los años ochenta y noventa, sin puestos de trabajo a los que acudir tras la universidad) está en las calles.

Pero el gobierno de “unidad” lo va a formar Muhamad Ghannouchi, un sátrapa del Sr. Ben Ali desde hace casi 20 años, un par de manos seguras que tendrán nuestros intereses —en lugar de los intereses de su pueblo— en el corazón.

 

Pues me temo que esto va a ser la misma historia de siempre. Sí, nos gustaría una democracia en Túnez, pero no demasiada democracia. ¿Recuerdan cómo queríamos que Argelia tuviera democracia en los años noventa?

Luego, cuando parecía que los islamistas podrían ganar la segunda ronda de las votaciones respaldamos que su gobierno, apoyado por los militares, suspendiera las elecciones, aplastara a los islamistas e iniciase una guerra civil en la que murieron 150.000 personas.

No, en el mundo árabe queremos ley, orden y estabilidad. Incluso en el Egipto corrupto y corrompido de Hosni Mubarak, eso es lo que queremos. Y lo vamos a tener.

 

La verdad, está claro, es que el mundo árabe es tan disfuncional, esclerótico, corrupto, humillado y despiadado —recuérdese que el Sr. Ben Ali se refirió a los manifestantes como “terroristas” tan solo la semana pasada— y tan totalmente incapaz de cualquier progreso social o político, que la posibilidad de que emerja una serie de democracias que funcionen del caos de Oriente Próximo se sitúa en torno al cero por ciento.

El trabajo de los potentados árabes será el que siempre ha sido —“manejar” a su pueblo, controlarlo, apretarle las tuercas, amar a Occidente y odiar a Irán. De hecho, ¿qué hacía Hillary Clinton la semana pasada mientras ardía Túnez?

Les decía a los corruptos príncipes del Golfo que su trabajo consistía en apoyar las sanciones contra Irán, en hacer frente a la república islámica, en prepararse para otro ataque contra un Estado musulmán tras las dos catástrofes que Estados Unidos y el Reino Unido ya han infligido en la región.

El mundo musulmán —por lo menos, ese pedacito entre la India y el Mediterráneo— no es más que un lamentable desastre. Iraq tiene una especie de gobierno que ahora es un sátrapa de Irán, Hamid Karzai no es más que el alcalde de Kabul, Pakistán está al borde de un desastre sin fin, Egipto acaba de salir de otra elección falsa.

Y Líbano… Bueno, el pobre viejo Líbano ni siquiera tiene gobierno. El Sur de Sudán —si las elecciones son justas— podría ser un pequeño faro pero no apostaría por ello.

Se trata del mismo viejo problema que tenemos en Occidente. Nos llenamos boca con la palabra “democracia” y todos estamos a favor de elecciones justas siempre y cuando los árabes voten por quienes nosotros queramos.

En Argelia hace 20 años no lo hicieron. En “Palestina” no lo hicieron. Y en Líbano, debido al denominado Acuerdo de Doha, no lo hicieron. Así que les sancionamos, les amenazamos y les advertimos sobre Irán, y esperamos que mantengan la boca cerrada cuando Israel roba más tierras palestinas para sus colonias en Cisjordania.

Fue una terrible ironía que el robo de la fruta por parte de la policía a un ex-estudiante —y su suicidio en Túnez— hiciera desencadenar todo esto, sobre todo porque el Sr. Ben Ali hizo un fallido intento de reunir apoyo público visitando al joven moribundo en el hospital.

Durante años, este desgraciado hombre estuvo hablando de una “liberalización lenta” de su país. Sin embargo, todos los dictadores saben que están más en peligro cuando comienzan a liberar a sus encadenados compatriotas de sus cadenas.

Y los árabes se comportaron en consecuencia. Tan pronto como Ben Ali voló al exilio, los periódicos árabes que acariciaban su piel y pulían sus zapatos y que recibieron su dinero durante tantos años se pusieron a vilipendiar al hombre. “Desgobierno”, “corrupción”, “reino autoritario”, “una total falta de derechos humanos”, dicen sus periodistas ahora.

Rara vez las palabras del poeta libanés Jalil Gibran han sonado tan dolorosamente precisas: “Lástima de la nación que da la bienvenida a su nuevo gobernante con fanfarrias y lo despide con abucheos sólo para dar la bienvenida a otro con nuevas fanfarrias”. ¿Muhamad Ghannouchi, tal vez?

Por supuesto, ahora todo el mundo baja sus precios —o promete hacerlo. El aceite para cocinar y el pan son el alimento básico de las masas. Así que los precios bajarán en Túnez, en Argelia y en Egipto. Pero ¿por qué tienen que ser tan elevados, en primer lugar?

Argelia debe ser tan rico como Arabia Saudí —tiene petróleo y gas— pero tiene una de las peores tasas de desempleo de Oriente Próximo, sin seguridad social, sin pensiones, nada para su pueblo porque sus generales han echado sal a las riquezas de su país a distancia, en Suiza.

Y la brutalidad policial. Las cámaras de tortura seguirán funcionando. Mantendremos nuestras buenas relaciones con los dictadores. Seguiremos armando a sus ejércitos y les seguiremos diciendo que busquen la paz con Israel.

Y harán lo que nosotros queramos. Ben Ali ha huido. Ahora se busca un dictador más flexible en Túnez — un “hombre fuerte benevolente”, como les gusta a las agencias de noticias llamar a esos hombres horribles.

Y los tiroteos seguirán —como ocurrió ayer en Túnez— hasta que “la estabilidad” se haya restaurado.

No, en general, no creo que la era de los dictadores árabes se haya acabado. Ya lo veremos.

Fuente: http://www.independent.co.uk/opinio…

24 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, EDITORIAL, INTERNACIONAL | , , , , , , , , | Deja un comentario