cibernoticias EXPRESS

La cara oculta de las noticias

Yemen: cuando los buenos matan, los medios callan

Yemen: cuando los buenos matan, los medios callan
Un ejemplo de la opacidad y tendenciosidad de los medios de comunicación.
Javier Adler | Para Kaos en la Red | 17-7-2011 a las 14:52 | 557 lecturas | 3 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/yemen-cuando-buenos-matan-medios-callan


Esta bomba sólo mata a los malos

El siguiente titular no se encuentra en ningún gran medio de comunicación español, sólo en alguno digital o extranjero,

“Mueren 50 miembros de Al Qaeda en ataques aéreos al sur de Yemen” (1)

¿No han tocado a nadie más esos ataques aéreos, a ningún civil inocente? Según este titular, los ataques sólo han matado a los malos y en un número redondo como 50. Vamos al cuerpo de la noticia,

“Al menos 50 miembros de Al Qaeda y de otros grupos islamistas radicales murieron ayer y varias decenas más resultaron heridos en ataques de la aviación militar contra sus feudos en el sur del Yemen, dijeron a Efe fuentes castrenses. “

Ah, no son 50 sino “al menos” 50. Pero si no conocen el número exacto, ¿cómo saben que todos son miembros de Al Qaeda? Pues porque lo dicen las “fuentes castrenses”, esto es, fuentes oficiales de Yemen y/o Estados Unidos. El discurso oficial parte de los gobiernos, se transmite a las agencias de información y de ahí a los medios, que lo reproducen para el gran público sin la menor contrastación o crítica. Peor aún, en el camino llega a perderse el “detalle” de quién dice qué para describirlo como si fuera información pura y objetiva: han muerto 50 miembros de Al Qaeda.

Sigamos leyendo,

“Las fuentes explicaron que la aviación yemení bombardeó una comisaría de la Policía y dos edificios gubernamentales controlados por Al Qaeda y otros grupos fieles a esta red terrorista en el pueblo de Al Wadi, cerca de la ciudad de Zinyibar. “

Es decir, que los de Al Qaeda son idiotas rematados, al concentrarse por docenas en edificios bien identificados a la espera de que un bombazo los mate. ¿Estamos dispuestos a creer eso? Porque si lo estamos entonces los idiotas somos nosotros, y por tales nos toman los medios.

La noticia, tal como está redactada, es increíble y sólo cabe concebirla a efectos propagandísticos. Probablemente nunca sabremos qué ha pasado con tales ataques, si es que han existido, ni las probables víctimas civiles. Es un tema que interesa muy poco, y que de hecho no se encuentra en ninguno de los grandes medios de comunicación españoles, tan sólo en algunas ediciones digitales.

El diario Deia, por ejemplo, reproduciendo la misma “información” de EFE, habla en su titular de “50 yihadistas” (2), pero en el cuerpo de la noticia tiene la pequeña precaución de hablar de “supuestos” miembros de Al Qaeda.

Si consultamos un portal especializado en noticias de guerra, como Antiwar.com, tendremos datos adicionales. Según este sitio, el ataque no fue de la aviación yemení sino de Estados Unidos (3), lo que coincide con la versión de The New York Times, que inicialmente sólo hablaba de 8 muertos y sin el menor asomo de crítica (4). Sobre éstos se aclara que “obviamente su identidad no ha podido ser confirmada”, siendo vagamente descritos como una “facción de la oposición”.

Este último punto, la identidad de los rebeldes, ilustra claramente lo tendencioso de los medios de comunicación. Por ejemplo, en la misma noticia de Deia, un poco más abajo, se “informa” sobre la muerte de “1.400 civiles muertos en Siria” a manos de las “fuerzas de seguridad”. La diferencia es que los “50 yihadistas” proceden de fuentes oficiales, mientras que los civiles muertos de Siria son informados por organizaciones humanitarias, esto es, no oficiales. Según se elige la fuente, han muerto terroristas o han muerto civiles.

No tenemos datos de organizaciones humanitarias en Yemen, pero sí la versión del gobierno sirio sobre lo que allí ocurre. El mismo diario la cita en los siguientes términos,

“El gobierno sirio cuestiona la cifra de muertos y acusa a “matones armados” y conspiradores extranjeros de estar detrás de las acciones de protesta.”

Es decir, hay gobiernos que merecen total credibilidad cuando identifican insurgencia con terrorismo y otros a los que hay que tachar de conspiranoicos. Así, cuando Gadafi, que no es un dictador amigo, hizo lo propio con las rebeldes libios, El País publicó un editorial bien elocuente:

“El pueblo libio está pagando un precio terrible por intentar librarse del lunático déspota que responsabiliza a Al Qaeda y a jóvenes drogados de la insurrección popular.” (5)

Pero ni todo el pueblo libio está con los rebeldes ni Gadafi era un lunático hasta hace bien poco, cuando recibía favores y armas de gobiernos civilizados como el español (6)

Volviendo a Yemen, también al principio era la moda mediática tratar la insurrección como popular, y El País se expresaba en términos también enérgicos,

“Su débil tejido social está apuntalado por clanes y tribus. La más importante de ellas se ha alzado ahora contra Saleh y hecho causa común con quienes desafían en la calle la tiranía.” (7)

¿Qué ha ocurrido en el último mes? ¿cuándo la rebelión popular se ha transformado en guerra contra el terrorismo? De momento hay dos cosas que parecen claras: la primera, la de siempre, es que los civiles inocentes son los que pagan las ambiciones criminales de las élites políticas, tanto las locales como las imperialistas europeas y estadounidenses.

La segunda, íntimamente relacionada con la primera, nos la da una encuesta reciente: la inmensa mayoría de la población árabe considera negativamente a Estados Unidos, y junto a Israel como la mayor amenaza para sus vidas (8). Por desgracia, la opinión de la gente sólo cuenta cuando coincide con el interés de los poderosos, así que ni se tomará en consideración, ni se difundirá en los medios.

Notas:

  1. http://www.laopinioncoruna.es/mundo/2011/07/15/mueren-50-miembros-qaeda-ataques-aereos-sur-yemen/514490.html

  2. http://www.deia.com/2011/07/15/mundo/mueren-50-yihadistas-en-varios-ataques-en-yemen

  3. http://news.antiwar.com/2011/07/15/us-attack-on-yemen-police-still-killed-50/

  4. http://www.nytimes.com/2011/07/15/world/middleeast/15yemen.html?_r=3&ref=world

  5. Editorial de El País, 26/2/2011

  6. http://www.elmundo.es/elmundo/2011/02/25/solidaridad/1298634355.html

  7. Editorial de El País, 29/5/2011

  8. http://rebelion.org/noticia.php?id=132386

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17 julio, 2011 Posted by | YEMEN, YEMEN | , | Deja un comentario

ZAPATERO: MALDICE AL LIBIO Y ALABA AL QATARÍ.

ZAPATERO: MALDICE AL LIBIO Y ALABA AL QATARÍ.

Escrito por: Sócrates el 01 Mar 2011 – URL Permanente

Que Gadafí es un sátrapa, ya lo sabíamos.

Durante cuarenta años ha demostrado que lo es sin importarle demasiado a casi nadie.

El esperpéntico dignatario ha sido recibido, con haima y guardias-amazonas incluidas, entre otros, por nuestro presidente sin que se le moviera una ceja.

Occidente perdonó, a Gadafi, las felonías que cometió en el pasado y pelillos a la mar; mientras bombease petróleo a buen precio y mantuviera a raya el avance islámico, podía hacer y deshacer a su antojo dentro del país, y llenar las cuentas bancarias personales con petrodólares fresquitos, para mayor felicidad de su prole.

Lo que antes hacía, Gadafi, a escondidas se le toleraba, pero ahora que lo estamos viendo en vivo y en directo, es intolerable y no se lo vamos ha consentir, según Zapatero nos dijo ayer con tono grandilocuente y rostro circunflejo, desde la otra satrapía que está visitando, Qatar.

Que hay que alabar al qatarí y besuquearle con fricción, pues todo sea por la patria.

No importa: que la familia qatarí controle el país con mano de yerro, se pase los derechos humanos por el arco del triunfo y de que de la inesistencia de partidos políticos y nada que se le parezca hagan bandera.

Importa algo el amigo sátrapa qatarí compre la voluntad de nuestro presidente por el módico precio de 3.000 millones, desde luego a Zapatero le importa una higa.

Total como ahora tenemos al monigote libio, para maldecirlo, con razón, pues a alabar al Qatarí se ha dicho.

1 marzo, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, DENUNCIA, EDITORIAL | | Deja un comentario

La brutal verdad sobre Túnez


Artículos de Opinión | Robert Fisk | 24-01-2011 |
TERCERA INFORMACION

¿El fin de la era de los dictadores en el mundo árabe? Desde luego están temblando en todo Oriente Próximo; los adinerados jeques y emires, los reyes, entre ellos uno muy viejo de Arabia Saudí y uno joven en Jordania, y los presidentes —otro muy viejo de Egipto y uno joven de Siria— porque lo de Túnez no estaba previsto que pasara.

Los disturbios por los precios de los alimentos en Argelia tampoco, ni las manifestaciones contra las subidas de precios en Amán. Por no hablar del cómputo de más muertos en Túnez, cuyo propio déspota se refugió en Riad —exactamente la misma ciudad a la que un hombre llamado Idi Amin huyó una vez.

Si puede ocurrir en el Túnez de destino de vacaciones, puede ocurrir en cualquier lugar ¿no? Occidente lo agasajó por su “estabilidad” cuando Zine el-Abidine Ben Ali estaba en el poder.

Los franceses, los alemanes y los británicos, atrevámonos a mencionarlo, siempre han elogiado al dictador por ser un “amigo” de la Europa civilizada que trataba con mano dura a todos esos islamistas.

Los tunecinos no olvidarán esa pequeña historia aunque quisieran. Los árabes solían decir que dos tercios de la población total tunecina —7 millones de 10, prácticamente toda la población adulta— trabajaban de un modo u otro para la policía secreta del Sr. Ben Ali.

También ellos deben haber estado en las calles, entonces, protestando por el hombre que amábamos hasta la semana pasada.

Pero no se emocionen demasiado. Sí, los jóvenes tunecinos han utilizado Internet para congregarse —en Argelia también— y la explosión demográfica de los jóvenes (nacidos en los años ochenta y noventa, sin puestos de trabajo a los que acudir tras la universidad) está en las calles.

Pero el gobierno de “unidad” lo va a formar Muhamad Ghannouchi, un sátrapa del Sr. Ben Ali desde hace casi 20 años, un par de manos seguras que tendrán nuestros intereses —en lugar de los intereses de su pueblo— en el corazón.

 

Pues me temo que esto va a ser la misma historia de siempre. Sí, nos gustaría una democracia en Túnez, pero no demasiada democracia. ¿Recuerdan cómo queríamos que Argelia tuviera democracia en los años noventa?

Luego, cuando parecía que los islamistas podrían ganar la segunda ronda de las votaciones respaldamos que su gobierno, apoyado por los militares, suspendiera las elecciones, aplastara a los islamistas e iniciase una guerra civil en la que murieron 150.000 personas.

No, en el mundo árabe queremos ley, orden y estabilidad. Incluso en el Egipto corrupto y corrompido de Hosni Mubarak, eso es lo que queremos. Y lo vamos a tener.

 

La verdad, está claro, es que el mundo árabe es tan disfuncional, esclerótico, corrupto, humillado y despiadado —recuérdese que el Sr. Ben Ali se refirió a los manifestantes como “terroristas” tan solo la semana pasada— y tan totalmente incapaz de cualquier progreso social o político, que la posibilidad de que emerja una serie de democracias que funcionen del caos de Oriente Próximo se sitúa en torno al cero por ciento.

El trabajo de los potentados árabes será el que siempre ha sido —“manejar” a su pueblo, controlarlo, apretarle las tuercas, amar a Occidente y odiar a Irán. De hecho, ¿qué hacía Hillary Clinton la semana pasada mientras ardía Túnez?

Les decía a los corruptos príncipes del Golfo que su trabajo consistía en apoyar las sanciones contra Irán, en hacer frente a la república islámica, en prepararse para otro ataque contra un Estado musulmán tras las dos catástrofes que Estados Unidos y el Reino Unido ya han infligido en la región.

El mundo musulmán —por lo menos, ese pedacito entre la India y el Mediterráneo— no es más que un lamentable desastre. Iraq tiene una especie de gobierno que ahora es un sátrapa de Irán, Hamid Karzai no es más que el alcalde de Kabul, Pakistán está al borde de un desastre sin fin, Egipto acaba de salir de otra elección falsa.

Y Líbano… Bueno, el pobre viejo Líbano ni siquiera tiene gobierno. El Sur de Sudán —si las elecciones son justas— podría ser un pequeño faro pero no apostaría por ello.

Se trata del mismo viejo problema que tenemos en Occidente. Nos llenamos boca con la palabra “democracia” y todos estamos a favor de elecciones justas siempre y cuando los árabes voten por quienes nosotros queramos.

En Argelia hace 20 años no lo hicieron. En “Palestina” no lo hicieron. Y en Líbano, debido al denominado Acuerdo de Doha, no lo hicieron. Así que les sancionamos, les amenazamos y les advertimos sobre Irán, y esperamos que mantengan la boca cerrada cuando Israel roba más tierras palestinas para sus colonias en Cisjordania.

Fue una terrible ironía que el robo de la fruta por parte de la policía a un ex-estudiante —y su suicidio en Túnez— hiciera desencadenar todo esto, sobre todo porque el Sr. Ben Ali hizo un fallido intento de reunir apoyo público visitando al joven moribundo en el hospital.

Durante años, este desgraciado hombre estuvo hablando de una “liberalización lenta” de su país. Sin embargo, todos los dictadores saben que están más en peligro cuando comienzan a liberar a sus encadenados compatriotas de sus cadenas.

Y los árabes se comportaron en consecuencia. Tan pronto como Ben Ali voló al exilio, los periódicos árabes que acariciaban su piel y pulían sus zapatos y que recibieron su dinero durante tantos años se pusieron a vilipendiar al hombre. “Desgobierno”, “corrupción”, “reino autoritario”, “una total falta de derechos humanos”, dicen sus periodistas ahora.

Rara vez las palabras del poeta libanés Jalil Gibran han sonado tan dolorosamente precisas: “Lástima de la nación que da la bienvenida a su nuevo gobernante con fanfarrias y lo despide con abucheos sólo para dar la bienvenida a otro con nuevas fanfarrias”. ¿Muhamad Ghannouchi, tal vez?

Por supuesto, ahora todo el mundo baja sus precios —o promete hacerlo. El aceite para cocinar y el pan son el alimento básico de las masas. Así que los precios bajarán en Túnez, en Argelia y en Egipto. Pero ¿por qué tienen que ser tan elevados, en primer lugar?

Argelia debe ser tan rico como Arabia Saudí —tiene petróleo y gas— pero tiene una de las peores tasas de desempleo de Oriente Próximo, sin seguridad social, sin pensiones, nada para su pueblo porque sus generales han echado sal a las riquezas de su país a distancia, en Suiza.

Y la brutalidad policial. Las cámaras de tortura seguirán funcionando. Mantendremos nuestras buenas relaciones con los dictadores. Seguiremos armando a sus ejércitos y les seguiremos diciendo que busquen la paz con Israel.

Y harán lo que nosotros queramos. Ben Ali ha huido. Ahora se busca un dictador más flexible en Túnez — un “hombre fuerte benevolente”, como les gusta a las agencias de noticias llamar a esos hombres horribles.

Y los tiroteos seguirán —como ocurrió ayer en Túnez— hasta que “la estabilidad” se haya restaurado.

No, en general, no creo que la era de los dictadores árabes se haya acabado. Ya lo veremos.

Fuente: http://www.independent.co.uk/opinio…

24 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, EDITORIAL, INTERNACIONAL | , , , , , , , , | Deja un comentario