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¿Cuándo condenará la derecha el golpe de estado militar-fascista y defenderá a las victimas del “terrorismo” franquista?

¿Cuándo condenará la derecha el golpe de estado militar-fascista y defenderá a las victimas del “terrorismo” franquista?
Las víctimas del franquismo están siendo “maltratadas” por el Estado, cuando debería ser el primero en cuidar su memoria y ayudar a los familiares.
Kaos. Memoria histórica y Derechos Humanos | Para Kaos en la Red | Hoy a las 8:48 | 1104 lecturas | 9 comentarios
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La condena del 18 de julio: ¿De verdad importa que el Congreso de Diputados español condene el golpe militar fascista del 18 de julio?

Salvador López Arnal
No fue el 18 de julio. Fue dos días antes y la obertura fue “gloriosa”, estilo marca Corleone Franco y sus secuaces. “Numerosos son los autores que fechan el comienzo de la sublevación el 17 de julio, iniciada con una algarada en torno al edificio de la Comisión Geográfica de Melilla. Sin embargo, corresponde al general Francisco Franco el honor, o más bien el deshonor, de haber iniciado la rebelión. Lo hizo la víspera. A la chita callando. Muy en carácter. Se llevó por delante a un compañero, el general Amado Balmes, comandante militar de Gran Canaria. El futuro fundador del “nuevo Estado” combinó su maniobra con un sofisticado operativo para salir de las islas a bordo de un avión inglés.
La “historiografía” franquista nos ha dado gato por liebre durante setenta y cinco años en relación con aquellos acontecimientos germinales. Continúa haciéndolo”, con estas palabras abre Ángel Viñas el primer capítulo de su último libro [1]. Empezaron como acabaron: asesinando; el círculo se cerró con sangre. Vayamos al apartado institucional.

Según todos los indicios, el Congreso español, 36 años después de la muerte de Franco, 33 años después de aprobarse la Constitución de 1978, condenará el próximo lunes, en una declaración institucional que cuenta, en última instancia, con los ojos y las tijeras de la tercera autoridad del Estado, el golpe del 18 de julio [2].

Todos los grupos, parece que sin excepción, apoyan esta declaración con motivo del 75º aniversario de la sublevación fascista [3]. La redacción inicial del texto es prácticamente idéntica, según se cree, al de la iniciativa que salió adelante en la Comisión Constitucional del Congreso en 2002. Esta contó también con el respaldo de todos los grupos, el PP aznarista no excluido.

¡Ya podemos imaginarnos las toneladas de descafeína que llevaba dentro! Izquierda Unida e ICV presentaron el pasado jueves, 14 de julio, un excelente día revolucionario para ello, el texto de condena ante la Junta extraordinaria de Portavoces que se celebró en la Cámara Baja tras. Como ningún grupo vetó la propuesta, la declaración institucional se leerá durante la sesión del próximo lunes.

No es, en todo caso, “una reprobación explícita del franquismo”, sino “una condena unánime del acontecimiento que dio comienzo a la Guerra Civil que derivó en una dictadura que se prolongó durante 40 años”. ¿Qué acontecimiento? ¿El intento de golpe? ¿El asesinato del general Balmes? ¿Los bombardeos a la población civil? ¿La política de tierra quemada del fascismo español?

No se conoce en el momento en que escribo el texto definitivo de la declaración. Iñigo Aduriz da cuenta de algunos pasos del escrito. Según parece, se afirma en él que, en el 75º aniversario del inicio de la guerra civil, nadie puede sentirse legitimado, como ocurrió en 1936, “para utilizar la violencia con la finalidad de imponer sus convicciones políticas y establecer regímenes totalitarios contrarios a la libertad y a la dignidad de todos los ciudadanos”. Estas prácticas, las que llevaron a los franquistas al poder, merecen “la condena y repulsa de la sociedad democrática”.

La cosa no pinta bien, nada bien, de entrada. ¿Regímenes totalitarios para hablar del fascismo español? ¿Quiénes usaron la violencia para imponer sus convicciones políticas? ¿Unos y otros? ¿El fascismo español y las fuerzas republicanas y revolucionarias de izquierda? ¿Contrarios a la libertad y dignidad de todos los ciudadanos? ¿De todos? ¿Pero no hubo muchos (y muchas también, aunque menos) que tomaron de nuevo a España como su cortijo -sin exclusiones regionales y nacionales: el fascismo no fue, por ejemplo, algo externo a Catalunya como a veces se sostiene-y camparon, robaron, maltrataron y asesinaron como les vino en gana?

La declaración considera conveniente para la convivencia democrática que se mantenga “el espíritu de concordia y de reconciliación que presidió la elaboración de la Constitución de 1978 y que facilitó el tránsito pacífico de la dictadura a la democracia”. Este cuento ya no es de recibo; nos sabemos todos esos cuentos, otros también, como dijera León Felipe.

No nos gustan nada, nada de nada. El mito de la “Inmaculada Transición” [4] es un mito insoportable, intelectual y poliéticamente. La fuerza (militarizada) que dirigió la política española durante esos años no fue la concordia sino el miedo, la pistola y el espadón.

Monarquía, bandera, símbolos franquistas, privilegios sociales, capitalismo, bases usamericanas, ocultación de las víctimas, no fueron aceptados de buen grado, se impusieron. La pistola cargada apuntaba a la sien de la movilizada ciudadanía de izquierdas. Muchos temblábamos sin que el coraje nos hubiera abandonado.

El miércoles 13 de julio, el presidente de la asociación Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), Emilio Silva, se quejaba, con razones atendibles, de la falta de respuesta de la mayoría de los grupos y consideraba “incomprensible” que la Cámara Baja conmemore a las víctimas del terrorismo o a las del Holocausto nazi y no recuerde a los “cientos de miles de desaparecidos durante la dictadura”. El día siguiente recibió con escepticismo la noticia de la propuesta de IU e ICV. “Algo es algo”, señaló.

No se le perdió lo esencial: los familiares de los desaparecidos y los asesinados por el régimen de Franco están “discriminados en la institución en la que reside la soberanía del pueblo”. No sólo eso: muertos en la cárcel o asesinados como Miguel Hernández o José Arnal Cerezuelo, por poner dos ejemplos entre centenares de miles, siguen siendo delincuentes, reos de rebelión militar.

Bazofia a ojos jurídicos oficiales. Emilio Silva añadió: “Es triste que Bono abra la puerta del Congreso a muchas víctimas y se las cierre a las del franquismo”. Es triste, desde luego, pero de la tercera autoridad borbónica cualquier cosa es pensable. Nos tiene acostumbrados a casi todo. Que siga siendo dirigente, con mando en plaza, de una fuerza política que dice ser socialista y obrera es para desesperar y no parar de correr hasta Cuba y Venezuela.

Joan Sardá, uno de los mejores y más sólidos diputados de la cámara, un representante político en el que la cultura antifranquista ha dejado huella sólida que no se desvanece en el aire, comentó otro nudo esencial. El siguiente: “Las víctimas de la Transición hoy serán olvidadas, como otras.

Hoy no se reconocen las víctimas del terrorismo de Estado, de los grupos fascistas en la Transición, igual que no han reconocido en la Ley de la Memoria otras víctimas de años anteriores, como Salvador Puig Antich. Y es una vergüenza”. La memoria de las víctimas del posfranquismo sigue desamparada tras la Ley de Víctimas que aprobó el 14 de julio Congreso con el único voto en contra de esa formación de extrema derecha españolista llamada UpyD [5].

Sea como sea, más allá de todo ello, la cuestión, ¿importa realmente que el Congreso aprueba una declaración de ese tipo? ¿A quién le importa esa puesta en escena? Mirado con generosidad: importa, no hay que ser sectarios ni torpes. La intención política de IU e ICV, su buena intención política, es obvia; nada que objetar. Pero, aunque seamos tan generosos como queramos ser, aunque aceptemos que a casi todo lo hecho pecho, no es ni va a ser creíble. No puede serlo. Demasiado para la racionalidad y el sentimiento humanos.

¿Cómo vamos a creer la condena del PP del golpe de julio de 1936 si su partido está lleno de franquistas y neofranquistas y tiene como presidente de honor a un ministro de Franco y uno de sus máximos dirigentes, el asesor de Murdoch, por no hablar de Mayor Oreja, es un nostálgico de todo aquello? ¿Cómo vamos a creer el gesto del partido del señor Rubalcaba si es incapaz de reconocer como víctimas a los familiares de Puig Antich, Enrique Ruano, Sánchez Bravo, Txiki y de tantos otros, y uno de sus dirigentes políticos, el señor Bono, abronca a ciudadanos, a viejos ciudadaos, por airear en el Congreso la bandera de la República? ¿Qué condena es creíble por parte de los unionistas cristianos de Duran i Lleida, una parte importante de CiU, a pesar de su dirigente asesinado, cuando tiene lazos íntimos y vasos comunicantes permanentes con una institución, la Iglesia católica y su sector más extremista opusdeista, que sigue conservando en sus templos símbolos fascistas sin propósito de enmienda sin jamás haber pedido disculpas por haber entrado bajo palio al dictador fascista en sus instituciones y haber apoyado con entusiasmo el golpe militar fascista tildándolo de cruzada religiosa?

Es difícil creer en esos gestos. Para muchos de ellos sigue siendo “verdad” un postulado que se ha ido imponiendo: el franquismo no fue tan malo, la represión bajó en picado a partir de 1950 y, además, Franco, con malos procedimientos eso sí, situó a España en un lugar destacado de las naciones desarrolladas. Prueba o indicio de ello: la despedida, con honores de Estado, de alguien que nunca renunció de la conveniencia del golpe, de los 40 años de fascismo ni de la estrategia lampedusiana de la transición: José Antonio Samaranch. ¿Se acuerdan quien gobernaba entonces en Catalunya? ¿El PP? Frío, muy frío. ¿CiU? Frío, bastante frío. ¿El gobierno tripartito de izquierdas? ¡Premio, han acertado! Un gobierno presidido por José Montilla, un ex trabajador emigrante que estudió el Bachillerato nocturno y que militó durante un tiempo en el Partido del Trabajo de España.

PS: Me olvidaba. “España responde a Argentina que sí investiga los crímenes franquistas” fue un titular en la prensa del pasado jueves, 14 de julio. Vale, de acuerdo, tomamos nota, aunque no haya indicios de todo ello. Manuel Fraga, despavorido, con temblor en el rostro, ha cruzado esta mañana la frontera europea.

¡Qué risa tía Felisa! ¡Qué cara dura doña Impostura!

Notas:

[1] Ángel Viñas, La conspiración del general Franco, Crítica, Barcelona, 2011, p. 1.

[2] La fuente de estas y otras informaciones: Público, de 15 de julio de 2011, pp. 14-15, especialmente la información de Iñigo Aduriz.

[3] Vicenç Navarro ha dado recientemente excelentes razones a favor del uso del concepto fascismo en lugar del término “franquismo”.

[4] El hallazgo conceptual, excelente en mi opinión, es de Jorge Riechmann

[5] Tardà defendió varias enmiendas, que no apoyó el PSOE, a la Ley de Víctimas. Aspiraban a que se reconociese como tales a otras víctimas, las de los crímenes políticos de la transición- transacción, las que están en el debe del Estado y sus fuerzas represivas (¡disolución de los cuerpos represivos!) y de los grupos de extrema derecha fascista.


ARMH acusa al Estado de maltratar a las víctimas del franquismo

EFE

El presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, ha señalado hoy que las víctimas del franquismo están siendo “maltratadas” por el Estado, cuando debería ser el primero en cuidar su memoria y ayudar a los familiares.

En la víspera del 75 aniversario del inicio de la Guerra Civil, Silva ha dicho a EFE que “el pasado pesa enormemente sobre la política española” y por eso el Estado tiene una “doble moral” y no condena de igual forma todos los tipos de violencia ni atiende de la misma manera a todas las víctimas de la violencia, venga de donde venga.

“Hay víctimas de hechos muy violentos que tienen derecho a la verdad, la justicia y la reparación y otras que no tienen derecho a nada”, ha señalado el presidente de ARMH, para quien la Ley de Memoria Histórica no tiene otro fin que el de “subvencionar” exhumaciones, es decir, “subvenciona derechos humanos en lugar de garantizarlos”.

Emilio Silva también ha advertido de que no es necesaria una comisión de expertos que recomiende qué hacer con el Valle de los Caídos y lo que se necesita es “decisión política” para acabar con este monumento que supone un “enaltecimiento de la violencia” que trajo la dictadura de Franco.

Al respecto, cree que tras las elecciones habrá una nueva “bronca política” que salpicará a las víctimas del franquismo y a los familiares, porque si se adelantan los comicios habrá un informe de la comisión y, si se cumplen las encuestas, un gobierno distinto al que lo pidió para atender dichas recomendaciones.

Para el presidente de esta asociación, es “triste” que después de tantos años el Estado no haya resuelto aún muchos problemas, y en concreto ha lamentado que, en democracia, aún queden fosas comunes y ningún presidente del Gobierno haya celebrado un acto público de homenaje a las víctimas.

Por el contrario, ha señalado, el Estado practica la “negación de auxilio” y hace que las víctimas del franquismo y sus familiares parezcan “culpables de algo”, y quienes tratan de ayudarlas también lo son, como el juez Baltasar Garzón.

Para Silva, Garzón ha sido también “una víctima del 18 de julio”, sólo por intentar ayudar a los familiares de quienes han padecido “la peor violencia de todas”, la de la “desaparición forzada: secuestro con torturas, asesinato y ocultación del cadáver. No hay nada peor”.

A Emilio Silva no le parece suficiente que el Congreso estudie hacer esta semana una declaración institucional por el aniversario de la guerra civil y cree que debería celebrarse un acto de condena.

Tampoco ve comprensible que el Gobierno del PSOE no se haya responsabilizado directamente de la búsqueda de los desaparecidos, y los familiares tengan que estar buscando por su cuenta la ayuda de asociaciones o de forenses que vayan a sus pueblos a identificar a las víctimas.

El PP, mientras, se solidariza por un lado en sus estatutos con las víctimas de cualquier violencia pero gobierna ayuntamientos que no sólo mantienen símbolos franquistas sino que incluso “obstaculizan” iniciativas de homenaje o funerales de víctimas exhumadas e identificadas, denuncia.

Emilio Silva cree que durante la dictadura se construyó una oligarquía que mantiene todavía “mucho poder”, personas que “blanquearon” su biografía y su fortuna y “ahora son los que más utilizan la palabra ‘demócratas'”.

Un poder que se ha demostrado con el caso de Garzón, porque le han tratado “como un cuerpo extraño” de un poder judicial en el que todavía hay una parte que “sigue sublevada”.


75 Años después, la Guerra Civil española despierta aún el debate en España

La Guerra Civil española (1936-1939), la mayor tragedia del país en el siglo XX de cuyo detonante se cumplen 75 años, sigue despertando debate en la España actual que la mira, no obstante, con distanciamiento.

Madrid, 17 jul.- La Guerra Civil española (1936-1939), la mayor tragedia del país en el siglo XX de cuyo detonante se cumplen 75 años, sigue despertando debate en la España actual que la mira, no obstante, con distanciamiento.

La insurrección militar contra el gobierno de II República, que fue el detonante del conflicto armado, comenzó el 17 de julio en la ciudad de Melilla (norte de África), aunque oficialmente se sitúa el 18 de julio, cuando la sublevación se expandió a otros puntos.

El aniversario es recordado hoy por la mayoría de los medios españoles que rememoran aquellos momentos que marcaron la historia reciente de España.

El diario “La Razón” publica una encuesta sobre la opinión de los españoles acerca de la contienda, realizada por la empresa NC Report con 600 entrevistas telefónicas.

Un 46,3 por ciento de los encuestados considera que 75 años después del estallido de la guerra, la sociedad española ya ha superado aquel enfrentamientos, mientras que un 44,8 cree que no y un 8,8 no sabe o no contesta.

Según el diario, lo más significativo de esa igualada cifra es que los que piensan que la sociedad todavía no ha superado el enfrentamiento tienen más de 65 años en un 55,4 por ciento, frente al 34,4 % que tienen entre 18 y 29 años.

El porcentaje es mucho más claro ante la pregunta de si hay que dejar definitivamente atrás la Guerra Civil, a la que un 90,2 por ciento respondió que sí, y solo un 6,7 por ciento dijo no.

La contienda, que costó al menos medio millón de muertos y supuso el exilio para miles de españoles, todavía genera controversia y no solo entre los historiadores.

Una muestra de ello es la polémica surgida a raíz de la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica, aprobada el 31 de octubre de 2007 por el Parlamento, que fija las medidas de reconocimiento a las víctimas de la Guerra Civil y ordena la retirada de los símbolos del franquismo.

La ley fue aprobada con el rechazo del Partido Popular (PP, centroderecha), el principal partido de la oposición en España, que considera que divide a la sociedad y es contraria al espíritu conciliador que guió la Transición a la democracia.

Uno de los puntos más polémico, que ha generado un gran debate, es la apertura de las fosas donde fueron enterradas las personas asesinadas durante la contienda.

El juez Baltasar Garzón, que cobró fama mundial al ordenar en 1998 la detención del ya fallecido exdictador chileno Augusto Pinochet, autorizó la apertura de fosas para exhumar restos de desaparecidos al considerar que se habían cometido delitos contra la Humanidad.

Pero, la decisión de Garzón fue paralizada por la Audiencia Nacional española, que le acusa de prevaricación por ignorar la Ley de Amnistía de 1977, por lo que será juzgado y ha sido suspendido y apartado como magistrado de ese alto tribunal español.

La decisión del juez de abrir las fosas comunes, incluida una en la que se suponía que estaba enterrado el poeta Federico García Lorca, causó una gran polémica política y social entre los partidarios y los detractores que creen que no contribuye a cicatrizar las heridas.

Otro elemento de discordia ligado a la Guerra Civil es el futuro del Valle de los Caídos, el monumento más emblemático del franquismo, situado a unos 50 kilómetros de Madrid, y que fue construido por presos republicanos, cerrado por reformas en la actualidad.

El Gobierno español avanzó el pasado mes de junio que contempla la retirada de los restos de Francisco Franco del enorme mausoleo si la comisión de expertos que estudia su futuro así lo propone.

El Valle de los Caídos comenzó a edificarse en 1940 y en su construcción trabajaron miles de prisioneros republicanos, junto con obreros y presos comunes.

Allí reposan los restos mortales de 33.846 combatientes de ambos bandos, junto a los de Franco y José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange Española.

El presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, dijo hoy a Efe que las víctimas del franquismo están siendo “maltratadas” por el Estado, cuando debería ser el primero en cuidar su memoria y ayudar a los familiares.

En el 75 aniversario del levantamiento militar que originó la Guerra Civil, Silva opinó que “el pasado pesa enormemente sobre la política española” y ve “triste” que después de tantos años el Estado no haya resuelto aún muchos problemas y que, en democracia, queden fosas comunes y ningún presidente del Gobierno haya celebrado un acto público de homenaje a las víctimas.

(Agencia EFE)
Más información:


18 julio, 2011 Posted by | #15M, #DEMOCRACIAREALYA, ARTÍCULOS de OPINIÓN, DENUNCIA, derecha | , , , | Deja un comentario

El franquismo y su hijo bastardo el PP, verdadero lastre de España

OPINIÓN

PEDRO LUIS ANGOSTO

* Pedro Luis Angosto

Última actualización 09/02/2011@18:57:31 GMT+1
El Partido Popular de España ha criticado duramente la serie televisiva “La República” a la que califican de socialista, sectaria, revisionista y anticuada.
nuevatribuna.es | 04.02.2011


Recientemente, el Partido Popular de España ha criticado duramente la serie televisiva “La República” a la que califican de socialista, sectaria, revisionista y anticuada.
“Una televisión pública moderna –dicen- debería desembarazarse de todos los fantasmas, de clichés ideológicos, de caspa revisionista y de formol monotemático”.
La serie en cuestión, que no tiene aspiraciones historiográficas, se desarrolla en torno a una familia de la burguesía aristocrática madrileña que rechaza activamente al nuevo régimen, una de las muchas que con esas mismas características declararon la guerra a la II República antes incluso de que se instaurara porque para ellas derechos, lo que se dicen derechos sólo existían los suyos, es decir los que da la cuna, el dinero y la comunión católica.
Es natural que ese partido critique un serial televisivo que no cuenta exactamente lo que ellos quieren que cuente, como es natural que no hayan condenado todavía el franquismo y se sientan muy a gusto con los programas televisivos y radiofónicos que hacen apología del genocidio franquista, que son muy abundantes en nuestro panorama mediático.

Pero no se trata ahora de hacer un análisis exhaustivo de la ideología que propagan los medios más escuchados, vistos y leídos. Eso lo dejaremos para otra ocasión y quizá para otro formato.

De lo que se trata es de intentar explicar algo tan sencillo como la razón que lleva a los directores del principal partido de la oposición a hacer gala una y otra vez de su admiración, o cuando menos comprensión, hacia el régimen fascista español dirigido por Franco y la Iglesia católica, un régimen que sumió a España en la edad media, que mató y desapareció a cientos de miles de personas, que fomentó el robo de niños, humilló a todo el país y le hizo retornar a periodos olvidados por la mayoría de los países de nuestro entorno.
La verdad es que no ha sido difícil e imagino que la mayoría de los lectores sabrán antes de seguir leyendo este artículo cual es la dificultad insalvable que tienen los líderes del Partido Popular de España para condenar el franquismo y por qué la facilidad desmesurada para criticar cualquier aproximación a aquel terrible periodo que se salga de los catecismos propalados por Pío Moa, Jiménez Losantos, Zavala, César Vidal o San Ricardo de la Cierva, ministro que fue de la extinta UCD.
Sencillamente, quienes fundaron, dirigieron y dirigen el Partido Popular son franquistas, pero no sólo franquistas, admiradores del régimen criminal instaurado por Franco, sino que de no haberse instaurado la democracia monárquica en España, ellos mismos habrían sido los herederos naturales y exclusivos de Carrero Blanco, Arias Navarro, López Bravo, Silva Muñoz, López rodó, José Solís, Manuel Aznar, Blas Pérez, Esteban Bilbao o Manuel Fraga Iribarne.

Y ahí está el problema, en España, al contrario de lo que ocurre en el resto de Europa, no existe una derecha desligada de los regímenes fascistas que ocuparon los gobiernos europeos entre 1919 y 1945, sino una derecha hija de un régimen detestable que se acomodó a la democracia por necesidad, para poder seguir estando en la primera línea de fuego:

En la Vieja Europa los partidos o los individuos que niegan las barbaridades nazi-fascistas son condenados por los jueces, por el contrario, en nuestro país son procesados quienes intentan esclarecer los crímenes de nuestro fascismo doméstico.

Veamos un ejemplo que estimamos esclarecedor, José María Aznar, hijo y nieto de franquistas muy comprometidos con el régimen, nombró como presidente de ENDESA a Manuel Pizarro, nieto a su vez de Manuel Pizarro, general de la Guardia Civil y al igual que los ascendientes de Aznar, amigo íntimo del caudillo de España.

Es justo reconocer que los hijos no tienen que responder de los actos de sus padres y mucho menos de los abuelos, pero si en ningún momento de su vida son capaces de reconocer las atrocidades cometidas por ellos y las ensalzan, justifican, comprenden, tergiversan o ignoran, ya no estamos hablando de la responsabilidad de los ancestros, sino de la de ellos mismos, y es entonces cuando es preciso recordar algunas cosas: Manuel Pizarro Cenjor, siendo Gobernador Civil de Teruel, recibió en 1947 el encargo del generalísimo de todos los ejércitos imperiales de acabar como fuese con el maquis de la provincia bajo su mando.
Pizarro se empeñó con tal celo en la misión que no dudó en aplicar la ley de fugas, en torturar, en desalojar pueblos enteros, en poner en práctica una estrategia de tierra quemada que al final logró eliminar a la guerrilla por falta de apoyos en los pueblos aterrorizados.
Pues bien, en España, en la España heredera del general Pizarro, los maquis siguen siendo equiparados a delincuentes, ninguna ley ha reconocido su sacrificio ni su heroicidad al oponerse a pecho descubierto al fascismo:
En Francia, los maquis que volaron trenes enteros cargados de nazis, que hicieron explotar bombas en cualquier lugar dónde hubiese “boches”, son héroes nacionales y Caballeros de la Legión de Honor, entre ellos muchos republicanos españoles que contribuyeron de modo sobresaliente a la liberación.
Esa es, pues, una de las diferencias fundamentales, ¿cómo van a condenar el franquismo gente con Manuel Fraga, Manuel Pizarro o José María Aznar si ellos, sus padres y abuelos fueron colaboradore del tirano, si su ideología proviene de las hazañas familiares, de las obras completas de José Antonio Primo de Rivera y de la Formación del Espíritu Nacional?

Empero, la cosa no para ahí, los franquistas y sus descendientes que no hubiesen condenado expresamente la tiranía genocida debieron haber sido expulsados de la vida política española, tal como se hizo en el resto de Europa y tal como piden ahora los ciudadanos de los países árabes del Norte de África.

Ya se sabe, Franco murió en la cama y no colgado de una farola gracias al apoyo de Gran Bretaña y Estados Unidos, pero los modos de esos personajes no afectan únicamente a la política, a la historia, y a la cultura, sino que también afectan de forma fundamental al sistema productivo del país que en buena parte sigue los paradigmas franquistas basados en el enchufismo, el clientelismo, el amiguismo, la especulación, el dinero fácil, la explotación del consumidor, la información privilegiada y la corrupción, lo que sin duda es una de las rémoras más pesadas de nuestra economía, un carga tremenda y urgente de remediar que no ha sido recogida en ningún pacto social ni se espera sea abordada en los próximos siglos, puesto que la mayor parte de las grandes fortunas patrias nacieron o se fortalecieron bajo el paraguas de San Francisco Franco Bahamonde, patrón de los liberticidas.

10 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, EDITORIAL | , , , , , | Deja un comentario

“Las manos sucias de la justicia española”

SCOTT BOEHM
01/02/2011 21:10

    Aunque ningún cable revelado por WikiLeaks hace referencia a la investigación de los crímenes franquistas que abrió Baltasar Garzón en 2008 y a pesar de las declaraciones del propio juez sobre la independencia de la justicia española frente a las presiones de la embajada estadounidense, esta claro que había una conspiración entre el gobierno de Estados Unidos y altos cargos de la justicia española para evitar la libertad de acción de Garzón en asuntos que tuvieran que ver con crímenes contra la humanidad y la aplicación del concepto de justicia universal.

    No cabe duda que Washington estaba preocupada sobre todo por su investigación de torturas en la base militar de Guantánamo y que les importó un bledo los 114,000 desaparecidos españolesexterminados por el régimen de Franco, aunque si empiezas a excavar rápidamente aparecen los restos de responsabilidad estadounidense por facilitar el genocidio de “los rojos”.

    ¿Pero qué puedes esperar de un super país? Se trata de una Real politik que no debe extrañar a nadie que conozca lo más mínimo la política exterior de Estados Unidos. Sin embargo, el comportamiento de fiscales y jueces como Cándido Conde-Pumpido y Javier Zaragoza nos debería asustar tanto como para hacer una revisión de la suspensión de Garzón y su juicio pendiente en el Tribunal Supremo.

    La única manera de mostrar la integridad y honradez de la justicia española es castigar a sus traidores

    Si fue difícil creer en su momento que Falange, responsable de la ejecución sistemática de miles de personas durante el golpe de estado de 1936, puede ejercer tanto poder en el marco jurídico actual, junto a un “sindicato” ultraderechista que tiene el mal gusto de llamarse Manos Limpias, ahora se entienden mejor los múltiples autos de Javier Zaragoza en contra de la investigación del franquismo desde su primer momento.

    La presión metida a Garzón por abrir su investigación histórica era extraordinaria, totalmente incoherente con la previa aplicación de la justicia universal por el magistrado y otros jueces de la Audiencia Nacional y, al final, acabó resultando un aborto de la justicia a tan sólo un mes después de abrirse la investigación. Todos sabemos que pasó a continuación.

    Animado por los argumentos utilizados por Zaragoza y la votación en contra de la investigación de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Falange y Manos Limpias denunciaron a Garzón por prevaricación.

    Si la increíble revelación de que el propio juez Luciano Varela ayudó a los querellantes a elaborar sus denuncias contra Garzón no fue suficiente para archivar el caso, la revelación de WikiLeaks en la que se ven claramente determinadas “manos sucias” de la justicia española debería ser motivo no solo para la anulación de la suspensión de Garzón, sino también la inmediata dimisión de Zaragoza y Conde-Pumpido.

    Mientras haya un claro consenso de los expertos de la justicia internacional en que Garzón no fue culpable de prevaricar, sería más que injusto que ellos siguieran en sus cargos después de haber puesto los intereses de Estados Unidos por encima de la independencia de la justicia española y la libertad de Garzón.

    Aunque no sabemos si la denuncia y la suspensión de Garzón forma parte de la conspiración en su contra llevada a cabo por los diplomáticos estadounidenses y determinados fiscales y jueces españoles, ahora la única manera de mostrar la integridad y honradez de la justicia española es castigar a sus traidores y restaurar en su cargo al ejemplar defensor mundial de los derechos humanos.

    Scott Boehm es investigador en The Spanish Civil War Memory Project de la Universidad de California-San Diego.
    Comentarios: 41 | PATRICIA CAMPELO
    La ARMH ha solicitado en un escrito dirigido al presidente del Supremo que se garantice la publicidad y transparencia de las sesiones.
    Comentarios: 62
    La estatua de la Victoria, retirada ayer, era el último de los grandes símbolos de la dictadura que quedaba en Barcelona.
    Comentarios: 40 | DIEGO BARCALA

    Denunciantes e investigadores discrepan sobre la responsabilidad de la dictadura en las adopciones irregulares.

     

    Comentarios: 66 | YERAY CALVO
    La empresa que gestiona la publicidad de los autobuses públicos rechaza el anuncio de ‘Franconohamuerto.com’.
    Comentarios: 116 | M. SERRANO / Á. MUNÁRRIZ
    Ricardo Limia, uno de los últimos supervivientes del Canal de los Presos, recuerda la brutal represión.

    2 febrero, 2011 Posted by | MEMORIA HISTÓRICA | , , , , , , , , , , | Deja un comentario