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El Gobierno volverá a prestar dinero a la banca para apoyar nuevas fusiones de entidades a través del FROB

El Gobierno volverá a prestar dinero a la banca para apoyar nuevas fusiones de entidades

Banco de España

Imagen de archivo de la sede del Banco de España en Madrid. (JORGE PARÍS)

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  • El FROB podría verse abocado a realizar nuevas emisiones de deuda.
  • La reactivación de esta vía gusta además al sector financiero.
  • En las operaciones de FROB 1 que se realizaron en 2010, el Estado prestó un total de 9.674 millones de euros a un total de siete grupos de cajas fusionadas.

La reforma financiera que aprobará el Gobierno el próximo viernes contemplará la concesión de ‘préstamos’ públicos para las entidades que participen en la nueva oleada de fusiones, según informaron fuentes del sector financiero. El Ministerio de Economía, según las mismas fuentes, ha decidido reactivar un mecanismo que ya funcionó en los primeros compases de lareestructuración del sector financiero, a finales de 2009 y 2010, y que se conoce como el FROB 1.

Este mecanismo, que se aplicó por ejemplo en la fusión que dio origen a BFA-Bankia, BMN y Banca Cívica, entre otras, se articulará a través del Fondo de Reestructuración Bancaria Ordenada (FROB), que comprará títulos de la entidad fusionada, en concreto participaciones preferentes. La entidad resultante de la fusión que recibe estos fondos está obligada a pagar unos intereses por esta inversión, que rondarán el 8%.

Esta opción parece haber convencido al equipo que dirige el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, porque es una manera de apoyar la concentración bancaria sin engrosar el déficit público ni que cueste, por tanto, dinero al contribuyente. Al ser una operación financiera realizada a precios de mercado, Bruselas permite que no se contabilice como déficit, sino como deuda.

La entidad que más dinero recibió fue BFA-Bankia, con 4.465 millones de euros

La reactivación de esta vía gusta además al sector financiero, especialmente a las entidades que se han propuesto participar activamente en la nueva ronda de fusiones, pero que reclamaban algún tipo de apoyo público para abordar estas operaciones. Estas entidades exigían una vía de ayuda que no implicara la entrada del Estado en su capital, como sí ocurrió con el llamado FROB 2, utilizado el año pasado para el rescate de NovaGalicia, Unnim, y CatalunyaCaixa.

En las operaciones de FROB 1 que se realizaron en 2010, el Estado prestó un total de 9.674 millones de euros a un total de siete grupos de cajas fusionadas. La entidad que más dinero recibió fue BFA-Bankia, con 4.465 millones de euros, seguida de CatalunyaCaixa, que recibió 1.250 millones de euros, NovaGalicia, con 1.162 millones, Banca Cívica con 977 millones, Caja España-Duero con 525 millones, y Unnim con 380 millones. 

Para abordar esta nueva ronda de “préstamos”, el FROB podría verse abocado a realizar nuevas emisiones de deuda, si bien cuenta con unos 5.500 millones de euros disponibles después de las últimas operaciones. El Gobierno, con De Guindos al frente, ha defendido en las últimas semanas que uno de los objetivos de la reforma financiera es promover una nueva oleada de fusiones bancarias, además de imponer un mayor saneamiento del sector con el endurecimiento de las provisiones de activos inmobiliarios.

En este entorno, las entidades con capacidad de compra han puesto su atención en las cuatro que están controladas por el Estado que saldrán a subasta en los próximos meses, como son Unnim, el Banco de Valencia, CatalunyaCaixa y NovaGalicia.

El Banco de España “invitó” hace unas semanas al resto de cajas que disfrutaron del FROB 1, como BFA-Bankia, Banca Cívica y BMN, a participar activamente en este proceso de subastas.

Esto motivó, por ejemplo, que la entidad que preside Rodrigo Rato entrase en la carrera por Unnim, o que BMN, liderada por Caja Murcia, mostrase su interés en crecer en el arco mediterráneo con la compra de Banco de Valencia.

De salir adelante, estas entidades podrán disfrutar de nuevo del apoyo financiero del Estado, como ya ocurrió hace dos años, mientras que otras, que aún no han participado en las fusiones, como Ibercaja, podrían tener ahora incentivos para hacerlo.

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2 febrero, 2012 Posted by | BANCA | , , , , , | Deja un comentario

[No es una crisis, es una estafa] Reflotar a la CAM costará cerca de 20.000 millones al Estado

[No es una crisis, es una estafa]

Reflotar a la CAM

costará cerca de 20.000 millones al Estado

Lo que se recorta a unos, la clase trabajadora, se les regala a otros, los causantes de la crisis. Sólo en sanear una caja, que regalarán limpia de deudas a la banca, el Estado se gastará 20.000 millones de euros. Más que lo que recortó Zapatero en 2010. Y es sólo el principio.
Kaos. Laboral y Economía | Prensa | 28-11-2011
www.kaosenlared.net/noticia/no-crisis-estafa-reflotar-cam-costara-cerca-20.000-millones-estado

La CAM va a resultar una auténtica sangría para las arcas públicas (o para el Fondo de Garantía de Depósitos FGD, si consigue recursos suficientes para hacer frente a todas las pérdidas del fondo de rescate). Ella solita se puede comer los 15.000 millones de euros de recortes públicos que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tuvo que prometerle a Angela Merkel en mayo del año pasado, y parte de los que Mariano Rajoy tiene previsto acometer en los próximos meses.

Cerca de 20.000 millones va a costar rescatar la entidad, muy por encima de los 2.800 millones que ya se le han inyectado y una cifra muy similar a los 18.600 millones que se han comprometido en ayudas públicas para el conjunto del sector.

La CAM absorberá tantas ayudas como lo aportado al conjunto del sector

¿Cómo puede ser que una sola entidad absorba tanto dinero? Para poder venderla (y aun así sólo el Sabadell se ha atrevido a pujar), el Banco de España ha ofrecido a los compradores asumir el 80% de las pérdidas crediticias y de valoración de activos que sufra la entidad en diez años, que el supervisor limita a 17.000 millones. En caso de alcanzarse esa cifra, el fondo de rescate abonaría 13.600 millones, que habría que sumar a los 2.800 millones ya invertidos y que el comprador no repondrá.

Además, a esa cuantía se pueden añadir otros varios miles de millones, ya que los pujantes en la subasta tenían la posibilidad de pedir más dinero si consideraban que las pérdidas serán superiores a lo calculado por el Banco de España. Y, previsiblemente, dado el miedo que existe entre las entidades a lo que pueda aparecer en la CAM, el Sabadell haya pedido más dinero, aseguran fuentes del sector, con lo que la cuantía garantizada se acercará a los 20.000 millones en caso de que resulte adjudicatario. En la entidad rechazaron hacer comentarios sobre si ha realizado oferta y en qué condiciones la habrían hecho.

Otra opción sería que la caja se vendiera por partes y que cada uno de los compradores asumiera una porción de las pérdidas, aunque está por ver cuánto costaría así al Estado.

La creación de un banco es la idea que se maneja para las demás entidades

Recientemente, el Gobierno modificó los fines del FGD, financiado por bancos y cajas, para obligarle a asumir las pérdidas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Así evitaba que se convirtieran en déficit público este año los 2.800 millones que perderá inicialmente en la CAM. Al final, el agujero que habrá que tapar va a ser tan elevado que es probable que no pueda asumirlo el Fondo de Garantía, por mucho que tenga capacidad para endeudarse, destacan a Público en un banco y una caja, en los que ya asumen que habrá que hacer alguna aportación extraordinaria al FGD y que aun así no llegará el dinero.

Las cuentas cantan: el Fondo cuenta con 6.600 millones y es prácticamente seguro que tendrá que sufragar los 7.551 millones invertidos en nacionalizaciones. Por tanto, tener que abonar también otros 15.000 millones largos de la CAM más lo que tenga que garantizar en otras entidades “va a estar fuera de sus posibilidades”, dice un directivo de un banco.

La cuestión que surge entonces para paliar esas pérdidas y al tiempo hacer solvente al sistema es la creación de un banco malo, financiado con deuda del Estado y al que podrían traspasarse los activos tóxicos sobre todo inmobiliarios de los bancos y cajas con problemas.

Así se sanearían las entidades y el FROB podría reducir sus pérdidas de las nacionalizaciones, aunque al tiempo tendría que sufragar los costes del banco malo por otro lado. Y no serían cuestión de poco. Según un informe de Morgan Stanley adelantado por el diario digital Vozpópuli, tendría que comprar activos por importe de unos 104.000 millones.

El banco maloLo bueno de esa fórmula, explicaba recientemente el eurodiputado del PP José Manuel García-Margallo, sería que las pérdidas de esas inversiones no se materializarían y, por tanto, se convertirían en déficit público, hasta que se vendan los activos. Eso da margen al Estado y al propio sector para que se tranquilice la situación y empiecen a crecer el PIB y los beneficios de las entidades. En todo caso, no está claro todavía que esta fórmula vaya a ser la que utilice el Gobierno de Mariano Rajoy, porque, como explicaba el propio García-Margallo, “en el PP florecen muchas flores” y aún no está definida la idea.

En los bancos no están muy conformes con la creación del banco malo (del que seguramente también se beneficiaría la CAM), aunque están casi convencidos de que así se hará, mientras que en la mayoría de las cajas se puja por esta fórmula. Se reinicia el debate que nunca se ha abandonado de si debe el Estado invertir cuantías ingentes de dinero en salvar a entidades no solventes. El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), Miguel Martín, lleva toda la crisis advirtiendo de que no se pueden dar ayudas a entidades zombis, que es lo que se ha hecho en los últimos años, recalca.

La mayoría de las entidades surgidas de esas ayudas no son lo suficientemente fuertes para superar la crisis, de ahí que tengan que fusionarse. Y tampoco lo será probablemente Banco de Valencia, al que le van a inyectar 1.000 millones, hasta que alguien lo adquiera.

Desde otros bancos critican que se entregue tanto dinero a una entidad tan poco significativa en España (el 0,74% del sector) en lugar de haber obligado a sus accionistas (encabezados por la matriz de Bankia) a afrontar los costes de su reestructuración.

http://www.publico.es/dinero/409297/reflotar-a-la-cam-costara-cerca-de-20-000-millones-al-estado

28 noviembre, 2011 Posted by | CORRUPCION | , , | Deja un comentario

El secreto de las ayudas públicas a las cajas

El secreto de las ayudas públicas a las cajas

El real decreto ley será clave para que el FROB controle las decisiones en las entidades

VIRGINIA ZAFRA 16/04/2011 17:00

Una oficina de la CAM.

Una oficina de la CAM.

La entrada del dinero público en las cajas de ahorros parece la solución a todos sus problemas. Ellas así lo hacen ver.

Sin embargo, el apoyo que ahora presta el Estado será el fin de su poder de decisión.

Las cajas funcionarán mejor, serán más solventes y tendrán más posibilidades de conceder créditos, pero la decisión de sus gestores morirá para siempre, por mucho que quieran hacer ver que esto sólo es un impass, un periodo en el que compartirán la gestión con el FROB (el fondo que entrega las ayudas y que se convertirá en accionista de las entidades a las que apoye).

Según los planes aprobados el jueves por el Banco de España, es previsible que un mínimo de tres cajas (la CAM, Novacaixagalicia y CatalunyaCaixa) sean nacionalizadas y en duda está qué pasará con Unnim, que está buscando una fusión con otro grupo de cajas.

En estas tres entidades, incluso aunque el FROB no tome el 50% de su capital, sus Consejos se quedarán prácticamente sin poder de decisión una vez que entre el FROB.

Es uno de los secretos que aparecen en el real decreto ley de recapitalización de las entidades financieras españolas y que será clave para marcar la configuración definitiva del sector de cajas.

Esta normativa obliga a las entidades que reciban ayudas públicas a reducir a un máximo de quince miembros el número de miembros de su Consejo de Administración.

De ellos, cinco han de ser independientes y su nombramiento habrá de contar con el visto bueno del Banco de España.

A ellos se les unirán los consejeros que nombre el FROB, cuyo número estará en consonancia con la participación del Estado en el accionariado. Esta circunstancia, que parece una obviedad pero que no lo es, provocará que el FROB controle las decisiones en las entidades en las que entre aunque no tenga un 50% del capital.

Esta norma será decisiva no sólo para remover de su silla a los gestores que han llevado a las entidades a esta situación, sino también para decidir el futuro de la caja (en realidad ya banco), ya que de ellos dependerá cuándo y a quién se vende la entidad.

Por tanto, es prácticamente imposible que los que ahora tienen poder sobre las entidades especialmente los gobiernos regionales vuelvan a tenerlo una vez que la caja se privatice. El futuro que espera a estas entidades, aseguran varias fuentes del sector, es integrarse en otros grandes grupos, de cajas o de bancos.

Eso justifica esas previsiones de que dentro de un año existirán menos de una decena de cajas. Y pueden ser grandes grupos de bancos a los que los actuales bancos empiecen a temer por su capacidad de competencia.

17 abril, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, BANCA, ECONOMIA | , | Deja un comentario

Zapatero al rescate: la fiesta de las cajas la pagaremos todos los españoles

EL GOBIERNO HA PERDIDO DOS AÑOS PRECIOSOS

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Zapatero al rescate: la fiesta de las cajas la pagaremos todos los españolesEl presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (Reuters)

@Eduardo Segovia.- 22/01/2011

“El sector financiero español es probablemente el más sólido del mundo”, dijoZapatero en septiembre de 2008. Dos años y tres meses después, su vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, ha reconocido por fin que esta solidez no era tal y que España va a tener que hacer lo mismo que todos los países desarrollados: un rescate masivo de su sistema financiero, al menos de la mitad del mismo (las cajas de ahorros). Un rescate que tendrá un importe mínimo de 30.000 millones que, naturalmente, pagaremos todos los españoles.

Es decir, el Ejecutivo ha perdido dos años preciosos para, al final, tener que hacer lo mismo que podía haber hecho entonces, y nadie le habría culpado por ello. Dos años más de restricción del crédito, de subida de sus tipos, de crisis, de paro, de cierre de empresas, etc. Y aunque no se habría evitado la crisis, los economistas sí creen que una solución contundente en el minuto cero habría reducido su impacto y, sobre todo, su duración.

Durante este tiempo, el Gobierno ha preferido para otro lado y encargar al Banco de España el trabajo sucio de solucionar un problema que él mismo había contribuido a crear con su tolerancia a la orgía del crédito y de los precios de la vivienda en los años de la burbuja. Pero todas las soluciones que ha puesto en marcha han ido fracasando una tras otra, hasta la derrota final de Fernández Ordóñez que supone el plan anunciado el viernes por Rubalcaba.

Es cierto que los bancos y cajas españoles no tenían titulizaciones de créditossubprime norteamericanos ni otros instrumentos tóxicos del ‘sistema financiero en la sombra’, que fueron los que tumbaron a la banca mundial en 2008. Pero aquí teníamos nuestro propio subprime: el crédito promotor concedido a manos llenas, por valoraciones disparatadas, con garantías que muchas veces no eran más que patatales y sin ningún control del riesgo que asumían. Y eso tenía que estallar.

El supervisor pensó que el ladrillo no son papelitos sin nada detrás y que siempre valdría algo. Así que primero puso en marcha la política de que las entidades redujeran beneficios -acostumbrados a crecimientos superiores al 20% anual- para ir provisionando estos créditos poco a poco. A ver si, con un poco de suerte, no hacía falta más y la cosa se quedaba en un susto. Pero el mercado inmobiliario se derrumbó, no se vendía un piso y de golpe ningún promotor podía pagar. La crisis económica disparaba la mora y acababa con la demanda de crédito, y las entidades tenían escondida mucha más porquería de la que se pensaba. Y encima, las cajas tenían el problema añadido del mangoneo de los políticos y de la concesión de crédito a sus amigos sin ningún criterio mínimamente económico.

El fracaso de la estrategia del Banco de España se certificó con la quiebra de Caja Castilla-La Mancha en marzo de 2009. Aquello fue el primer fin del mundo. Nadie sabía cómo salir del paso y había mucho miedo a que detrás fueran otras muchas. Así que se decidió intervenir la entidad, gastarse entero el Fondo de Garantía de Depósitos para rescatarla y prácticamente regalársela a cualquiera que estuviera dispuesto a asumir el ‘marrón’, que fue Cajastur. Eso sí, con todo tipo de garantías para que no quebrara ella también y forzando la ley si hacía falta (cosa que ha acabado en los tribunales). Por dinero no iba a quedar: 9.000 millones costó la broma.

El FROB contra el mangoneo autonómico

Pero después del escándalo por el enorme coste del rescate y su absoluta opacidad, el Gobierno decidió que había que crear un instrumento permanente para resolver nuevas crisis. O mejor aún, que inyectara el dinero antes de que ninguna entidad quebrase, es decir, de forma preventiva. Así nació el FROB. A cambio de recibir dinero, las cajas tendrían que fusionarse -algo que parecía la panacea para el sistema- y reducir un 25% de su plantilla, porque la enloquecida expansión de los años del boom había deparado en un exceso de capacidad insostenible. Y para que no se pudiera considerar ayuda de Estado, las entidades pagarían un 7,75% de interés.

comenzó el baile de las fusiones, con especial interés por salvar a las dos cajas con problemas que podían representar un riesgo sistémico: Caixa Catalunya Caja Madrid. Pero pronto el supervisor se topó con las resistencias autonómicas a perder “su” caja y a la encarnizada batalla política por salvar poderes y prebendas. Era imposible lograr fusiones entre cajas de distintas regiones (para Catalunya se toleró la “solución catalana” de Montilla) y hubo que inventar la figura de la fusión virtual o SIP. Ahí sí entró el grueso del sistema; Caja Madrid dos veces, primero con cinco pequeñas entidades, pero como no le aportaban el tamaño suficiente para apelar al FROB, tuvo que entrar Bancaja. Además, se cambió la LORCA para que los SIP pudieran convertirse en bancos o, al menos, emitir cuotas con derechos políticos para poder captar capital privado.

Por el camino se vino abajo CajaSur en mayo de 2010. Y esta vez el Banco de España quiso demostrar que había aprendido de sus errores y, tras la intervención, realizó una subasta rapidísima, transparente y justa, que consiguió que la vasca BBK sólo se llevara 392 millones en garantías a cambio de quedarse con la caja rebelde de la Andalucía socialista. Todo parecía solucionado por fin, pero entre mayo y junio el rescate de Grecia dio paso a un violentísimo ataque de los mercados a la deuda española, que pilló por sorpresa al Gobierno y puso al país al borde del abismo.

Zapatero tuvo que dejar de mirar para otro lado y asumir un duro programa de recortes sociales para reducir el déficit. Eso calmó a los mercados, pero de nuevo surgieron las sospechas sobre el sector financiero. Y entonces el Banco de España lanzó la bomba atómica, el arma definitiva. los test de estrés, que aprobó con nota el grueso del sistema y que suspendió quien era previsible que lo hiciera más la sorpresa de Banca Cívica.

Eso debería haber calmado a los inversores internacionales definitivamente, pero a la vuelta del verano volvieron los ataques, y esta vez iban claramente dirigidos contra el sector financiero, del que absolutamente nadie se fía fuera de España; sus cuentas y declaraciones tienen nula credibilidad. Hasta los intocables Santander y BBVA se hundían día sí y día también en bolsa, y se volvieron hacia el Gobierno: había que parar esto de una vez o el tsunami se los podía llevar por delante a ellos también.

MAFO se queda sin más oportunidades

El Banco de España, que había estado dando una de cal y otra de arena -endurecimiento del calendario de provisiones a cambio de no apuntarse las pérdidas en deuda pública-, apretó de nuevo el acelerador: las cajas tenían que completar sus integraciones antes de Navidad, y los SIP ya podían olvidarse de mantener la identidad de cada caja; eso era una única entidad y la fusión era irreversible. Además, mandó unos formularios en los que cada banco o caja debía detallar su exposición inmobiliaria y su situación de liquidez, y propuso hacer unos nuevos test de estrés y…

Demasiado tarde. Fue el último intento de MAFO por salvar el sector sin rescate masivo. Y ha fracasado, como todos los anteriores. Ni siguiera le ha servido el apoyo de la CECA a la teoría de que lo que se ha hecho es suficiente. La réplica del terremoto en enero ha empujado definitivamente a Zapatero, con el apoyo de los bancos, a llevar a cabo el saneamiento radical que el sector se había negado a hacer hasta ahora. Por supuesto, eso implica unas necesidades de capital que se cifran en un mínimo de 30.000 millones, como adelantó El Confidencial la semana pasada, que tendrán que salir de las arcas del Estado ante el rechazo del capital privado a poner un duro en estas entidades, que ni siquiera han podido emitir deuda desde octubre. Se disparará la deuda pública para financiarlo, pero a cambio se espera acabar definitivamente con las sospechas y la desconfianza, cuyo efecto positivo compensará con creces el precio pagado.

Esta mega-inyección de capital -esta vez capital puro sin remuneración, nada de preferentes como el primer FROB- supondrá la nacionalización, al menos parcial, de las cajas. Se supone que de forma temporal, ya que con el tiempo el Estado irá privatizando sus participaciones. E irá acompañada por una norma que todavía se está concretando pero que previsiblemente obligará a todos los SIP a traspasar todos los activos y pasivos de las diferentes cajas al nuevo banco que crean e incluso puede llegar a obligar a todas las cajas a convertirse en bancos. La reforma de la LORCA apenas ha durado seis meses y ya es papel mojado. Y MAFO, que se ha opuesto hasta el final a este planporque evidenciaba el fracaso de sus políticas en estos dos años, ahora es recompensado apareciendo en los títulos de crédito de la nueva reforma.

Lo único que queda es esperar es que no sea demasiado tarde incluso para esto. Es decir, que los mercados se fíen de que los 30.000 ó 40.000 millones son suficientes (junto a las provisiones y al capital actuales) para que el sistema haga frente a las pérdidas que se deriven de los famosos 181.000 millones en activos problemáticos. Porque si el plan de Rubalcaba fracasa también, el rescate de España será inevitable.

 

23 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, BANCA, CRISIS, DEUDA, ECONOMIA, ESPECULACIÓN | , , , , , , | Deja un comentario