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CONTRA LOS BUITRES Y LA USURA… démosles donde más les duele

CONTRA LOS BUITRES Y LA USURA

     ¿Hartos de ver y padecer como la vida sube, los sueldos se estancan o no crecen al mismo nivel, como los gobiernos son chantajeados por la patronal con convenios abusivos para crear empleo?

¿Hartos de ver que aunque seamos más hay una minoría que chantajea y hace leyes en su beneficio, y siempre somos los ciudadanos de a pie los perjudicados, estafados, esclavizados…?

Vista en 15ovlc

Que salimos a la calle, nos quejamos. Que lo podemos decir más alto pero no más claro, que no somos mercancía en manos de políticos y banqueros.
Que no somos muñecos en manos del capitalista.

Vista en 15ovlc

Y esto ya gritado por muchas voces el Sábado 15 de Octubre, día de la historia que será conocido, por lo menos entre los ciudadanos de a pie de todo el mundo, como el día mundial de la dignidad humana, el día de la global revolution.

Hasta
ahora
oyeron
nuestra
voces,
pero
no las

escucharon.
La banca sigue haciendo de las suyas.
En el aire la dación en pago, faltan banqueros en la cárcel y la devolución de lo robado, falta que contribuyan como es debido a esta crisis provocada por ellos.

Y a río revuelto ganancias de pescadores, y todos se suben al carro del chantaje, o la estafa mejor organizada. Reducir el estado de bienestar y encima pretender hacernos creer que es por nuestro bien. Privatizar, introducir el copago, “repago”, y como no hay empleo fomentar este de la única manera que atrae a los buitres: recortando derechos de los trabajadores.

Lo que se reduce y resume en definitiva, en el recorte de nuestros derechos por todos los lados. A eso le sumamos el pésimo estado de los bolsillos de los ciudadanos, que han tenido que recurrir para seguir pagando o viviendo a la usura más descarada, a los buitres que acechan como citibank. Minicréditos que asfixia al que cae en sus redes, con intereses abusivos, comisiones, etc.

¿Y qué hacemos, nos seguimos quejando? Por supuesto, pero creo que además de eso es mejor pasar a la acción, decir: ¡basta! De la única manera que escuchan, y es tocando sus bolsillos.

Es decirles que con nosotros todo y sin nosotros nada.

Cooperación sí, abuso y chantaje no.

Está en nuestra mano hacer crecer más a estos buitres, hacerlos más ricos mientras nos vuelven más pobres, o iniciar el reparto justo. El que quiera crecer que lo haga repartiendo.

Boicot a la banca, a las empresas, multinacionales, y en definitiva a todo aquel que se enriquezca esclavizando a sus trabajadores, tenga precios, servicios o comisiones abusivas, sin repartir.

Tú compras, tú usas, tú decides.

Potenciar con nuestra compra, uso de servicios, etc.. a todo aquel que no explote, que cuide a sus trabajadores: buena relación salario, horarios, condiciones…

Potenciar a todo aquel que más beneficios reparta, que tenga buenas condiciones laborales para sus empleados, rebajando precios de productos, servicios, sin rebajar la calidad, es decir: menos “pa la saca” potenciando esto ganamos todos y boicot al que no lo cumpla.

No acudir a la usura de buitres como Citibank, etc..

Y a la banca, o hacen ellos algo, o les obligan a hacerlo, pero como es debido, o prescindamos de ella en la medida de nuestras posibilidades.

No somos hormigas, pero ya que nos pisan como si lo fuéramos, deberíamos ser y actuar, ya que somos más, como hormigas y no como borregos.

Las hormigas trabajan en equipo, se apoyan unas a otras en un trabajo en equipo de lo más laborioso y coordinado, por el bien de la comunidad.

Seamos y actuemos como comunidad, porque solos somos un grano de arena en el desierto, pero juntos formamos ese desierto, o una playa paradisiaca que me gusta más. Aunque en realidad juntos formamos más que eso, juntos podemos formar el mundo que queremos, más justo, repartido y como no, ecológico.

Comenta esta entrada, aporta ideas o nombra a quien hacer boicot. Cuando lo noten en los bolsillos es cuando nos escucharán realmente.

Cuando hablas con la codicia, la avaricia, sólo hay una forma de que te escuche, y es cortándole el grifo de donde beben.

Lo dicho, apoyemos con nuestras compras, utilización de sus servicios, etc… al que contribuya al reparto justo.
Boicoteemos al que estafe, esclavice…

¿Hacemos la lista?

LA LISTA DE NOMINADOS SON: la lista está en proceso… ayuda en comentarios

fuente elpoetadistraido

 

 

Les vamos a dar donde más les duele. 
Primero un banco, 
luego una multinacional y así sucesivamente hasta que nos oigan.
Hasta hace unos días nuestra única arma era la palabra, 
pero esta bajada de pantalones de los gobiernos plegándose 
a la voluntad de aquellos que nos han llevado a esta situación 
es el colmo que rebosa el vaso de la paciencia.
El pueblo está harto de pagar la factura de los bancos y las consecuencias de su derroche.
Lo único que está dejando claro los manuscritos wikilealkianos 
es que estamos gobernados por una banda de sinverguenzas sin escrúpulos, 
maestros de la hipocresía y magos en el escamoteo y el escape,
que no tienen ningún tipo de escrúpulos para utilizar al pueblo y a los gobiernos en su propio beneficio.
Venderían a su familia y a su patria por un buen negocio. 
Aquí vale ya de todo y aquí ya no pasa nada, de nada.
Da igual que salgan evidencias de escándalos de corrupción o de apaños de cualquier tipo,
pasan olímpicamente de la opinión pública.
Da igual todo lo que prometieron para ganar unas putas elecciones 
porque se lo pasan por donde todos sabemos.
Da igual que los pillen en contradicciones, 
la “res pública” por lo que se vé, está por encima del bien y del mal 
y aquí nadie paga las consecuencias de sus actuaciones.
Parece que nadie se percata 
de que el estado y los políticos están al servicio de los ciudadanos y no al contrario.
Pero se acabó. 
Si el sistema no nos quiere oir por las buenas, nos oirá por las malas. 
Dándole donde más les duele.En su puta economía de mercado.
Pongámonos de acuerdo, y boicotemos primero un banco, luego una multinacional y así sucesivamente, 
hasta que nos tomen en consideración y gobiernen pensando también en la gente y no solo en ellos.
No hay derecho, que habiendo riqueza de sobra en este mundo para todos, 
por culpa de la avaricia de unos pocos, estemos una gran mayoría viviendo en condiciones precarias.
Yo crecí con la ilusión imaginaria, que nos metieron en la cabeza esta pandilla de farsantes, 
de que con las nuevas tecnologías habría más tiempo libre para los trabajadores a igualdad de salario.
Pero ya nos podrían llover todo tipo de bienes del cielo, que estos hijos de Satán, 
se las ingeniarían para terminar acaparando todo y vendernos unas migajas de lo suyo a precio de oro.
Insisto, este orden de cosas, esta idioticracia de democracia, 
está podrida hasta los tuétanos por unos elementos subversivos 
que no dejan de especular 
con nuestra hacienda particular y nuestra riqueza nacional a costa de lo que sea.
En vuestra manos está la decisión de coger el toro por los cuernos. 
Ellos solo ven consumidores mansos.
Seamos consumidores pero rebeldes. 
Decid no a equis productos, hasta llevar a la quiebra a quién sea y como sea.
Ya veremos si nos toman o no en cuenta 
cuando esas empresas empiecen a presionar a los gobiernos 
para no verse arruinadas.
Podrán obligarnos a muchas cosas, pero no a consumir aquello que no deseemos.
                     Escrito por Armak de Odelot                

10 de Diciembre de 2010
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26 octubre, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, DENUNCIA, EDITORIAL, LEER ENTRE LINEAS, MOVILIZACIONES | , , , , | 1 comentario

El paramilitarismo es la herramienta de guerra sucia y terror del Estado colombiano y multinacionales

La Fiscalía General reveló el 13 de enero 2011 que tiene documentados 173 mil 183 casos de homicidios, mil 597 masacres y 34 mil 467 desapariciones cometidas por paramilitares de las supuestamente disueltas y auto-denominadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Internacional | abpnoticias | 02-02-2011 |
El registro, que recoge datos desde 2005 hasta el 1 de diciembre del pasado año (2010), también refiere tener documentado el desplazamiento forzoso masivo de 74 mil 990 comunidades y el reclutamiento de tres mil 557 menores de edad por parte de paramilitares “AUC”.Según el informe, los ex integrantes del referido grupo paramilitar están implicados en tres mil 527 casos de secuestro, tres mil 532 de extorsión, 677 de violencia de género, 68 de narcotráfico y 28 mil 167 de otras conductas delictivas, sin precisar cuáles. 

De acuerdo la fuente judicial, en la actualidad la entidad avanza en las diligencias de confesión de 51 mil 616 hechos por parte de ex paramilitares acogidos a la denominada Ley de Justicia y Paz, en casos con 65 mil 747 víctimas relacionadas.

Dichas diligencia ha permitido a las autoridades -siempre según el reporte-hallar tres mil 37 fosas comunes, en las que se logró encontrar tres mil 678 cadáveres, con mil 323 cuerpos identificados plenamente.

A su vez, las investigaciones y las confesiones permitieron establecer la presunta vinculación a los paramilitares de 429 políticos, 381 miembros de las fuerzas de seguridad, 155 funcionarios civiles, además de otras siete mil 67 personas.

Las AUC se crearon en abril de 1997 con el fin de agrupar a muchas de las múltiples bandas de ultraderecha que operaban en el país, patrocinadas por grupos de ganaderos, terratenientes y narcotraficantes.

Más del 70 por ciento de sus ingresos provenían del narcotráfico, e igualmente se financiaban con el secuestro y la extorsión, además de recibir dinero de multinacionales con presencia en las zonas bajo su control.

Asimismo, recibieron colaboración de varios miembros de Ejército, al tiempo que tuvieron estrechos vínculos con múltiples políticos colombianos.

Finalmente las AUC se disolvieron en 2006 en un proceso que resultó parcial e incompleto durante la administración del ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010).

Sin embargo, informes de prensa y de organizaciones no gubernamentales y asociaciones de víctimas como MOVICE sostienen que muchos de sus miembros siguen delinquiendo desde la cárcel y varios de sus frentes armados permanecen activos utilizando otros nombres como Águilas Negras, Los Paisas y Los Urabeños, entre otros.

La “Ley de Justicia y Paz” que es el marco legal de las “desmovilizaciones” ha sido denunciada por familiares de víctimas como una suerte de “premio” a los victimarios: en virtud de esa ley la máxima pena que se le puede imponer a un paramilitar en Colombia son 8 años de cárcel.

En diciembre 2010 fue condenado el jefe paramilitar Iván Laverde, alias “el Iguano” a tan sólo 8 años de cárcel por asesinar a más de 4000 (cuatro mil) personas (asesinatos confesados), por varias masacres, desapariciones, atentados.

El “Iguano” confesó incluso haber usado hornos crematorios para hacer desaparecer a sus víctimas.

En Colombia, si se es miembro de la herramienta paramilitar la mayor pena es de 8 años de cárcel… como una suerte de premio por servicios hechos al gran capital.

Más información en los VIDEOS anexos:

1er Video: http://www.youtube.com/watch?v=sU7X…

2do Video: http://espanol.video.yahoo.com/watc…

3er Video: http://www.youtube.com/watch?v=SO_1.

Paramilitares

El escándalo de la “parapolítica” en Colombia comprueba la extensión y profundidad que ha alcanzado el fenómeno de la extrema derecha en el país.

A pesar de las maniobras oficiales para tapar o desviar el curso del proceso penal, casi como un alud incontrolable las revelaciones destapan los vínculos del paramilitarismo con el estado, los partidos políticos tradicionales,  los empresarios (nacionales y extranjeros), ciertas embajadas y un sector nada desdeñable de la sociedad.

A estas alturas del escándalo es innegable que además de los grotescos y ordinarios personajes que se sientan en el banquillo de los acusados deberían sentarse también los inductores y responsables intelectuales del engendro.

Ya no es posible alegar ignorancia para juzgar con benevolencia la llamada democracia colombiana.

Quienes desde Europa y los Estados Unidos mantienen un apoyo ilimitado al actual gobierno de Uribe tienen sin duda otros motivos ajenos completamente a la defensa de la democracia y el progreso.

Seguramente que dicho apoyo va ligado a la suerte de sus inversiones en el país y a los intereses estratégicos de Occidente en general.

Ya no es posible ignorar los informes anuales de Naciones Unidas, la OEA, los grupos de derechos humanos (nacionales y extranjeros como A.I o Human Right Watch) y hasta los datos oficiales – muy maquillados por razones obvias- para concluir que Colombia está lejos de la imagen idílica de una democracia plena.

Los datos reflejan un panorama desolador de desapariciones, muertes fuera de combate (asesinatos a sangre fría que tan solo en el primer mandato de Uribe llegan a los once mil casos), secuestros, exilios (¿casi sesenta mil?) y alrededor de tres millones de desplazados que colocan a Colombia por este motivo en el segundo lugar del mundo después de Congo.

Tampoco consiguen ocultar esta dolorosa realidad los festivales internacionales de cine y arte, los concursos de belleza, la celebración oficial del cumpleaños de García Márquez o el actual congreso de la lengua castellana con asistencia del rey de España, Bill Clinton y hasta personajes destacados de la farándula.

Cada día resulta más difícil mantener la imagen de una democracia ejemplar, acosada por una violencia que le es ajena y de un gobierno sensato, prudente y responsable que ofrece  bienestar a sus ciudadanos y seguridad a los inversionistas.

Porque antes que mérito del gobierno, el actual juicio a la extrema derecha es el mérito de algunos jueces honrados y un “daño colateral” del proceso de reinserción de los paramilitares torpemente conducido por el propio Uribe:

El engendro se le escapa de las manos y los cabecillas del paramilitarismo, para imponer los términos de su condena destapan vínculos incómodos con la clase dominante en la mejor tradición del “si no conseguimos nuestro propósitos, hablamos”.

Crecen las voces (inclusive en Estados Unidos) que acusan al ejército de utilizar estas bandas para hacer el “trabajo sucio” que las leyes les impiden.

El marco legal vigente -así sea estrecho- es un obstáculo que apenas inmuta a estos gatillos fáciles que asesinan, desaparecen, intimidan y aterrorizan a comunidades enteras.

Alegar que estos vínculos no pasan de ser “casos individuales” ya no se sostiene cuando se comprueba que su creación, asesoría y mantenimiento forma parte de la teoría contrainsurgente de las fuerzas armadas.

El escándalo salpica cada día con mayor fuerza a los partidos políticos, principalmente a los que apoyan al presidente Uribe.

Mediante el terror estas bandas aseguran triunfos electorales y el control de regiones enteras.

Los “paras” terminan por adueñarse de las instituciones, su influencia y sus recursos.

En las dos elecciones anteriores Uribe Vélez ganó con votos que a todas luces resultan nulos y afectan su legitimidad.

Sobran razones para exigir la inmediata dimisión del presidente como se ha hecho con el resto de senadores, representantes, funcionarios, alcaldes y gobernadores implicados en el escándalo.

Menos publicitada pero igualmente decisiva ha sido la participación de un sector del empresariado local que alegando la necesidad de defenderse de la guerrilla ha visto en los paramilitares un instrumento muy útil para deshacerse de líderes sindicales y activistas sociales que incomodan.

No por azar Colombia registra el mayor número de asesinatos de unos activistas que se juegan la vida cotidianamente.

Las investigaciones judiciales revelan que antes que ser víctimas de la extorsión de los “paras” estos empresarios han jugado un destacado papel en su promoción, financiación y organización.

Tampoco es nueva ni desconocida la vinculación entre los grandes “capos” del narcotráfico y el paramilitarismo ni la vocación temprana de éstos como traficantes de estupefacientes.

Por eso parece natural que el narcotráfico aparezca al lado de los “paras” en la mesa de negociaciones del supuesto proceso de paz del gobierno con estas bandas sin que sea ya posible distinguir unos de otros.

A ambos la llamada “ley de justicia y paz” les permite aparecer como “fuerza política”, lavar su pasado delictivo, legalizar sus bienes y purgar cortas penas en  sus cómodas haciendas convertidas en “casa-cárcel”.

Capítulo especial merece la participación en el paramilitarismo de grandes empresas y en particular de multinacionales como lo prueba la reciente condena de la frutera estadounidense Chiquita Brands por financiar a los “paras” y dotarlos de armamento o los procesos abiertos contra Coca-Cola  o la carbonea gringa Drummond; igual hacen las multinacionales de palma africana, madera, minerales o grandes obras de ingeniería, sin que falten naturalmente las del petróleo, protegidas conjuntamente por las fuerzas armadas, los paramilitares y cientos de mercenarios a manera de ejércitos privados.

Por supuesto, la embajada estadounidense no es ajena ni inocente. Aún antes de que aparecieran las actuales guerrillas o cuando éstas eran grupos reducidos de sobrevivientes de otras guerras (en 1965, cuando se crean las FARC sus combatientes no pasaban de 46 hombres y dos mujeres) la misión militar ya “aconsejó” a Bogotá la formación de grupos de civiles armados que “auxiliaran” al ejército, de la misma manera que se había practicado en Indochina, Argelia, Israel, Argentina, Perú, Centroamérica, México o la propia Colombia, que tiene una vieja tradición de paramilitarismo.

Solo se tuvo que reorganizar, disciplinar y armas gentes diversas (sobre todo mucho lumpen) que desde siempre habían servido de brazo armado de los empresarios.

Se contó siempre con la eficaz asesoría del Pentágono y por supuesto con los mercenarios israelíes – como se sabe- expertos en la materia.

El paramilitarismo colombiano está pues lejos de ser un simple problema de bandas armadas.

Recibe su primera cobertura institucional del mismo estado que lo tolera, impulsa y protege,  tiene sus bases sociales en sectores de la denominada “clase media” y recibe la financiación del empresariado y, en particular, de la gran empresa del narcotráfico.

Para sus apoyos sociales la acción paramilitar está justificada y aunque algunos no se sientan cómodos con sus crímenes, los soportan como un mal necesario de la misma forma que los capitalistas y los “sectores medios” europeos saludaron el ascenso del fascismo que ponía fin a las huelgas, el sindicalismo y los partidos obreros, entendidos como los promotores del descontento social.

No faltaron tampoco liberales que vieron es este mal menor una solución a la debilitada democracia en crisis; si las fuerzas regulares y las leyes vigentes no podían preservar el orden burgués había que saludar la llegada de estos muchachos inquietos y camorristas que al fin de cuenta “eran nuestros muchachos”.

Algo parecido está ocurriendo en Colombia.

Alcanzar la democracia en Colombia y hacer de este país un lugar  habitable pasa sin lugar a dudas por erradicar el fenómeno de la extrema derecha de inspiración fascista.

Nadie puede prever los efectos del escándalo de la “parapolítica” ni asegurar que todo no termine en el enjuiciamiento de algunos autores materiales, algún cabecilla descolocado y con la impunidad de la clase dominante, verdadera culpable por acción y omisión.

Por contraste, se asiste hoy en Colombia a la caza de brujas, al señalamiento de quienes hacen la denuncia y a la amenaza por exigir responsabilidades acusando a los opositores desde el mismo palacio presidencial de “terroristas”, “guerrilleros” o “enemigos de la patria” en un lenguaje que recuerda tanto el siniestro vocabulario paramilitar.

Juan Diego Garcí

2 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, CRIMENES EEUU, DENUNCIA, DENUNCIA, EDITORIAL, NOTICIAS ALTERNATIVAS, PORTADA, TERCERA INFORMACIÓN | , , , , , | Deja un comentario