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La preocupación por el paro llega al 83,9 por ciento, récord de la década

La preocupación por el paro llega al 83,9 por ciento, récord de la década

El 83,9% de encuestados cita el desempleo como primer problema. Casi un 80% sigue viendo “mala o muy mala” la situación económica

Política | 09/03/2011 – 12:57h

Madrid. (Agencias).- La preocupación de los españoles por el paro ha vuelto a subir y es citado como principal problema por el 83,9% de los encuestados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la cifra más alta de la última década. En cualquier caso, el récord de mediados de los años 80, cuando el paro era citado como un problema por el 94 %, parece que aún queda lejos.

Según el barómetro del CIS correspondiente al mes de febrero hecho público hoy, tras el desempleo, el 51,6% de los ciudadanos cita como principal preocupación los problemas de índole económico, seguidos muy de lejos por la clase política y los partidos (17,8%, casi tres puntos menos que hace un mes).

Para el 79,2% de los encuestados, la situación económica en España es “mala o muy mala”, frente al 80,6% que manifestaban esta opinión en el anterior barómetro; y sólo un 20% cree que será mejor dentro de un año, porcentaje que se mantiene estable.

En paralelo, el Gobierno, los políticos y los partidos se sitúan como el séptimo problema con 5,3% de contestaciones, muy cerca del 5,6% de alusiones que recaba el terrorismo de ETA. La encuesta se basa en un total de 2.471 entrevistas personales y domiciliarias realizadas en 236 municipios de 48 provincias entre el 1 y 11 de febrero y tiene un margen de error de más/menos 2 %.

Respecto a la situación política, en comparación con enero ha bajado cuatro puntos el porcentaje de quienes la juzgan “mala” o “muy mala”, que en febrero fue casi del 64 %, mientras que sólo la ve como “buena” o “muy buena” el cuatro %. Con la vista puesta en 2012, el 23 % cree que estará peor, frente al 12 % que apuesta por lo contrario.

Los españoles opina que las leyes favorecen a los ricos

El 82,6 % de los españoles considera que las leyes no protegen por igual los derechos e intereses de todos los ciudadanos, sino que existen unos grupos más favorecidos que otros, entre los que el 48,6 % cita a los ricos y el 26 % a los políticos. Sólo el 14,3% de los encuestados opinan que las leyes protegen a todos por igual.

Cuando se pregunta a qué tipo de personas, grupos sociales o gentes favorecen esas leyes, el 48,6 % contesta que a los ricos, el 26 % que a los políticos y el 13,3 % que “a los poderosos”.

A estas respuestas habría que añadir otras similares que incluyen entre los favorecidos a la clase alta (6,6 %), los empresarios (5,9), los que están cerca del poder (4), la banca (3,5), los influyentes (2,6), los famosos (2,1) y los gobernantes (1,6). Además, un 12,7 % de los encuestados cita a los inmigrantes como el colectivo favorecido por las leyes, un 3,9 % a los delincuentes y un 1,4 % a las mujeres.

Además, el funcionamiento de la Justicia en España es malo para el 36,7% de los encuestados porcentaje al que hay que añadir un 28,7% que opina que sólo es “regular”. La mayoría considera que en los últimos tres o cuatro años las cosas no han mejorado: un 51,8 % piensa que las cosas siguen igual, mientras que un 24% piensa que han ido a peor.

Como cuarto problema nacional continúa la inmigración (12,6 %), mientras que en quinto figura la inseguridad ciudadana (9,4 %), que sube casi un punto respecto al primer mes de este año. La lista de problemas subjetivos también sigue liderada por el desempleo (42,2 %) y las dificultades económicas, mencionadas por cerca de cuatro de cada diez españoles.

El tercer lugar es de nuevo para las pensiones (8,5 %), el cuarto para la inseguridad ciudadana (5,8 %) y el quinto problema que más afecta personalmente a los encuestados es la clase política, que suma un 5,5 % de menciones.

 

9 marzo, 2011 Posted by | Sondeos | , | Deja un comentario

Preocupación por España en Davos

Editorial | 31/01/2011 –

Alemania y Francia han querido convencer al mundo, desde el Foro Económico Mundial celebrado en Davos esta pasada semana, de que la zona euro ha superado la crisis –o como mínimo lo peor de ella– y de que a partir de ahora se inicia una etapa de mayor estabilidad.

Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, así como sus respectivos ministros de Finanzas, han sido contundentes en su compromiso en la defensa del euro.

Las medidas ejecutadas hasta ahora, los rigurosos planes de ajuste adoptados por la mayoría de los países, así como las perspectivas de consolidación del fondo de rescate europeo en la próxima primavera, han sido los principales argumentos que justifican esa renovada confianza.

Pero, como han dicho muchos analistas, hay que tener presentes dos amenazas: la posibilidad de nuevos ataques especulativos contra el euro, dada la gran volatilidad de los mercados financieros, y el escaso crecimiento de la economía de la Unión Europea.

Según se ha puesto de manifiesto en Davos, Europa será la región del mundo que crecerá a menor velocidad, apenas el 1,5%, frente al despegue de los países emergentes, con crecimientos superiores al 7%, y al de Estados Unidos, que alcanzará el 3%.

Desde Asia y desde el otro lado del Atlántico se teme, además, que el excesivo rigor de la Unión Europea, con la aplicación de duros planes de ajuste para reducir la deuda pública, pueda acabar limitando aún más su débil crecimiento económico. Para ello, recomiendan una mayor modulación de su política fiscal, algo a lo que se opone radicalmente Alemania.

Al respecto, Angela Merkel ha citado como ejemplo a su país, que en ese escenario de rigor fiscal ha sido capaz de crecer al 3,5%. El problema, sin embargo, es que la Unión Europea no es sólo Alemania.

El primer ministro británico, David Cameron, ha puesto el dedo en la llaga al afirmar que, junto al ajuste fiscal, el reto que hay que afrontar es la competitividad: hacer de toda Europa una zona de producción competitiva frente al resto del mundo.

La principal preocupación con respecto a Europa reflejada en Davos está en España, porque es el país con menor competitividad, como refleja su enorme tasa de paro, y con menor crecimiento, lo que puede ser un serio obstáculo para llevar a buen término sus planes de consolidación fiscal y de reducción de la deuda pública y privada.

El nombre de nuestro país ha estado en muchos de los comentarios y análisis que se han oído estos días en esa estación de las montañas suizas, ya que al ser visto como un riesgo para la economía europea, lo es también para la estabilidad financiera mundial.

Como dijo el economista de la Universidad de Nueva York Nouriel Roubini, conocido por ser el profeta de las catástrofes, España es una economía demasiado grande para dejarla caer, pero también demasiado grande para salvarla.

Hay que lograr, pues, que España pueda superar con éxito sus dificultades.

Algunas de las recetas apuntadas desde Davos pasan por una política de liquidez más activa del Banco Central Europeo y por el compromiso de mayores recursos comunitarios.

Pero, por encima de todo, es España quien debe impulsar a fondo una política de crecimiento y de competitividad eficaz. El pacto negociado estos días entre Gobierno, patronal y sindicatos, aunque llega tarde, puede ser un paso importante.

El riesgo, sin embargo, es que se quede corto

31 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, DEUDA, ECONOMIA | , , , , , , | Deja un comentario