cibernoticias EXPRESS

La cara oculta de las noticias

¿Quién es Omar Suleiman?

LA SOMBRA DE HOSNI MUBARAK

El general Omar Suleiman, nuevo vicepresidente de Egipto tras la dimisión del Gobierno

Polvorín en el Norte de África

El general Omar Suleiman, vicepresidente de Egipto

  • Otro militar, Ahmad Shafiq, nuevo primer ministro y el encargado de formar un nuevo Ejecutivo
República/Agencias | Madrid

El general Omar Suleiman, director del Servicio General de Inteligencia de Egipto y considerado como el jefe de espionaje más importante del mundo árabe, fue nombrado este sábado nuevo vicepresidente del país, según informa los medios oficiales egipcios, tras la dimisión del Gobierno en pleno.

Además, el general Ahmed Shafiq, hasta ahora ministro de Aviación Civil, recibió este sábado la misión de formar un nuevo gobierno en Egipto al ser nombrado primer ministro de Egipto, informó la televisión pública. Shafiq reemplaza en el cargo a Ahmed Nazif, que presentó su renuncia a petición del presidente Hosni Mubara.

Mientras, más de 50.000 personas se encuentran  concentrados en la plaza de Tahrir, en el centro de El Cairo, según informa la cadena Al Yazira, al mismo tiempo que las autoridades han ampliado el toque de queda en los tres focos de las protestas contra el presidente egipcio Hosni Mubarak: la capital, Alejandría y Suez.

A las movilizaciones de El Cairo se suma otra de más de 2.000 personas en las calles de Alejandría.  La manifestación se produce pocas horas después de que Mubarak declarara su intención de mantenerse en el poder a pesar de las peores protestas registradas en Egipto desde el comienzo de su Gobierno hace tres décadas, que causaron en el último recuento al menos 53 víctimas mortales durante la jornada del viernes en El Cairo, Suez y Alejandría.

Un portavoz del Ejército egipcio ha advertido de que responderá “firmemente” a las violaciones del toque de queda impuesto desde las 16.00 horas  y realizó un nuevo llamamiento a respetar la norma.

Esta es la primera vez que el presidente Hosni Mubarak ha nombrado un vicepresidente en sus casi treinta años en el poder, como parte de la nueva configuración de su Gobierno que prometió el viernes para intentar contener las multitudinarias protestas que exigen su dimisión.

Analistas de Al Yazira apuntan que, con esta decisión, Suleiman se convierte en el candidato más probable para suceder a Mubarak al frente del país, por delante del hijo del presidente, Gamal.

Suleiman, nacido en Qana (sur de Egipto) hace 74 años, es considerado como uno de los principales confidentes de Mubarak y un aliado esencial de los servicios de Inteligencia occidentales tras los atentados terroristas de septiembre de 2001.

Durante los últimos años, además de su tarea al frente de la Inteligencia egipcia, también se ha desenvuelto como representante del país en las negociaciones de mediación para el conflicto de Oriente Próximo.

Desafiando el toque de queda

Mientras, miles de egipcios continúan en el centro de El Cairo, especialmente en la plaza Tahrir, tomada por el Ejército después de los violentos disturbios del viernes, que forzaron al presidente, Hosni Mubarak, a decretar el toque de queda. Esta protesta da a entender que parte de la población no está satisfecha con las promesas formuladas por Mubarak en su discurso de anoche, en el que hizo efectivo el cese de todo su Gobierno y prometió estudiar las peticiones de los manifestantes.

A primera hora de la mañana el ambiente era tranquilo y el Ejército estaba desplegado en puntos claves de la ciudad, mientras que no se veía rastro de la Policía. Las tanquetas de las Fuerzas Armadas se encontraban apostadas en la plaza Tahrir, en los alrededores del Museo Egipcio y mantenían cortada la avenida paralela al Nilo, a la altura de la sede del gobernante Partido Nacional Democrático, donde continuaba el incendio desatado en la noche del viernes.

También mantenían una fuerte vigilancia sobre el edificio de la televisión pública egipcia, que grupos de manifestantes intentaron asaltar este viernes, sin lograr su propósito.

En la plaza Tahrir (Liberación, en árabe), epicentro de las protestas de los últimos días, centenares de personas, en su mayoría hombres jóvenes, continuaban apostados tras una noche en vela y dialogaban con los soldados.

En la noche del viernes, después de que Mubarak ordenara al Ejército que apoyara a la Policía para garantizar la seguridad, los militares fueron aclamados por los miles de egipcios que continuaban en la calle a pesar del toque de queda.

“La intifada continuará”

Por su parte, el líder opositor Mohamed ElBaradei, advirtió a las autoridades egipcias de que “la intifada” organizada por la población “continuará” hasta que se pongan en marcha las reformas necesarias.

“Quien sea el nuevo presidente no deberá interponerse en el camino de las reformas”, indicó ElBaradei en una entrevista a la cadena panárabe Al Yazira. “Los egipcios deben elegir a su líder. Sea quien sea el presidente, le corresponden decidir a los egipcios”, agregó.

El ex director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y premio Nobel de la Paz apostó por una “solución conciliatoria” que pase por la redacción de “una nueva constitución por la que los egipcios tendrán el derecho de elegir a sus representantes”. “Mi objetivo es el cambio. Dije que Mubarak debe marcharse. No creo que se vaya, pero las protestas continuarán si no lo hace”, aseguró.

Mensaje de Mubarak

Mubarak hizo el anuncio en un mensaje por televisión que pronunció a las 00.15 hora local (22.15 GMT de este viernes), en su primera intervención desde las protestas contra su régimen que estallaron el pasado martes y se intensificaron el viernes.

En su discurso, el gobernante, de 82 años, dijo que era consciente de las demandas de reformas políticas, sociales y económicas que han llevado a los ciudadanos a salir a la calle, pero insistió en la necesidad de mantener la seguridad bajo control. “Hay una línea muy estrecha entre la libertad y el caos”, afirmó el presidente egipcio.

A pesar de que las protestas se han centrado en las últimas horas en pedir la renuncia de Mubarak, en el poder desde 1981, el gobernante egipcio no expresó ninguna intención de renunciar al poder.

“Soy consciente de las aspiraciones en favor de más democracia, el combate del desempleo, la lucha contra la pobreza y el combate de la corrupción”, afirmó Mubarak. “Pero los objetivos que se buscan -añadió- no pueden ser logrados por la violencia, sino por el diálogo nacional y esfuerzos que unan a las partes”.

Hizo un llamamiento especial a los jóvenes “para trabajar por el interés de la gente”. “Incendiando los bienes no se puede satisfacer las aspiraciones de la gente”, añadió.

Alejandría en manos de los ciudadanos

El control de la ciudad egipcia de Alejandría ha pasado a manos de la población civil después de que más de medio millón de manifestantes expulsaran a las fuerzas de seguridad del presidente Hosni Mubarak y asaltaran posteriormente la sede de Gobierno, según informa la cadena panárabe Al Yazira.

“La ciudad está en manos de los manifestantes”, informó un corresponsal de la emisora, quien explicó que los participantes de las protestas han conseguido echar “a botellazos” a la Policía egipcia antes de tomar por la fuerza la Gobernación de la ciudad. “No hay presencia policial en la sede de Gobierno. Todos se han marchado”, indicó.

Las protestas, según la enviada de Al Yazira, se han concentrado en torno a la mezquita en la que se produjeron violentos enfrentamientos con la Policía el pasado junio después de la muerte de un joven tras ser golpeado por agentes. Alejandría es considerada como un bastión de los Hermanos Musulmanes, principal grupo opositor del país y que no está reconocido legalmente.

Toque de queda en todo el país

El presidente egipcio, Hosni Mubarak, en su capacidad de comandante del Ejército, ha ampliado el toque de queda a todas las ciudades del país, según ha informado la televisión estatal.

Inicialmente, la televisión estatal había informado de un toque de queda en El Cairo, Alejandría y Suez entre las las 18:00 horas y las 7:00 horas (una hora más en España).

“Tras lo atestiguado en algunas provincias en términos de disturbios, anarquía, saqueo, destrucción, ataques e incendios de propiedades públicas y privadas, incluidos ataques contra bancos y hoteles, el presidente Hosni Mubarak ha decretado el toque de queda como comandante militar”, ha señalado la televisión.

Para que esto sea posible, ha ordenado al Ejército que respalde a la Policía, que hasta ahora había sido la única encargada de contener a los manifestantes.

Aunque el toque de queda ya estaba en vigor en las tres principales ciudades del país, miles de ciudadanos no lo están respetando y continúan protestando en las calles. En El Cairo, han prendido fuego a la sede del partido de Mubarak y también habrían irrumpido en el Ministerio de Exteriores, y en Suez los manifestantes se han encaramado en lo alto de los tanques militares.-

egipto

Par VerdePublié dans : Komunismo AnarkistaPartager 
Retour à l’accueil

El Ejército egipcio sigue respaldando a Hosni Mubarak, y el personaje clave es Omar Suleiman, vicepresidente luego de años como jefe de Inteligencia, y quien surge como el candidato oficialista a liderar una transición si no pudiera llegar Mubarak. La revista digital El Puerco Espin tradujo una nota de New Yorker.

04/02/2011 |

  • ¿Quién es Omar Suleiman?Omar Suleiman, en una foto con Yasser Arafat, fallecido líder de la OLP.
por JANE MAYER
NEW YORK (New Yorker). Uno de los “nuevos nombres” mencionados como posible alternativa al presidente Hosni Mubarak de Egipto, Omar Suleiman, no es, en verdad, tan nuevo para quien haya seguido la política norteamericana de entregas de sospechosos de terrorismo.
Después de disolver su gabinete, Mubarak nombró vicepresidente a Suleiman y, de acuerdo con muchos comentaristas, está en posición de ser un eventual sucesor y una alternativa a Gamal Mubarak, hijo y pretendido heredero de Mubarak hasta la crisis actual.
Suleiman es una incógnita muy bien conocida en Washington. Delicado, sofisticado y de inglés fluido, ha servido por años como el principal conducto entre los Estados Unidos y Mubarak.
Aunque tiene una reputación de lealt y eficiente, también carga con algún equipaje polémico desde el punto de vista de quienes buscan una nueva página en derechos humanos.
Como describo en mi libro“The Dark Side” (El Lado Oscuro), desde 1993 Suleiman ha conducido el temido servicio de inteligencia egipcio.
En tal cargo, fue el hombre apuntado por la CIA en Egipto para las entregas –el programa encubierto en el que la CIA secuestraba sospechosos de terrorismo en el mundo y los enviaba a Egipto y otros lugares para ser interrogados, a menudo en condiciones brutales.
Como fue expuesto en gran detalle por Stephen Grey en su libro “Ghost Plane” (Avión Fantasma), desde comienzo de los 90s, Suleiman ha negociado directamente con los más altos funcionarios de la Agencia.
Cada entrega fue autorizada en los más altos niveles de los servicios de inteligencia egipcio y norteamericano. Edward S. Walker, Jr., un ex embajador norteamericano en Egipto, describió a Suleiman como “muy brillante, muy realista”, y añadió que sabía que había una contracara para“alguna de las cosas negativas en que los egipcios se metían, la tortura y demás. Pero, por cierto, no era remilgado”.

Técnicamente, la ley norteamericana requiere que la CIA busque “reaseguros” de que los sospechosos entregados a Egipto no sufrirán torturas. Pero bajo el reino de Suleiman en el servicio de inteligencia, tales seguridades eran consideradas cercanas a cero. Como testificó más tarde ante el Congreso Michael Scheuer, un ex funcionario de la CIA que ayudó a establecer la práctica de las entregas, aún si tales “seguridades” hubieran estado escritas en tinta indeleble, “no valían un balde de saliva tibia”.
Actualización
Más documentación del rol de Suleiman en el programa de entregas aparece en el libro de Ron Suskind, “The One Percent Doctrine” (La Doctrina del Uno Por Ciento). Katherine Hawkins, una abogada de derechos humanas de buen ojo que hizo investigación legal para mi libro, señala que, de acuerdo con Suskind, Suleiman fue la conexión de la CIA para la entrega de un sospechoso de Al Qaeda conocido como Ibn Sheikh al-Libi.
El caso de Libi es particularmente polémico, en gran parte porque jugó un rol en construir el argumento para la invasión norteamericana de Irak.
A  fines de noviembre de 2001, las autoridades paquistaníes capturaron a Libi y lo entregaron a funcionarios norteamericanos en la Base Aérea Bagram, en Afganistán, para interrogatorio. Allí fue interrogado por dos agentes del FBI de Nueva York que habían trabajado en casos de terrorismo durante años. Ellos estaban convencidos de que hacían grandes progresos –obteniendo de Libi información valiosa y sobre la que se podía actuar. Pero en Washington había estallado una batalla entre el FBI y la CIA sobre quién debería encargarse del interrogatorio.
Suskind escribe:
“El debate llegó a(l director del FBI, Robert) Mueller y (al director de la CIA, George) Tenet, y Tenet –apelando directamente a Bush y Cheney— revaleció. Al-Libi fue maniatado y vendado para un viaje a El Cairo, donde sería entregado a Omar Suleiman, el jefe de inteligencia de Egipto y amigo de Tenet”.

Lo que ocurrió a Libi en Egipto, mientras estaba en poder del servicio de inteligencia egipcio, está documentado en detalle en el informe bipartidista dado a conocer en 2006 por el Comité Selecto del Senado sobre Inteligencia.
De acuerdo con el informe, Libi dijo más tarde a la CIA que las autoridades egipcias se sintieron insatisfechas con su nivel de cooperación, así que lo encerraron en una pequeña jaula durante 80 horas.
Luego lo sacaron, lo tumbaron y lo golpearon durante quince minutos. Los funcionarios egipcios presionaban a Libi, que conocía a Ben Laden. Personalmente, para que confirmara la afirmación de la administración Bush de que había lazos entre Al Qaeda y Saddam Hussein. En particular, los egipcios querían que Libi confirmara que los iraquíes estaban en proceso de entregar a Al Qaeda armas químicas y biológicas.
En esta línea de investigación, los egipcios parecían estar actuando de acuerdo con los deseos de los Estados Unidos, que querían documentar su caso para ir a la guerra contra Irak. Bajo presión, Libi eventualmente accedió. Detalles de su confesión acabaron en el discurso clave que el entonces secretario de Estado Colin Powell dio en Naciones Unidas en febrero de 2003 para justificar la guerra.
Varios años más tarde, sin embargo, después de que la invasión norteamericana en Irak no encontrara tales armas de destrucción masiva o lazos entre Ben Laden y Saddam Hussein, Libi se retractó.
Cuando, más tarde, el FBI le preguntó por qué había mentido, él echó la culpa a la brutalidad del servicio de inteligencia egipcio. Como reportaron primero Michael Isikoff y David Corn en su libro“Hubris”, Libi explicó: “Me estaban matando”” “tenía que decirles algo”.

El hombre nombrado por el presidente Hosni Mubarak, como su primer vicepresidente, el antigüo jefe de inteligencia egipcio, Omar Suleiman, colaboró con el programa de la CIA que, so pretexto de interrogar a sospechosos de terrorismo, secuestraba a personas en cualquier parte del mundo para someterlas a torturas.

Su papel en la controvertida “guerra contra el terror” ilustra los lazos que unen a los Estados Unidos y el régimen egipcio.Con Mubarak en peligro, Suleiman fue ungido vicepresidente de la semana pasada y ahora está intermediando con la oposición con “miras a solucionar la crisis”.

Sus relaciones con el imperio se arraigan a su conformación político ideológica. Suleiman recibió capacitación en la década de 1980 en la Escuela Especial de Guerra John F. Kennedy y el Centro de Fort Bragg en Carolina del Norte.

Suleiman es un sofisticado agente de occidente en la región, que ha llevado a cabo negociaciones sensibles en el conflicto entre Israel y los palestinos, así como conversaciones entre las rivales facciones palestinas, por lo que ha obtenido los elogios en Washington.

Como jefe de espías, Suleiman participó activamente del controvertido programa de la CIA en el que los sospechosos de terrorismo fueron capturados por los estadounidenses y trasladados a Egipto, sin procedimiento judicial, y sometidos a interrogatorios en los que se incluían técnicas de torturas.

Por otra parte, una coalición de grupos opositores advirtió este martes al Gobierno egipcio que sólo habrá conversaciones con el Ejército de cara a una transición una vez el presidente del país, Hosni Mubarak, renuncie a su cargo, como le pidieron los dos millones de manifestantes que se acharon ayer a la calle.

“Nuestra primera demanda es que Mubarak se marche. Sólo después de eso podrá empezar un diálogo con los militares sobre los detalles de una transición pacífica del poder”, explicó Mohamed al Beltagi, ex diputado miembro de los Hermanos Musulmanes.

Según Beltagi, la oposición está operando bajo el autodenominado Comité Nacional para el Seguimiento de las Demandas del Pueblo, que incluye a los Hermanos Musulmanes, a la Asociación Nacional para el Cambio que lidera Mohamed ElBaradei, partidos políticos y a importantes personalidades, incluidos coptos.

En un comunicado posterior en nombre del líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Bedie, el grupo opositor ha dejado claro que no reconoce la legalidad de ninguna de las decisiones gubernamentales adoptadas desde el 25 de enero, cuando comenzaron las protestas.

Asimismo, han reclamado que el juez que dirige el Tribunal Constitucional asuma el cargo de presidente de transición y que se forme un gobierno interino que organice elecciones parlamentarias. A continuación, se celebrarían elecciones presidenciales tras las enmiendas constitucionales aprobadas por la asamblea.

Según Essam al Erian, uno de los dirigentes de los Hermanos Musulmanes, esto descartaría dialogar con Omar Suleiman, el nuevo vicepresidente. “Incluso después (de que se marche Mubarak), rechazamos tratar con Omar Suleiman”, aseveró.

Tras el día de protestas de ayer, el presidente Mubarak se dirigió al país en un discurso televisado en el que anunció que no se presentará a las próximas elecciones presidenciales.

En un discurso con múltiples referencias a su trayectoria personal como soldado que había luchado por la libertad del país, Mubarak intentó presentarse como un hombre que “nunca ha buscado ocupar un cargo de tanta responsabilidad y poder”, a la vez que argumentaba que era el único con la “legitimidad” para liderar el proceso de transición.


7 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, EDITORIAL, INTERNACIONAL | , , , | Deja un comentario

¿Quién tiene el poder para apagar una web?

¿Quién tiene el poder para apagar una web?

El cierre de varios dominios en Internet demuestra el poder de EEUU para eliminar cualquier contenido de la Red. Pero, ¿quién tiene la llave?

PABLO OLIVEIRA Y SILVA MADRID 04/02/2011 08:00 Actualizado: 04/02/2011 09:00

Después de que se conocieran el cierre de diferentes dominios pertenecientes a la web Roja Directa, la fiscalía federal de Manhattan anunció el miércoles el bloqueo de un total de 10 conocidos dominios de internetpor “programar sin permiso encuentros deportivos y espectáculos de lucha libre, en violación de las leyes que prohíben la distribución de materiales con derechos de propiedad intelectual. El Departamento de Justicia de EEUU había bloqueado primero la web Roja Directa, en sus dominios ‘.org’ y ‘.com’. Un hecho que provocó un enorme revuelo en la Red, ya que supone una prueba del poder que ejerce el país en el control de los contenidos en Internet.

Los responsables de la web denunciaron en Público.es que el bloqueo se había producido sin previo aviso y que buscarían “asesoramiento legal en EEUU” para recurrir esta decisión. Pero por el momento, Igor Seoane, fundador y administrador del sitio, sólo puede basar sus argumentos en sospechas, ya que aseguran no haber recibido comunicación alguna sobre el bloqueo de sus páginas.

“Nuestro registrador, GoDaddy, nos ha confirmado que ellos no han recibido orden alguna ni han realizado ninguna operación sobre nuestros dominios”, afirma. “Suponemos que la orden la ha recibido la empresa VeriSign para bloquear el ‘.com’ y Public Interest Registry (PIR) para el ‘.org'”.

Entre los usuarios habituales de la web se especula que la empresa que puede estar detrás de este cierre es la NFL, preocupada de que puedan ser infringidos los derechos de explotación audiovisual del partido de la Super Bowl que se celebrará el próximo domingo. “Pero no sabemos los porqués, ni si hay denuncia o si se ha actuado de oficio”, confiesa Seoane. “No ha habido posibilidad de defensa”.

El dominio de los dominios

Pero, ¿cómo puede EEUU cerrar una página web española? La respuesta es sencilla, ya que la pregunta se basa en una premisa errónea. Todas las páginas web cuyos dominios sean de primer nivel están fijadas por la ICANN, la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números, una organización sin ánimo de lucro que depende del Departamento de Comercio y, por tanto, está sujeta a las leyes de EEUU y del estado de California, donde tiene su sede.

Así, aquellas web registradas en España bajo los dominios ‘.com’, ‘.org’, ‘.net’, ‘.edu’, ‘.gov’ y ‘<.mil’ realmente no pueden considerarse dominios españoles, independientemente de la empresa registradora a la que se haya solicitado el alta del dominio.

Cuando se registra un dominio de primer nivel “se está aceptando la jurisdicción de EEUU en las condiciones de uso del registro”, apunta el abogado especialista en tecnología y CEO de Domain Protect, Jorge Campanillas.

Así, aclara que cualquiera de los actores que intervienen en el registro de un dominio puede apagar una web, refiriéndose a las empresas de registros de dominios (GoDaddy en el caso de Roja Directa), a Verisign y a la propia ICANN. “Otra cosa es que deban hacerlo atendiendo a una denuncia”. El caso de Roja Directa “resulta especialmente chocante”, añade este abogado, que asegura que se trata de un “secuestro de dominio” y no de un simple redireccionamiento o bloqueo.

¿Cómo se bloquea una web?

En la gestión de dominios existen diferentes escalones, desde que un usuario cualquiera en cualquier lugar del mundo solicita disponer de una dirección de Internet.

La solicitud, previo pago, se hace a una empresa de registro de dominios que confirman la disponibilidad de la dirección en el sistema de la ICANN y lo da de alta a través de VeriSign, la compañía asignada para laseguridad de los dominios ‘.com’ y ‘.net’, igual que PIR lo es de los ‘.org’.

“Literalmente, cualquiera de ellos tiene capacidad técnica para apagar una web”, señalaCampanillas. La orden para el cierre de estas páginas web proviene de la Fiscalía Federal de Manhattan, en Nueva York. “Habría que repensar si interesa realmente registrar un dominio ‘.com’ frente a uno ‘.es’, que está gestionado por el organismo nacional Red.es y sujeto a la jurisdicción española”, concluye este abogado.

Roja Directa ya fue juzgada en dos tribunales de Madrid y en ambos procesos judiciales, que se extendieron a lo largo de más de tres años, quedó demostrada la legalidad del sitio, según aseguran desde el sitio.

“Esto refleja la falta de control que tienen todos los países sobre los dominios genéricos, que realmente son controlados por empresas estadounidenses”, aseguran desde Roja Directa en un comunicado publicado en sus otros dominios que continúan activos: ‘.es’, ‘.me’ y ‘.in’.

“Las autoridades de EEUU ejercen una censura a su antojo, sin un proceso judicial en el que exista la posibilidad de defensa. Es una falta de respeto a la justicia española”.

No es la primera vez

A finales de noviembre de 2010, EEUU intervino 82 páginas web, entre ellas TorrentFinder. Esta semana, se ha sabido además que Google ha eliminado todas las referencias a la palabra ‘torrent’ y sus diferentes combinaciones en la función autocompletar del buscador, al tratarse de uno de los enlaces más utilizados para dirigir a páginas web de descarga.

EEUU aún mantiene a España entre su lista de países ‘piratas’ por las descargas en Internet.

Actualmente, Europa pugna por conseguir un mayor control sobre el registro de dominios de primer nivel, un poder que hasta ahora ostentan instituciones en EEUU de forma exclusiva. La comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Redingvolvía a exigir en junio de 2009 que Internet sería “más independiente, responsable e internacional” cuando sus dominios estén controlados por grupos independientes y no sólo por la ICANN. En septiembre, se anunciaba que la Unión Europea desempeñaría “un papel más activo” en la ICANN, después de que se confirmara que el organismo regulador de la Red estaría controlado por grupos independientes y no por EEUU de forma unilateral.

 

4 febrero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, COMUNICACIÓN, INTERNET | , , , , , , , | Deja un comentario

¿Quiénes hacen la revolución?

¿Quiénes hacen la revolución?

Posted by Directorio de Noticias on enero 30, 2011 · Dejar un comentario (Editar)

Manifestantes-en-Egipto-arrancan-un-cartel-del-presidente-Hosni-Mubarak.expand

Ola de cambio en el mundo árabe

– Revolución democrática en Egipto

– Egipto se pone en manos de los militares

“No dispararemos contra el pueblo; si nos dan la orden, la desobedeceremos”, dice un oficial en El Cairo

– El vacío de poder ha degenerado en violencia y vandalismo

Son personas de todos los estamentos sociales, desde las clases más altas a las más bajas. Mujeres, niños, adolescentes, estudiantes de medicina o activistas de derechos humanos, camareros o farmacéuticos, también hay una gran mayoría de parados.

Se han echado a la calle para pedir que les devuelvan su país. No tienen un perfil determinado y el Gobierno no es capaz de encasillarles.

    Egipto           A FONDOBebé en un tanque durante una manifestación en El Cairo

    Capital:  El Cairo.  Gobierno: República.
    Población: 81,713,52 (est. 2008)

En las calles se ayudan sin tener en cuenta si son musulmanes o cristianos; se apoyan, se ofrecen agua o se invitan a comer. También se han limpiado las heridas o han corrido a buscar un médico cuando la policía ha disparado a uno o varios de ellos. Ahora se pintan unos a otros la cara con lemas contra el Gobierno y se amontonan, carteles en ristre, cantando y gritando contra la represión del régimen de Hosni Mubarak.

Han salido a la calle en todos los puntos del país y no piensan volver a sus casas hasta que aquello que anhelan: libertad, seguridad, bienestar, pan y democracia, logre instalarse desde Asuán hasta Alejandría, pasando por El Cairo.

Ellos nos cuentan sus historias, sus esperanzas y sus miedos.

– Yehi, 56 años, trabajador de un gimnasio. “Basta, basta y basta”.

Le cuesta decidirse pero al fin arranca a hablar mientras camina arriba y abajo por el pasillo del gimnasio donde trabaja, en un hotel de lujo del centro de El Cairo. “No creo que Mubarak sea un mal hombre. Hizo cosas bien.

Nos trajo la paz y acabaron los enfrentamientos con Israel”, explica nervioso sin dejar de moverse.

Aun le cuesta hablar, dice, son tantos años mordiéndose la lengua que la nueva situación de libertad en el limbo aún le supera.

“Lleva demasiados años en el poder y hace mucho que se ha olvidado de nosotros, que tenemos una precaria educación para nuestros hijos y vivimos sin la esperanza de poder prosperar”.

– Ramy, 24 años, activista por los derechos de la mujer árabe. Las gafas le caen sobre la nariz como a un intelectual y con su mochila a la espalda y su gorra parece un estudiante de la facultad de Letras, pero Ramy trabaja en la Liga de Mujeres Árabes, “más veces como voluntario que con contrato”, defendiendo los derechos de las féminas del país.

No le preocupa demasiado el dinero porque dice, aun no está pensando en casarse. Sin embargo, no le gustan muchas de las cosas que el régimen de Mubarak ha hecho durante estos 30 años.

Tanques del Ejército egipcio en El CairoMenciona la restricción de libertades: “La interrupción de Internet estos días es inconcebible en un país que no este gobernado por una dictadura”. Y la seguridad: “La tortura en las cárceles es sistemática. Bajo el Gobierno del rais no se respetan los derechos humanos”. Por eso cree que ha llegado el momento de que se vaya. “Nací en 1987 y no he visto otro presidente”, añade.

Mi familia es de una clase media que Mubarak ha hecho desaparecer. No es justo que nos mire desde lejos y no diga nada. No queremos ver la destrucción del país”.

– Hanna, 51 años, Ministerio de Información. Es una egipcia guapa. Vestida con clase, musulmana si hiyab (pañuelo islámico) y oculta tras unas gafas de sol.

Mientras hace fotos desde un coche que conduce su hija, una dentista de 25 años con la cabeza cubierta, explica que trabaja para el Ministerio de Información egipcio. No quiere dar muchos detalles sobre su vida, sólo que habla inglés y español y que no trabaja como periodista. “Durante años”, dice, “han pasado de largo las oportunidades de cambiar las cosas”.

“No veo futuro para mis hijos. Tengo dinero pero no tengo un lugar por donde pasear. Y hay más de 40 millones de personas en mi país que no tienen ni para comer”, apunta. “Ha llegado el fin y todos lo sentimos así”.

– Maha, 30 años, farmacéutica. “Cobro 600 libras al mes (80 euros) y no puedo llevar una vida digna”, explica Maha, una farmacéutica que milita en los Hermanos Musulmanes.

“No puedo ahorrar dinero, ni pagar una casa digna. Me gustaría casarme pero los jóvenes ahora no encontramos trabajo con facilidad y el tiempo se pasa esperando a ver qué sucede mientras la frustración crece”, lamenta. Maha asegura que aunque trabaja 10 horas en la farmacia a veces tiene que hacer horas en un laboratorio preparando inventarios para conseguir llegar a fin de mes.

“Y lo peor es que no podemos decidir. Durante las elecciones no nos dejaron ir a votar, detuvieron a nuestros candidatos, nos pegaron”, asegura. “Creo que no nos han dejado otra opción y que lo que ocurre es fruto de la represión que hemos vivido todo este tiempo. No hay derechos”, explica entrecortada. “Necesitamos libertad y eso sólo vamos a poder conseguirlo si el presidente se va de este país.

No nos sirve un nuevo Gobierno con él sobre la cabeza. Lo que hemos venido a exigir es que él y su estilo de gobernar salgan de nuestras vidas para siempre.

– Moussa, 42 años. En una solapa luce el escudo de los Estados Unidos y en la otra las banderas de Egipto y Francia entrelazadas.

El primero se lo puso por las palabras de Obama. “Las banderas las llevo porque queremos lo mismo que Francia: liberté, egalité, fraternité”, dice en un perfecto francés. Moussa es un cristiano de la escasa clase media que hay en Egipto. “Mubarak tiene 82 años, no puede mantenerse en pie, y no tiene poder para gobernar.

¿Y quiere dejarnos a su hijo? Cuando Gamal [Mubarak] se casó compró el anillo en Francia. Cuando tuvo un hijo se fue a Alemania a tenerlo. Eso es lo que hacen. Coger nuestro dinero y dejarnos en la estacada”, afirma. No dice en lo que trabaja quizás porque no se ajusta a lo que debería ser.

“Tengo dos masters, hablo seis idiomas y mi salario es de 220 euros. Mi madre tiene una pensión de 500 libras (65 euros) y su tratamiento médico cuesta 1.000. La familia de Mubarak tiene una riqueza que asciende a millones de dólares. No le pedimos nada. Sólo que nos deje vivir”.

“Es el día más feliz de mi vida”, gritaba un hombre encaramado a un tanque. El de ayer amaneció, sin duda, como un día feliz para millones de egipcios. La victoria de la revolución parecía al alcance de la mano. La multitud de la plaza Tahrir seguía exigiendo la dimisión del presidente Hosni Mubarak y el fin de la dictadura. Pero Mubarak no se iba. Al contrario, luchaba por su supervivencia política. Nombró un vicepresidente, Omar Suleimán, hasta ahora jefe de los servicios secretos y presunto hombre de transición, y un nuevo Gobierno. Mientras el desorden se extendía por un país sin policía y se acumulaban los muertos, decenas, tal vez un centenar, y menudeaban los saqueos, la felicidad de la mañana se combinaba al anochecer con la incertidumbre y el miedo al caos. El Ejército se mantiene mudo, pero los jefes de Estado de Reino Unido, Francia y Alemania piden a Mubarak que evite la violencia.

El único signo de normalidad fue el retorno de la telefonía móvil

El destino de Egipto dependía del Ejército, la única institución respetada. Y la imagen del Ejército que contemplaban los ciudadanos estaba compuesta por soldados que se abrazaban a los manifestantes, camiones militares en cuyo lateral alguien había pintado frases como “Mubarak, dictador” o “Mubarak y familia, ilegales”, blindados cargados de gente exultante. “En ningún caso dispararemos contra el pueblo; si nos dieran esa orden, la desobedeceríamos”, aseguraba, a las diez de la mañana, el comandante de las fuerzas desplegadas en la plaza Tahrir y sus alrededores.

En un proceso revolucionario abundante en contradicciones, esa era la más flagrante. ¿Podía el Ejército desobedecer las órdenes de su jefe supremo, Hosni Mubarak, presidente de la república y general de aviación? ¿Mantenía realmente Mubarak el control de la situación? ¿Intentaba solo ganar tiempo? ¿Era el descenso hacia el caos una táctica premeditada para que los egipcios pidieran la vuelta de la policía y el orden, aunque hubiera que soportar también la vuelta de la represión y la tortura? Ningún general se pronunció sobre la situación. Los tres presidentes egipcios (Nasser, Sadat, Mubarak) desde la caída de la monarquía, 60 años atrás, han salido del Ejército, lo cual da una idea de la influencia militar.

El vacío de poder, real o aparente, resultaba clamoroso. Tras su alocución televisiva del viernes por la noche, en la que advirtió de que la línea que separaba la libertad del caos era muy fina, Mubarak volvió al silencio de su palacio. Solo reapareció brevemente en televisión para mostrarse nombrando a Omar Suleimán como vicepresidente, una novedad en un régimen en el que durante 30 años solo había existido el faraón Mubarak y, por debajo de él, súbditos. Suleimán se perfilaba como el hombre de recambio, el hombre encargado de pilotar una hipotética transición. A algunos ciudadanos les parecía bien, aunque se hubiera encargado de los servicios secretos y, en último extremo, de la represión. El odio popular se concentraba en Mubarak, el Ministerio del Interior y la policía.

En la calle no existía otro poder que el de la multitud revolucionaria, que gritaba y gritaba y gritaba contra Mubarak, y el de los grupos, crecientes, que aprovechaban el vacío para incendiar y saquear. El viernes, los asaltos se dirigieron a la sede del Partido Nacional Democrático y las comisarías de policía, donde los manifestantes liberaron a los detenidos y prendieron fuego. Esa noche, algunos grupos violentos se dirigieron hacia el Museo Egipcio (que sufrió daños, pero no fue saqueado gracias a la reacción de otros ciudadanos) y hacia centenares de comercios y negocios. Bares y clubes nocturnos quedaron arrasados, acaso por grupos de orientación islamista. En general, los robos afectaron a negocios comunes: zapaterías, restaurantes, joyerías, farmacias. Lo mismo ocurrió en Alejandría y otras ciudades.

El único signo de normalidad fue el retorno de la telefonía móvil, las líneas, sobrecargadas, solo funcionaban a veces, pero funcionaban. Internet, en cambio, permaneció cerrado.

La euforia y la tragedia solo se distanciaban unos metros. En la plaza Tahrir se gritaba, se reía, se compadreaba con los soldados; hombres, mujeres y niños disfrutaban del momento. En esa misma plaza se registraban ocasionales disparos de francotiradores desde el Ministerio del Interior. Y en el patio de una mezquita que casi se asomaba a la plaza se acumulaban los heridos, varios de ellos de balas. La plaza Tahrir era un microcosmos de una ciudad de 20 millones de habitantes y de un país de 80 millones de habitantes, balanceándose entre la sensación de libertad y el horror del caos, entre la esperanza y el temor, zarandeados por los rumores más diversos.

Era imposible conocer el número de muertos y heridos. La televisión oficial habló de unos 40 muertos y de más de un millar de heridos. Fuentes médicas elevaban la cifra hasta el centenar de fallecidos. Ante la ausencia de Gobierno (el antiguo había sido destituido, el nuevo aún no se había incorporado y, de todas formas, a nadie le importaba), ningún organismo ni institución oficial llevaba recuentos ni ofrecía datos.

“Da igual el precio que haya que pagar porque ya nos han golpeado mucho y han muerto muchos, no abandonaremos la calle hasta que Mubarak se vaya, no es posible dar marcha atrás”, aseguraban dos hombres de mediana edad, farmacéutico uno, ingeniero el otro. ¿Daba igual el precio? Horas después, al anochecer y al comenzar un nuevo toque de queda que, como el del viernes, nadie se preocupó por respetar, afloraban síntomas de que el precio, al final, sí podía ser importante.

La muchedumbre empezaba a degenerar en horas. Jóvenes que el día antes se habían enfrentado con la policía se adueñaban de la situación, provistos de palos, navajas y armas de fuego. Según la televisión Al Yazira, podían ser provocadores relacionados con las fuerzas de seguridad. Surgían grupos más o menos armados que decían estar dispuestos a defender sus familias y sus propiedades ante la amenaza de los otros grupos más o menos armados que se dedicaban al saqueo. Un 20% de la población egipcia vive con dos dólares al día. Eso da una idea de que el robo impune puede resultar tentador para muchos.

El desenlace de la revolución todavía era impredecible. ¿Ahora, qué? Esa era la gran pregunta sin respuesta. La de ayer fue una jornada peculiar, porque los sábados son semifestivos: el sector público trabaja, pero no el privado. Los funcionarios se quedaron en casa o en la calle. “Nos ha llamado el director y nos ha dicho que no fuéramos”, explicó un maestro que tomaba té y fumaba una pipa de agua en uno de los raros cafés abiertos. El domingo, sin embargo, es laborable. La televisión oficial anunció que la Bolsa, que no dejó de caer en los últimos días, los bancos y las universidades permanecerían hoy cerrados.

La paralización del país por un tiempo indefinido entrañaba una cierta ambivalencia: podía favorecer el ímpetu revolucionario y quebrar por completo la aparentemente frágil conexión de Mubarak con el poder real, pero también podía agravar el desorden y el miedo de las clases altas y medias y favorecer una contrarrevolución aún más rápida que la revolución misma.

Una cosa aparecía clara: a Mubarak no le habían abandonado sus aliados. EE UU, primero. El presidente Barak Obama reclamó reformas, no la caída del régimen, y fue significativo que Mubarak nombrara a Suleimán como vicepresidente tras conferenciar por teléfono con el inquilino de la Casa Blanca. Israel no dijo nada, pero no cabía dudar de que seguía prefiriendo a Mubarak (o a Suleimán) antes que cualquier otra opción. El presidente palestino, Mahmud Abbas, envió un mensaje de respaldo a “la estabilidad y el orden en Egipto”.

Suleimán, el nuevo hombre fuerte

– Nacido el 2 de julio de 1936 en Quena (sureste de Egipto), se enroló en el Ejército en 1954. Recibió entrenamiento adicional en la Academia rusa de Frunze, en Moscú.

– Participó en la guerra de Yemen en 1962 y en los conflictos contra Israel de 1967 (guerra de los Seis Días) y 1973 (guerra del Yom Kippur).

– Tras estudiar Ciencias Políticas en la Universidad de El Cairo, se convirtió en 1993 en director de los Servicios de Inteligencia (EGIS, en sus siglas en inglés).

– Este puesto le ha permitido jugar un papel fundamental en las relaciones diplomáticas de la región, incluyendo las negociaciones con Israel y con su principal aliado, Estados Unidos.

– Según la revista Foreign Policy, es el jefe de inteligencia más poderoso de Oriente Próximo, incluso por delante del máximo mando del Mosad israelí.

– Ha sido el arquitecto de la desintegración de los grupos islamistas que lideraron el alzamiento contra el Estado en los noventa. Es responsable de los archivos de política de seguridad.

30 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, EDITORIAL, INTERNACIONAL, INTERNACIONAL, NOTICIAS, revueltas islam | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

La Gran Burguesía Occidental detrás de Wikileaks, Anonymous y las seudo-revoluciones en el Magreb y Medio Oriente

BITÁCORA BLOG

Sunday 30 january 2011
La Gran Burguesía Occidental detrás de Wikileaks, Anonymous y las seudo-revoluciones en el Magreb y Medio Oriente
Siempre serán bienvenido los levantamientos populares de las clases oprimidas frente a las minorías de las clases opresoras, pero no nos engañemos. Aquí no hay ninguna “revolución”.
Níkolas Stolpkin | Para Kaos en la Red | 29-1-2011 a las 15:32 | 414 lecturas | 9 comentarios
www.kaosenlared.net/noticia/gran-burguesia-occidental-detras-wikileaks-anonymous-seudo-revolucione

Compartir: Publicar en Facebook Publicar en Twitter

Si hay algo que debiéramos aprender es ha desconfiar cuando las sinfonías propagandísticas de la Gran Burguesía Occidental dan a conocer sus rimbombantes acordes al unísono. Sabemos bien al servicio de quién están los Grandes Medios de Difusión Masiva. No están de ningún modo para defender los intereses de las clases oprimidas. Aunque se vistan de monjas inofensivas hay que tener en claro una cosa: siempre serán enemigos del pueblo.

Por tanto, lo acontecido con Wikileaks y toda la atmósfera que se ha desplegado en torno a los famositos “cables” con la ayuda “desinteresada” de medios como El País (España), The Guardian (Inglaterra), Le Monde (Francia), Der Spiegel (Alemania) y The New York Times (EEUU), medios de la Gran Burguesía Occidental, merecen nuestra absoluta desconfianza.

Es muy lamentable que estos famosos “cables” hayan seducido fácilmente y penetrado profundamente los círculos críticos del sistema capitalista y a su vez debilitado el espectro político de la izquierda, ignorando la funcionalidad que se le habría de dar a los mismos.

Conforme pasan los actuales acontecimientos que se están desarrollando en el Magreb y el Medio Oriente poco a poco nos damos cuenta de las verdaderas funciones para la cual fue diseñada Wikileaks. De ser un simple portal de denuncias a pasado a ser una especie de oráculo para el beneficio de la Gran Burguesía Occidental, liderados por el imperialismo norteamericano. (Ahora último una prueba de ello:liberar información el mismo día que las protestas en Egipto habían alcanzado su cenit.)

El que haya aún muchos simpatizantes de Wikileaks obedece más que nada a cierta gratitud por haber denunciado ciertos hechos que en su momento muchos agradecieron (por haber hecho público ciertos acontecimientos de impacto). No obstante hoy podríamos asegurar que todo debió haberse debido a una estrategia de encantamiento, surgida el 2006-2007, para llegado el momento oportuno lanzar y dar validez a una serie de información que sólo habría de beneficiar a la Gran Burguesía Occidental y dejar mal parados a los que entorpecen su camino.

Hoy estamos viendo expectantes quienes están entorpeciendo ese camino (Túnez, Yemen, Egipto, etc.) . Con la ayuda ingenua de los pueblos oprimidos, la Gran Burguesía Occidental busca afianzar su dominio dentro de una zona de suma importancia geoestratégica. Los Medios de Difusión Masiva le llaman a todo esto: la “Revolución del Jazmín”. (Dicho nombrecito ¿no nos hace recordar a la “Revolución Rosa” de Georgia (2003) o la “Revolución Naranja” de Ucrania (2004-2005), made in USA?)

Siempre serán bienvenido los levantamientos populares de las clases oprimidas frente a las minorías de las clases opresoras, pero no nos engañemos. Aquí no hay ninguna “revolución”. Los levantamientos populares que estamos presenciando no son movimientos políticos sino movimientos sociales que luchan por ciertos intereses inmediatos. Una revolución sin una dirección política nunca será una revolución.

Es así como vemos que el descontento popular se está enfocando en una serie de particularidades que afectan de una u otra forma a los pueblos, pero de ninguna forma están dirigidos al sistema económico imperante el cual, al fin y al cabo, es el que determina todo lo demás. El enfoque del descontento popular apunta principalmente a los gobiernos y sus gobernantes y a problemas domésticos como la carestía de los alimentos, la corrupción, la falta de oportunidades, la continuidad de los gobernantes, etc. Y al poseer dicho carácter, podríamos suponer que la manipulación está jugando un papel importante en todo esto, aprovechando la psicología de masas. Y lo más probable, aprovechando dicha situación, que infiltrados afines a los intereses de EEUU estén azuzando al pueblo o disparando al pueblo para provocarlos, tal como ya ha pasado en otros escenarios: Venezuela (2002). ¿Quién nos podría explicar esa terquedad del pueblo por ver fuera a sus gobernantes sin portar ninguna herramienta política o dirección política? ¿Es todo tan “espontáneo” como nos lo grafica los Grandes Medios de Difusión Masiva? Por tanto no sería de extrañar que órganos como la CIA o el Mossad, detrás de vestimentas físicas como infiltrados o cibernéticas como Wikileaks o lo que se ha denominado Anonymous, estuvieran detrás de todas estas revueltas. Los problemas del pueblo no se resuelven con cambios de gobernantes ni con maquillajes políticos (sin duda que esto es lo que habrá de pasar).

Wikileaks se ha erigido como el oráculo de la “verdad cruda” y Anonymous como su “brazo armado”, supuestamente en “beneficio” de las clases oprimidas y en contra de los regímenes corruptos respectivamente. ¿Superhéroes del siglo XXI? Por favor… México, Honduras, Colombia, Perú ¿son sólidas “DEMOCRACIAS”?

La Gran Burguesía Occidental junto a sus herramientas hermafroditas (Wikileaks, Anonymous más los Grandes Medios de Difusión Masiva) no apuntan sus dardos hacia países significativamente afines a sus intereses, donde los problemas sociales pueden ser aún peores ni ha países donde existen grandes movimientos populares con carácter político. Saben muy bien que el tiro les podría salir por la culata. Los primeros podrían terminar de resquebrajar los pilares del Capitalismo y los segundos podrían entregar la alternativa al Capitalismo. ¿Por qué no revuelven el gallinero en países como España, Grecia, Brasil, Colombia, Perú, Pakistán o India? En dichos países no existe desigualdad, corrupción, altas cifras de desempleo, miseria, falta de oportunidades, etc., ¿verdad?

¿Porqué “NUESTROS” superhéroes no revuelven el propio gallinero de los EEUU? Ah verdad, en EEUU está la más sólida “DEMOCRACIA” que incluso se dan el lujo de exportarla de la manera más pacifista que hay (un presidente Premio Nóbel de la Paz no es para menos ¿o sí?), no existe la desigualdad ni la miseria, y se vive el “SUEÑO AMERICANO”.

http://stolpkin.net/
Por noticias-alternativas – Publicado en: ARTÍCULOS – Comunidad: POLITICA Y PSICOLOGIA
– Recomendar  – Escribir un comentario

Articles récents

30 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, DENUNCIA, KAOS EN LA RED, NOTICIAS ALTERNATIVAS | , , , , , , | Deja un comentario

¿Quién gobierna EE.UU.?

Bob Woodward revela presiones militares sobre Obama. Quien gobierna realmente, dice Woodward, es el complejo militar-industrial, es decir el Pentágono y las grandes empresas productoras de armamento, a cuyo directorio suelen ingresar no pocos jefes militares cuando se retiran.

Artículos de Opinión | Juan Gelman | 19-01-2011 |  facebook yahoo twitter Versión para imprimir de este documento

Bob Woodward, el periodista que desató el Watergate en compañía de Carl Bernstein, formula una respuesta a esa pregunta en su libro más reciente, Obama’s War (Simon & Schuster, Nueva York, 2010): ni el Poder Ejecutivo, ni el Poder Legislativo y menos el Judicial. Quien gobierna realmente, dice Woodward, es el complejo militar-industrial, es decir el Pentágono y las grandes empresas productoras de armamento, a cuyo directorio suelen ingresar no pocos jefes militares estadounidenses cuando se retiran.

Leído el libro, Michael Moore espetó: “El título de ‘Comandante en Jefe’ (que detenta el presidente) es tan ceremonial como el de ‘Empleado del Mes’ del Burger King del barrio”. Léase lo que Obama’s War revela.

El sábado 28 de noviembre de 2009 Obama se reúne con miembros del Consejo Nacional de Seguridad a fin de diseñar su nueva estrategia para Afganistán. Los militares le presentan una sola opción: mandar más efectivos.

El mandatario señala que no está cerrada la otra, la de establecer un plan de retirada, y el coronel de ejército John Tien expresa: “Sr. Presidente, no veo cómo puede usted desafiar a sus mandos militares.

Porque si le dice al general McChrystal (entonces al mando de las tropas invasoras) ‘ya cuenta con recursos, pero decidí hacer otra cosa’, probablemente tendrá que reemplazarlo.

Usted no le puede decir ‘hágalo a mi manera, gracias por su gran trabajo’. ¿Dónde acabaría esto?”.

El coronel Tien –agrega Woodward– no tuvo necesidad de explicar más. “Sus palabras implicaban que no sólo McChrystal sino también todo el alto mando militar podría rebelarse, Gates, el almirante Mike Mullen, el presidente del Estado Mayor y el general Petraeus, entonces jefe del comando central estadounidense.

Tal vez ningún presidente podría resistir el embate, especialmente uno de 48 años de edad con cuatro años de senador y 10 meses de comandante en jefe.” Se conoce el final de la historia: tres días después, Obama anunció el envío de más tropas al país asiático.

Lyndon B. Johnson corrió suerte parecida. A él le tocó Vietnam. El asesinato de John Kennedy lo convirtió en presidente de EE.UU. en noviembre de 1963 y a pocas horas de asumir se le informó que la situación en Vietnam del Sur era más grave de lo que se podía suponer.

El reconocido periodista Bill Moyers, que fue secretario de prensa de LBJ, grabó en secreto muchas conversaciones sostenidas entonces en la Casa Blanca y aun llamadas telefónicas del flamante presidente. Registró así las idas y venidas del mandatario, irresuelto sobre la conveniencia o no de escalar el conflicto.

Moyers relató que Johnson efectuaba consultas amplias dentro y fuera de la Casa Blanca (www.pbs.org, 201109) y venía resistiendo las presiones de líderes republicanos como Nixon y Goldwater: quería analizar la situación con cuidado y evaluar alternativas con su secretario de Defensa, Robert McNamara.

El 2 de marzo de 1964 éste le presentó un memo urgente del Estado Mayor Conjunto que señalaba: “Impedir la caída de Vietnam del Sur es de suma importancia para Estados Unidos”.

Johnson no quiere ampliar la participación militar de EE.UU. en Vietnam, pero acaecen los dos incidentes del golfo de Tonkin que conducen a un enfrentamiento naval armado entre un buque norteamericano y lanchas lanzatorpedos norvietnamitas.

LBJ acepta el aumento de tropas para combatir al Vietcong, aunque duda del origen del segundo choque que, como se descubrió después, fue una fabricación para forzarlo a tomar esa decisión.

Moyers da cuenta de las presiones del jefe del Pentágono y de la cúpula militar para lograr, como lograron, el incremento paulatino de efectivos. “Es difícil argumentar con los comandantes –es una frase grabada de LBJ–, porque en el fondo de mi pensamiento me inclino por una intervención muy limitada.

Y no creo que los comandantes piensen lo mismo. En realidad, sé que no.” Cuando la guerra de Vietnam concluyó en 1975 con la derrota de EE.UU., habían participado en el conflicto dos millones y medio de militares norteamericanos y el número de bajas sufridas ascendía a casi 60.000.

En tanto, las empresas armamentistas obtenían –como obtienen hoy– jugosos beneficios.

El general Dwight D. Eisenhower tenía plena conciencia de estos hechos. Lo preocupaban.

En el discurso que pronunció el 17 de enero de 1961, al terminar su mandato presidencial, subrayó: “La conjunción de un inmenso aparato militar y de una vasta industria productora de armamento es nueva en la experiencia de EE.UU.

Su influencia abarcadora –económica, política, incluso espiritual– se deja sentir en cada ciudad, cada Parlamento, cada oficina del gobierno federal…, debemos estar en guardia contra la adquisición de una influencia no autorizada por parte del complejo militar-industrial.

El potencial del surgimiento desastroso de un poder indebido existe y persistirá”. No se equivocaba.

 

19 enero, 2011 Posted by | ARTÍCULOS de OPINIÓN, EDITORIAL, INTERNACIONAL | , , , , | Deja un comentario